Plaza Mayor n° 6, Soria, España

BLOG

FONS HONORUM DE LAS MONARQUÍAS TRADICIONALES AFRICANAS (III).

Por el Dr. Francisco M. de las Heras y Borrero, Presidente de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria.
Concluimos hoy esta serie de estudios dedicados al ejercicio del fons honorum por parte de las monarquías tradicionales africanas en el contexto de sus diferentes países, exponiendo los casos de BURKINA-FASO, BURUNDI, RUANDA Y GHANA.
Burkina-Faso.
En Burkina la realeza tradicional ocupa un lugar destacado. Publicaciones especializadas defienden el rol de los reyes y jefes tradicionales y las importantes funciones que éstos aún realizan en bien de la colectividad.
La revista mensual «Tradition & Modernité», cuya publicación se inició en enero de 1996, es un buen ejemplo de ello. Su Majestad el Moogo Naaba Baongo inauguró el nº 0 de esta publicación, cuidadosamente editada, al que le dedicó un amplio reportaje. El monarca se siente el heredero moderno del viejo imperio de los Moose, al que quiere servir con el mismo espíritu y eficacia que sus antepasados.
Muy celoso de la etiqueta y del protocolo, como todos los reyes africanos, cuando se le pregunta que cuál debe ser el tratamiento, responde sin dudar: «Majestad es el término que convendría mejor». Y por si a alguien le queda alguna duda de su rango, defiende que el protocolo de la corte debe ser respetado por todos, tanto por los visitantes como por él mismo.
Al igual que el resto de sus homólogos cameruneses, el Rey Naaba Baongo es frecuentemente consultado por las autoridades de su país a cerca de la gestión de los conflictos que se producen, fundamentalmente, a nivel local.
Burundi.
Burundi se encuentra situada en la región de los Grandes Lagos Africanos y es uno de los países más pobres del planeta, devastado por continuas luchas tribales.
Su último rey fue Mwambutsa IV Bangirince (1912-1977), que gobernó su país del 16 de diciembre de 1915 al 8 de julio de 1966. Como otros reyes de Burundi, Mwambtusa procedía de la etnia aristocrática de Ganwa y subió al trono a los 3 años de edad, tras la muerte de su padre a causa de la malaria. Para protegerlo, debido a su corta edad, fue trasladado a Alemania y Bélgica después de la Primera Guerra Mundial.
En 1959, Mwambutsa acordó la separación de Burundi y Ruanda con las autoridades belgas y proclamó la independencia del país del dominio belga en 1962, creando entonces una monarquía constitucional, que sufrió numerosos disturbios y el asesinato de, por lo menos, tres primeros ministros, debido a las luchas entre las etnias de los Hutus y los Tutsis.
Finalmente, Mwambutsa IV fue depuesto por su propio hijo Ntare V en 1966, pero en noviembre de ese mismo año, el primer ministro, general Michel Micombero, dio un golpe de estado y proclamó la Primera República. El Rey se refugió en Suiza donde vivió hasta su muerte acaecida en 1977.
Hombre sibarita y simpático, Mwambutsa llevó en el exilio una dolce vita frecuentando los más afamados lugares de moda europeos, incluido nuestro país, donde tenía predilección por la incipiente Costa del Sol, que recorría conduciendo su magnífico automóvil descapotable.
El Rey Mwambutsa contrajo dos uniones matrimoniales. La primera en Gitega el 24 de diciembre de 1930 con Umuganwakazi mutaga Thérèse Kanyonga, hija de Umuganwa mutaga Joseph Menyo, una descendiente directa por línea femenina de Mwami Mutaga III Senyamwiza Mutamo, unión concluida en divorcio el 16 de junio de 1945. El segundo matrimonio lo contrajo, también en Gitega, el 13 de julio de 1946 con la Reina Baramparaye (nacida en Rwesero, Mwaro, 1929, fallecida en Gitega el 11 de febrero de 2007), directa descendiente de Mwami Ntare I Kivimira Savuyimba Semunganzashamba Rushatsi Cambarantama.
Fue Gran Maestre de las Reales Órdenes de Rwagasore, Ruzinko y Karyenda, que él mismo había fundado el 1 de julio de 1962 al advenimiento de la monarquía constitucional.
Una sobrina de este rey, la princesa Esther Katamari, se instala en París en 1970 tras el asesinato de su padre, el hermano de Mwambutsa. Allí destacó como modelo de pasarela y fue la imagen de afamadas marcas como Yves Saint Laurent y Christian Dior en los años 1970 y 1980. En el año 2004, Katamari regresó a su tierra natal e incluso se propuso para la presidencia de la nación africana, compitiendo por el partido que pretendía restaurar la monarquía constitucional en el país. Tras su derrota electoral, aún se la puede ver en distintas galas y eventos sociales en Europa.
Una nieta de Mwambutsa fue mi secretaria en los años 1995/1996 en la Dirección General de Empleo de la Comisión Europea en Bruselas. Muy reservada, salvo en una ocasión, en que me llevó en una caja de zapatos decenas de fotos de la Familia Real de Burundi, nunca hablaba de su familia, rehuyendo el tema y mostrándose incómoda cuando le intentaba sacar la conversación sobre ello. Ni que decir tiene que se negó en redondo a entregarme copias de las fotografías que me mostró.
Ntare V Ndizeye (2 Diciembre 1947-29 Abril 1972) fue brevemente Rey de Burundi, desde julio a noviembre de 1966, en que fue depuesto, como hemos dicho, por un golpe de estado dirigido por el general Michel Micombero. Tras su destitución se refugió en Alemania Occidental.
Regresó a Burundi en abril de 1972, siendo ejecutado en el palacio real de Gitega en circunstancias poco claras. Hasta la fecha de su muerte ejerció el gran maestrazgo de de las Reales Órdenes de Rwagasore, Ruzinko y Karyenda, que había fundado su padre.
En efecto, como ya hemos apuntado más arriba, el Rey Mwambutsa IV organizó en su etapa de soberano constitucional un completísimo sistema premial constituido por los siguientes honores y distinciones:
a)La Orden Real de Karyenda, principal Orden del Reino de Burundi, premia eminentes servicios prestados al estado en los campos civil o diplomático. Se compone de cinco clases: Gran Cruz, Gran Oficial, Comendador, Oficial y Caballero.
Esta orden tiene su equivalente como recompensa militar en la Orden Militar de Karyenda, que se otorga para reconocer servicios meritorios a favor del Estado (Gran Cruz, Comendador y Oficial).
b)La Orden Real del Príncipe Rwagasore, fundada en conmemoración de su hijo primogénito asesinado en 1961, premia los servicios especiales al Estado, especialmente en defensa de la independencia, la promoción de la unidad y de la salvaguarda de la integridad de la nación. Fue modificada y conservada por la República después de 1966.
c)La Real Orden de Ruzinko reconoce los servicios especialmente meritorios a favor del estado y del Rey.
d)La Medalla de Servicios Meritorios Rey Mwambutsa, compuesta de tres grados (oro, plata y bronce), recompensa conducta distinguidas y servicios especiales.
Este pequeño país no se ha olvidado de su Familia Real con la que les une tantas tradiciones, cultura y momentos históricos.
Ruanda.
El Rey Kigeli V, último Rey de Ruanda, gobernó de forma efectiva en su país desde 1959 hasta final de 1961 bajo el protectorado belga.
José María de Montells y Galán, Heraldo Mayor de esta Casa Troncal, y Alfredo Escudero y Díaz-Madroñero, Canciller de su Capítulo de Valencia, acaban de dedicar a la Casa Real de Ruanda un documentado libro, cuya lectura recomendamos vivamente, razón por la que no vamos a detenernos en este tema.
Titular de un auténtico e indiscutible fons honorum (consolidado por el ejercicio de las más altas responsabilidades político administrativas del país), el Rey Kigeli V discierne las siguientes distinciones: Orden del León de Ruanda, Orden de la Grulla Crestada, Orden de la Corona, y la Orden del Tambor, el más alto honor que concede la Casa Real de Ruanda. Asimismo, otorga títulos nobiliarios como una especial forma de recompensar importantes servicios rendidos a su persona o a su Casa.
El Vaticano registró en el 2007 todas las Órdenes de la Casa Real de Ruanda, registro que llevó a cabo el Gobernatorato, presidido por el Cardenal Prefecto de la Ciudad del Vaticano, Monseñor Szoka. Ya en 1950 Su Santidad Pío XII había distinguido al Rey Mutara III de Ruanda con el tratamiento de Muy Cristiana Majestad.
Una importante élite internacional se enorgullece de ostentar las distinciones otorgadas por la Casa Real de Ruanda.
Ghana.
Su Majestad el Emperador Tedjini I, Emperador de Wagadou-Ghana, también titulado Manga y Tounka, fue investido el 2 de agosto de 1999, y su acción principal consiste en contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población que habita en el Imperio de Ghana, el más amplio y antiguo imperio de África del Oeste.
La capital del imperio es Koumbi-Saleh y en ella tiene la sede sus instituciones: Secretariado Particular de Su Majestad, el Consejo Imperial y la Asamblea de Jefes Tradicionales.
Desde el 28 de septiembre de 2006 Su Majestad Tedjini ha integrado el Consejo Superior de Reyes de África, formando parte de su Bureau Executif y siendo el responsable de las carteras de Relaciones Exteriores y Estrategias de Desarrollo, como hemos ya dejado constancia con anterioridad.
El Emperador Tedjini distribuye entre sus fieles los siguientes honores, títulos y distinciones:
a)Órdenes:
*Orden Imperial de Wagadou-Ghana, que se otorga a los monarcas.
*Orden del Phado, para los Jefes de Estado.
*Orden del Emperador Tedjini I, por servicios rendidos a la persona del Emperador.
b)Honores:
*Títulos nobiliarios (Príncipe, Duque, Marqués, Conde, Vizconde, Barón y Caballero), otorgados a personas que hayan realizado una acción excepcional a favor de la comunidad o hayan contribuido a la realización de los proyectos de Su Majestad.
*Orden del Mérito Imperial, por servicios rendidos a la comunidad.
Por otra parte, y como una distinción honorífica, el Emperador Tedjini decretó de 31 de julio de 2005 la creación de la Guardia Imperial, dotándola de un detallado programa de formación y un vistoso y elegante uniforme.
Las distinciones del Emperador Tedjini son verdaderamente apreciadas entre los europeos que se sienten muy honrados por el otorgamiento de las mismas.
Conclusión
La realeza tradicional africana continúa, en los términos que hemos visto, en el ejercicio de importantes responsabilidades que le hace asumir un reconocimiento oficial por parte de las máximas jerarquías de sus países y de los organismos internacionales.
Téngase presente que no es un asunto baladí el que sea oficialmente convocada por las autoridades republicanas de sus respectivos estados para asociarla, como órgano consultivo, al gobierno de la nación.
No hace falta recordar que en Europa la nobleza, incluso en las monarquías, carece de este tipo de reconocimiento. Resulta inimaginable, por otra parte, que veamos a un representante especial del Secretario General de la ONU reunido en una sesión de trabajo con el órgano representativo de la nobleza.
Creemos, pues, que el fons honorum de los reyes y jefes tradicionales, concretado en el otorgamiento de honores y distinciones, es una facultad inherente a su rango y condición que debe ser respetada.
No por desconocida, debemos menospreciar ni ignorar la realeza tradicional africana, que tantas concomitancias y parecido tiene con la realeza y nobleza indígena al momento del Descubrimiento de América, cuyos titulares alcanzaron la más alta consideración en la Corte de los Reyes de España.
Por |2020-11-13T03:48:57+01:00viernes, octubre 29, 2010|

