EL RAJA DE KUPANG, por el Dr. De Montells
No tengo que añadir, por evidente, que tal concesión ha sido grata sorpresa que alivió un poco los calores de estos primeros días de Junio. A tal señor, tal honor, así que estoy por ponerme un turbante timorense y regalarle una foto mía de esa guisa, aunque me temo que a S.A. le parecerá más una ocurrencia que un obsequio. Porque resulta que Kupang está en la isla de Timor, es decir: ahí mismo.Uno, que es rendido admirador de la historia portuguesa, sabía de Timor por tenerla en el recuerdo como una de las provincias ultramarinas de nuestro vecino. De esta manera, Timor ya no me parece tan lejana.
Por veces, se me figura que en mi ensoñada y feliz adolescencia, fui grumete y navegué estas aguas en la corbeta de Yañez, el lugarteniente portugués de Sandokán, el tigre de Mompracen, pero no lo sabe nadie, porque Salgari no se acordó de mí en su novela. Digo Kupang y se me llena la boca de agua de mar.
Pues bien, la capital de esta provincia indonesia y su principal puerto es Kupang. Hasta 1850 perteneció a Portugal, pasando a manos holandesas hasta 1945, que es cuando se integra en Indonesia. Conviene saber que gracias a la colonización lusa, su población es mayoritariamente católica.
Mi señor Raja es también Luirai de Sonbai Kecil, que es tanto como decir Emperador del Pequeño Sonbai, un título que les viene a los Nisnoni de su sangre, desde los tiempos en que, aliados a la Compañía de la Indias Neerlandesas combatían a los lusos, junto con otros principados locales. Todo tiene su origen en el viejo Maromak Oan de Waiwiku-Waihale, gobernante supremo de todo Timor, que según la leyenda fue adorado por los timorenses como un semidiós. Los holandeses reconocieron a los Nisnoni, príncipes de Sonbai Kecil a partir de 1785 y el reino de Kupang fue desde 1917, una federación de estados compuesto por los príncipados de Sonbai Kecil, Amabi, Amaabi-Oifetto, Foenay, TaEbenu y Helong.
Nacido en 1936, como hijo del príncipe heredero Muda Alfonsus, cuando todavía reinaba su abuelo El Usif don Nicolaas, eran los tiempos en que a los rajas se les consideraba de origen divino y se les imploraba que bendijesen al pueblo con la abundante lluvia. El comienzo de la Segunda Guerra Mundial vino a alterar este estado de cosas y obligó el príncipe don Leopold, con 12 años de edad, a abandonar Timor y exilarse a Holanda, donde se formaría de tal forma que cuando volvió, se le consideró demasiado influido por la modernidad y por la cultura holandesa, lo que le permitió iniciar una carrera administrativa que le llevaría a dirigir la imprenta oficial del territorio. Una vida admirable de trabajo y sacrificio.
Su padre, el Raja don Alfonsus fue desposeído de su condición soberana en 1960, cuando la República de Indonesia abolió todos los reinos timorenses. Pero no fue hasta su muerte acaecida en 1992, cuando don Leopold le sucediese como Jefe de la Casa Real de Kupang, siendo oficialmente reconocido en Enero de 1993.
Fue el primer rey cristiano en acudir al Indonesian Royal Festival, tradicionalmente islámico. Fanático del tenis, es también patrono de una fundación caritativa para la educación de niños desfavorecidos, En la actualidad, desempeña el papel de Vice-Canciller del Consejo de Rajas Timorenses, habla con fluidez seis idiomas y es una autoridad en la historia y tradiciones locales. Está felizmente casado con donna Fredrika Margaretha, nacida Lino, Ratu de Kupang, con sucesión.
Por las fotos, don Leopold me malicio que es hombre de carácter, hecho a sí mismo, que sabe lo quiere para su pueblo, de porte distinguido y majestuoso, sin afectación ni altanería. Lo que se llama un padre venerable y bondadoso.
Lástima es que no discierne orden de caballería alguna. ¡Con lo que yo disfrutaría! He de escribir a mi dilecto Anthony Raman, para que convenza a Su Alteza el Raja de la conveniencia de fundar una orden de su Casa y Familia. Una orden para recordar las venturosas épocas en que los rajas llamaban a la lluvia y la lluvia obediente, como una bendición, caía sobre los verdes campos del edén timorense.
Heraldo Mayor de la Casa Troncal

Los Hospitalarios de San Juan en Cádiz.
La muerte del Sr. Palou y Flores, trajo como consecuencia la desorganización del Consejo Supremo en Madrid y su posterior desaparición.
Por último reseñar, que en la Casa Institucional, también se encuentran los talleres ocupacionales que esta institución mantiene en funcionamiento: taller de marquetería, taller de carpintería, aula de informática. y cocina.

