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Doce Linajes de Soria

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5 05, 2013

EL DOS DE MAYO EN EL CEMENTERIO DE LA FLORIDA, EN MADRID.

Por |2020-11-13T03:45:29+01:00domingo, mayo 5, 2013|

El presidente del ejecutivo de la Comunidad de Madrid, don Ignacio González, presidió el primer acto del Día de la Comunidad de Madrid de 2013, el DOS DE MAYO, en el Cementerio de la Florida, rindiendo homenaje a los 43 héroes asesinados en sus inmediaciones por orden de Murat, en la madrugada del 3 de mayo de 1808.
Este homenaje, convocado por la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos, entidad que custodia el mencionado cementerio desde 1917, y cuyo Presidente, José Luis Sampedro Escolar,  actúa de anfitrión , comienza con el acto de encender la llama votiva ante la reproducción del famoso lienzo de Goya que inmortaliza el fusilamiento de los patriotas, reproducción en cerámica de José Manuel Sánchez Ríos, antiguo Director de la escuela de Cerámica, aledaña al cementerio, que fue un gran protector de este recinto.
Posteriormente se rindió homenaje a las víctimas de la represión napoleónica en la cripta donde sus restos se encuentran sepultados, ante la lápida en la que se mencionan los nombres de los 29 héroes identificados tras arduas investigaciones y se recuerda a los catorce anónimos que con ellos reposan.
A continuación, los señores González y Sampedro colocaron una corona de laurel en el lugar donde se enterraron primeramente los restos de los homenajeados, antes de su traslado en 1960 a la actual cripta donde yacen, y, seguidamente, el Presidente de la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales veteranos pronunció las siguientes palabras:
Un año más este cementerio de la Florida sirve de marco al homenaje a los héroes que pagaron con su vida el gesto patriótico de defender a la patria contra el invasor. Este sagrado recinto alberga los restos mortales de 43 de aquellos hombres en los que quedan representados los miles de españoles que se sacrificaron para que España no perdiese su soberanía, expresión suprema de la libertad, tan absolutamente necesaria para que pueda manifestarse el ejercicio de la democracia.
Este homenaje, tan justo, cuenta desde hace años con la presencia destacada de la más alta autoridad autonómica y este año, Señor Presidente, os recibimos por primera vez en esa digna condición, aunque no sea la primera vez que asistís a este acto. Como a vuestros antecesores en el cargo –y queremos tener un especial recuerdo para Dª. Esperanza Aguirre, que siempre nos brindó su ayuda- os agradecemos sinceramente este honor que nos dispensáis, valorando el esfuerzo que supone desplazarse a este punto a hora temprana para continuar después con un apretado programa cargado de solemnidad. Pero, valorándolo explícitamente como lo hacemos, creemos que es un esfuerzo justificado con creces por el mérito que homenajeamos en esos 29 patriotas cuyos nombres rescata del olvido la lápida de la cripta y los catorce héroes anónimos que les acompañan en ese nicho. El honor que nos dispensáis acudiendo a este acto organizado por la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos está, pues, justificado al recordar esa actitud, ejemplo para todos, de quienes no se sometieron a la ilegítima agresión contra bienes sagrados.
Desde hace ya dos siglos la nave de la patria navega por aguas una veces turbulentas, otras amainadas. Desde hace algo más de un cuarto de siglo España había logrado un encauzamiento razonable de las legítimas discrepancias en lo que atañe a la cosa pública, lo que se  tradujo en bienestar político-social y económico. Las de los últimos años no son las mejores, pero, tengamos perspectiva histórica, el pueblo de Madrid, y el de España toda, han pasado por momentos mucho peores, no sólo en lo económico y social, sino en lo político e ideológico, hasta romperse nuestra convivencia en sangrientas luchas cainitas que algunos parecen añorar. Unos, por desconocimiento de las tragedias sin cuento que se desatan cuando se siembran locamente vientos ingobernables una vez desatados; otros, más culpables, sembrando engaños y mentiras en los jóvenes y en los indocumentados para conseguir miserables fines a los que se sirven del separatismo y el terrorismo para el medro personal y el enriquecimiento depredador.
Este acto que hoy nos reúne sirve para reflexionar sobre estas situaciones y actitudes.
La Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos custodia desde 1917, hace cerca de un siglo, este cementerio y pese a dramáticos avatares no ha desmayado en mantener bien alta la bandera de la dignidad nacional. Insisto en que hace casi un siglo que vela por la memoria de estos patriotas a los que hoy homenajeamos, pero desde mucho antes, desde 1839, defendemos, con mayor o menor acierto, unos principios de convivencia basados en el ordenado juego que garantiza una Constitución que legitime a las mayorías y garantice el respeto a las minorías pero, también, que defienda a las mayorías del atropello de los que, sin el necesario apoyo popular, tratan de imponer sus quimeras sin más legitimación que el error, la mentira, la amenaza, la extorsión, el insulto, la calumnia y la violencia.
Por ello, cada año, el Siete de Julio celebramos un acto de Afirmación Constitucional, conmemorando esa fecha, el 7 de julio de 1822, en que Madrid se conmocionó con un intento de derogación del ordenamiento constitucional, esforzándonos en que ese acto no constituya un recuerdo de enfrentamientos entre españoles sino un compromiso de apoyo a las soluciones ordenadas y legítimas que una Constitución sana significa.
A la vista de la gravedad de la crisis que sacude nuestro modelo de convivencia, no sólo en España sino en todo nuestro entorno, y pese al mensaje optimista que nos permitimos recordando los difíciles periodos que hemos vivido en los siglos XIX y XX, se impone el estudio de los problemas presentes, sin miedo a los cambios que se revelen como útiles y justificados, pero sin admitir como dogma la necesidad del cambio por el cambio y sin fijar previamente la meta a la que deseemos arribar, única manera sensata de fijar la ruta que debamos seguir para alcanzarla.
No son únicamente los políticos los llamados a opinar y gestionar las propuestas de cambios sin duda necesarios; impliquémonos todos los sectores ciudadanos en  nuestros respectivos ámbitos de actuación, estudiando las situaciones, apoyando o rechazando propuestas alternativas de fórmulas y soluciones.
Mientras acometemos estos procesos de estudio procurando el mayor acierto en los cambios que se adopten, aceptad, señor Presidente, el nombramiento como miembro de Honor de nuestra Sociedad Filantrópica, en la que militaron personajes tan ilustres como el general Palafox, Evaristo San Miguel, Isaac Peral, Amós Salvador y Rodrigáñez, o Fernando Primo de Rivera, y cuyo fin social no es más que defender la dignidad de este recinto histórico  y la promoción de la convivencia pacífica y ordenada en el respeto a las opciones políticas legítimas, amparadas por la Constitución.
Con nuestro agradecimiento a todos por su presencia, invito a decir sin complejos, como dijeron los patriotas españoles entre 1808 y 1814

¡VIVA EL REY! ¡VIVA ESPAÑA!

Una vez finalizadas sus palabras, el señor Sampedro entregó al Presidente el diploma acreditativo de su nombramiento como miembro de honor de la Sociedad Filantrópica de Milicianos nacionales Veteranos, tras de lo cual, don Ignacio González tomó la palabra para afirmar que, 200 años después de aquel Dos de Mayo, hay que seguir defendiendo la Nación, Libertad y Soberanía Nacional frente a quienes ponen en cuestión estos valores.
El presidente González recalcó que en aquel momento fue en la Puerta del Sol, actual sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, donde «surgió un nuevo orgullo de pertenecer a España» y el «impulso del pueblo de constituirse en sujeto de la soberanía nacional».
«Hoy Nación, Libertad y Soberanía Nacional siguen siendo tres conceptos meridianamente claros que debemos defender de quienes los ponen en cuestión, tres conceptos sobre los que se asienta nuestro futuro en común paz y prosperidad», destacó el presidente, quien   en este mismo sentido, indicó que hoy, al igual que ayer, corrían tiempos de «dificultad e incertidumbre» y ha destacado que en aquel momento los madrileños que se levantaron contra las tropas francesas fueron fieles a la «libertad igualdad justicia y la nación» y murieron por «defender su país, libertad costumbres y sus leyes».
En la ofrenda de la corona de laurel a los 43 patriotas fusilados, estuvieron presentes el Presidente de la Cámara legislativa autonómica y otros representantes de la Mesa de la Asamblea de Madrid, consejeros del Gobierno regional, así como el secretario general del Partido Socialista,Tomás Gómez, y el portavoz del Partido Popular en la Asamblea de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna, señalándose la ausencia de representantes de Izquierda Unida.
En su intervención, el presidente regional indicó que 205 años después del levantamiento es su obligación reunirse y homenajear a estos héroes, que «convirtieron un Reino de súbditos en una Nación de ciudadanos libres» y que son «ejemplo de honor y lealtad» que debe inspirar a los españoles a lo largo de los tiempos.
El presidente madrileño recordó que en este «acto de rebeldía participaron casi exclusivamente las clases populares», que fueron las primeras en «reaccionar contra la tiranía». La consecuencia fue la Constitución de Cádiz, la primera carta magna liberal de Europa.  Además, destacó que estos patriotas no salieron a la calle por sus privilegios, sino que «pelearon valientemente contra un enemigo mucho más fuerte» y los presentó como ejemplo para los españoles.
Los actos en el cementerio de la Florida continuaron con el homenaje que todos los años celebran allí los miembros de la Asociación ARES de Reservistas Españoles, que este año, tras la ofrenda floral a los caídos, entregaron una bandera de mochila al General don Francisco Ramos Oliver, antiguo Director del Instituto de Historia y Cultura Militar, particularmente por la labor desarrollada al frente de la Dirección de Personal del Ejército de Tierra.
A las doce, el párroco de san Antonio de la Florida ofició el Santo Sacrificio de la Misa, continuando la celebración con una jornada de puertas abiertas que posibilita al público continuar el homenaje a los héroes de 1808.
La Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos organiza visitas guiadas al cementerio (calle de Francisco y Jacinto Alcántara, en el Parque del Oeste) con carácter gratuito, que se pueden realizar los sábados y domingos de 10 a 13:30 durante los meses de mayo y junio
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4 05, 2013

1521. EL AÑO QUE NACIÓ NUEVA ESPAÑA.

Por |2020-11-13T03:45:29+01:00sábado, mayo 4, 2013|

POR D. ANTONIO VILLEGAS GONZÁLEZ.

Nace un nuevo día, otro más que sumar a la vida, o que restar, por que a mi edad ya los días se restan y no se suman, pues son ya más los que dejo atrás para siempre que los que me quedan por vivir. Aunque la verdad… no puedo quejarme.
 ¡Pardiez!, estoy vivo y con los miembros intactos y vivo en un caserón rodeado por mis hijos y mis nietos. A mi lado está la fiel y hermosa Yupami, o Isabelita como le gusta que la llamen, y el oro no me falta en la bolsa.
De Hernán Cortés podrán decir lo que quieran, pero jamás dirán que no es generoso con sus hombres, al menos con los leales, con los que junto a él, conquistamos el mayor imperio  que hay sobre estas nuevas tierras.
Retrato de Hernan Cortés ( anónimo) óleo del siglo XVI. Col Patronato Hospital de Jesus ( foto de Pedro Cuevas).
Creo que ya les hablé a vuestras mercedes de “La Noche Triste”, que más que triste fue sangrienta, terrible, empapada e inacabable y la posterior batalla en las llanuras de Otumba, dónde no sé cómo logramos vencer a tanto guerrero, a tanta masa humana que se nos echaba encima… Pero lo hicimos.Santiago y el antiguo valor  nos dieron la victoria.
Todo había comenzado en Cuba donde Cortés, cuñadísimo del gobernador Velázquez era alcalde.  Algunas expediciones habían traído noticias sobre fabulosas tierras cuajadas de oro, el Cipango que Colón andaba buscando. Se hablaba de un poderoso y rico reino que se extendía por aquellas tierras ignotas. Así que Velázquez de Cuéllar preparó una expedición y puso al mando a Cortés.
Yo solo soy un simple soldado y mi nombre no pasará a la historia, pero les diré que tras dimes y diretes, envidias y ambiciones, desconfianzas y consejos malintencionados, hasta nuestro capitán llegaron noticias de que iban a quitarle el mando. ¿Creen vuestras mercedes que aquello arredró a Cortés?, pues no, ni mucho menos.Nos ordenó embarcar de  inmediato, izar el velamen y salir del puerto tan campantes, en las mismísimas narices del Gobernador y de la guardia que traía para arrestar a Hernán Cortés. Recuerdo la cara que se le quedó al pobre Velázquez cuando vió los barcos alejarse, rojo de ira, verde de rabia y azul de consternación. Creo que en aquel mismo momento supo que la gloria y la fama ya no serían para él.
Les contaré a vuestras mercedes que en Cuba todo el mundo quería venir con Cortés, pues era hombre que despertaba en los demás el irreprimible deseo de seguirle y participar de su loco sueño, había algo en la mirada del capitán, algo extraño, un brillo convencido de que conseguiría su objetivo o moriría en el intento.
La promesa del oro y la gloria, pues qué quieren que les diga, es demasiado atractiva para dejarla pasar, demasiado atrayente para un hijodalgo segundón, que o te metías a cura o en milicia, y a mí, ¡pardiez!, jamás se me dieron bien los latines.
Arcabucero.

En la expedición viajaban capitanes valientes y decididos, dispuestos a morir por el oro y la gloria, nombres como Alvarado, Ávila, Portocarrero, Ordás, Olid o Sandoval, con los arcabuceros que mandaba éste último estaba encuadrado yo.
Además llevábamos dieciséis buenos caballos, acostumbrados a la guerra y la vorágine, doscientos indígenas de la isla y algunos esclavos negros como el hollín, además de una jauría de mastines que provocaban espanto en los indígenas.
El dieciocho de Febrero de 1519 levamos anclas rumbo a lo desconocido, rumbo a la gloria o a la muerte.
La primera parada fue en la Isla de Cozumel donde se nos unió un cristiano que llevaba entre los mayas, que así se llamaban los indios de aquellas tierras, desde antes de la expedición de Grijalva, un naufrago que había llegado allí de mano de la providencia, Aguilar se llamaba, y se unió de inmediato a la expedición como intérprete.
Tenían que haber visto vuestras mercedes como besaba la Cruz y nos abrazaba a todos, daba lástima verle, vestido de indio y llorando como un niño. ¡Compatriotas!, ¡Cristianos!, ¡Españoles! , decía entre lágrimas emocionado venga besar una crucecita que alguien le había dado.
Tras este afortunado encuentro costeamos la península de Yucatán, hasta que llegamos a la región que los indígenas llamaban Tabasco, allí nos encontramos indios hostiles que nos atacaron con valor, arrojándonos flechas, pedruscos y todo lo que agarraron.
Pero a pesar de su valentía nada pudieron hacer contra los arcabuces, ni contra el buen acero toledano y mucho menos contra los caballos que les provocaban pánico, y de los que huían en desbandada. Por cientos y cientos murieron aquel día de marzo de mil quinientos y diecinueve en el ensangrentado llano de Centla. Por el país se extendió la noticia de que unos dioses invencibles habían llegado y que el mundo se acababa.
Pocos días después de la derrota indígena fundamos la ciudad de Santa María de la Victoria y hasta ella se llegó el cacique indio de la región a rendir pleitesía a Cortés. Como presente traía veinte muchachas, a cual más hermosa… Imaginen las querellas y espadazos que hubo por conseguirlas.
Hernán Cortés se llevó el premio gordo, una india guapísima de cuerpo que quitaba el hipo y encima despierta e inteligente, esclava desde niña y que hablaba los idiomas de las distintas tribus.
Armas de Hernán Cortés.
La llamaron Doña Mariana, pero como se convirtió en amante de Hernán, la llamábamos la Malinche, puesto que así solíamos llamar al capitán, Malinche, que viene a significar Señor, o Jefe, o Capitán… El caso es que Malinalli, este era su nombre indígena, se convirtió en pieza fundamental para nosotros, acompañándonos ya de aquí en adelante durante todas nuestras aventuras.Dicen por ahí, que ella y el capitán, son los padres de una nueva gente, de los que habitarán estas tierras en el futuro. Mexicanos les llaman.
En Abril dejamos una pequeña guarnición en Santa María y seguimos camino hacia San Juan de Ulúa, que había sido fundada por el gran Juan Grijalva, unos pocos años antes. Allí fue donde tuvimos el primer contacto con los aztecas que nos trajeron regalos de parte de su emperador Moctezuma, pero con el mensaje o amenaza de que no nos adentremos más en su territorio. Pero claro, ni caso les hicimos.
Cortés ordenó el avance por la región donde se corría la voz como la pólvora de que el dios Quetzalcóatl se paseaba, revivido, por el imperio, rodeado de bestias infernales junto con los amos del trueno.
Llegamos hasta donde los Totonacas, otra tribu de las muchas que habitaban aquella región inmensa, y allí fundamos, o fundó Cortés, para así poder legalizar su huida de Cuba y su desplante a Velázquez.  Pues es sabido que si se funda una ciudad, automáticamente, el capitán que lo hace se convierte en Adelantado y mientras pague su quinto real, al emperador le da igual que sea uno u otro el que conquiste territorios para la Corona, por eso Hernán Cortés se proclamó capitán general, quien debía rendir  cuentas de allí en adelante tan solo con el Rey.