FONS HONORUM DE LAS MONARQUÍAS TRADICIONALES AFRICANAS (II).

LOS REYES AFRICANOS EN EL CONTEXTO DE SUS DIFERENTES PAISES. LOS CASOS DE COSTA DE MARFIL, BENIN Y CAMERÚN.
Expuestas en sus líneas generales la permanencia y cometido de los “reyes y jefes tradicionales”, vamos a continuación a analizar algunos casos de países concretos, permitiéndonos así dar una visión más completa del papel que los mismos juegan en sus sociedades. Este importante papel es el que legitima su fons honorum a la hora de ejercitar el derecho premial.
Costa de Marfil.
Costa de Marfil es uno de los países africanos donde sus “reyes y jefes tradicionales” se muestran más activos y gozan de mayor predicamento.
Organizados en torno al Consejo Superior de Reyes de Costa de Marfil, han tenido un protagonismo decisivo en la delicada crisis política desatada en el país hace unos años. Así, en el Foro de Cotonou, celebrado en el mes de julio de 2005, la opinión más compartida era «dejad a los jefes tradicionales solucionar la crisis». Nanan Dodo N’Depo Didace, Secretario General del Consejo de Reyes, abogaba por oficializar estas propuestas, de manera que fuesen inscritas en la conclusiones del Foro. «Nosotros somos apolíticos y por eso –decía- podemos actuar eficazmente».
En el 2008, el 16 de febrero, el representante especial de las Naciones Unidas, Y.J. Choi se reunió en Agnibilékrou con los miembros del Consejo Superior de Reyes y Jefes Tradicionales, presidido por el Rey Chivineh Jean Jravieh, para discutir sobre el proceso de salida de la crisis de Costa de Marfil. En la sesión plenaria del Consejo de Reyes, el representante de Naciones Unidas les exhortó a poner su autoridad y sabiduría al servicio del proceso de paz en el país, «que se encuentra en un momento decisivo de su historia». Al día siguiente, firmaron un compromiso para la promoción de la prevención de conflictos y educación para la paz.

Más recientemente, el 13 de septiembre del presente año 2010, el Primer Ministro de Costa de Marfil, Guillaume Soro, convocó oficialmente al Consejo Superior de Reyes y Jefes Tradicionales: «Os he llamado –decía- para daros cuenta de la acción que venimos llevando a cabo para hacer llegar a buen fin el proceso electoral (…) Ayudadnos a sensibilizar a los ivorianos sobre la buena ruta de las elecciones». Las cabezas coronadas, por su parte, acogieron esta llamada con entusiasmo y satisfacción. «El Primer Ministro nos ha solicitado nuestro concurso y nosotros estamos preparados para prestárselo hasta el final. Queremos que Costa de Marfil reanude pronto con su imagen de antaño a fin que sea de nuevo respetada».

Los reyes y jefes tradicionales ocupan un lugar destacado, junto a los magistrados y otros altos dignatarios en el protocolo gubernamental. Así, el Departamento de Ceremonial del Estado, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, les dirige cada año las correspondientes invitaciones para asistir a los actos conmemorativos de la independencia del país y otros actos oficiales.
Conforme a todo lo expuesto, no existe ninguna duda de la legítima facultad que asiste a estos reyes para dispensar honores y recompensas, que son altamente apreciadas y aceptadas por las autoridades del país.
Benín.
Su Majestad Kpodegbe Toyi Djgla, 16 Rey de Allada, Presidente-Fundador del Consejo Superior de Reyes de África y Miembro Fundador del Consejo de Reyes de Benín, accedió al trono de Ajjahouto el 2 de diciembre de 1992, sucediendo a su padre, Su Majestad Toyi Dijgla, 15 Rey de Allada.
Cuidadoso del desarrollo de Benín y de su reino, en el curso de sus viajes por África y Europa mantiene numerosos contactos con los inversores sobre la posibilidad de hacer negocios en Benín con total seguridad.

Sobre el plano cultural, el soberano de Allada se constituye en el garante de su tradición como un tesoro legado por sus ancestros, para lo que ha creado una activa ONG, el Centro Internacional de Investigación sobre las Culturas Tradicionales.
El Reino de Allada está administrativamente bien estructurado. Cuenta con 81 departamentos tradicionales a cuya cabeza figura un «jefe de la tierra», que está bajo la tutela de Su Majestad Kpodegbe Toyi Djgla, a quien rinde cuenta de la gestión de su zona.

Rodeado de una corte muy dinámica, el propio Rey se ocupa de la cartera del Interior y de Defensa, mientras que su esposa la Reina Djehami, nacida Kwin-Epo, es la Ministra de la Cooperación. Su corte cuenta con altos dignatarios, incluido un cuerpo diplomático destacado en Alemania, Bélgica, Gabón, Suiza y U.S.A.
Junto a Su Majestad Kpodegbe Toyi Djgla, podemos destacar otro rey de Benín, Su Majestad Toffa IX Bbeze, que aboga por integrar las autoridades tradicionales en los asuntos públicos. Sostiene que las «legitimidades no elegidas deben ser institucionalizadas al lado de los diputados, sin convertirse por ello en hombres públicos, lo que tendría la ventaja de constituir un contrapoder cara a la hegemonía de una clase política que no persigue siempre el interés superior del pueblo».
Como podemos apreciar, los reyes tradicionales, lejos de aparecer como meras añoranzas del pasado, tienen una proyección muy actual e incardinada en el nudo de los intereses que preocupan a sus conciudadanos.

Camerún.
En Camerún el Rey Dika Akwa III sorprende por la amplitud de sus conocimientos. Es antropólogo, egiptólogo, historiador, jurista y hombre político. Estamos en presencia de un auténtico líder panafricano.
Nacido el 27 de enero de 1933, es el 109 descendiente de una vieja dinastía africana, nieto del Rey Dika XI, signatario con el Rey Douala Manga Bell del Tratado de Protectorado del 12 de julio de 1884 con la Alemania Imperial.

El 21 de octubre de 2001 tuvo lugar en Douala la consagración al trono como XI soberano de la dinastía de los Akwa de su Majestad Din Dika Akwa III, en un acto solemne que la prensa local calificó como «un acontecimiento mayor que la historia conservará en su recuerdo». La ceremonia, en efecto, fue muy lucida con asistencia de una inmensa multitud ataviada con vestimentas multicolores, que aguardaba desde el alba apostada en las inmediaciones del río Wouri. Nadie quería dejar de contemplar esta bella y solemnísima ceremonia, que no se celebraba desde 1935.
Para darnos una idea de la importancia y veneración que los cameruneses sienten por este tipo de actos, baste reseñar que se encontraban presentes, y en primera fila, la élite del país, que respondió como una piña a la cita monárquica. Allí se encontraban el Presidente del Tribunal Supremo, el Ministro de Defensa, Generales de la Armada, Gobernadores, Prefectos, Alcaldes, Directores Generales de Sociedades, Su Eminencia el Cardenal de la Iglesia Católica, el Gran Imán de Douala, Cuerpo Diplomático…en definitiva «todo el Ghota camerunés».
Los pares del Rey Akwa, soberanos tradicionales de Camerún, también, como es lógico, se encontraban presentes, junto a una nutrida representación de monarcas tradicionales extranjeros, entre los que destacaba Su Majestad Kpodegbe Toyi Djgla, XVI Rey de Allada, Presidente del Consejo Superior de Reyes de África.
Su primer Decreto, momentos posteriores a su proclamación, fue declarar el día 16 de diciembre de cada año como Jornada del Recuerdo a la Memoria del Rey Dika Mpondo, heroico resistente al poder colonial alemán, que falleció en un campo de deportados en el año 1916.
Honores y distinciones son distribuidos por el Rey entre sus más fieles seguidores, continuando una tradición de los Akwa.

Dr.D. Francisco M. de las Heras y Borrero, Presidente de la Diputación de esta Ilustre Casa Troncal.
En una próxima y última entrega concluiremos esta serie de estudios dedicados al ejercicio del fons honorum por parte de las monarquías tradicionales africanas en el contexto de sus diferentes países, exponiendo los casos de BURKINA-FASO, BURUNDI, RUANDA Y GHANA.
Por |2020-11-13T03:48:57+01:00jueves, octubre 28, 2010|

FALLECE EL VII VIZCONDE DE AYALA.

En la Mañana de ayer, 27 de octubre de 2010, ha fallecido el Ilmo. Señor D.Antonio de Ceballos-Escalera y Contreras-Girón de Sola y López de Ayala, VII Vizconde de Ayala, Doctor en Derecho y Abogado de profesión, Cruz de Honor de la Orden de San Raimundo de Peñafort y Caballero profeso de la Orden Militar de Montesa.
La Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria presenta sus más sinceras condolencias a su hijo el Ilmo.Señor D.Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, Marqués de la Floresta, así como a toda su familia y allegados.
Por |2014-07-27T20:02:16+01:00jueves, octubre 28, 2010|

FONS HONORUM DE LAS MONARQUÍAS TRADICIONALES AFRICANAS (I).

Por el Dr. D.Francisco M. de las Heras y Borrero, Presidente de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria.
“La realeza tradicional africana continúa en el ejercicio de importantes responsabilidades que le hace asumir un reconocimiento oficial por parte de las máximas jerarquías de sus países y de los organismos internacionales.
(…) No es un asunto baladí el que sea oficialmente convocada por las autoridades republicanas de sus respectivos estados para asociarla, como órgano consultivo, al gobierno de la nación.
No hace falta recordar que en Europa la nobleza, incluso en las monarquías, carece de este tipo de reconocimiento. Resulta inimaginable, por otra parte, que veamos a un representante especial del Secretario General de la ONU reunido en una sesión de trabajo con el órgano representativo de la nobleza.
(…) El fons honorum de los reyes y jefes tradicionales, concretado en el otorgamiento de honores y distinciones, es una facultad inherente a su rango y condición que debe ser respetada”.
Estas son algunas de las conclusiones que presenta el Dr. De las Heras al final de este interesante y polémico estudio, que no dejará indiferente a la mayoría de nuestros lectores, sobre el Fons Honorum de las Monarquías Tradicionales Africanas, cuya publicación en tres entregas iniciamos hoy.
El continente africano, cargado de belleza y dotado de una riqueza espectacular, que no siempre ha contribuido a su desarrollo, tiene una cultura antigua y unas tradiciones llenas de simbología, valores espirituales y respeto a sus ancestros muy interiorizados en el alma del pueblo.
En la actualidad, tras la independencia y emancipación de las potencias coloniales en los años 1960-1970, sólo quedan tres monarquías como forma de gobierno de una pléyade generalizada de las mismas: Reino de Lesotho, Reino de Marruecos y Reino de Swazilandia, estados soberanos que actúan como tales en el concierto internacional, y sobre los que en otra ocasión expondremos sus honores y distinciones.
No obstante, lo curioso de las antiguas monarquías africanas, que desaparecieron como forma de gobierno tras el acceso a la independencia de sus respectivos países, es que aun habiendo sido sustituidas por formas gubernamentales republicanas, sus titulares, “los reyes y jefes tradicionales”, siguen desempeñando un rol social de primer orden en sus respectivos países, siendo reconocidos en esta condición por los actuales poderes soberanos e incluso por los organismos especializados de las Naciones Unidas, como tendremos ocasión más delante de precisar.
Se trata, pues, de una institución viva, actual, con una responsabilidad y un cometido que realizar en bien de la sociedad de la que forma parte.
Los “reyes tradicionales”, expresión común por la que son conocidos los titulares de las dinastías que han venido rigiendo hasta su independencia los destinos de estos países, se ven consultados por sus gobiernos, emiten informes y dan consejos, asumen responsabilidades de representación social y desempeñan una trascendental función de defensa de la cultura y las tradiciones. Vienen a constituir el verdadero hilo conductor de las señas de identidad del alma africana.
Muchos de estos reyes gozan no sólo de un reconocimiento oficioso, sino también de un rango y nivel oficial, al mismo pié de igualdad que otras instituciones y organismos consultivos.
Todos ellos tienen una pequeña corte que atiende su protocolo y le ayudan en el cumplimiento de sus funciones, ya sean oficiales o tradicionales. La mayoría de las veces, continúan habitando en sus residencias y “palacios” de siempre, para lo cual en muchas ocasiones han tenido que emprender importantes obras de restauración, a fin de que no se pierda este valioso patrimonio histórico-arquitectónico.
Mediante el ejercicio del derecho premial, que nunca dejaron de ejercer, los “reyes y jefes tradicionales” recompensan los servicios prestados a favor de su causa o del pueblo africano en general, pudiendo ser beneficiarios de estas recompensas tanto los nacionales de su propio país como los extranjeros.
Para el mejor desempeño de sus funciones y defensa de los valores que representan, hace unos pocos años se dotaron de una organización estable y permanente, mediante la que poder llevar a cabo una presencia más activa y una conducta más eficaz, tanto en el plano interno de sus propios estados como en el plano internacional.
Consejo Superior de Reyes de África.
El Consejo Superior de los Reyes de África fue fundado los días 15, 16 y 17 de enero de 1998 bajo la iniciativa de Su Majestad Kpodegbe, soberano de Allada, Rey de Benin, quien con el objetivo de luchar por la defensa de la tradición, reunió a sus pares africanos a tal efecto.
El Consejo, que ha adoptado la forma jurídica de O.N.G., tiene por objetivos:
a)La lucha por el mantenimiento de la paz en África y en el Mundo.
b)La revalorización de las tradiciones ancestrales africanas.
c)El refuerzo de la Unidad Africana.
Este organismo agrupa a todos los “reyes y jefes tradicionales africanos”, siendo gobernado por una representación de los mismos (Bureau Executif). En el interior de este órgano de gobierno se realiza una distribución de tareas, o “carteras”, bajo la responsabilidad de un “rey tradicional”. Así, Su Majestad el Emperador de Wagadou-Ghana, Tedjini I, es el responsable de las Relaciones Exteriores y de las Estrategias de Desarrollo, misión que cumple con eficacia y dedicación.
Los reyes y jefes tradicionales, periódicamente, se reúnen en Consejo en diversos puntos del continente africano según un orden del día bien preciso y detallado. Sus conclusiones son puestas en conocimiento de los respectivos gobiernos y de los organismos especializados de las Naciones Unidas.
El Consejo Superior de Reyes de África impulsa y coopera con los reyes tradicionales para que el desarrollo de las instituciones modernas traiga sus raíces de los valores antropológicos y culturales incardinados en la conciencia colectiva.
La historia de los jóvenes Estados africanos, desde su independencia formal de los años 60 del pasado siglo XX hasta nuestros días, no ha sido más que la historia de un largo, lento, penoso y obstinado proceso de asimilación de instituciones políticas, administrativas, económicas, jurídicas, y socio-culturales de Occidente.
El error de las primeras élites dirigentes de los nuevos Estados africanos fue olvidar las estructuras tradicionales. Partiendo del principio que las mismas causas producían los mismos efectos, consideraron, inocentemente, que copiando las instituciones extranjeras, obtendrían, como por milagro, el desarrollo económico y social de sus países.
Los “reyes y jefes tradicionales”, ante el fracaso de modelos importados, trabajan por conciliar tradición y modernidad, adaptando sus instituciones de forma apropiada para hacer frente a los nuevos desafíos. Su trabajo no está resultando en vano y, cada día, ven crecer su prestigio y protagonismo en sus territorios, donde sus opiniones y pareceres están siendo más valoradas y tomadas en consideración.
No resulta nada extraño ver cómo los “reyes y jefes tradicionales” son convocados expresamente por los Presidentes y Jefes de Estado africanos para que les aconsejen en una polémica cuestión o intervengan como mediadores e intermediarios en conflictos delicados, a los que gracia al respeto y consideración de que siguen gozando entre sus conciudadanos terminan encontrando una solución satisfactoria y aceptada por parte de todos.
En este sentido, el papel que cumple el Consejo Superior de Reyes de África, bajo la Presidencia de Su Majestad Kpodegbe, soberano de Allada, Rey de Benin, estructurando con orden y metodología las responsabilidades de los “reyes y jefes tradicionales” es, verdaderamente, encomiable.
El Presidente de Libia, Coronel Mouamar Kadhafi, vista la importancia adquirida por los “reyes tradicionales”, y en un intento de controlar este movimiento, organizó, el martes 9 de septiembre de 2009 en Syrte bajo su presidencia efectiva, la I Cumbre del Forum de los Reyes, Sultanes, Príncipes, Jeques y Jefes Tradicionales de África, Forum que él mismo había fundado en septiembre de 2008. Varias delegaciones de “reyes y jefes tradicionales” acudieron al encuentro.
En unas próximas entradas expondremos varios ejemplos de la actividad de los Reyes Africanos en el contexto actual de sus respectivos países: Costa de Marfil, Benín, Camerún, Burkina-Faso, Burundi, Ruanda y Ghana.
Por |2020-11-13T03:48:58+01:00miércoles, octubre 27, 2010|

EL COLEGIO HERÁLDICO: JALONES DE UNA AVENTURA.

Por el Dr. D. José María de Montells y Galán, Heraldo Mayor de esta Casa Troncal.
Aún recuerdo, como si fuese hoy, cuando Bernardo Ungría reunió a unos cuantos devotos en opíparo y generoso almuerzo en un restaurante de El Escorial y nos expuso sus ideas a cerca de una nueva entidad académica que debía aglutinar a todas aquellas corporaciones tanto españolas como extranjeras, que se dedicasen al estudio serio y riguroso de la Heráldica y otras Ciencias afines. Debía correr el año de Nuestro Señor de 1991.
Dicho y hecho, para 1992, habíamos abandonado una precaria sede, en la que se había iniciado la andadura y nos trasladamos a Gran Vía, a un espléndido piso que Bernardo había elegido y alquilado como nueva sede social. Fueron tiempos inolvidables. Por aquellas calendas desarrollamos una frenética actividad de la que no estaba lejos el ejemplo de Ungría, animador y mecenas de toda iniciativa cultural. Por esas fechas, más o menos, comenzamos a publicar la Revista Iberoamericana de Heráldica (que ya ha alcanzado el número 20), también algunos libros y nos sumergimos en una vorágine de cursos y conferencias que pusieron al Colegio en un puesto preeminente entre las más importantes instituciones de nuestro entorno.
Quede claro a todos que Bernardo Ungría fue el impulsor principal de toda la actividad que el Colegio desarrolló por aquellos años. Su consejo y ayuda colocó al Colegio Heráldico de España y de las Indias como obligada referencia para muchas academias hispanoamericanas y europeas. Desde luego, no faltaron escollos ni tampoco artillería enemiga batiéndonos con fuego cruzado o directo, que Bernardo, desde la Presidencia de la corporación, supo sortear con rara habilidad y simpatía.
Sin la figura de Bernardo Ungría difícilmente se entenderá la singladura colegiada. En gran medida, el Colegio es hoy gozosa realidad, gracias a sus desvelos. Lo de Bernardo daría para otro libro. Yo, que viví muy de cerca sus anhelos e iniciativas, puedo decir que es hombre sensible, alegre y ameno conversador, muy sencillo de trato y magnánimo en extremo. Un caballero como los de antes.
Para todos fue una auténtica tragedia su renuncia por motivos personales, en 1995. En tres años, en los que culminó su mandato, la institución se convirtió en lo que es ahora. Sin él, todos nos sentimos algo huérfanos, aunque su retirada de la primera línea, no significó que nos abandonase, ya que enseguida se le nombró Presidente de Honor y siguió prestando su indispensable apoyo a las iniciativas corporativas. A nuestro primer Presidente le debemos, sin duda alguna, un espíritu emprendedor y optimista que caracteriza, aún hoy, la marcha de nuestros quehaceres.
Aquellos años de consolidación fueron también provechosos por el entusiasmo de José Luis Abad, de Guillermo Torres-Muñoz y muy singularmente de Manuel Rodríguez de Maribona, nuestro Secretario. Luego, poco tiempo después, se incorporaron Luis Valero de Bernabé, Fernando del Arco, el ya fallecido coronel Serrador o Ernesto Fernández-Xesta que contribuyeron y mucho, a los objetivos científicos de la corporación. Por nuestra Cátedra Marqués de Ciadoncha, ya en nuestra sede de Serrano 114, desfilaron y desfilan los más conspicuos expertos de nuestro país e Iberoamérica. Catedráticos, Académicos, Generales, Almirantes y estudiosos en general, una larga lista de la que se da buena cuenta en la Memoria de Actividades.
La incorporación en la Presidencia del Colegio, de una figura como la del Archiduque don Andrés Salvador para sustituir a Bernardo Ungría, trajo aparejada la llegada de significativas personalidades del mundo académico y caballeresco, así el Duque de Sevilla, el Duque de Santoña, el Infante don Miguel de Portugal o el poeta Luis Alberto de Cuenca, engrosaron las filas colegiadas en número creciente.
Pero si todo esto es importante, no lo es menos, nuestra decidida apuesta por la edición de libros y revistas, los ciclos superiores, solos o en colaboración con otras instituciones, de cursos monográficos y conferencias sobre temas singulares como el de la caballería y las ordenes ecuestres y también por una intensa actividad social (las famosas cenas del Colegio, en el 37 de la Reina). Todo, hay que decirlo, sin subvenciones oficiales ni ayudas de ningún tipo.
Habría que añadir que algún grano de arena pusimos en el fallido intento de pacificar voluntades, navegando casi siempre, entre ennegrecidos nubarrones y en ocasiones, atroces y ominosos huracanes bien provistos de estruendosos relámpagos que han enrarecido el horizonte académico, hasta extremos difícilmente imaginables. Lamentablemente las guerras entre corporaciones todavía siguen haciendo sangre en ejecutorias científicas que merecerían más respeto y educación de unos y otros.
Nuestro secreto ha sido haber permanecido unidos en medio de tanta turbulencia. En todos estos años hemos dejado meridianamente claros nuestros objetivos: Divulgar la Ciencia Heroica desde el rigor y la seriedad, sin exclusiones ni sectarismo. Con el ánimo de integrar a todos, en la tarea común de conseguir el tratamiento universitario que merecen nuestras ciencias. Que conste que hemos predicado con el ejemplo: resistiendo incomprensiones e injustificados ataques sin pestañear, oponiendo tan solo nuestro trabajo.
Por todo ello, creo que el futuro es muy prometedor. Milagrosamente, la maledicencia no ha podido con nosotros y así, la aventura emprendida por unos pocos, capitaneados por nuestro primer Presidente, está dando ya sus frutos. Veo una nueva generación que se va incorporando poco a poco a las labores colegiadas. Como soy de natural optimista, pienso que lo logrado, no es ni sombra de lo que vamos a conseguir. Así sea.
Por |2020-11-13T03:48:58+01:00martes, octubre 26, 2010|

UNA MAGNÍFICA HERRAMIENTA.

En nuestro compromiso de publicitar y comentar las novedades bibliográficas y documentales, queremos dedicar la entrada de hoy a una publicación que pensamos es algo más que un blog.

Este es el sugestivo título de un excelente blog que en los últimos tiempos ha comenzado a circular por el espacio cibernético y que consideramos del máximo interés.
En efecto, no es fácil tener recopilada en una sola dirección electrónica toda esta cantidad de enlaces con los archivos donde se encuentran las fuentes documentales, relacionadas con los títulos nobiliarios y afines.
Como reza en la cabecera de entrada de este blog, su objeto es «difundir toda la información relacionada con los títulos nobiliarios, poniendo especial hincapié en los archivos y centros que conservan documentación relacionada, la bibliografía sobre los mismos, y cualquier noticia interesante al respecto».
Don José Luís Muñoz, Técnico Superior del Archivo General del Ministerio de Justicia, centro encargado, como sabemos, de la custodia de los expedientes de títulos nobiliarios, entre otros fondos, tuvo la feliz iniciativa de hacer un blog en una materia en la que no se había efectuado casi nada con respecto a la difusión de fuentes documentales nobiliarias, con excepción de unas pocas buenas páginas de genealogía, heráldica o la difusión de algunos archivos personales.
Así, con paciencia, como el propio autor del blog manifiesta, lleva unos meses publicando entradas sobre títulos nobiliarios, con la finalidad de que sirva de ayuda a los investigadores que acuden al archivo donde él trabaja, así como a aquellos, que desde su casa, tienen interés en conocer dónde se conserva la documentación nobiliaria que están estudiando.
Plagado, como decimos, de hipervínculos a cual más interesante, a nosotros nos gustaría destacar, por su originalidad y escaso conocimiento del mismo, pese a constituir una herramienta de primer orden en toda investigación histórica, incluidas las investigaciones nobiliarias, La Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, resultado de un proceso de digitalización cooperativa del Ministerio de Cultura, las Comunidades Autónomas y otras instituciones de la memoria, con el que se pretende, simultáneamente, preservar y hacer accesibles unos materiales bibliográficos que se caracterizan por ser ejemplares únicos y, por lo tanto, de difícil acceso. En septiembre de 2009, se disponía de casi 2.000 cabeceras, 50 bibliotecas, correspondientes a casi cinco millones de páginas, de 145 localidades en las que se imprimió prensa. Se trata, en su mayoría, de colecciones únicas de interés para investigadores y público en general. Son de temática variada y abarcan un amplio período histórico que se remonta a finales del siglo XVIII.
Ponemos el ejemplo de este enlace para que nuestros lectores y amigos puedan evaluar la importancia del blog Títulos Nobiliarios y la utilidad que su asidua consulta puede reportarnos.
Felicitamos, muy sinceramente, a Don José Luís Muñoz por su idea y le animamos a continuar con este utilísimo y necesario trabajo, en el que, desde luego, puede contarnos entre sus más fieles seguidores.
Para consultar el blog: http://titulosnobleza.blogspot.com
Por |2020-11-13T03:48:58+01:00lunes, octubre 25, 2010|

CORPORACIONES NOBILIARIAS: Junta de Nobles Linajes de Segovia.

D. Alfonso  Ceballos-Escalera y Gila, Marqués de la Floresta, erudito y amigo de este blog, nos dice que la Junta de Nobles Linajes, es la corporación de mayor antigüedad y lustre de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.
Diego de Colmenares, autor de la Historia de la insigne Ciudad de Segovia y compendio de las historias de Castilla, atribuye la fundación de la Junta a los Capitanes que guiaron a los ejércitos segovianos en la toma de Madrid, Don Fernán García de la Torre y D. Día Sanz, quienes al no dejar sucesión legaron su cuantiosa hacienda a la nobleza de Segovia.
 Sin embargo el Marqués de Mondéjar, afamado genealogista barroco, considera que los mencionados Capitanes fueron en realidad los líderes de las facciones que se disputaron el gobierno de la ciudad, durante la minoría de edad de los Reyes Sancho IV y Alfonso XI, quien en 1345 al dividir los cargos concejiles entre ambos bandos, zanjó para siempre estas disputas, creando un organismo que administrase los bienes comunales de la nobleza de la ciudad, siendo éste el germen de los Linajes Segovianos.
Esta Junta de Nobles Linajes tuvo como primera sede, la Iglesia de San Juan de los Caballeros, para más tarde pasar a hacer sus reuniones en la de la Santísima Trinidad, celebrándose desde el siglo XVI sus juntas en la Sala Capitular de la Santa Iglesia Catedral.
La corporación poseía cuantiosas rentas procedentes de sus pinares de Valseín, que repartían por mitad con el Ayuntamiento, ocasionando esto frecuentes pleitos y contenciosos. Los Linajes empleaban esas rentas en importantes obras benéficas, sociales y culturales, que fundamentalmente repercutían en la ciudad, no habiéndose repartido nunca entre sus caballeros ni usado en beneficio personal.
La Junta cuenta en los fondos de sus archivos con abundante documentación referente a los Caballeros recibidos desde 1558 a 1836, año en que se produce la confusión de estados. No obstante y a pesar de su desaparición en el siglo XIX, al igual que hoy nosotros, un grupo de hidalgos segovianos ( muchos de ellos descendientes de antiguos junteros) en 1980 reorganizan formalmente la institución adoptando el nombre de “Junta de Nobles Linajes de Segovia”, constituyéndose como asociación sin ánimo de lucro y marcándose como fin último reagrupar en su seno a los descendientes de aquellos Caballeros que integraban la misma. Aceptando también entre sus filas a aquellas otras personas que posean Títulos del Reino o a Hidalgos a fuero de Castilla con especial vinculación con Segovia, su provincia o territorios que la constituyeron.
S.A.R. Don Juan de Borbón, con la venera de la corporación.
Sus fines son culturales y benéficos y se encuentran regidos por un Consejo de Diputados, que es su órgano ejecutivo, compuesto por ocho miembros, y por la Junta General de Caballeros que es su órgano supremo, integrando a todos en su seno, que en ningún caso podrán pasar de trescientos.
S.A.R. Don Juan de Borbón y Battenberg (Q.E.G.E.), Conde de Barcelona, Almirante de la Real Armada Española y padre de S.M. D. Juan Carlos I, Rey de España, aceptó la nominación de Regidor Mayor y Perpetuo.
Por |2020-11-13T03:48:58+01:00domingo, octubre 24, 2010|