Veruela estaba directamente vinculada con los Templarios y es conocido que su mismo fundador, fuera Caballero del Temple, quien fue Don Pedro de Atarés o Petrus Taresa. Así es que junto al Temple, con su gran orden protectora el Cister, surge Veruela en 1146; es decir: el Monasterio de Veruela, la villa de Vera y sus términos junto al castillo de Vera eran dominios de los Caballeros Templarios aragoneses. Justamente es la época en que vemos aparecer en esa villa y su Abadía al primer Vera, que fue Fortún Sanz de Vera, ya portando este apellido como patronímico, haciendo alusión a su solar en la villa de Vera. Este primer personaje ocupó su sede noble junto a otros caballeros principales de Aragón todos pertenecientes a la Cofradía de los Caballeros del Temple Aragonés, quienes participaron activamente en la lucha reconquistadora contra el árabe como otra Cruzada más. Entre otros, un documento custodiado en el Archivo General de la Corona de Aragón hace cita de este personaje participando en el pleito del señorío de Borja entre los Caballeros Templarios y Hospitalarios y doña Teresa de Borja, junto a don Ramón Bereguer IV, Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón, Alamán de Luna y otros Seniors.
Luego de la figura de Fortún Sanz de Vera, los próximos de este apellido que aparecen citados en documentos, son Pedro de Vera y su hijo Fray García de Vera, caballero Templario-monje Bernardo del monasterio Cistirciense “Santa María la Real de Huerta” en Soria, cuya construcción comenzó en 1173 y donde fue enterrado, ese último, junto a su mujer en 1265. Al mismo tiempo y ocupando igual espacio generacional que García de Vera, aparecen citados en una lista de Oficiales de los Caballeros Templarios, siendo que fueron Superiores de Conventos: Pedro Martínez de Vera, en Boquiñeni, Zaragoza, entre noviembre de 1238 y junio de 1242 y acompañando a este en el listado, R. de Vera entre junio y octubre de 1245. También en Zaragoza se lee el nombre de otro templario, Martín de Vera, seguramente el mismo que fuera justicia de Calatayud: Martín de Vera Romeu (ver: Zurita). Sabemos también que en Soria en 1339, aparece un García Álvarez de Vera, caballero de los Doce Linajes de Soria, y Procurador del Cortes, como se dirá más abajo.
Alfonso I de Aragón, el Batallador en 1119 conquistó Ágreda, villa soriana frontera con Aragón y reconstruyó luego la ciudad abandonada de Soria repoblándola. El itinerario del avance fue asÍ: conquista Zaragoza en el año 1118 y seguidamente Calatayud (1120), Tarazona y Borja (1119), Soria (1119) y otros sitios donde inmediatamente se impuso al caballero Templario aragonés Fortún López de Soria, la tarea de repoblar, repartiendo sus tierras entre los barones, caballeros y mesnaderos que le sirvieron en la campaña. Con el tiempo Soria fue evolucionando hasta contar en su organización de municipios con 35 Colaciones o Parroquias. Un elemento importante que coadyuva con la historiografía de la repoblación de Soria es que la inmensa mayoría de sus primeros pobladores, y que la gobernaron a partir del siglo XII, fueron integradas por guarniciones aragonesas. Soria fue considerada hasta 1126 perteneciente a Aragón, donde muchos de sus habitantes pertenecieron a la Cofradía aragonesa de la Orden de Caballería del Temple. Esto fue así como consecuencia del testamento de Alfonso I el Batallador que legaba sus posesiones a las Órdenes Militares. 

Se ofrecerá, en esta ocasión , por el eterno descanso de los Hermanos de la Orden:





