HERMANDADES Y ASOCIACIONES DE CABALLEROS: Real y Benemérita Institución de Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista
Esta Institución tiene por objeto único y exclusivo, el ejercicio de la CARIDAD CRISTIANA, bajo el amparo de la Purísima Concepción y San Juan Bautista.La misma con sus esfuerzos y con el trabajo de sus miembros, mantiene un Albergue, hace repartos de alimentos y sostiene talleres ocupacionales y otros servicios para ayudar a los más desfavorecidos.
La Institución Hospitalaria en Madrid.
La Institución se funda en Madrid, en 1860, por el Excmo. Sr. D. Luis Vilar y Pascual, con idea de extenderla por Europa y América, lo que con el tiempo, se fue consiguiendo. Desde el comienzo, fue gobernada por un Consejo Supremo, nombrado por un Cabildo o Capítulo General de los Caballeros.
El 1 de Junio de 1.875, bajo la dirección del Excmo. Sr. Conde de Santa Coloma y Marqués de Gramosa, el Gobernador Civil de Madrid, en 1876, comunica al Consejo la aprobación del Reglamento, y lo hace en estos términos: «S.M. el Rey (q.D.g.) se ha dignado aprobar el Reglamento firmado por los Caballeros Hospitalarios Españoles, en el concepto benéfico que comprende y tan atinadamente propaga esta Institución».
En 1.877, por Real Orden, se otorgó a la Institución Hospitalaria el Hospital de Nuestra Señora de Atocha. En 1.878, instaló en la Carrera de San Francisco un Hospital y consultas públicas. En ambas se desarrolló una gran labor caritativa en beneficio de los pacientes y necesitados. En 1.880, el Papa León XIII, además de otorgar a la Institución privilegios espirituales, designó la Iglesia de Las Descalzas Reales de Madrid, como templo en el que los Hospitalarios Españoles habían de celebrar sus actos capitulares y solemnidades religiosas.
S.M. el Rey, por Real Orden de 31 de Agosto de 1.881 aprobó las insignias. En esos años existían Consejos Provinciales en: Cádiz, Sevilla, Córdoba, Barcelona, Bilbao y Santander. El Consejo de Sevilla tenía templo y hospital, y el de Cádiz, el más antiguo, tenía dos Casas de Socorro y templo asignado.
Los Hospitalarios de San Juan en Cádiz.En Cádiz, los Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista, desarrollaron su labor caritativa desde 1.859, en la llamada guerra de África, donde la generosidad y patriotismo gaditano se hace patente, como lo revela entre otros ejemplos, la instalación de un «Hospital de Sangre», costeado por el Casino Gaditano, en el que la mayor parte de sus componentes eran Caballeros de esta Hermandad.
El Consejo Supremo, que presidía el Excmo. Sr. D. Salvador María de Ory, en 1.877, nombró al Excmo. Sr. D. Martín Ramírez, Marqués de Valde Hoyos, para que constituyera el Consejo Provincial gaditano. La primera Sección Capitular de este Consejo Provincial, se celebró en el local-secretaría del Colegio de San Felipe Neri el 15 de Febrero de 1.877.
El Consejo Provincial quedó constituido, presidiéndolo D. Mariano Baylleres y del Villar, Marqués de Casa Rábago, siendo Secretario D. Francisco de Dolarea. Entre los acuerdos tomados destacan: instalar en la Plaza de San José una Casa de Socorro.
Durante la monarquía de S.M. El Rey D. Alfonso XII y el pontificado de S.S. Pío IX, quedó constituido el Consejo Provincial de Cádiz. En 1.882 inauguraron otra Casa de Socorro en el número 10 de la calle Benjumea
Por la extraordinaria y destacada actuación del Excmo. y Rvdmo. Sr.Obispo D. Vicente Calvo y Valero, que acompañó a los Hospitalarios gaditanos durante la epidemia, el Consejo Supremo acordó nombrarle Protector de la Institución y Presidente de Honor. Las diferentes Autoridades Civiles, reconociendo en innegable esfuerzo de la Hermandad le conceden a la misma la dignidad de Benemérita.
La muerte del Sr. Palou y Flores, trajo como consecuencia la desorganización del Consejo Supremo en Madrid y su posterior desaparición.Tras la donación a la Institución de la Casa número 11 de la calle Benjumea, que realiza el Conde de Maule, y por Real Orden de 13 de Agosto de 1.910, se dispone que el Consejo Provincial de Cádiz, pueda constituirse en Supremo, pero con carácter interino.
Con motivo de la trágica noche del 18 de Agosto de 1.947, en que la capital gaditana sufrió la explosión de los depósitos de minas submarinas del Instituto Hidrográfico, una vez más los Caballeros Hospitalarios destacaron por su actuación humanitaria y caritativa, socorriendo a los heridos, tanto en las calles, en el lugar de la explosión, como en la Casa de Socorro.