El diez de junio se fundó formalmente la Villa Rica de la Vera Cruz y se firma un pacto de alianza con la tribu de los Totonacas, que odian a los aztecas y nos cuentan que la región entera está dispuesta a luchar contra los mexicas, por estar hartos de su crueldad y  arrogancia para con los otros pueblos, a los que usan como ganado para  sacrificios.
Así conocimos a los Txacaltecas, los más poderosos y fieros de entre los enemigos de los aztecas y que a la postre serían nuestros principales aliados.
Bueno, ya conocen lo que vino después, las carreras por las pasarelas, la lucha, las carnicerías sin cuento, la huída desesperada, la llegada de Narváez, la batalla de Otumba. Y aquí estábamos ahora, de nuevo frente a Tenochtitlán dispuestos a hacernos con la ciudad y con el imperio.
Fue a primeros de mil quinientos veintiuno cuando el plan de Cortés se puso en marcha. Con los restos de nuestras naves barrenadas se habían construido trece bergantines artillados y llevados hasta el lago, contábamos con  más caballos y más arcabuces. Yo adquirí uno nuevecito con el sello del fabricante vascongado más famoso, de buena madera de cerezo y con una boca de fuego que daba pavor contemplar.
Lo primero que hicimos fue cortar el abastecimiento de agua a la ciudad , cerramos todas las pasarelas de acceso, nos hicimos con el control de los pueblos de los alrededores y del lago.
Empezaba el asedio de Tenochtitlán.
No fue sencillo, ni fácil.
Los aztecas atacaban con sus canoas, atacaban desde las pasarelas, atacaban desde todas partes.
Pese a la recia carnicería que les hacíamos se defendían como leones.
Pero poco a poco, avanzando a sangre y fuego nos íbamos acercando al templo, centro de la defensa,  donde llevaban a los prisioneros capturados para ser de inmediato sacrificados.
Les juro a vuestras mercedes que lo que más miedo daba era que te agarrasen, que te cogiesen cien brazos y te pusiesen sobre la piedra enrojecida y resbaladiza de sangre del altar mayor, para allí arrancarte el corazón todavía latiente y cortarte la cabeza luego para adornar las perchas.
Y luego dicen los infieles, y los herejes, que la Religión Verdadera es cruel y sanguinaria, pardiez, los dioses aztecas jamás se sacian de sangre.
Los días pasaban y la gente en la ciudad  moría de hambre y de sed . Morían a cientos por la peste que se había extendido por toda la región, matando indígenas a millares, tanto aliados como enemigos, sin distinción, hasta algún cristiano se llevó la terrible enfermedad.
Sin embargo los aztecas seguían resistiendo, desde las pasarelas, desde el lago, desde las terrazas de las casas, desde todas partes aparecían y nos atacaban, defendían su hogar con valor. 
Son admirables estos indígenas, como lo son también nuestros aliados que combaten ardorosos para quitarse el yugo azteca, y lo hacen de forma crudelísima, aunque, pardiez, ya me explicarán vuestras mercedes cómo se conquista una ciudad que está en pie de guerra si no es a sangre y fuego.
La fortuna me mantuvo sano y entero, ella y la Santa Virgen María, pues más de una vez estuve a pique de ser capturado y llevado en volandas hasta el sumo sacerdote.
Yo tuve suerte, otros no tanta, y fue una de estas capturas de compatriotas la que nos dio el último empujón y el último impulso para vencer.
Era julio creo, las fechas se confunden en mi mente anciana y los aztecas controlaban solamente ya una parte de la ciudad, el resto había ardido hasta los cimientos y las calles ennegrecidas olían a muerte cuajadas de cadáveres y de moribundos, el lago Texcoco, donde se asentaba la ciudad estaba lleno de muertos flotando hinchados como globos y los lamentos de las mujeres y los niños llenaban los silencios del combate y te ponían los pelos de punta.
Como hijodalgo y español no me gustaba aquello, pero no sé si les he contado que los aliados, sobretodo los txacaltecas, odiaban a muerte a los mexicas y una vez dentro de la ciudad no dejaron títere con cabeza y la matanza fue espantosa.
Así de cruel es la guerra y la costumbre de los seres humanos de matarnos unos a otros, costumbre esta que seguirá igual por todos los siglos.
Aquella mañana Cortés se vió envuelto en una refriega, rodeado de enemigos que lo arrojan del caballo y lo capturan, el chillerío de los aztecas enardecidos por haber capturado al comandante  fue lo que nos alertó, vimos como se llevaban al capitán y a algunos otros camaradas, rodeados por mil brazos pasarela adelante y directos al templo.
Cristóbal de Guzmán fue el que atacó él sólo espoleando su caballo y los demás fuimos  detrás, disparando y tajando como descosidos , destrozando enemigos a pares con las picas, llamando al santo Apóstol a cada paso y a cada espadazo.  Cortés zafándose de sus captores peleaba y se debatía, pero lo cierto es que se salvó porque Guzmán le cedió su caballo sacrificándose él mismo. Y es de justicia recordarlo.
Fue una locura, un caos de brazos, espadas, dagas, mazas y arcabuzazos, de gritos de terror de los camaradas que eran conducidos, pasito sí, pasito no, hasta el templo y su tétrica piedra.
Hernán Cortés y Montezuma II.
No sé como pude escapar, tajé y tajé con la espada tras haber destrozado el mocho del arcabuz usándolo como maza, así ensangrentado y sin aliento conseguí zafarme de las manos que me empujaban y que me conducían como a cordero al matadero.
Luego contemplamos horrorizados lo que con nuestros compañeros hacían y hasta con los caballos que se llevaron también, ¡pobres camaradas, pobres bestias!.
Desde la distancia , pues solamente una pasarela nos separaba de las escalinatas del templo, vimos como rodaban los cuerpos decapitados y con el corazón arrancado de cuajo de nuestros amigos, el último fue el del pobre y valiente Cristóbal de Guzmán.
Pero el horror no había terminado, en poco rato y a la vista de todo el mundo, colocaron una de aquellas perchas donde los mexicas ensartaban las cabezas cercenadas de sus enemigos.
Aquella percha, llena de cabezas de españoles y de los caballos capturados nos removió las entrañas.
Sobretodo a Alvarado, que al ver los restos de su amigo, ensartados cual pincho moruno, agarro su acero y gritando como un endemoniado se lanzó hacia la pasarela y la escalinata.
Avanzamos entonces como una ola de picas y de espadas, una ola que gritaba ¡Santiago!, una ola que gritaba ¡España!, primero sobre la pasarela donde tan sólo se salvó el indio que se arrojó al agua, y luego subimos las escaleras empinadas y rojas de sangre fresca española empapando los escalones de piedra y subíamos matando todo los que se nos ponía por delante.
Ni los aguerridos guardias del templo ni  los sacerdotes pudieron hacer nada puesto que los masacramos a todos con rabia y furia española, desatada cuando vimos que a algunos de los nuestros les habían arrancado la piel del rostro, y solo se les distinguían las barbas sanguinolentas,  las  cuales usaban a modo de máscaras. Un horror que les hicimos pagar bien caro.
No quedó nadie vivo allí arriba, desde donde se contemplaba el dantesco espectáculo  de la ciudad arrasada y ardiendo, el lago con nuestros bergantines artillados destrozando las barcas atestadas de indios y las pasarelas llenas donde aún combatían los valerosos guerreros aztecas.
Sandoval que empuñaba el Pendón del león y el castillo fue el primero en llegar arriba, empapado en sangre y sudor, y se puso a ondear el Guión, despertando un grito de júbilo, alegría y victoria  entre los que estaban abajo. La batalla por Tenochtitlán había terminado y aunque los aztecas pelearon más tiempo,  su resistencia estaba quebrada.
Habían luchado como jabatos, pero nosotros  lo habíamos hecho como leones. Impasibles y duros como el pedernal, ocho siglos de guerra contra moros nos habían hecho invencibles y  en Las Indias estaban empezando a aprenderlo.
Después de aquello unas nuevas tierras se abrían a nuestros pies, ganadas con la sangre y el esfuerzo de muchos buenos camaradas muertos, unas tierras que se conocerían pronto como la Nueva España… Y pardiez, visto el valor y la determinación de nuestros contrarios, el nombre le iba que ni al pelo.
Pero todo esto es ya otra historia y yo  un simple arcabucero que ya está viejo y cansado. Les recomiendo leer la relación que mi buen amigo Bernal Díaz del Castillo escribió de la campaña. Su pluma, mucho mejor que la mía, les trasladará a aquellos días de sangre y de gloria en los que un puñado de españoles conquistamos un imperio a costa de  esfuerzo y sacrificio, a costa de mucha sangre que ya se quedará para siempre aquí.
Así nació la Nueva España y así se lo contó a vuestras mercedes este humilde soldado que un día, hace ya muchos años, salió de la Andalucía para embarcarse en la más maravillosa y peligrosa aventura que vieron los siglos.
Que Dios les acompañe y les proteja y que a esta tierra maravillosa, donde nacieron mis hijos, le traiga paz y prosperidad y que nunca olviden que en su sangre nueva y mezclada reside el espíritu del Cid y el de Quetzacoalt.
¡¡Pardiez!! no es mala mezcla.
 
Alonso de Ronda, arcabucero, hijodalgo y cristiano viejo, en la Villa de Veracruz en el año del Señor de mil quinientos y ochenta.
 
https://www.facebook.com/ant.villegas.glez
Durante siglos los españoles hemos derramado nuestra sangre defendiendo a la bandera. Casi siempre, los que lo hicieron, recibieron a cambio oprobio y olvido.Bajo monarcas inútiles, validos ambiciosos, sacerdotes fanáticos, gobiernos en quiebra y repúblicas débiles y cainítas, los anónimos soldados españoles voluntarios o de levas forzosas salvaron nuestra honra y nuestro honor.
Sin importar la ideología ni el color de su pensamiento, cuando el enemigo llegaba bajo las murallas nunca faltaban espadas. Y nuestros enemigos, vencidos o victoriosos, pocas veces nos vieron la suela del zapato. Para cualquier enemigo el grito viejo y terrible de Cierra España siempre fue presagio de combate duro y sin tregua.
© A. Villegas Glez.
3 05, 2013

EL ORATORIO DE LA SANTA CUEVA DE CÁDIZ, EL MARQUESADO DE “VALDE-ÍÑIGO” Y EL SOLAR DE VALDEOSERA.

Por |2020-11-13T03:45:30+01:00viernes, mayo 3, 2013|

POR D. LUIS PINILLOS Y LAFUENTE.

1. EL ORATORIO DE LA SANTA CUEVA DE CÁDIZ.
Corría por la ciudad de Cádiz, hacia los años 30 del siglo XVIII, la historia de cierta hermandad compuesta por un grupo de hombres que se reunían todos los jueves al anochecer, en un edificio situado tras el Arco de Garaycoechea para rezar y hablar de temas religiosos, entre otras cosas.
Debido a la mala fama de la calle donde estaba, un día se presentó el Obispo de Cádiz, de incógnito, para ver qué estaba pasando, sorprendiéndose al ver el culto y la oración que dichos varones ofrecían para el perdón de los pecados y les exhortó a que continuasen con tan loable acción, con la condición de que fuese en alguna Iglesia; pero de ningún modo que se juntasen en casa particular.

