Plaza Mayor n° 6, Soria, España

Doce Linajes de Soria

Acerca de Doce Linajes de Soria

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6 08, 2011

ECUADOR: Protocolo de Naciones Soberanas.

Por |2014-07-27T19:11:27+01:00sábado, agosto 6, 2011|

Por Victor A. García Guardia.
Escudo ovalado de campo azur, en cuya parte superior se encuentra el sol sobrepuesto a una parte de la franja zodiacal con los signos de Aries, Tauro, Géminis y Cáncer. En su parte central, el volcán Chimborazo de nieves perpetuas de las cuales nace un río, en representación del Guayas. En la parte inferior del escudo y sobre la desembocadura del río, se encuentra un barco a vapor revestido con los colores de la bandera nacional. El escudo está flanqueado por pabellones nacionales (dos por cada flanco) y de entre cada par de pabellones sobresalen ramas de laurel (a la diestra) y palma (a la siniestra). El escudo está coronado por un cóndor en actitud de alzar el vuelo mirando a la diestra y al pie, fasces consulares.
Escudo oficialmente adoptado el 5 de diciembre de 1900.
Himno oficialmente adoptado el 23 de noviembre de 1948.
Proporción de la bandera: 2/3.
Campo terciado en faja. La mitad superior (de oro) representa las riquezas naturales del país. En la mitad inferior, azur (que representa a los mares y al cielo azul) sobre gules (que representa la sangre derramada en la obtención de la Libertad). Al igual que las banderas de Ecuador y Venezuela, este pabellón está inspirado en el tricolor enarbolado por el buque insignia (“LEANDER”) del Generalísimo Francisco de Miranda, y se diferencia del Colombiano por el tono de oro y por el hecho de incluir al Escudo.
Bandera oficialmente adoptada el 5 de diciembre de 1900.
ORDEN NACIONAL AL MÉRITO.
Se concede a: Ecuatorianos y extranjeros, por sus servicios al Ecuador y a la humanidad en general.
Condecoración: Cruz de Malta de plata, que en su centro reproduce el escudo del País, enmarcada por una roseta de oro.
Grados: Gran Collar, Gran Cruz, Gran Oficial, Oficial, Comendador y Caballero.
Condecoración oficialmente adoptada el 8 de octubre de 1921.
Nombre: Rafael Vicente Correa Delgado.
Protocolar: Sr. Presidente.
Fecha de Nacimiento: 6 de abril de 1963.
Lugar de Nacimiento: Guayaquil, Ecuador.
Juramentado el 15 de enero de 2007.
Título(s): Presidente de la República, Jefe de la Función Ejecutiva y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
5 08, 2011

FLASHES Y NOTICIAS.

Por |2020-11-13T03:47:46+01:00viernes, agosto 5, 2011|

COCKTAIL BENÉFICO PATROCINADO POR EL CUERPO DE LA NOBLEZA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS.
El Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias,ha organizado el día 24 de agosto, un cocktail benéfico en el Palacio de Gobiendes (Colunga).
Palacio de Gobiendes.
Los beneficios que se obtengan, serán destinados a la rehabilitación de la iglesia de Santa María de la Isla, en Colunga, y para la parroquia de Villaviciosa.
LA REAL ACADEMIA MATRITENSE DE HERÁLDICA Y GENEALOGÍA, mantiene ahora un nuevo formato en su página web ( http://www.ramhg.es/  ).
Formato más atractivo y dinámico, que facilita el desplazamiento y la navegación por todos los interesantes apartados que la componen.
D.FERNADO MARTÍNEZ LARRAÑAGA, excelente Diseñador Gráfico y Heraldista, estrena nuevo formato en su muy conocido blog «HERALDISTAS» ( http://heraldistas.blogspot.com/ ).
Formato elegante y lleno de colorido que hace aún, si cabe, más atractiva esta fantástica obra de divulgación y consulta.
4 08, 2011

HISTORIA, PATRIMONIOS E IDENTIDADES DE LISBOA.

Por |2014-07-27T19:11:27+01:00jueves, agosto 4, 2011|

Por ser disciplinas intimamente ligadas a las matérias que tratamos en este Blog, nos complace hoy dar a conocer un interesantísimo curso sobre Historia, Património e Indentidad de Lisboa, que nos remite nuestro buen amigo, y Canciler de la Casa Troncal en Portugal, el Profesor Doctor Vítor Escudero.

Sabemos que son muchos los seguidores portugueses que nos lo agradecerán, además que para el resto de lectores siempre les supondrá un suplemento de información saber cómo llegar a convertirse, si así lo desean, en unos verdaderos expertos de Lisboa, bella ciudad, siempre antigua y señorial.
Graduação em História, Patrimónios e Identidades de Lisboa Faculdade de Ciências Sociais e Humanas Universidade Lusófona de Humanidades e Tecnologias Lisboa .
Ano Académico 2011/2012.
Duração/Grau/ECTS:
2 Semestres/Pós-Graduação (Formação Especializada) /60 ECTS.
Coordenação do Curso:
Professor Doutor Teotónio R. de Souza (Coordenador).
Professora Doutora Ana Cristina Martins (Co-coordenadora).
Secretariado:
Dr.ª Teresa Candeias .
Telefone: 21 751 55 00 (ext. 2175).
Datas 2011/2012:
1º. Semestre: 3 de Outubro a 28 de Janeiro.
2º. Semestre: 6 de Fevereiro a 16 de Junho.
Horário:
Sextas-Feiras: das 18.00 às 23.00 horas.
Sábado: das 9.00 às 14.00 horas.
Propina: € 200 (mensais), pagos em 11 vezes = € 2.200 .
Para mais informações:
3 08, 2011

ACADEMIA ASTURIANA DE HERÁLDICA Y GENEALOGÍA.