Con fecha 5 de Diciembre de 1.949, el Consejo Supremo interino de Cádiz, después de respetar durante 39 años, la cláusula «sin perjuicio de ceder sus derechos en el caso de reconstitución del Supremo en la Corte», solicita la efectividad del Carácter del Consejo, firmando la petición D. José María Pemán y Pemartín, D. Germán Garcés y D. Cayetano Ruiz y Gómez.
Por Orden Ministerial de fecha 8 de Marzo de 1.950, se concedió la efectividad del carácter del Consejo Supremo en Cádiz, concesión que nos habla elocuentemente de los méritos contraídos por el Consejo Provincial Gaditano.
El 22 de Agosto de 1.952, por O.M. se aprueba el vigente reglamento, ocupando la Presidencia del Consejo Supremo el Excmo. Sr. D. José María Pemán y Pemartín y la Secretaría General del mismo el Iltmo. Sr. D. Cayetano Ruiz y Gómez.
La Real Institución firmó varios pactos o acuerdos con el Excmo. Ayuntamiento, para la utilización conjunta de la Casa de Socorro. El primero fue en el año 1.925, siendo alcalde de la ciudad D. Agustín Blázquez. Se firmaron otros en 1.940, 1.969 y 1.981, siendo el último, el firmado en 1.983, renovable cada cinco años.
S.M. el Rey D. Juan Carlos I, por escrito recibido del Palacio de la Zarzuela, con fecha 22 de Octubre de 1.982, tuvo a bien aceptar la Presidencia de Honor de la Institución. Ocupaba entonces la Presidencia el Excmo. Sr. D. Fernando Muñoz Ferrer.
El 20 de Enero de 1992, esta magnífica Asociación de Caballeros inauguró su actual Albergue Nocturno para transeúntes y personas sin techo, que se encuentra ubicado en la planta baja de su Casa Institucional, contando con la siguiente infraestructura:
1.- Cinco dormitorios con capacidad para 16 camas, con sus correspondientes armarios y mesillas de noche.
2.- Salón de estar-biblioteca y comedor con televisión.
3.- Cocina totalmente equipada.
4.- Servicios y duchas.
5.- Lavandería y ropero.
De acuerdo con las normas, la estancia de cada albergado se fija en 5 días. Salvo casos extraordinarios (búsqueda de trabajo, enfermedad, o cualquier otro que sea digno de tener en cuenta), prolongándose la estancia hasta regularizar su situación.
A cada albergado se le hace entrega de: jabón de afeitar, cuchillas, gel, champú, ropa interior, así como todo lo relacionado con el aseo personal, desayuno y cena.
El reparto de alimentos a las familias necesitadas es otra de sus labores humanitarias que desarrollan con el fin de atender aquellas familias que en estos tiempos sufren , más que otros, los avatares del infortunio.
Todos los miércoles de 09 a 12 horas las Damas y los Caballeros de esta Hermandad proceden al reparto de alimentos. Las familias sólo los pueden recibir una vez al mes, excepto las numerosas que lo pueden hacer cada 15 días. El grupo encargado de esta actividad hace un exhaustivo control de entrada y salida de todos los productos para su reparto, igual que un detallado archivo de las familias que lo reciben.
Por último reseñar, que en la Casa Institucional, también se encuentran los talleres ocupacionales que esta institución mantiene en funcionamiento: taller de marquetería, taller de carpintería, aula de informática. y cocina.En la Casa Institucional de esta asociación también se encuentra la sede de la asociación “Acción Temprana”, asociación de la que estos caballeros son colaboradores y cuyos fines son promover la creación y el desarrollo de los recursos humanos y técnicos necesarios para la atención temprana de los niños que padecen deficiencias, discapacidades y minusvalías o están en riesgo de padecerlas.
Implicar a las administraciones públicas en el desarrollo de los proyectos necesarios para mejorar la calidad asistencial de la atención temprana en la ciudad de Cádiz.
Transmitir a la sociedad la importancia y necesidad de los programas de atención temprana.
Fomentar la atención temprana como un derecho universal del niño y su familia.
Entre las extraordinarias y valiosas páginas de la historia escritas durante los 130 últimos años en la ciudad de Cádiz, se encuentran las que hablan de la generosa vida de los Caballeros Hospitalarios en favor de los más necesitados, así como todo lo que hicieron para alivio y consuelo de los que más sufren.
Para más información sobre esta benemérita Hermandad de Caballeros pueden consultar su web en la siguiente dirección: http://hospitalariossanjuanbautista.es/
Si desean colaborar con la Asociación “Acción temprana” pueden hacerlo mediante contacto en este mail: acciontemprana@gmail.com o visitando la web http://www.acciontemprana.org/ .


Veruela estaba directamente vinculada con los Templarios y es conocido que su mismo fundador, fuera Caballero del Temple, quien fue Don Pedro de Atarés o Petrus Taresa. Así es que junto al Temple, con su gran orden protectora el Cister, surge Veruela en 1146; es decir: el Monasterio de Veruela, la villa de Vera y sus términos junto al castillo de Vera eran dominios de los Caballeros Templarios aragoneses. Justamente es la época en que vemos aparecer en esa villa y su Abadía al primer Vera, que fue Fortún Sanz de Vera, ya portando este apellido como patronímico, haciendo alusión a su solar en la villa de Vera. Este primer personaje ocupó su sede noble junto a otros caballeros principales de Aragón todos pertenecientes a la Cofradía de los Caballeros del Temple Aragonés, quienes participaron activamente en la lucha reconquistadora contra el árabe como otra Cruzada más. Entre otros, un documento custodiado en el Archivo General de la Corona de Aragón hace cita de este personaje participando en el pleito del señorío de Borja entre los Caballeros Templarios y Hospitalarios y doña Teresa de Borja, junto a don Ramón Bereguer IV, Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón, Alamán de Luna y otros Seniors.
Luego de la figura de Fortún Sanz de Vera, los próximos de este apellido que aparecen citados en documentos, son Pedro de Vera y su hijo Fray García de Vera, caballero Templario-monje Bernardo del monasterio Cistirciense “Santa María la Real de Huerta” en Soria, cuya construcción comenzó en 1173 y donde fue enterrado, ese último, junto a su mujer en 1265. Al mismo tiempo y ocupando igual espacio generacional que García de Vera, aparecen citados en una lista de Oficiales de los Caballeros Templarios, siendo que fueron Superiores de Conventos: Pedro Martínez de Vera, en Boquiñeni, Zaragoza, entre noviembre de 1238 y junio de 1242 y acompañando a este en el listado, R. de Vera entre junio y octubre de 1245. También en Zaragoza se lee el nombre de otro templario, Martín de Vera, seguramente el mismo que fuera justicia de Calatayud: Martín de Vera Romeu (ver: Zurita). Sabemos también que en Soria en 1339, aparece un García Álvarez de Vera, caballero de los Doce Linajes de Soria, y Procurador del Cortes, como se dirá más abajo.
Alfonso I de Aragón, el Batallador en 1119 conquistó Ágreda, villa soriana frontera con Aragón y reconstruyó luego la ciudad abandonada de Soria repoblándola. El itinerario del avance fue asÍ: conquista Zaragoza en el año 1118 y seguidamente Calatayud (1120), Tarazona y Borja (1119), Soria (1119) y otros sitios donde inmediatamente se impuso al caballero Templario aragonés Fortún López de Soria, la tarea de repoblar, repartiendo sus tierras entre los barones, caballeros y mesnaderos que le sirvieron en la campaña. Con el tiempo Soria fue evolucionando hasta contar en su organización de municipios con 35 Colaciones o Parroquias. Un elemento importante que coadyuva con la historiografía de la repoblación de Soria es que la inmensa mayoría de sus primeros pobladores, y que la gobernaron a partir del siglo XII, fueron integradas por guarniciones aragonesas. Soria fue considerada hasta 1126 perteneciente a Aragón, donde muchos de sus habitantes pertenecieron a la Cofradía aragonesa de la Orden de Caballería del Temple. Esto fue así como consecuencia del testamento de Alfonso I el Batallador que legaba sus posesiones a las Órdenes Militares. 

Se ofrecerá, en esta ocasión , por el eterno descanso de los Hermanos de la Orden:







El Boletín, cuidadosamente editado, contiene interesantísimos y documentados trabajos sobre la Orden del Santo Sepulcro en España, tanto desde un punto de vista artístico historiográfico.
A esa continuación de la permanencia de la Orden en Tierra Santa seguirán algunos años más tarde la ratificación de su existencia en el seno de la Iglesia Católica por las Letras Apostólicas “Cum Multa Sapienter”. A partir de este momento ingresaron un importante número de caballeros de distintos países, destacando por su importancia, en Europa, entre otras naciones, Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Austria, Malta, Portugal y España, y en América, Argentina, Venezuela, Brasil y Canadá.
Esa Eucaristía, realmente emocionante, fue la culminación de una peregrinación iniciada por todos en el Monte de Gozo, como metáfora de las que los caballeros y damas han realizado, tanto a pie, como en distintos medios de locomoción.