Fg.01 José Sáenz de Santa María.
Tras peregrinar por varias capillas e Iglesias, terminaron en la Auxiliar del Rosario (un modesto oratorio del siglo XVI, que se convirtió en parroquia el año 1787), y la hermandad tomó el nombre de: Cofradía de la Madre Antigua. En 1756, emprendieron obras de reparación y cuando salían las bestias cargadas por el pasillo que comunicaba a la calle de San Francisco, una de ellas se hundió con el terreno que ocupaba dejando al descubierto un sótano de regulares dimensiones, de cuya existencia nadie sabía dar noticia. Tal vez jugara algún papel, en este descubrimiento, el terremoto acaecido en Lisboa el día de Todos los Santos del año anterior (1755), que llegó hasta Cádiz convertido en maremoto, con olas que alcanzaron los 30 metros de altura. Lo cierto fue que los hermanos solicitaron el lugar para sus ejercicios, en la certeza de que a Dios le cumplía y así lo manifestaba. En Diario de Cádiz, el año 2004, la arqueóloga Inmaculada Pérez apunta la hipótesis de que bien pudiera ser esta cueva subterránea sacralizada, el lugar donde se ubicara el templo fenicio de la diosa Astarté.
Fg.02 Oratorio de la Santa  Cueva.
En 1771, la dirección espiritual de esta hermandad es encomendada a D. José (Marcos Ignacio) Sáenz de Santa María y Sáenz-Rico (Fg.01), sacerdote ordenado el 29 de marzo de 1761, que fue nacido en la Ciudad de Nueva Vera Cruz (Veracruz-México) el 25 de abril de 1738; siendo el cuarto hijo de un matrimonio radicado en Nueva España, formado por el acaudalado comerciante Pedro Sáenz de Santa María y Sáenz de Almarza, (hijodalgo notorio, de la más antigua y calificada nobleza de la Rioja) nacido en Viguera (La Rioja), el cual trasladó el negocio a la Corte y terminó volviendo a Cádiz en 1766.
Fg.03. Nuestra Sra. del Refugio de Pecadores.
En 1785, el padre de José Sáenz murió y poco después también falleció su hermano mayor, Ignacio José, padre de Manuel Joaquín Sáenz de Santa María y Arizcún, I Marqués de Valde-Íñigo, por lo que a la muerte, sin sucesión, de éste sobrino suyo, don José pasó a ser II Marqués de Valde-Íñigo, heredando, junto con el título, una cuantiosa fortuna familiar. A su muerte sin sucesión, el título pasó a su sobrino Manuel María Gil y Sáenz de Santa María, primogénito de su hermana María Francisca Javiera y de su esposo Francisco Gil López.
En 1781 D. José decidió ampliar la cueva y remodelar la antigua iglesia del Rosario. Adquiriendo los terrenos con donativos particulares y con su propia y espléndida aportación personal, fundó el original y artístico Oratorio de la Santa Cueva (Fg.02), hoy conocida como la Capilla de la Pasión. El conjunto está integrado en una manzana de viviendas, formado por dos pequeños recintos superpuestos, de planta elíptica, resultando de gran belleza; una iglesia superior y una capilla subterránea, partiendo de un sótano anexo a la iglesia del Rosario.
En la planta inferior de su fachada exterior, existen tres huecos adornados con frontones triangulares a los lados y con frontón curvo en el centro; este último sirve de camarín a Nuestra Señora del Refugio de Pecadores (Fg.03). Una pintura al óleo encargada por el padre Sáenz de Santa María en 1796, al pintor alemán, afincado en Cádiz, Franz Xavier Riedmayer.
Fg.04.Retrato del Marqués de Valdeíñigo.
En el Oratorio alto podemos contemplar el retrato del venerable padre Santamaría (Fg.04), como el pueblo de Cádiz ha llamado a su benefactor. Óleo sobre lienzo; de estilo neoclásico realizado por Riedmayer. Bajo el lienzo aparece una cartela con el Blasón del Solar de Valdeosera (Fg.05), y una inscripción que dice: VERDADERO RETRATO DEL Sr. D. JOSEF SÁENZ DE STª. MARÍA. MARQUÉS DE VALDE YÑIGO, SACERDOTE MUI EJEMPLAR DE ESTA DIÓCESIS FUNDADOR DE ESTOS PIADOSOS Y SUNTUOSOS EDIFICIOS = MURIÓ Á LOS 66 AÑOS DE EDAD EL DÍA 26 DE SETBRE. DE 1804.
Don José, una vez acabada la obra civil, entró en el deseo de los adornos, aportando para ello (órgano, altares, cajonerías, etc…), más de 150.000 reales de vellón.
Tuvo D. José, una estrecha amistad con el beato Diego de Cádiz. D. Francisco Fernández del Castillo, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, que escribió: Fue muy rara su devoción con la Santísima Señora nuestra Titular, no solo haciendo componer su hermosa efigie, sino también enriqueciéndola con un copioso número de vestidos muchos de ellos muy ricos; pues solo uno de estos le costó 3.000 pesos, no bajando el número de todos de 19 con las suntuosas alhajas de oro, perlas, brillantes y otras piedras preciosas, rosarios, encaxes, &c. todo con inmensos costos. 
Fg.05 Blasón del Solar de Valdeosera.
Al parecer, este legado (conocido como el tesoro del Marqués) está depositado, actualmente, en una caja de seguridad de un banco y sujeto por cláusulas testamentarias a permanecer unido, ya que en el momento en que por parte de la parroquia se vendiese o enajenase algo del legado, los herederos podrían reclamar la totalidad. La imagen debió procesionar por primera y única vez, luciendo parte del legado, en los años veinte del pasado siglo, y fue solicitada la custodia de la misma por la Guardia de Asalto.
También ocurre que nuestro sacerdote mantenía buenas relaciones con D. Sebastián Martínez Pérez, natural de Treguajantes -La Rioja- (1747-1800) y residente en la calle de don Carlos (hoy Sacramento) de Cádiz. Éste riojano -coleccionista de arte, con una importante biblioteca y una colección de más de trescientos cuadros, con obras de Tiziano, Guido Reni, Zurbarán, Murillo y Alonso Cano, entre otros, así como un importante número de estampas y grabados-, era amigo personal de Goya, además de principal artífice de la curación del artista debido a los cuidados que le dispensó mientras estuvo enfermo y alojado en su casa.
Fg.06 Retrato de Sebastián Martínez y Pérez.
Goya había acudido a Cádiz para ser atendido en el, recientemente creado, primer Colegio de Medicina y Cirugía de España. Testimonio de ésta amistad es el retrato que le hizo el pintor en 1792 (Fg.06); un óleo sobre lienzo de 93 x 68 cm., actualmente en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York. En la hoja que sostiene el retratado Martínez se puede leer: D. Sebastián Martínez. Por su amigo Goya. 1792.
Así que D. José contactó con Goya gracias a la intervención de Martínez y le encargó, para la capilla, tres obras:  “El convite nupcial” (Fg.07), “La multiplicación de los panes y los peces” (Fg.08) y “La última cena” (Fg.09), que Goya realizó en 1795 y estaban ya colocadas el 31 de marzo de 1796 cuando, con la asistencia del pintor aragonés, fue bendecida la capilla y se inauguró el oratorio, culminándose la obra del conjunto que se mantiene desde entonces sin modificaciones. Las obras en realidad fueron pintadas en Madrid pero, actualmente, son las únicas de este genial pintor que se conservan en Cádiz.
Fg.07. El Convite Nupcial.
El Oratorio de la Santa Cueva es, dentro de los monumentos arquitectónicos de tipo religioso, uno de los de mayor valor de toda Andalucía. En el año 1981, el Ministerio de Cultura declara, a todo el conjunto, monumento histórico-artístico de carácter nacional; los tres óleos de Goya son restaurados en los sótanos del Museo del Prado en Madrid y la Santa Cueva es remodelada y abierta al público en general -incluyendo las mujeres- con entrada por la calle Rosario.
Fg.08.La Multiplicación de los Panes y los Peces.
Además, D. José Sáenz de Santa María quiso enriquecer el templo y a su comunidad con una pieza musical que acompañara, en la mañana de Viernes Santo, la procesión de las siete últimas palabras de Cristo, para ser interpretada en los intermedios que se producen durante las tres horas que duraban las consideraciones sobre las siete últimas palabras, y para honrar un grupo escultórico que data de 1783, obra del granadino González y el genovés Vaccaro.
Por conducto de los marqueses de Méritos y de Ureña, que eran músicos, el padre José encargó en 1785 a Franz Joseph Haydn, maestro de moda entre los aristócratas de la época, la obra que recibió el título de ”Las siete últimas palabras de nuestro salvador en la cruz”.
Fg.09. La Santa Cena.
Este oratorio del sermón de las siete palabras encargado por Sáenz de Santa María, fue terminado en el invierno de 1786; se estrenó en Viena el 26-03-1787 y en Cádiz se interpretó en la mañana del Viernes Santo de aquel mismo año, con un violonchelo stradivarius construido en 1720. Dicen que la obra era escuchada todas las semanas santas por Manuel de Falla en su niñez y que ello fue parte del origen de su afición a la música. Dicho stradivarius sobrevive hasta hoy en manos de un instrumentista mexicano, llamado Carlos Prieto. La obra se convirtió desde entonces, en uno de los monumentos cumbres de la Semana Santa Gaditana, por su belleza y expresividad.
Se conoce como Las Siete Palabras, a las siete frases que Jesús pronunció antes de morir, recogidas por los evangelistas: 1ª. Palabra: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen (Lucas 23, 34). 2ª. Palabra: En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso (Lucas 23, 43). 3ª. Palabra: Mujer, ahí tienes a tu hijo, y al discípulo Juan: Ahí tienes a tu madre (Juan 19, 26-27). 4ª. Palabra: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mateo 27, 46). 5ª. Palabra: Tengo sed (Juan 19, 28). 6ª. Palabra: Todo está cumplido (Juan 19, 30). 7ª. Palabra: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (Lucas 23, 46).
Fg. 10. Placa.
Falleció D. José Sáenz de Santa María, con fama de santidad en Cádiz, el 26 de septiembre de 1804. En esta ciudad tiene una calle dedicada a su memoria (Fg.10), denominada con su título marquesal.

A    PX    O
MEMORIAE. AC. CINERIBUS BENERABILIS.
SACERDOTIS. MARCHIONIS. DE. VALDEIÑIGO
JOSEPHI. SAENZ. DE. SANCTA. MARIA
VERACRUCENSIS
HISCE. PROPRIO. AERE. SACRIS. AEDIBUS. EXTRUCTIS
AD. PROCURANDAM. IN. EIS. DEI. GLORIAM
ET. ANIMARUM. SALUTEM
TOTUM. SE. DEDIT.
PIUS. LIBERALIS. COPIOSUM. PATRIMONIUM
IN. TEMPLI. NITORE. ALIISQUE JUVANDIS
LARGISSIME. EPPUDIT.
OBIIT. DIE. XXVI. SEPTEMBRIS. ANNI. MDCCCIV
AETATIS. LXVI.
E. COEMETERIO. PUBLICO. EJUS. HEIC. OSSA
DISCIPULI. AMANTISSIMI
PROPII. FERVORIS. EXCITAMENTUM
P. P.
DIE. VI MARTII. ANNI. MDCCCXI. VI. DEFUNCTUS
ADHUC LOQUITUR. EPIST. AD. HEBR. II. 4.


Los restos de D. José Sáenz de Santa María se encuentran actualmente en el vestíbulo de entrada de la capilla del Santísimo Sacramento desde que se trasladaron allí en 1846. En el sepulcro se puso el siguiente epitafio:

+
GLORIOSUM SEPULCRUM
VEN. SACERD. IMMORT. GIGNI. PERILLUST. MARCHIONIS.
DE VALDE-ÍÑIGO
JOSEPHI. MARCI. SAENZ. DE. SANCTA. MARIA.
Preclarus. Dei. Operarius. In. Qua. Sumptifecerat.
SANCTA. SPECU.
Quotidie. Noctibus. Per Solidos. X. Mens. Dies. Multoties.
D. IGNATIL. DE LOYOLA. EXERCITIA. ANN. XXXV.
Uberrimis. Laetissimis. Que. Animarum. Fructibus. Explanavit.
Plurimas. Divitias Opes. Que. Quibus. Affluebat. In. Dei. Amore.
S.S. Cordis. Jesu. Matris. Virginis. In. Ornamentis. In. Templis.
In. Compitis. Pictis. Imaginibus. Promovendo. Diffunditavit.
Non. Paucis. Sacerdotium. Coenobia. Virginum. Choros. Anhelibus.
Et. Omnibis. Religiosi. Conventus. Alumnis. Per. Ann. Plures.
Necesarios. Suppenditavit. Proventus.
Cujusvis. Sexus. Conditionis. Que. Miserant. Fortunam.
Quandoque. Sexaginta. Aureorum. Millium. Largitate.
Portentum.! Sublebavit.
Innumera. A. Deo. Accepta. Impedit. Largus.


2. EL MARQUESADO DE “VALDE-ÍÑIGO”.
1. Mateo Sáenz de Santa María.- Vecino de Viguera. Casado con Catalina Pascual. Padres de: Mateo (11) que sigue, Juan, Francisco, y Catalina.
11. Mateo Sáenz de Santa María y Pascual.– Vecino de Viguera. Casado con Isabel Carasa Ruiz, hija de Miguel Carasa e Isabel Ruiz. Padres de: María, Mateo, María, Catalina, Juan (115) que sigue, y Pedro.
115. Juan Sáenz de Santa María y Carasa.– Viguera (*21-02-1628). Tomó posesión de la Divisa “Íñigo Martínez de Arriba”, del Solar de Valdeosera, el 01-05-1651, Serie 5, Tomo 2, Folio 84

[Aparecen, asentados indistintamente -por error- en la Divisa “Íñigo Martínez de Arriba” e “Íñigo Martínez de Abajo”].
Casado en Viguera el 26-01-1648, con Isabel de Ortega y de Cabezón, hija de Juan de Ortega y Catalina de Cabezón Ramírez, los tres vecinos de Viguera. Padres de: Mateo, Juan, Marcos (1153) que sigue, Lucas, y Blas.
1153. Marcos Sáenz de Santa María y Ortega. Viguera (B: 18-10-1653). Tomó posesión de la Divisa “Íñigo Martínez de Arriba”, del Solar de Valdeosera, el 01-05-1683, Serie 5, Tomo 2, Folio 200.
Casado en Viguera el 03-08-1676, con Ana de Almarza Sáenz de Cabezón, hija de Diego de Almarza y María Sáenz de Cabezón (también aparece como María Sáenz de Tejada), vecinos de Viguera. Padres de: Juan Antonio, Juan, Ana, Manuela, y Pedro (11535) que sigue.
11535. Pedro Sáenz de Santa María y Almarza.- Natural de Viguera, donde fue bautizado el 04 de junio de 1693. Vecino de Cádiz y Madrid. Tomó posesión de la Divisa “Íñigo Martínez de Abajo”, del Solar de Valdeosera, el 01-05-1776, Serie 5, Tomo 4, Folio 211. Fue Regidor de Veracruz y su Alcalde Ordinario los años 1731 y 1736. En 1741 siguió pleito contra Juan Antonio de Tesaín, depositario y regidor de Veracruz sobre los bienes y caudal del mariscal de campo Antonio Figueroa. Pasó a residir a Cádiz, en donde murió de avanzada edad entre 1781 y 1788.
Casado, en la iglesia de La Asunción de Veracruz (México), el 04-08-1726,  con Ignacia Sáenz Rico y Monterde y Antillón, natural de Veracruz (México), hija de Gaspar Sáenz Rico, poderoso hacendado y comerciante, regidor de Veracruz (1726) y su alcalde ordinario en 1712 y 1735, además, fue uno de los fundadores de la Cofradía de Hermanos Lacayos y Esclavos Españoles del Santísimo Sacramento, fundada en Veracruz el 1 de enero de 1738 y designado su protector; también fue fundador de la obra pía de Belén, con tres haciendas de su propiedad: Jocula, Novillero y Paso del Toro, cuya administración dejó al Ayuntamiento de Veracruz, para con sus productos sostener una escuela y una casa de convalecientes. Fueron padres de: María Francisca Javiera (115351) que sigue, Ignacio José (115352) que sigue, Pedro José Ignacio Ramón (115353) que sigue, y José Marcos Ignacio (115354) que sigue.
115351. María Francisca Javiera Sáenz de Santa María y Sáenz-Rico.- Natural de Veracruz (México), bautizada en la iglesia de La Asunción el 07-12-1728, apadrinada por el coronel Pedro Ruanova. Falleció en 1766. Casada, en la iglesia de La Asunción el 17-06-1748, con: Antonio Simón Francisco Gil y López, natural de Ainzón (Zaragoza), bautizado el 28-10-1707 (hijo de Jerónimo Gil y de Isabel López). Padres de:
A) Manuel María Gil y Sáenz de Santa María, primogénito nacido en 1758, III Marqués de Valde-Íñigo título que heredó de su tío, José Marcos Ignacio Sáenz de Santa María y Sáenz.
B) María Francisca Gil y Sáenz de Santa María, nacida en Veracruz hacia 1760 y avecindada desde pequeña en Jalapa, donde falleció el 27-01-1823. Casada el 16-04-1774 en Veracruz (Asunción) -precedida dispensa de tercero con cuarto grado concedida en febrero de ese año-, con Miguel Ignacio de Miranda Arraido, nacido en Veracruz en 1744.
C) María Ignacia Gil y Sáenz de Santa María, casada con Gaspar de Morales de los Ríos y Pineda, natural de Córdoba (Andalucía).
D) Francisco Javier Gil y Sáenz de Santa María, nacido en Veracruz el año 1762. Sirvió a Su Majestad de aventurero en la Real Armada.
E) Juan Evangelista José Marcos Gil y Sáenz de Santa María, nacido en Veracruz (Méjico) el 05-05-1764. Alférez de Reales Guardias de Infantería Española. En las probanzas para la Orden Militar de Alcántara (Caballeros de Alcántara. Expediente 599. Año 1798), mencionó ser sobrino del obispo de Segovia don José Antonio Sáenz de Santa María.
[NOTA: Tal vez lo fuera por el apellido paterno, Gil, pero no por el de su madre, Sáenz de Santa María, ya que, examinados todos los libros de Bautizados, Casados y Finados de Muro de Cameros (de donde era natural dicho obispo *13-01-1726), y los de Viguera…; no se ha encontrado relación alguna de parentesco entre los Sáenz de Santa María, inscritos en una y otra villa,
Según Wikipedia, la enciclopedia libre, éste obispo de Segovia cuyo nombre completo era José Antonio Zoilo Sáenz de Santa María y Martínez de Tejada: “…perteneció a las casas de Tejada y de Valdeosera,” y, también, que pasó “…a Cádiz, donde se refugió en el Oratorio de la Santa Cueva, edificado a expensas de su sobrino (?) José Sáenz de Santa María, Marqués de Valdeíñigo”.
A este respecto; examinando los libros del Solar de Valdeosera, se puede comprobar que dicho Obispo de Segovia no aparece inscrito en ellos y nunca perteneció al mismo. Además, está el precedente de unos Sáenz de Santa María Payueta, originarios de Muro de Cameros, donde figuraban como pertenecientes al Estado General, cuando a mediados del siglo XVII, argumentaron corresponderles estar encuadrados en el Estado Noble, por hallarse inscritos en el Solar de Valdeosera. Al parecer, su alegación de estar emparentados con la familia de apellido homónimo (Sáenz de Santa María), originaria de Viguera y de la Divisa “Íñigo Martínez”, no pudieron probarla documentalmente y la pretensión fue desestimada por el Solar. Apelaron ante el Alcalde Mayor del Adelantamiento de Burgos pero, sin poder aportar pruebas fehacientes, no prosperó su plan de pretender hidalguía por Solar Conocido].
F) Juan Evangelista Ignacio Gil y Sáenz de Santa María.
G) María Javiera Gil y Sáenz de Santa María. Falleció párvula.
H) María Josefa Gil y Sáenz de Santa María (Veracruz 1749), la cual casó con su pariente Antonio Sáenz de Santa María y Prudencio.
I) Ignacio Gil y Sáenz de Santa María, que falleció párvulo.
115352. Ignacio José Sáenz de Santa María y Sáenz-Rico.- Nacido en Veracruz (México), en 1731. Vecino de Madrid. Caballero de la Orden Militar de Santiago (real cédula del 27-08-1748) [AHN. Ordenes Militares, Santiago, expediente 7373. Guillermo Lohmann Villena, Los Americanos en las Ordenes Militares, Madrid, CSIC, 1993, t. I. p. 375].
Casó en Madrid el 24-01-1751 con Ana Joaquina Arizcún Irigoyen nacida en la hacienda de San Diego del Pinar en Nueva España. San Pablo Tultepec, jurisdicción de Tepeaca (hija de Francisco Javier de Arizcún y Mendinueta, natural de Elizondo, II Marqués de Iturbieta (de la potente familia originaria del Valle del Baztán), y de María Josefa de Irigoyen y de la Fuente, nacida en Puebla de los Ángeles y casados en la catedral de Puebla el 11-10-1722 (Viuda profesó en Madrid, en el convento de Corpus Christi de religiosas recoletas). Padres de: Manuel Joaquín (1153521) que sigue.
115353. Pedro José Ignacio Ramón Sáenz de Santa María y Sáenz-Rico.- Nació en Veracruz (México) en 1732. Vecino de Cádiz. Tomó posesión de la Divisa “Íñigo Martínez de Abajo”, del Solar de Valdeosera, el 01-05-1775, Serie 5, Tomo 4, Folio 207vº. El expediente, del folio 197 al 208, contiene partidas sacramentales e informaciones en Viguera y Valdeosera. Los Diviseros del Solar de Valdeosera, reunidos en Junta el once de junio de 1776, acuerdan: otorgar un Poder a Don Pedro Joseph Sáenz de Santa María, residente en Madrid, Cavallero de el Orden de Santiago, Mayordomo de Semana de S. M. y Alcalde Mayor del Solar, para defender los intereses del mismo, ante la situación creada por los colonos de la villa de Valdeosera. Situación acabada en pleito, que transcurrió entre 1776 y 1782, con sentencia favorable a los Diviseros. Se cruzó Caballero de la Orden Militar de Santiago en 1748 [AHN. Ordenes Militares, Santiago, expediente 7374. Guillermo Lohmann Villena, Los Americanos en las Ordenes Militares, Madrid, CSIC, 1993, t. I. p. 375]. Fue Mayordomo de semana de Su Majestad Carlos III. Falleció antes de 1798.
Casó con María Andrea Moreno de Daoiz, avecindada en Madrid en la calle de Santa Isabel número uno, casa en cuya fachada había mandado esculpir los escudos de Sáenz de Santa María y Sáenz Rico.
115354. José Marcos Ignacio Sáenz de Santa María y Sáenz-Rico. (Tema de éste trabajo). Nacido en Veracruz el 25-04-1738. Promotor del Oratorio de la Santa Cueva de Cádiz. II Marqués de Valde-Íñigo.
1153521. Manuel Joaquín Sáenz de Santa María y Arizcún. Nacido en Madrid (B.: Santa Cruz en 1756). Residió en Guadalajara. Fallecido en 1780. Tomó posesión de la Divisa “Íñigo Martínez de Abajo”, del Solar de Valdeosera, el 28-09-1777, Serie 5, Tomo 4, Folio 256 vº. Contaba 19 años cuando pidió licencia del rey Carlos III para visitar diversas Cortes europeas, con el fin de instruirse en diversas ciencias y artes para emplearlas algún día en el destino que el Monarca estimase más conveniente. Visitó París, Londres, La Haya, parte del Flandes francés, Austria y Alemania. Al constatar el atraso que padecía el aislado mundo español, compró una gran porción de libros, de los más escogidos, aquellos que consideraba hacernos falta: de agricultura, política, artes y oficios. Su padre hacía años que había fallecido, por lo que fue educado por sus dos abuelos, Pedro Sáenz de Santa María y Francisco de Arizcún, Marqués de Iturbieta. Ambos gozaban de una espléndida posición social y de cuantiosos bienes.
Fue I Marqués de Valde-Íñigo, título nobiliario español creado por el rey Carlos III: …a consulta de él mi Consejo de la Cámara, de fecha 9 de Mayo de 1778, y: …para más honrar, y sublimar vuestra Casa, y que de ella quede perpetua memoria, le concede la merced de: …TÍTULO DE CASTILLA, para vos, y vuestros Succesores, POR TANTO, Y POR QUE habéis elegido la Denominación de MARQUÉS DE VALDE-ÍÑIGO mi voluntad es, que vuestros Succesores, cada uno en su tiempo perpetuamente, para siempre jamás, os podáis llamar e intitular, llaméis, e intituléis, llamen e intitulen, y os hago, e intitulo MARQUÉS DE VALDE-ÍÑIGO… Aranjuez, a once de Junio de mil setecientos setenta y ocho. Este nombre compuesto, es una clara referencia a su origen del Solar de Valdeosera (VALDE), y su pertenencia a la Divisa “Íñigo Martínez de Abajo” (ÍÑIGO).
Al efecto de ser nombrado marqués, recibió el vizcondado previo de Ana Vélez, pues Felipe IV había establecido que para ser nombrado marqués o conde, primero había que ser vizconde. Caballero de la Real Maestranza de Valencia. Vecino de Madrid en 1778, año en el que sustentó Pleito con la Real Chancillería de Valladolid, obteniendo Real Provisión el 29-11-1778 [ARCHV. Legajo 987. Número 22. Expediente 17.983. Localizarlo por el apellido (incorrecto) Sáinz de Santa María y con la grafía, igualmente incorrecta, marqués de Valdeíñigo].
Casó en Madrid el 13-02-1775 con Coletta de Muro y Salazar (hija de Pedro Salvador de Muro Alonso nacido en Arnedo (La Rioja) el 16-11-1701, caballero de Calatrava, auditor general de la Armada. I Marqués de Someruelos; y de Teresa Josefa de Salazar y Morales), hermana de Salvador José de Muro y Salazar, gobernador de Cuba y II Marqués de Someruelos. Padres de: tres hijas que murieron párvulas. Falleció, probablemente, en Madrid el 21-01-1780. A su muerte sin sucesión, su viuda casada en segundas nupcias con Juan Nepomuceno Rosales y Gutiérrez, el 13-05-1781, inició un pleito para la consecución del marquesado. Sin embargo en 1791 el Consejo de Carlos IV emitió sentencia a favor de José Marcos Ignacio Sáenz de Santa María -tío de este I Marqués y promotor del Oratorio de la Santa Cueva de Cádiz-. La carta de sucesión no se emitió hasta 1793.
3. EL SOLAR DE VALDEOSERA.
Los del apellido paterno Sáenz de Santa María, procedentes de Viguera (Fg.11), pertenecen al denominado Solar de Valdeosera. En su Archivo (Fg.12) se guardan preciados documentos que, desde el siglo XV, relatan la historia inmemorial del mismo. Uno en concreto, fechado el año de 1589, y titulado: “Relación verdadera de la antigüedad e fundación de la Villa y Solar de Valdosera que es de la diócesis de Calahorra y La Calçada y de los Señores Diviseros della”, menciona al General don Sancho -cabeza de éste linaje-, que militó a las órdenes del rey don Ramiro I y batalló en Clavijo, por el año 844, dice a la letra:
“En la dicha montaña de Baldosera hiço este Señor  treçe casas para bivienda de los dichos treçe hijos suios, para que allí biviesen y biviesen en servicio de su Rey, defendiendo la tierra de henemigos e como cavalleros valerosos defendiesen e conservasen los xristianos; e mandó que estas treçe casas estuviesen e quedasen para cada un hixo la suya e sus descendientes en memoria de echos tan ynsignes e memorables cosas como havían echo y ansí por que las dichas treçe casas se devidieron entre los dichos treçe hijos e tomaron el nombre de las dichas treçe divisas que oy día se guardan…”
Fig.11. Labra del Blasón del Solar de Valdeosera (Viguera).
 Hay una versión torticera, apócrifa, de esta historia, que se encuentra en un documento cuya autenticidad está puesta en tela de juicio por no pocos eruditos. Su nombre: “Real Carta de los Reyes Católicos, de fecha 1491”, la cual pese a su regia apariencia, es opinión generalizada de que se trata de un palimpsesto, en base -entre otros considerandos que incluyen la lógica y el sentido común-, a hechos constatables, como son:
Que dicho documento tan sólo existe en un archivo privado -y no es precisamente el del Solar de Valdeosera, aunque en su interior se le mencione en primer lugar-. Que no consta en el Registro General del sello, conservado en el Archivo General de Simancas a partir de 1454; todos sus asientos han sido publicados y no hay ni rastro de esos supuestos “privilegio” y “confirmación”. Que tampoco hay constancia de haber sido presentado ante el Rey Felipe V cuando, al llegar al poder, expidió un Decreto de que todas las villas y lugares pasasen a confirmación sus Ordenanzas y Privilegios (El Solar de Valdeosera presentó sus Ordenanzas Viejas de 1579, obteniendo Real Provisión de Confirmación, el 22 de septiembre de 1716).
Que no figure acompañando pleito alguno, litigado con anterioridad al siglo XVIII. Y que sea a partir de 1749 cuando se sabe de tal documento, por una Cédula presentada al Rey Fernando VI. Que sea a partir de esta fecha cuando ciertos pretendientes lo incorporen en sus pleitos y que, casualmente, el 7 de octubre de 1773, una Real Provisión del Rey Carlos III -a petición del fiscal de lo civil en la Chancillería-, mandaba rever las hidalguías concedidas desde el año 1703 (70 años totales). Una medida concreta y limitada, “en razón de que en las villas y lugares de que se compone la tierra de Cameros, había diferentes personas intrusas al estado noble”. Al parecer se vieron obligados a justificar 334 hidalgos de 24 pueblos de los dos Cameros exclusivamente y, por supuesto, no justifican mujeres. Algunos, quizás fueran hidalgos de tiempo inmemorial. Otros puede que tuvieran medios suficientes para cambiar de estado (buena sangre es el dinero) pero, en cualquier caso, no les fue otorgada por pertenecer a Solar Conocido, ni por línea cognaticia, en base a mencionada Carta.
Fg.12. Archivo del Solar de Valdeosera.
Además, ningún autor anterior a 1749, que haya tratado este tema, hace mención a tal documento. Ni tampoco al que aparece en su interior, que dice ser una transcripción de otro dado por el Rey Enrique IV en 1460, de más dudosa credibilidad. Ilocalizable. Su “aparición” y “desaparición” -acaecidas a mediados del pasado siglo XX-, tan sólo se mencionan en círculos particularmente interesados.
Por otro lado, las prerrogativas les: “…deben ser guardadas como a nobles hijosdalgos de sangre de Solares conocidos devengar quinientos sueldos de los dichos Reinos y Señoríos, y así según derecho común y leyes de nuestros Reinos lo disponen…” y es de sobra sabido que según dichos derechos y leyes, la hidalguía se transmitía por línea de varón. No cabe pensar que fuera voluntad de Enrique IV cambiar este derecho pero, aunque lo fuera, habría que contar con que: “PUEDE EL REY FACER CABALLERO, MAS NON FIDALGO” (Mosén Diego de Valera, historiador español, 1412 – 1483). Y sólo los descendientes del Solar de Valdeosera son hijosdalgos de sangre de Solar Conocido, y siguen asentándose en él por línea agnaticia, según el derecho común y leyes del Reino. Como se demuestra por el siguiente documento oficial:
“Práctica y Formulario de la Chancillería de Valladolid, año 1667”. En sus páginas, al mencionar la “casa y solar”  de procedencia del litigante, dice “…y alguna parte de la Rioja donde ay las casas de la Picina y de ValdeOsera”. Además, de cumplir con las condiciones de: “No haber sido partida ó enagenada, y pasada en agena familia” “Y sobre todo, si los dueños, y señores della, han tenido ellos y sus descendientes, por línea de varón, la opinión y reputación de hijosdalgo”.
Y, para zanjar esta cuestión, ahí está la Sentencia pronunciada, mandada y firmada por el Sr. D. Prudencio Joaquín de Coca, Juez de Primera Instancia en Torrecilla de Cameros, el 13-11-1845, seguida de otra Real Sentencia dada y publicada por los Señores Presidente y Magistrados de la Sala Segunda, que fue autorizada y legalizada por D. Mariano Blanco Recio, escribano de Cámara de S. M., en la Audiencia Territorial de Burgos, el 24-09-1846, y posterior Real Auto, dado en Burgos el 03-11-1846, que la declaraba por consentida y pasada en autoridad de Cosa Juzgada.
En esta Real Sentencia se reconoce, y queda como “Cosa Juzgada”, la pertenencia de “las dos montañas, de Valdeosera y los Cardines” a estos Señores Diviseros, moradores de la Villa de Valdeosera, y herederos de la Casa o Linaje de Tejada.
En base a esta Sentencia, el Solar de Valdeosera obtuvo, el 17 de marzo de 1847, una Real Carta Ejecutoria de la Reina Doña Isabel II.
Estos son asertos, y demuestran que es el Solar de Valdeosera la verdadera “fuente manantía”, pues están basados en documentos oficiales y en Sentencias firmes de un Tribunal (que deben ser acatadas en todo Estado de Derecho), no en opiniones ligadas a personales acomodos, o conjeturas sacadas de confirmaciones, reales o imaginarias, pues, en cualquiera de los dos supuestos, como dijo el Fiscal de la Sala de Hijosdalgo en 1782: “Las Confirmaciones no dan ni quitan fuerza a lo que se confirma, sólo sirven de preservar la eficacia de la cosa confirmada sin perjuicio de la verdad porque los Soberanos expiden sus Confirmaciones bajo la buena fee de ser cierto el Pribilegio y como su Soberana intención es no dar más derecho al impetrante que el que tenga por el Privilegio ni derogar el derecho de terceros no se examina ni disputa en este acto si es cierto o no el Privilegio ni se cita para su confirmación a los interesados quienes si hacen ver que la Confirmación se obtuvo con engaño de nada sirve.
Cabe decir, que también el Solar de Valdeosera solicitó, y obtuvo, alguna confirmación. Llevando de ventaja -por coherencia-, no haberlo hecho ante el Gobierno de la República ni durante el Régimen de Franco.