Por |2020-11-13T03:47:46+01:00miércoles, agosto 3, 2011|

El 15 de octubre de 1990, un grupo de personas aficionadas a la ciencia del blasón y de los estudios genealógicos, fundan en Oviedo una asociación especializada que denominan Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía. Su primera Junta estuvo compuesta por los miembros fundadores, quedando como Director: D. Manuel María Rodríguez de Maribona y Dávila, como Vicedirector. D. Juan Eladio Llaneza Carral, como Secretario. D. Joaquín Aréstegui Artime, como Tesorero. D. Luis Blázquez Fabián y como Vocal. Dª María del Carmen Cabo Pérez.
Sus fines han sido fomentar, estimular y dignificar los estudios, actividades e investigaciones sobre la Heráldica, la Genealogía y la Nobiliaria en general, aplicando estrictos conocimientos científicos. Y como último objetivo, se fijó el agrupar y relacionar entre sí a los estudiosos, investigadores y profesionales, y especialmente a los historiadores y diplomados en estas ciencias.
Esta Institución se compone de Académicos de Número, Correspondientes y de Honor, componiendo su actual elenco:
-D. Antonio Ripoll. Director de la Casa de Cultura de Avilés.
-D. Graciano García. Director que fue durante muchos años de la Fundación Príncipe de Asturias.
-D. Juan Pérez de Tudela y Bueso. Académico de la Real Academia de la Historia.
-D. Joaquín Manzanares Rodríguez-Mir. Académico de la Real Academia de la Historia. Fundador del Tabularium Artis Asturiensis.
-D. Sabino Fernández Campo, Conde de Latores. Jefe que fue de la Casa de S.M. El Rey.
-D. Gabino de Lorenzo. Alcalde de Oviedo.
Hasta el momento, han sido cuatro las personas que han dirigido esta notable Institución, el primero D. Manuel Rodríguez de Maribona, que repite actualmente en el cargo, o D. José Luis Pérez de Castro, el Rvdo. Padre Patac de las Traviesas y el Cronista Oficial del Principado de Asturias, D. Joaquín Manzanares y Rodríguez-Mir, los dos últimos desgraciadamente ya fallecidos.
A lo largo de estos últimos 20 años, la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía, ha dedicado mucho tiempo y trabajo para sacar estas artes del olvido , a la par que para que el estudio de estas materias no se entendiese como patrimonio de unos pocos, llegando a alcanzar metas notables y fundamentales que han mantenido a los miembros de esta magnífica Institución , en el día de hoy, con la misma ilusión que en los inicios.
Entre otras muchas cuestiones la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía, abordó la necesidad de que se revisasen, y por supuesto registrasen, los escudos de los diferentes Ayuntamientos del Principado, actos que han abordado algunos de los distintos consistorios, contando con el asesoramiento de la Academia.
Esta Institución ha participado en la operación de recuperación del escudo de armas del Palacio Revillagigedo de Gijón, donde se le encargó, entre otras cuestiones, el definir las armas que lo formaban, llegando a conocer la pieza tras una exhaustiva investigación histórica.
El escultor asturiano José Enrique Pinín realizó la labra, la compañía Murart lo instaló y los arquitectos Hermanos Sande, se encargaron de la dirección de obra.
Escudo de Aramas del Palacio de Revillagigedo.
Con la llegada del Padre Patac de las Traviesas, se firmó un acuerdo de colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Oviedo. El anciano Director dona en ese momento el fondo “Archivo de Revillagigedo” y se traslada la Sede de la Academia a “Villa Magdalena”. En dicho lugar se dispone de distintas salas con varios cientos de libros relacionados con estos temas heráldicos, genealógicos y nobiliarios, como también de una parte importante del citado fondo Revillagigedo. En los últimos años se ha aumentado el fondo documental muy considerablemente, adquiriendo entre otros, copia de diversos “Padrones de distinción de estados” o de “Moneda Forera” de diversos Concejos asturianos.

Villa Magdalena, actual sede de la Academia.
Se ha instituido el Premio de investigación “Joaquín Manzanares”, en honor y recuerdo del también insigne Director (q.e.p.d.), habiéndose concedido el primero de aquellos al trabajo titulado “Hidalguías perdidas del Concejo de Cangas del Narcea”, obra del Rvdo. D. Roberto López-Campillo y Montero.
Y por supuesto se han publicado innumerables trabajos, así como los ya conocidos Boletines de la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía, encontrándonos que varios de ellos ya están agotados. El último, en un papel cuché de alta calidad, reúne diversos trabajos de nuestros académicos y se presenta como una publicación especial al contar con 20 años de vida.
De este número de esta magnífica publicación hemos de destacar los siguientes artículos:
-Las armas de los “De La Cosa” y de los “Valdés” unidas en la Santoña del siglo XVIII, de D.Florentino Antón Reglero.
-La Heráldica y la Vexilología Municipales del Principado de Asturias en el siglo XXI, de D.Manuel María Rodríguez de Maribona y Dávila.
-Linajes Asturianos en Segovia: los Díaz de gamones Luarqueses, arquitectos del rey y de los infantes, de D.Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila.
-Doña Jimena, esposa de Alfonso III, el magno de Dña.Vicenta María Márquez de la Plata
-Las Figuras Humanas en la Heráldica Asturiana , de D. Luis Valero de Bernabé y Martín de Eugenio.
-La Nobleza Asturiana de un Héroe de la Aviación Cubana, don Antonio Menéndez Peláez, de D.Juan Ramón García del Campo de Ucedo y Rodríguez.
-Heráldica en la Villa de Cangas del Narcea, de D.Senén González Ramírez.
-Los González. Un linaje originario del Concejo de Parres , de D.Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez.
-Genealogía y Armas de los García-Miranda de Selviella, en Grado, de D.José Antonio Dávila y García-Miranda
-“El Censo del Estado Llano de Asturias del año 1745” conservado en el archivo de la junta general del principado, de Dña.Cristina Pérez Lozano.
-“Ante mortem ne laudes hominem quemquam, quoniam in filiis suis agnoscitur vir”, de D. Manuel Luis Ruiz de Bucesta Álvarez y D. Ángel Bueres Santa Eulalia.
-Don José Francos Rodríguez: Alcalde de Madrid, de D. Francisco José Francos Sevilla.
-Caballeros Hijosdalgo de la Nobleza de Madrid con expediente para su empadronamiento ante el Excmo. Ayuntamiento de la muy Heroica Villa de Madrid como Alcaldes de la Mesta , de Dña. Margarita Zabala Menéndez.
-En Memoria y Recuerdo de Ricardo Rodríguez San Pedro y Armiñán, de D.Jesús Junquera y Prats.
-Fuentes documentales nobiliarias, de Dña.Margarita Zabala Menéndez.
-La Nobleza en la Banca Asturiana. La Banca Maribona , de D.Rafael Portell Pasamonte.
La Actual Junta Directiva de esta Academia esta compuesta por:
Director. Don Manuel María Rodríguez de Maribona y Dávila.
Vicedirector. Don Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez.
Secretario. Don Ángel de Bueres y Fernández de Santa Eulalia.
Tesorero. Don Luis Blázquez Fabián.
Vocal. Don Ramón Gutiérrez y Álvarez de Tejera, Vizconde de Campo Grande.
Vocal. Don Felipe Díaz-Miranda y Macías.
Vocal. Don José Luis Calvo Pérez.
Vocal. Don Roberto López-Campillo y Montero.
Vocal. Don Jesús Junquera y Prats.
Vocal. Don José Antonio Dávila y García-Miranda.
D.Manuel María Rodríguez de Maribona y Dávila.
Decir también que en estos pocos años, donde apenas se ha alcanzado la mayoría de edad, la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía es un referente al que acuden instituciones públicas y privadas para realizar diversos tipos de consultas. Es una Academia que reúne en su seno a más de un centenar de estudiosos e investigadores, contando entre sus miembros a la mayor parte de los Cronistas Oficiales de los distintos concejos asturianos. Son muchos los méritos alcanzados y obviamente se los debemos a la buena labor realizada por los que están y por supuesto, por los que quedaron en el camino.
Esta institución , mantiene en internet una web en la siguiente dirección: http://genealogiaasturiana.com/
In memoriam.
2 08, 2011

PADRÓN DE NOBLES DE ESPAÑA.

Por |2020-11-13T03:47:46+01:00martes, agosto 2, 2011|

En relación a nuestra entrada del día 01 de los actuales, y  por pensar que puede ser de interés para todos nuestros lectores y amigos, reproducimos en su integridad la EDITORIAL que publica la Real Asociación Hidalgos de España, en el número 526 de la revista  HIDALGOS.
EDITORIAL DEL NÚMERO 526 DE LA REVISTA HIDALGOS.
Un deseo constante de los hidalgos y otros nobles no titulados de España es, desde hace muchos años, el poder ostentar su condición mediante la inscripción en un registro en el que conste la calidad de su nobleza, sus armas y, en su caso, las corporaciones nobiliarias a las que pertenece. Desde la desaparición de los Padrones con distinción de estados no se ha implantado en España un registro que haga las veces, desde el punto de vista exclusivamente nobiliario, de dichos Padrones.
Es cierto que existen distintas corporaciones nobiliarias ante las que se puede probar la nobleza, pero no todas las personas desean pertenecer a alguna de estas corporaciones ni la sola condición de noble es suficiente para hacerlo. La mayor parte de las corporaciones nobiliarias exigen otras condiciones además de la nobleza (por ejemplo, que sea nobleza de sangre y no de privilegio, que sean nobles los dos abuelos varones, que lo sean los cuatro abuelos, determinados votos o juramentos religiosos, la mayoría de edad, una destacad posición socioeconómica, etc.) y todo ello con la condición última de que sea aprobado el ingreso, que es una decisión absolutamente discrecional.
La Real Asociación de Hidalgos de España desea colaborar para hacer realidad este deseo de la nobleza española y se ha propuesto la tarea, desde luego difícil tarea, de sacar adelante un Padrón de la Nobleza de España, especialmente destinado a la nobleza no titulada al modo del Elenco de los Títulos del Reino.
En este Padrón figurarán todos los nobles que lo deseen y aporten las pruebas necesarias que demuestren su nobleza. Y basta con que presenten su solicitud, con dichas pruebas, en la Real Asociación de Hidalgos de España, en donde quedarán registrados como Nobles inscritos, sin otra obligación ni derecho que el de figurar en el Padrón de Nobles de España.
Conviene destacar que quienes son miembros de linajes cuya nobleza ya fue probada por alguno de sus miembros no necesitan más documentación que las partidas de nacimiento que los relacionan genealógicamente con quien ya ha probado su nobleza de sangre.
El éxito de esta iniciativa depende de la acogida que tenga entre los nobles españoles y entre las corporaciones nobiliarias. La Real Asociación de Hidalgos de España no desea otra cosa que prestar un servicio al conjunto de la nobleza española y disponer de una publicación periódica que de notoriedad a los que en España mantienen la condición nobiliaria. Se trata de una iniciativa que proyectará ante la sociedad un realidad histórica: la existencia de la nobleza y su voluntad de hacerse presente y respetada por sus valores morales y su espíritu de servicio a España, a sus Instituciones y a sus ciudadanos.
1 08, 2011

GENEALOGÍA AGNATICIA DEL CAUDILLO FEDERAL ARGENTINO FELIPE VARELA.

Por |2020-11-13T03:47:47+01:00lunes, agosto 1, 2011|

Versión actualizada del estudio publicado en el Boletín Nº 238 del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas: VERA-ORTIZ, Jorge A., Aportes para la genealogía agnaticia del caudillo federal Felipe Varela, Buenos Aires-Argentina, septiembre-octubre de 2005, pp. 21 a 38.
Por D. Jorge A. Vera-Ortiz , Caballero Linaje de esta antigua Casa Troncal,miembro de Número del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, de Número de la Junta Sabatina de Especialidades Históricas, Correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de la provincia de Catamarca, Académico de Número de la Academia Americana de Genealogía.
Sabido es que Felipe Varela fue el último Caudillo de la montonera, dentro del territorio argentino, sucesor de Ángel Vicente Peñaloza apodado “El Chacho”, y líder del alzamiento de las provincias andinas contra el gobierno de Mitre (1862-1868).
Sobre su vida, aún cuando han salido a la luz numerosas biografías de calificados historiadores argentinos (Ramón Rosa Olmos, 1957 y otros), en el imaginario se conservan viejos conceptos que enmascaran la objetividad -tan difícil por cierto-, sobre su origen, su persona y su historia, dándolo unas veces como gaucho analfabeto y otras como un caudillo desalmado.
Nuevas investigaciones presentan una imagen distinta del caudillo, donde se muestra un perfil humano y cultural opuesto a la pintura pergeñada desde un “comprensible” prejuicio o interés doctrinario de facciones opositoras a su persona. En estas nuevas exploraciones abarcativas de su vida toda aparece el célebre caudillo, y vaya a manera de paradigma, con un claro pensamiento y postulando el retorno a la Constitución de 1853, sin las reformas introducidas por Buenos Aires y pregonando la paz con el Paraguay (Vicente Osvaldo Cutolo, 1985). Parece razonable suponer que esta adhesión a la Constitución Argentina, cuya doctrina, evidentemente enmarcada dentro de una cosmovisión democrática, federal y de división de poderes, trasunta la intima convicción de Felipe Varela, como partidario de la libertad política, económica y social dentro de los límites que señala dicha Carta Magna.
Para quienes aun conserven alguna incertidumbre sobre estos, sus principios, solo bastaría citar aquí parte del famoso “Manifiesto del general Felipe Varela a los Pueblos Americanos”, lanzado en Jáchal, San Juan, el 6 de diciembre de 1866, en donde el caudillo proclama: “… . La más bella y perfecta Carta Constitucional democrática republicana federal, que los valientes entrerrianos dieron a costa de su sangre preciosa, venciendo en Caseros al centralismo odioso de los espurios hijos de la culta Buenos Aires, ha sido violada y mutilada desde el año sesenta y uno hasta hoy, por Mitre y su círculo …” … “¡SOLDADOS FEDERALES! nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la paz y la amistad con el Paraguay …” … “¡Llegó el día de mejor porvenir para la Patria! A vosotros cumple ahora el noble esfuerzo de levantar del suelo ensangrentado el Pabellón de Belgrano …!”.
Permítasenos antes de pasar a su origen, a través de su genealogía, trazar un breve perfil sobre su actuación a manera de introducción:
Felipe Varela se encontró hasta hace poco entre los caudillos más discutidos de la época de la organización nacional Argentina, -aunque de pensamiento federal, había sido formado en las filas unitarias-. Combatió contra Rosas, participó en la batalla de Pavón a las órdenes de Urquiza y luego, en Córdoba, se incorpora al ejército del general Wenceslao Paunero. En 1862, frente al incumplimiento del Tratado de la Banderita, se halla junto a “El Chacho” Peñalosa que por tal suceso se había sublevado contra las autoridades nacionales. Ese año le fue otorgado el grado de coronel por el gobierno de La Rioja y luego la jefatura de Policía constituyéndose en el hombre fuerte de la provincia. En 1863 invade Catamarca. En 1865 fue edecán del general Justo José de Urquiza, y en 1866 da a conocer una enérgica proclama en oposición a la guerra contra el Paraguay, al presidente Mitre y a la monopolización por parte de Buenos Aires de las rentas del país, poniendo de relieve su adhesión a la Constitución de 1853, allí también elogia a Urquiza. En 1866, Urquiza destaca su conducta ante el vicepresidente doctor Marcos Paz. En 1867, marcha hacia el norte con la montonera, pero cambia de rumbo hacia La Rioja de la que se había apoderado Taboada. Varela lo invita al campo de batalla fuera de la ciudad “a fin de que esa sociedad infeliz no sea víctima de los horrores consiguientes a la guerra”, lo que es aceptado, pero es derrotado en 1867 por Manuel Taboada, jefe unitario de Santiago del Estero, en Pozo de Vargas (Nota 1), constituyéndose en el último gran combate de las guerras civiles argentinas. En 1867 vence al general Paunero en Las Beatas y marcha a La Rioja ocupándola. Perseguido por los generales Arredondo, Taboada y Navarro, se retira hacia Bolivia, luego toma Jujuy, y en 1868 invade Salta donde es derrotado en Salinas en 1869. Varela escapa a Chile y se exilia en Copiapó, falleciendo en el país trasandino en 1870 (Olmos, 1957).
NACE VARELA:
Nace, Felipe Varela, en el año 1821 -posiblemente en el mes de mayo-, en vísperas de la Autonomía de Catamarca, en el departamento de Valle Viejo, y, según últimas investigaciones este hecho habría acontecido en el pueblo catamarqueño de Santa Rosa, aunque otros historiadores lo consideran nacido en Huaycama, Valle Viejo (Olmos, 1957, José María Rosa: Revista Mayoría, Nº 116). Hijo primogénito, nacido algo más de 9 meses después de celebrado el matrimonio de sus padres, don Javier Varela y doña Isabel Ruarte (a quien Manuel Soria, cita como Rearte, 1920) -que también aparece escrito como Duarte o Rubiano-.
El niño dio sus primeros pasos en Piedra Blanca con sus parientes carnales, la antigua y tradicional familia Nieva y Castilla (Bazán-Guzmán-Pérez Fuentes-Olmos, 1975) (Nota 2), en una época donde las luchas fraticidas entre unitarios y federales ocupaban casi todo el espectro del suelo patrio. Así, en ese escenario, trascurrió Varela su infancia catamarqueña. Esta circunstancia, unida a que muy cerca de él su propio padre había optado por adherir a una de las facciones, y asumir estas luchas como caudillo lugareño del partido federal, fueron nutriendo al niño, y luego al joven, en un hogar en cuyo seno se respiraba la atmósfera del fragor de las guerras civiles, que no terminarían de definir en mucho tiempo el destino definitivo que se daría a la Nación.
SE DESCUBRE SU ACTA BAUTISMAL:
Hace unos pocos años, hemos dado a conocer el Acta Bautismal de Felipe Varela, descubierta en la misma época y en forma independiente, por D. Marcelo A. Gershani Oviedo y luego, y sin conocer el repositorio ni la signatura en que se encontraba la suerte quiso, hallada asimismo por nosotros. La existencia, fecha y contenido de esta Partida Sacramental anhelada por los historiadores y genealogistas por décadas, fue publicada por primera vez por el autor del presente trabajo sobre la genealogía documentada del quijotesco y patriota Caudillo andino (Jorge A. VERA-ORTIZ, Aportes para la Genealogía Agnaticia del Caudillo Federal Felipe Varela, Boletín Nº 238 del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, septiembre-octubre de 2005, pp. 21 a 33).
Su acta de bautismo había sido motivo de largas e infructuosas pesquisas por parte de genealogistas e historiadores. Tuvo que pasar más de un siglo para que finalmente, halláramos este documento que yacía oculto, “durmiendo el sueño de los justos”, entre los papeles de los Expedientes matrimoniales (sic) de Catamarca.
En el Libro de Bautismos de Españoles (de 06/I//1817 a 10/IX/1832), folio 25 vuelta, de San Isidro -Valle Viejo, Catamarca-, Archivo del Obispado de Catamarca, se lee:«El 9 de junio de 1822 en la Capilla de San Isidro puse óleo y crisma a Juan Felipe de esta feligresía de edad de un año hijo legítimo de dn. Xavier (Javier) Varela y María Isabel Rubiano, lo bautizó de socorro el Maestro dn. Jacobo Acuña. Padrinos dn. Valentín Castro y doña Juana Acuña – Y lo firmo para que conste Doctor Joaquín Acuña».
Algunos historiadores erróneamente hacen al Prócer nacido en La Rioja e incluso en Chile. Sobre este asunto el reconocido historiador y auténtico revisionista D. José María Rosa, produce una crítica en 1968. La presentencia del acta bautismal, que la providencia quiso poner en nuestras manos, reveló definitivamente que Felipe Varela nació en Catamarca, en la localidad de Valle Viejo y en 1821.
Nos resultó interesante observar que el 9 de junio de 1822, Varela contaba con 1 año de edad, o sea que debió nacer en mayo o en los primeros días de junio de 1821. Sus nombres de pila al momento del bautismo se leen, eran Juan y Felipe. Leyendo el Santoral Cristiano nos encontramos con que “Felipe”, 2º término de sus prenombres y que usara durante su agitada existencia, tiene su celebración el día el 11 de mayo en memoria de uno de los Doce Apóstoles, justamente en el mes probable de su nacimiento. Esta significativa concordancia de mes y año, nos habilitó a sospechar seriamente, y dadas las costumbres religiosas de la época de darle el nombre de pila a sus hijos según el Santo correspondiente a su día de nacimiento, que en esa “jornada del 11 mayo de 1821”, festividad de San Felipe, fue cuando el prócer Felipe Varela vio la luz.
En cuanto al entorno social que trasunta de la partida, vemos que el sacerdote que celebró la ceremonia fue el Mtro. don Jacobo de Acuña, quien era hijo legítimo de don Francisco de Acuña Coello y Torrado, último gobernante de Catamarca bajo el dominio Español y primero bajo el régimen Patrio y de doña María de la Trinidad de Vera y Aragón -mujer descendiente, por los Vera, de antiguos linajes soriano, aragoneses-; a su vez ofician de padrinos, una hermana del religioso que fue doña Juana (Antonia) Acuña (y Vera) y don (José) Valentín Castro, hijo de don Fernando de Castro y Barros Sarmiento y de doña María del Carmen de Vera, hija, a su vez de don José de Vera y Aragón y de doña María Nieva (y Castilla). Todos de viejas familias coloniales y de los primeros conquistadores.
Respecto de la madre del futuro caudillo, vemos que en el acta figura “María Isabel Rubiano”, no obstante que en otros documentos aparece también como “Ruarte” (ver más adelante).
FORMA MATRIMONIO EN LA RIOJA:
Felipe Varela fue estanciero en Guandacol, pueblito riojano donde se había radicado, allí formó hogar, con doña Trinidad Castillo, hija del comandante riojano Pedro Pascual Castillo, quien fue su protector y también amigo de su padre Javier. Por esa época, con su padre político, se dedica al engorde de hacienda lo que le dio amplio conocimiento del paisano de la región y, lentamente, fue acrecentando su prestigio y predicamento entre la gente de campo, reconocimiento cuya trascendencia se vería después como comandante de las montoneras.
DEJÓ DESCENDENCIA:
El matrimonio Varela-Castillo dejó posteridad en varios hijos, entre ellos: Isora, Elmira Bernarda y Javier Varela (Bazán, Guzmán, Pérez Fuentes, Olmos, 1975). No tenemos noticias de sus lugares de nacimiento. Sobre las actividades que desarrollaron algunos de sus vástagos, sabemos que hicieron carrera en la docencia y en la magistratura (Félix Luna, 1988).
LEJOS DE SU TIERRA, SU FALLECIMIENTO:
Al hombre “de a caballo”, “capaz de dejar todo …. y echarse al camino, lanza en mano con el Mambrino en la cabeza” (Rosa, 1968), líder del alzamiento de las provincias andinas, y sobreviviente de encarnizadas batallas como las de Pavón, Pozo de Vargas y Las Beatas, la muerte lo sorprende por enfermedad aunque como producto de los sacrificios de su gesta guerrera, en la extrema pobreza y cargando la Cruz del exilio de su tierra. Fallece en Nantoco, aldea chilena de Copiapó, el 4 de junio de 1870 y sus despojos fueron inhumados -dos días después- en el cementerio de Tierra Amarilla (Rosa, 1968). El llamado Quijote de los Andes, tenía entonces 49 años de edad.
SU TUMBA HOY:
Los restos del prócer catamarqueño Felipe Varela, descansan hoy en su mausoleo construido en el cementerio municipal de Catamarca, impulsado por el Intendente Ricardo G. Guzmán y que fuera inaugurado con toda justicia por las autoridades gubernamentales provinciales y de la Municipalidad de la ciudad de Catamarca, en diciembre de 2008.
Con sorpresa, vimos que en el plano vertical de este monumento aparece erróneamente escrito «1819» como el año en que vio el sol por primera vez.
¿Dónde nace el error que condujo a afirmar que el célebre caudillo nació en 1819?: en la constancia de fecha 10 de marzo de 1967, sobre la partida de defunción de Felipe Varela, expedida por el notario mayor del obispado de Copiapó, Chile, donde Varela entregó su alma al Creador, dice que falleció en 1870, a la edad de “51 años”, dato que condujo en su relevante estudio sobre la historia de Varela a los eminentes historiadores Bazán, Guzmán, Pérez Fuentes y Olmos, a establecer como el año del nacimiento del caudillo el citado 1819. Hoy, debido a nuestro hallazgo del acta bautismal, desaparece este esencial obstáculo para conocer fehacientemente y por documento indubitable el verdadero año de su nacimiento, partida que nos habilitó a afirmar que aconteció en 1821. Tenía al morir, entonces, 49 años de edad, y no 51 como queda demostrado.
En un artículo nuestro en el prestigioso periódico catamarqueño “La Unión” en el año 2009, entre otros contenidos, hemos dado cuenta de dicho error, el que, debemos decirlo, aun hoy no ha sido subsanado por las autoridades provinciales (Jorge VERA-ORTIZ, El Mausoleo de Felipe Varela y su verdadero año de nacimiento, periódico “La Unión”, Suplemento de Historia, Catamarca, Argentina, 28 de febrero de 2009).
GENEALOGÍA DE FELIPE VARELA.
En el pasado se han realizado algunas incursiones sobre la genealogía del caudillo federal Felipe Varela, como parte de estudios de espectro amplio sobre su vida. Hoy intentaremos hacerlo, en breve aporte, desde el perfil de la ciencia genealógica moderna. Guardamos fundadas esperanzas que en el futuro se escriba una genealogía ampliada a toda la familia Varela, ya que en Catamarca hay estudiosos de esta ciencia profundamente conocedores de
SUS PADRES:
El nombre completo del padre del prominente caudillo, fue don José Javier Simón Varela y Vergara -conocido en la historia de Catamarca como Javier Varela-, quien había nacido el 14 de junio de 1793, en Valle Viejo, recibiendo la pila bautismal el 22 de ese mes; consta en el acta que fue su madrina, doña Francisca Varela y sus padrinos: don José Ignacio Leiva y doña Francisca Viscarra, todos naturales de Valle Viejo -Bautismos 7, folio 58, Catedral Basílica de Catamarca-. Los padrinos, pertenecían a antiguas familias catamarqueñas.
La primera noticia que tenemos sobre don Javier data de cuando aparece integrando la División de reclutas que, al mando del teniente de Granaderos a Caballo de San Martín, don José María Riveros comisionado al efecto, marchó el 22 de junio de 1814 sobre la “Capital de Buenos Ayres” para ponerse a disposición del Excelentísimo Supremo Gobierno a fin de sumarse a los Ejércitos de la Patria -Archivo General de la Nación, Buenos Aires, Sala IX-48-4-4.. Javier Varela acababa de cumplir 21 años de edad.
Fue caudillo lugareño y tuvo alguna figuración política en su provincia natal. Con el grado de capitán de milicias (Bazán, Guzmán y otros, 1975) y, como comandante, a mediados de agosto de 1830 invade Catamarca durante la gobernación de Díaz de la Peña (Elsa Andrada de Bosch y Prudencio Bustos Argañaraz, 2001). El 8 de septiembre de 1840, Javier Varela muere en violento combate librado sobre la margen derecha del Río del Valle. Allí, en su carácter de uno de los jefes principales de las fuerzas invasoras de Santiago del Estero enviadas por Ibarra luchó contra las de Catamarca; junto al cadáver de su padre, se encontraba presente el joven Felipe (Olmos, 1957) que contaba entonces con 19 años de edad. Al día siguiente sus restos fueron sepultados en el antiguo cementerio de la ciudad al sur de la Iglesia Matriz, en cuyo libro de defunciones figura: “como de 50 años”, muerto el día anterior “en la guerra de los extramuros de la ciudad”, esposo de doña Isabel Ruarte (Bosch, 2004). Resulta interesante poner de relieve que Javier Varela se encontraba al frente como ”Caudillo de los Choyanos” (Ramón Gil Navarro, 2005), pueblo indio que nos hace pensar, si Felipe no habría combatido tiempo después contra Mitre, con sus montoneras formadas por, tal vez, también por algunos indios, aunque el grupo más numeroso sería de gauchos riojanos, cordobeses y sanjuaninos, entre los que había en su mayoría labradores, arrieros, artesanos, gente toda lejos de ser marginales (de la Fuente, 2007) como se ha afirmado.
Sobre acontecimiento de la muerte de su padre, insinúa Manuel Soria que Felipe Varela, quedó signado por: “ ….su odio al partido unitario, acaso sellado con algún atroz juramento ante el cadáver de quien le dio el ser, muerto en la revolución que intentó contra el gobierno unitario de Catamarca ….” (Soria, 1920); según se desprende de su opinión, las consecuencias de la cruenta muerte de su padre pudieron marcar un destino de implacable crueldad en las acciones del aguerrido caudillo. No obstante, el propio Sarmiento, conocido por su dureza para denostar a sus enemigos, alguna vez dijo de Varela que, “cuando ocupaba una ciudad no la saqueaba ni fusilaba a los vencidos, como solía hacerse” (Nueva, 1977). No resulta paradójico en Varela cuando en 1869 escribe a su esposa diciéndole que “…. estoy dispuesto a ayudarlo al presidente Sarmiento, si es que marcha con la Ley del país, ….” (Bazán-Guzmán y otros, 1975). El ilustre Maestro jamás supo sobre este apoyo, Varela muere un año después. Estos juicios dispares muestran una vez más el aserto del padre Olmos (1957) cuando dice de Varela que “se encuentra entre los caudillos más discutidos de la época de la organización nacional”.
Acta de Bautismo de don José Javier Simón Varela, conocido en la historia de Catamarca como Javier Varela, padre del caudillo federal Felipe Varela

Libro de Bautismos Nº 7, folio 58, custodiado en el archivo de la Catedral Basílica de Catamarca.

Pero volvamos a su genealogía.
Tenemos pocas noticias sobre la familia de la madre de Varela. Sabemos que doña María Isabel Ruarte (Duarte o Rubiano), había nacido en Valle Viejo, el 2 de julio de 1793, siendo bautizada al día siguiente, en la Iglesia Matriz; hija legítima de don Mariano Ruarte y de doña María Ramona Gutiérrez, fueron sus padrinos (sic): Petrona Aguirre, vecinos (sic) de Valle Viejo (no figura el padrino y desconocemos quién es Petrona Aguirre) -Bautismos 7, folio 59 vuelta, Catedral Basílica de Catamarca-.
Al apellido de la madre de Felipe Varela lo encontramos escrito como “Ruarte”. El historiador Manuel Soria en sus “Fechas Catamarqueñas”, aunque sin citar la fuente, fue el primero en dar a conocer la filiación del caudillo y, menciona el apellido de esta señora como “Rearte” (sic) (Soria, 1920) y siguiendo a Soria, hacen lo propio, Udaondo (1938) y el padre Olmos (1957). Nosotros preferimos nombrarla según consta este apellido en su acta de casamiento y en todos los asientos sacramentales en que lo vimos aparecer, es decir: “Ruarte” o bien “Rubiano”, pero jamás como “Rearte”.
Acta de Bautismo de doña María Isabel Ruarte, madre del caudillo federal Felipe Varela

Libro de Bautismos Nº 7, folio 59, vuelta, custodiado en el archivo de la Catedral Basílica de Catamarca