HERMANDADES Y ASOCIACIONES DE CABALLEROS: Orden de Caballeros del Sepulcro y Real Basílica de San Juan de Dios.

«DEUS CHARITAS EST»
Con la creación de esta Asociación de Caballeros, queda patente la preocupación existente en la sociedad por mantener vivos determinados valores e intentar ser útil , que no es poco, y servir a la sociedad en estos días, bien sea realizando obras piadosas, bien sea conservando el patrimonio o asumiendo tareas culturales.
Según manifiesta su Gran Maestre Fray Juan José Hernández Torres, la historia  reciente de esta Hermandad de Caballeros, no se puede entender sin conocer primero la vida y obra del Santo Patrón, y sin conocer, después, la Orden Hospitalaria que se encomienda dicho Santo.
En la Basílica de San Juan de Dios, de Granada, tuvo lugar el 18 de Febrero de 2.006 el solemne y emotivo acto de investidura de los Caballeros Fundadores de esta Asociación denominada: “Orden de Caballeros del Santo Sepulcro y Real Basílica de San Juan de Dios” .
En el juramento, los Caballeros se comprometen a estudiar, defender y difundir todo cuanto atañe a la protección, auge e historia de la Basílica de San Juan de Dios y defender, si fuera necesario con la propia vida, el sepulcro que guarda los restos del Santo Patrón. Colaborando en todo lo que pueda redundar en beneficio de la Orden Hospitalaria.
Finalmente, los Caballeros recibieron el título de tales, y el Gran Maestre con una bendición concluyó el ceremonial, haciendo mención a la unidad de la Basílica con el Hospital de San Juan de Dios, donde se festejó la oficiada investidura.
Haciendo una lectura de los estatutos de esta Asociación de Caballeros, y estudiando sus formas, destacamos para un mejor conocimiento de la misma los siguientes aspectos:
La “Orden de caballeros del Santo Sepulcro y Real Basílica de San Juan de Dios”, tendrá ámbito mundial. Se constituye por tiempo indefinido bajo la advocación de San Juan de Dios, Fundador de la Orden Hospitalaria, para la defensa, fomento y protección de la Real Basílica así como la custodia y salvaguarda del Sepulcro del Santo hispano-portugués, cuyos restos mortales se veneran en su Camarín.
Se constituye como entidad de Derecho Privado donde podrán integrarse personas físicas y jurídicas que voluntariamente soliciten su afiliación y sean aceptadas por la Junta Directiva, quien tendrá especial consideración hacia los caballeros de origen hispano y portugués.
Ésta no tendrá ánimo de lucro y gozará de personalidad jurídica y plena capacidad de obrar necesaria para el cumplimiento de sus fines.
Tiene su sede en Granada, en la Real Basílica de San Juan de Dios. Su domicilio social se fija en la calle de San Juan de Dios número 19, Granada (CP.18001),
Sus fines son:
Promover, difundir, fomentar e impulsar actuaciones, iniciativas o estudios de carácter histórico, arquitectónico, artístico o económico, o cualesquiera otras, que faciliten y contribuyan a la conservación, progreso y ennoblecimiento de la Real Basílica de San Juan de Dios, así como la custodia y salvaguarda del Santo Sepulcro y las Sagradas Reliquias de San Juan de Dios.
Podrán ser miembros las personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, españolas o extranjeras que no estando afectados por circunstancias que le priven o limiten el ejercicio del derecho de asociación y tengan reconocido afecto a San Juan de Dios, a su obra y a la Real Basílica, expresen por escrito su voluntad de incorporarse a ella y, necesariamente, sean admitidos por la Junta Directiva.
Sus miembros se dividen en:
Caballeros Fundadores, Caballeros Honorarios, Caballeros Benefactores, Caballeros y Damas Numerarios y Damas de Honor.
El Gran Maestre Fundador y los Caballeros Fundadores, cuyos cargos son vitalicios, tendrán un lugar preferente, el primero, y destacado , los restantes, en todos los actos de la Orden.
Existen también dos cuerpos menores : Decuriones y Escuderos.
Para ser Caballero se requiere tener afecto a San Juan de Dios y a su Basílica y al menos tener el grado de Licenciado Universitario. Vestirán capa blanca talar forrada de rojo carmesí con capucha y cordones de hombrera dorados por donde pasa la venera.
En los hombros llevarán los escudos de la Hermandad y la Basílica respectivamente, su cierre será de cordón carmesí, con borlones de lo mismo.
Para ser Decurión se requiere ser mayor de edad, tener afecto a San Juan de Dios y a su Basílica y estar cursando estudios universitarios o similares. Vestirán capa negra con capucha y muceta blanca, pudiendo usar la insignia pero no condecoraciones ni venera.
Los Decuriones pueden acceder al grado de Caballero cuando posean suficiente curriculúm o bien cuando lleven 20 años en la Hermandad con ese mismo grado.
Los Escuderos podrán acceder a decuriones cuando lleven 20 años de Hermandad con ese mismo grado .Vestirán muceta blanca.
El distintivo de la Asociación es un collar a modo de toisón, que llevara los colores azur, plata y gules, del que penderá la venera.
La Venera estará formada por unas ráfagas de plata que sujetan la palma y el laurel y que enmarcan un escudo español cuadrilongo, con el campo de plata, sobre el que se sobrepone la silueta de la urna de las sagradas reliquias, de oro.
En su centro soporta otro escudo español, con el campo de plata, cargado con las tres letras Yfo. de gules perfilada de oro, que son la firma del Santo Fundador, con bordura de oro y la leyenda “caballero o dama de San Juan de Dios”, de sable.
Este campo estará atravesado por su reverso del Bastón de San Juan de Dios, en oro y timbrado de corona real de oro.
De la parte inferior de toda la venera colgara el escudo de la orden: Granada estrella y cruz.
Tienen por lema : “Deus Charitas Est”.
Mantienen en internet una web en la siguiente dirección: http://www.caballerossanjuandedios.org
Por |2020-11-13T03:49:01+01:00sábado, octubre 23, 2010|

LA I.O.H. DE CARLOS V RECIBE NUEVOS MIEMBROS EN SOLEMNE CEREMONIA, A CELEBRAR EN EL ALCÁZAR DE SEGOVIA.

Hace escasas fechas hemos recibido en esta Casa Troncal, cumplida invitación para asistir a los actos que el día 13 de noviembre actuales, patrocinará en Segovia esta Hermandad de Caballeros.
Estos actos se inician a las 19.30 horas, en el Alcázar de Segovia, con el recibimiento de nuevos miembros en solemne ceremonia , presidida por su Gran Maestre  D.Enrique de Borbón , asistido por su Lugarteniente el Duque de Santoña. 
 Posteriormente, a las 21.00 horas, los asistentes se desplazarán al Hotel Cándido, de dicha localidad, donde tras un cocktail asistirán a una cena de gala.
Los Actos se cerrarán con un baile de gala en los salones de dicho Hotel a las 00.00 horas del día 14 actuales.
Como todos sabemos la I.O.H. de Carlos V, es una Hermandad de Caballeros y Damas, unidos por su devoción a Santa Bárbara y a la Monarquía Universal Hispánica, instituida en honor del César Carlos.
 En la actualidad, agrupa a unas dos mil personas de uno o de otro lado del Atlántico.  Como ya hemos comentado en varias ocasiones, sus investiduras anuales en El Alcázar de Segovia o en el Monasterio de San Jerónimo de Granada, constituyen una de las más brillantes fiestas sociales que se celebran en España. Augurando los patrocinadores de este blog un gran éxito a la investidura a la que estamos dedicando esta entrada.
Por |2020-11-13T03:49:01+01:00viernes, octubre 22, 2010|

HONORES Y DISTINCIONES DE LAS CORTES DE CASTILLA Y LEON.

Por el Dr. D.Francisco M. de las Heras y Borrero, Presidente de la Diputación de esta Casa Troncal.
Las Cortes de Castilla y León han estimado conveniente establecer un sistema premial para reconocer, honrar y agradecer los servicios, méritos o acciones de aquellas personas e instituciones que con ellos hayan contribuido de manera notoria a la mejora, desarrollo y enaltecimiento de esta Comunidad. La regulación actual de esta materia viene contenida en el Reglamento de 25 de enero de 2006, publicado dos días después en el Boletín Oficial de las Cortes, modificado por el Reglamento de 28 de diciembre del mismo año, los cuales sustituyen a la legislación anterior de 1986 y 1997.
Los honores y distinciones que las Cortes de Castilla y León podrán conferir consisten en la Medalla de las Cortes de Castilla y León, y en la Medalla al Mérito Parlamentario de las Cortes de Castilla y León.
Tanto una como otra tienen carácter exclusivamente honorífico y personal. Su imposición se realizará por el Presidente de las Cortes y tendrá lugar con la máxima solemnidad, preferentemente el 25 de febrero de cada año.
El Servicio de Protocolo de las Cortes llevará un libro registro, denominado Libro de Honor de las Cortes de Castilla y León, en el que se inscribirán los datos identificativos de cada una de las personas favorecidas con alguna distinción, fecha del acuerdo de otorgamiento, distinción concedida y, en su caso, fecha de fallecimiento de quien hubiera recibido la distinción. El acuerdo de concesión de estas distinciones será publicado en el Boletín Oficial de las Cortes de Castilla y León.
La Mesa de las Cortes podrá privar de las distinciones conferidas, con la consiguiente cancelación del asiento en el Libro de Honor, a quienes incurran en faltas que aconsejen esta medida extrema, mediante acuerdo motivado, e instando la devolución del diploma y condecoración correspondiente a la persona afectada.
a) Medalla de las Cortes de Castilla y León.
Es la más alta distinción honorífica de la Asamblea Legislativa y podrá concederse a aquellas personas, grupos o instituciones que reúnan méritos especialmente relevantes o que hayan prestado servicios sobresalientes a la Comunidad Autónoma.
Esta distinción podrá otorgarse en sus categorías de oro y plata, en función de los méritos y servicios que se recompensen. No podrán otorgarse más de cinco Medallas al año en su categoría de oro, ni más de veinticinco en su categoría de plata, y puede ser otorgada a autoridades públicas, españolas o extranjeras, por motivos de cortesía o reciprocidad. Se puede, igualmente, conceder a título póstumo.
En los actos oficiales que celebren las Cortes de Castilla y León, los condecorados con la Medalla ocuparán un lugar preferente.

b) Medalla al Mérito Parlamentario de las Cortes de Castilla y León.
Es una distinción honorífica que tiene como fin el reconocimiento de aquellos méritos o servicios especialmente relevantes realizados en interés del Parlamento de Castilla y León. Ocuparán, igualmente, un lugar preferente en los actos oficiales que celebren las Cortes.
Por último, el Reglamento que comentamos regula, aunque sin la consideración de distinción honorífica, el uso de la Medalla del Procurador de las Cortes de Castilla y León y la del Procurador del Común, a favor de quienes ostenten esta condición, determinando la Mesa de las Cortes los actos institucionales en los que es preceptivo el uso de la Medalla.
Igualmente, se regula la facultad de la Presidencia o de la Mesa de las Cortes de Castilla y León para dirigirse a Su Majestad el Rey solicitando la concesión de alguna condecoración nacional a favor de una persona física o jurídica merecedora de ser recomendada. Esta petición se realizará a través del Ministerio de la Presidencia del Gobierno de la Nación o, en su caso, del que tenga a su cargo la Orden de reconocimiento civil en la que se solicite la condecoración.
Por |2020-11-13T03:49:01+01:00jueves, octubre 21, 2010|
Ir a Arriba