Bibliografía:
– Carta edificante o relación sumaria de la vida del exemplar sacerdote y obrero apostólico infatigable Sr. D. Josef Sáenz de Sta. María, Marqués de Valde-Íñigo y fundador en Cádiz de la actual Santa Cueva, a la que trasladó la congregación del Retiro Espiritual. Escrita por otro sacerdote hijo suyo de espíritu, y dada á luz pública por la misma congregación. Impresa en la Casa de Misericordia de dicha Ciudad, año de 1807. (IER R-18415).
– “Valdeosera, El Solar de las Trece Divisas”. Luis Pinillos y Lafuente. Logroño, 2008.
– Hidalguías Riojanas, El Solar de Valdeosera, de Ramón José Maldonado y Cocat. Edición facsímil, Logroño 2001, y Actas de asientos posteriores.
– Pleitos de Hidalguía, Siglo XVIII. Vicente de Cadenas y Vicent. Madrid, Hidalguía 1981.
– Archivo Histórico Diocesano de La Rioja (AHDLR).
– Internet: Wikipedia enciclopedia libre. La Familia Monterde y Antillón en Nueva España, reconstrucción genealógica, segunda parte. Javier Sanchiz y José Ignacio Conde Díaz de Rubín.
– Internet: El mundo del libro en el Cádiz de la Ilustración. Manuel Ravina Martín (Archivo Histórico Provincial de Cádiz). (Los datos sobre este primer marqués de valdeíñigo proceden de la necrológica que firmada por Manuel García de Tejada apareció en las -memorias de la sociedad económica de amigos del país, Madrid. imprenta de Antonio de Sancha, tomo IV, 1787, pp. 340-342)
– Internet: lahornacina.com/artículoscadiz19.htm.
– “La colección artística de Don Sebastián Martínez, el amigo de Goya en Cádiz”. Pemán Medina, María. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Diego Velázquez. Madrid, 1979.
– “Goya en la Santa Cueva de Cádiz”. Torralba Soriano, Federico. Banco Zaragozano, 1983.
– “Monumentos restaurados, La Santa Cueva de Cádiz”. Varios autores. Fundación Caja Madrid, 2001.
– “Guía artística de Cádiz y su Provincia [1]. Cádiz y Jerez”. Varios autores. Fundación José Manuel Lara y Diputación de Cádiz, 2005.
– Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Consejería de Cultura. Junta de Andalucía. www.iaph.es.
– lineaserpentinata.blogspot.com Goya en Cádiz 2010. Fot. de Web Gallery of Art+
2 05, 2013

XI CICLO DE FORTIFICACIÓN Y POLIORCÉTICA.

Por |2020-11-13T03:45:30+01:00jueves, mayo 2, 2013|

Del 6 al 29 del presente mes de mayo, el Instituto de Historia y Cultura Militar (dependiente del Ministerio de Defensa de España) impartirá  el XI Ciclo Formativo sobre Fortificación y Poliorcética. 
Cartel anunciador del Ciclo.
 Como complemento a las diversas conferencias, que se ha previsto sean  impartidas por especialistas en la materia, se realizaran varias visitas culturales, destacando la dedicada al Museo de Máquinas de Asedio en Buítrago de Lozoya de la mano de D. Rubén Saéz Abad, Director de Trebuchet Park.
http://www.ejercito.mde.es/unidades/Madrid/ihycm/index.html
1 05, 2013

CENA DE GALA DE LOS LINAJES DE IRLANDA.

Por |2020-11-13T03:45:30+01:00miércoles, mayo 1, 2013|


El 26 del pasado mes de abril, Su Excelencia Dr. James O’Higgins y Norman, Canciller de la Casa Troncal de los Doces Linajes de Soria para Irlanda, asistió a la Cena de Gala anual de «Los Linajes de Irlanda» en la Mansion House en Dublín. La cena se celebró en el marco de la Conferencia Anual de Los Linajes Irlandeses. 
Don Jaime O’Higgins y Norman habla con el Embajador Francis M. O’Donnell KM y la Sra.Vera Dragovic.
Los Linajes de Irlanda es la máxima autoridad permanente e independiente para certificar la antigüedad de las familias irlandesas. En la cena de este año asistieron representantes de muchas familias nobles de ese país, tales como O’Neill, O’Gara, O’Reilly y O’Donnell, muchas de las cuales tienen fuertes vínculos con España.
Mansion House, residencia oficial del Alcalde de Dublín.
La velada fue organizada por el Alcalde de Dublín, en la maravillosa sala de roble de la Mansion House, que fue construida en el año 1715 cuando la Corporación local compró la casa para ser destinada a  residencia del Alcalde de la ciudad.
Portada del nombramiento del Dr.O´Higgins como Caballero y Canciller de esta Casa Troncal en Irlanda.
Por resolución de 20 de febrero de 2013, de la Diputación de esta Casa Troncal, el Dr. D. James O’Higgins y Norman, nombrado por el Duque de Gloucester, en nombre de S.M. Isabel II, miembro de la Venerable Order of St. John of Jerusalem (Reino Unido) y miembro de los Clanes de Irlanda, fue designado como representante en Irlanda de esta Casa Troncal, con el firme compromiso de promover la difusión de los intereses culturales de esta Asociación de Caballeros Hijosdalgo en ese hermoso país.

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30 04, 2013

GUILLERMO Y MÁXIMA, REYES DE HOLANDA.

Por |2020-11-13T03:45:30+01:00martes, abril 30, 2013|

Ayer, martes 30  abril de 2013 “Día de la Reina” para los holandeses, S.M. Guillermo Alejandro se convirtió en el primer Rey de Holanda desde 1890, asentándose  como cabeza de una monarquía con un gran significado para  su pueblo.
A sus 46 años, en una ceremonia de investidura impecable, juró en la  Nieuwe Kerk  de Amsterdam,  respetar la Constitución  en presencia de un gran número de Príncipes  y Dignatarios extranjeros .

C
omo todos nuestros lectores y amigos  ya saben, el Rey Guillermo llega al trono tras la abdicación de su madre la Reina Beatriz. Ese mismo día,  y a los 75 años de edad, la ahora Princesa, firmó el documento de abdicación en presencia del Gabinete de la Nación y de los nuevos Reyes Guillermo y Máxima, siguiendo la tradición de su madre y de su abuela de retirarse a los 33 años de reinado
.

Desde este blog, la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria se une a la alegría del pueblo de Holanda, y también –como no- a la de nuestros hermanos argentinos, deseando un largo y próspero reinado a  SS.MM. Guillermo y Máxima, Reyes de Holanda.
29 04, 2013

NUEVAMENTE: «TODA AYUDA ES POCA».

Por |2020-11-13T03:45:31+01:00lunes, abril 29, 2013|

CAMPAÑA DE RECOGIDA DE ALIMENTOS PARA COMEDORES E INSTITUCIONES DE AYUDA SOCIAL, PROMOVIDA POR LA ORDEN MILITAR Y HOSPITALARIA DE SAN LÁZARO DE JERUSALÉN.

Queremos dedicar la entrada de hoy a dar a conocer a nuestros lectores y amigos el último comunicado del G. Priorato de España de la Orden de San Lázaro, relacionado con la recogida de alimentos, que lleva un año realizando,  para el mantenimiento y ayuda a  comedores e instituciones sociales. Campaña de la que ya hemos informado en otras ocasiones en este mismo blog:
El último Informe de Vulnerabilidad Social 2011-2012 recibido de Cruz Roja arroja unos datos cuyas concluisones son ciertamente alarmantes. Un nuevo brote de lepra social  nos azona y golpea a los sustratos más desfavorecidos de nuestra sociedad. Leprosos como antaño también se les llamó, no a los afectados reales de lepra, sino a comunidades marginadas; los agotes navarros fueron por ejemplo tachados de leprosos o de hijos de leprosos. Ser calificado como tal equivalía ya a una marginación, sin que nada tuviera que ver la enfermedad con la realidad marginal.
La lepra, como amenaza, fue en la edad media un modo de separar a los que por una razón etnológica o religiosa, eran considerados como seres diferentes, caídos en desgracia. Hoy encontramos a nuestro igual, leproso arrastrado a la desigualdad y la pobreza, gafo víctima del momento económico y social llamando a la puerta de nuestra conciencia, reclamando la CARIDAD con mayúsculas en busca de satisfacer la primera de las necesidades vitales: COMER. 
Cartel de la campaña «Toda Ayuda es Poca».
Por todo esto, recordamos que se ha iniciado una nueva Campaña de recogida de alimentos que serán distribuidos por los centros asistenciales hoy desbordados de “comensales”, que agotan demasiado rápido las despensas que reclaman nuestra ayuda. Auxilio al que estamos obligados por naturaleza y compromiso público de socorro. Preparémonos entonces para responder a su llamada en términos evangélicos (Mateo 25, 35-36 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme). 
Monasterio Santo Domingo el Real, Claudio Coello 112, Madrid.
ATAVIS ET ARMIS.
28 04, 2013

CRUZAMIENTO EN GRANADA DE LA I.O.H. DE CARLOS V.

Por |2020-11-13T03:45:31+01:00domingo, abril 28, 2013|

 A las 19.00 horas del día 25 de mayo de 2013, en el Real Monasterio de San Jerónimo de Granada (c/Rector López Argüeta), la Imperial Orden Hispánica de Carlos V celebrará, en solemne acto, el Cruzamiento de nuevos Caballeros e Imposición de Lazos a las Damas de nuevo ingreso.
A las 22.00 horas se celebrará un cocktail seguido de una cena de gala en los salones del Hotel M.A. Nazaríes. Los actos culminarán con una baile de gala.
Invitación a los actos.
La Imperial Orden Hispánica de Carlos V, como todos nuestros lectores y amigos conocen por otras entradas de este blog, nace en el seno de la Sociedad Heráldica Española en 1987. 
En 1992 S.A.R. D. Juan de Borbón y Battemberg, Conde de Barcelona y padre de S.M. el Rey de España D. Juan Carlos I, tiene a bien aceptar la dignidad de Regidor Perpetuo de la misma, siendo su actual Gran Maestre D. Enrique de Borbón y García-Lóbez, hijo de D. Francisco de Borbón y Borbón, de la Casa Borbón-Sevilla.
Durante el periplo de existencia de esta Institución son bastantes las personas que han sido recompensadas con su ingreso como Caballeros y/o Damas.  Muestra del buen hacer de la misma es que está reconocida por la “Associacione Insigniti Onorificence Cavalleresche (AIOC)” como institución española de interés caballeresco.
27 04, 2013

DESPERTA FERRO.

Por |2020-11-13T03:45:31+01:00sábado, abril 27, 2013|

POR D. ANTONIO VILLEGAS GONZÁLEZ.
En el año mil doscientos cuarenta y dos la Corona de Aragón alcanza el río Segura en su avance reconquistador y pone sus ojos en el Mediterráneo. A la cabeza de las tropas aragonesas van las temidas y admiradas tribus de indomables Almogávares.
Son tropas ligeras de infantería que actúan agrupados en bandas o compañías acaudilladas por un capitán, que suele ser el guerrero más valeroso y que mantiene una férrea disciplina entre sus hombres. Son gentes provenientes de las serranías ibéricas y de los valles pirenaicos, dónde se habían ganado el derecho a subsistir luchando contra los moros.
Las tropas almogávares vivían de lo que saqueaban en los campamentos enemigos tomados al asalto y arrasados, por eso jamás hacían prisioneros. Vencían o morían.
Sus armas eran una lanza corta, los dardos o azcones que lanzaban con tal fuerza que atravesaban los escudos del enemigo y el famoso y terrible chuzo. Con el mismo y cara al enemigo golpeaban las rocas del suelo y levantaban chispas candentes de las piedras al tiempo que gritaban todos a una: ¡Desperta ferro!
Vistos así al amanecer sobre una colina y corriendo luego como posesos hacia el enemigo debían causar un tremendo pánico entre las tropas sarracenas. De hecho, de los musulmanes es de donde les viene el nombre, al-mugavir, que viene a significar algo así como: “Los que organizan algaradas…”, o sea los que «montan el cirio» al mínimo desplante.
En el año mil doscientos ochenta y dos, los Güelfos ponen en el trono de Sicilia al pedante Carlos de Anjou, y entonces el partido contrario a éste, pide ayuda al poderoso Rey de Aragón, Pedro III, que sin dudar y agarrándose a los derechos de su esposa sobre la isla, la invade, derrota al francés y se proclama soberano. Son las llamadas “Vísperas Sicilianas” y son el primer capítulo del dilatadísimo libro de la presencia española en Italia.
La victoria del rey aragonés se logra casi por completo gracias a las invencibles compañías de almogávares, que con sus chuzos han destrozado a los franceses.
Acabada la campaña siciliana y alcanzada la paz, al heredero de Pedro, Federico, se le plantea el problema de qué hacer con los miles de almogávares que pululan por la isla aburridos y de brazos cruzados, buscando como locos algún francés al que degollar.
La solución se la da Andrónico II, que es el Emperador de los bizantinos y que tiene a un poderosísimo ejército turco a pocas jornadas de Constantinopla y le pide ayuda al cabecilla almogávar, Roger de Flor, que es extemplario, excruzado y expirata, podríamos definirlo como el arquetipo de aventurero medieval.
De Flor acepta el reto y acude con siete u ocho mil almogávares a Constantinopla, allí es recibido como un salvador y nombrado Mega-Duque, además de desposar a una sobrina del Emperador.

Las tropas almogávares pese a estar en inferioridad numérica se lanzan entre las chispas de sus chuzos contra el enemigo sarraceno al que destrozan en cada ocasión, y liberan los asedios a los que estaban sometidas las ciudades de Filadelfia y Thira, luego siguen persiguiendo y matando turcos por las cuatro esquinas de la Península de Anatolia. En menos de un año los aguerridos almogávares que siguen con sus viejas costumbres de no hacer prisioneros, han causado pavor y han estremecido al poderoso Imperio Otomano. Los almogávares se enseñorean por la Península saqueando sin compasión.
Los turcos les salen entonces al encuentro con un ejército de cuarenta mil hombres muy cerca del monte Tauro. Vienen dispuestos a aniquilar a los aragoneses, a no dejar ni uno, a borrarlos de la faz de la tierra. Pero de nuevo el valor extremo y el desprecio a la muerte llevan a nuestros antiguos compatriotas a derrotar de forma aplastante a los turcos, los pocos que sobreviven huyen espantados de la terrible carnicería. Se cuenta que a la sombra del Monte Tauro los chuzos almogávares pasaban más tiempo dentro de las tripas del enemigo que bajo el sol otomano.
Es el año mil trescientos cuatro,  cuando Roger de Flor y sus tropas regresan. Son recibidos como héroes y aclamados, a Roger le nombran ya hasta César.
Pero también el poder y la fama que ostenta le granjean peligrosos enemigos, y uno de ellos es el hijo del Emperador. Una noche invita a los principales caudillos almogávares a una opípara cena en la ciudad de Adrianópolis, y allí los adula y los emborracha con mujeres y vino, hasta que casi sin poder defenderse son asesinados como perros. La respuesta de los almogávares, lejos de llorar como plañideras o quedarse desorientados faltos de líderes y perdidos, hará temblar al mundo. La llamada “Venganza Catalana” tiñe de sangre Bizancio.
Ramón Muntaner que por allí anduvo a espadazos, explica así la terrible degollina y justifica el saqueo indiscriminado:
“Fue hecha tan gran venganza, pues valía más morir peleando con honor que vivir en deshonra”
Una españolísima reacción ésta. La honra antes que la vida.
Andrónico II espantado por el cariz que están tomando los acontecimientos, forma a su ejército y sale al encuentro de los salvajes almogávares que le están dejando el reino hecho cenizas. De nuevo los chuzos quedan ensangrentados y el flamante ejército bizantino destrozado.Los almogávares entonces entran en Grecia a sangre y fuego. Pese a que van muy mermados  de caudillos y de guerreros, pareciera que cuanto más decrece su número más aumenta su peligro. De la razzia por Grecia se escapan tan solo los monasterios.
Los supervivientes almogávares forman entonces el llamado «Consell de Doze» y deciden que lo mejor es ponerse al servicio de los barones francos que controlan el sur de Grecia desde los remotos tiempos de Las Cruzadas. Uno de aquellos Barones, Gualterio de Brienne, traiciona a los almogávares y dejar de pagarles su soldada. ¡Grave error mesié! Los chuzos otra vez levantan chispas sobre las piedras de Grecia, y en una rápida campaña los almogávares aniquilan a los Barones Francos, estableciéndose en la zona y fundando los Ducados de Atenas y Neopatria. Allí seguirán durante ochenta años más, estos apéndices de la Corona de Aragón, estos apéndices de España, hasta que en el siglo XV caiga Constantinopla y toda Grecia en manos turcas.
Estoy seguro de que los últimos almogávares estaban allí cuando llegaron, de pie sobre las rocas de los acantilados y golpeándolas con el chuzo, levantando chispas, mirando arrogantes la marea de sarracenos que tenían enfrente, sonrientes. Y luego se persignan y se ponen a bien con Dios para correr hacia el enemigo soltando por sus gargantas embravecidas el viejo grito, el mismo que habían dado sus antepasados en los Mallos de Riglos:
¡¡¡Desperta Ferro!!!
Durante siglos los españoles hemos derramado nuestra sangre defendiendo a la bandera. Casi siempre estos hombres recibieron a cambio oprobio y olvido.
Bajo monarcas inútiles, validos ambiciosos, sacerdotes fanáticos, gobiernos en quiebra y repúblicas débiles y cainítas, los anónimos soldados españoles voluntarios o de levas forzosas salvaron nuestra honra y nuestro honor. Sin importar la ideología ni el color de su pensamiento, cuando el enemigo llegaba bajo las murallas nunca faltaban espadas. Y nuestros enemigos, vencidos o victoriosos, pocas veces nos vieron la suela del zapato. Para cualquier enemigo el grito viejo y terrible de Cierra España siempre fue presagio de combate duro y sin tregua.

© A. Villegas Glez.
26 04, 2013

PRESENTACIÓN DE LA ÚLTIMA OBRA DEL I.E.E.N. EN EL ARCHIVO DE LA REAL CHANCILLERÍA DE VALLADOLID.

Por |2020-11-13T03:45:31+01:00viernes, abril 26, 2013|

Como ya anunciamos en este blog el día 12 de abril del actual 2013, a las 18.00 horas del pasado día 18 de abril tuvo lugar en la sede del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, la presentación de la obra “Pleitos de Hidalguía que se Conservan en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Siglo XVII. Reinado de Felipe III (1599-1620)”, extractados por Dña. Concepción Ferrero Maeso y Dña. Ana Isabel Fernández Salmador, editado por Ediciones Hidalguía y dirigido por Don Manuel Ladrón de Guevara e Isasa.
Tomos I, II y III de la obra.
Presidieron el acto, junto al autor, el Subdirector General de los Archivos Estatales, Don Severiano Hernández Vicente y la Directora del Archivo de la Real Chancillería, Dña. Cristina Emperador Ortega. 
Doña Cristina Emperador Ortega, don Severiano Hernández Vicente, D. Manuel Ladrón de Guevara e Isasa y D. Luis Vasallo Toranzo.
Tras la apertura del acto, Don Manuel Ladrón de Guevara comentó  los objetivos y contenidos de esta obra. Posteriormente, el Dr. don Luis Vasallo Toranzo impartió una conferencia sobre el Palacio de los Condes de Benavente en Valladolid.
El Director de la obra, D. Manuel Ladrón de Guevara e Isasa, junto con la Directora del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Dña. Cristina Emperador Ortega, Dña Ana Isabel Fernández Salmador y Dña Concepción Ferrero Maeso.
A la presentación de la obra acudió una nutrida representación de la Junta Directiva de la Real Asociación de Hidalgos de España, otros asociados, y numeroso público.
Para más información: http://www.ieen.es/ o en Facebook la página que mantiene el Instituto Español de Estudios Nobiliarios (I.E.E.N.).
Texto e Imágenes : FB del IEEN.
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