Ya vimos que en el acta bautismal de Felipe Varela, “doña María Isabel Ruarte”, figura con el apellido “Rubiano”. No pudimos saber porqué en diferentes asientos sacramentales consta María Isabel –y también su padre, apellidados indistintamente de esas dos maneras.
Don Javier Varela y doña María Isabel Ruarte, habían contraído enlace el 9 de agosto de 1820, en la Capilla de San Isidro (Valle Viejo, Catamarca), donde fueron casados y velados por el pbro. Maestro don Juan Bautista Ramos; fueron testigos de esta boda: don Casimiro Quevedo y su esposa doña Lorenza Flores, todos vecinos de Valle Viejo: esta unión consta en el libro de Matrimonios Nº 5, folio 99, custodiado en la Catedral Basílica de Catamarca.
Debemos referir que este casamiento tuvo dos actas, ya que se conserva otra en el mismo libro, folio 88 vuelta, donde se dice que casaron cuatro días después, o sea el 13 de agosto, en la Iglesia Matriz, y celebrada la ceremonia por otro religioso, el cura Rector don Juan Andrés Córdoba, siendo los mismos testigos. No se anuló el acta equivocada o “duplicada”, lo que nos deja sólo el camino de interpretar cuál debió ser la válida, que para nosotros es la labrada el 9 de agosto, ya que figura en Valle Viejo, lugar de residencia de los contrayentes, de sus respectivas familias y aún de los testigos, cuya fecha de casamiento, es además anterior a la del primer partida que aparece en el libro. Otros errores en asientos sacramentales de los deudos de Felipe Varela se reiteran con cierta frecuencia.
Vale la pena recordar que algo más de 9 meses después nace como fruto del enlace Varela-Ruarte, Juan Felipe Varela, su primogénito.
Para más conocimiento del rango social que ocupaba la familia paterna del protagonista de la última gran contienda de las guerras civiles argentinas, debemos decir que toda vez que encontramos a los apellidos de los padres, abuelos y hasta bisabuelos paternos del caudillo montonero, aparecen presididos de la partícula “Don”, particularmente los varones. Lo señalado -la partícula “don”-, aún cuando la avanzada época en que nacieron fue durante el transcurso del siglo XVIII, nos estaría indicando la posición de “familia principal” dentro de la sociedad catamarqueña, la que para nosotros al menos era expectante, y al decir de los autores de “Felipe Varela, Su Historia”: “Perteneció -Felipe Varela- a una antigua y distinguida familia del valle catamarqueño” (Bazán-Guzmán y otros, 1975).
En cuanto al entorno social, que surge del documento de esta boda, podemos decir que los testigos de la ceremonia, don Casimiro Quevedo y su esposa doña Lorenza Flores, eran residentes de Valle Viejo; que don Casimiro había nacido en Córdoba, por 1773 y que doña Lorenza Flores vio la luz por 1777 -A.G.N, Censo de Catamarca de 1812, Valle Viejo-, ellos habían casado el 7 de septiembre de 1793 en la ciudad de Catamarca, el novio era natural de la ciudad de Córdoba hijo de don Juan Quevedo y de doña Francisca Gómez, la novia era nacida en la ciudad de Catamarca e hija de don Manuel Flores, difunto y de doña María Luisa Barros; fueron padrinos: don Carlos Dulce, natural de Córdoba y doña Francisca Espeche -Matrimonios 3, folios 45 y 45 vuelta, Archivo de la Catedral Basílica de Catamarca-. Don Casimiro y doña Lorenza Flores dejaron posteridad en Catamarca, que unieron sus destinos, a través de matrimonios con influyentes familias de la provincia.
Acta de Matrimonio de don Javier Varela y de doña Isabel Ruarte, padres de Felipe Varela

Libro de Matrimonios Nº 5, folio 99, custodiado en el archivo de la Catedral Basílica de Catamarca

Y POR SUS VENAS CORRÍA SANGRE INDIA:
Sobre su familia materna tenemos escasa información. Intentamos profundizar nuestras pesquisas, y hallamos que en el Censo de 1812, en Valle Viejo (A.G.N.), figura una Isabel Rubiano -del mismo nombre de la madre de Varela-, nacida en Catamarca, que para ese año contaba con 17 años de edad -por lo que según el censo debió nacer por 1795-, soltera y de condición “India”. Recordemos que doña María Isabel Ruarte o Rubiano, había nacido en Valle Viejo en 1793. Como se ve son prácticamente “las dos” Isabel Rubiano de la misma edad. En el mencionado padrón, junto a Isabel, figuran sus hermanos Luisa y Antonio, solteros, de 19 y 9 años respectivamente y de la misma condición de la primera de los nombrados.
En un primer momento pensamos sobre la posibilidad de un caso de homonimia, pero rápidamente tuvimos que descartar esa suposición, ya que entre los censados, e inmediatamente, en el renglón superior al de los citados hermanos aparece una Ramona Gutiérrez -del mismo nombre de la abuela materna del caudillo-, de 38 años, viuda, y también India -A.G.N., Censo de Catamarca de 1812 en Valle Viejo: Compañía Nº 5-. Por otra parte don Mariano Ruarte (o Rubiano), el padre de doña María Isabel, suponemos que vivía para 1820, ya que no consta fallecido o finado ese año, en el acta cuando casa su hija con don Javier Varela. Confrontando este dato con la viudez de la mujer censada en Valle Viejo, Ramona Gutiérrez, cabría pensar que no se trataría de las mismas personas. Pero la vinculación de estas noticias y el análisis crítico de otros documentos nos sugiere otra cosa: así, se observa que en la partida de bautismo del futuro jefe federal, su padre figura con la partícula “don” mientras que no acompañaba el mismo tratamiento su madre (¿india?), no obstante que para la misma persona en su acta bautismal aparecen sus padres endonados y la propia Isabel consta en la de su casamiento como “doña”. Y ya sabemos que las personas naturales o indios carecían de esa partícula al ser mencionados en actas sacramentales, con la sola excepción de que fueran caciques y que en el caso que nos ocupan no lo eran.
Para saldar la duda, recurrimos a otro documento y encontramos que a la vista de la partida matrimonial de los padres de la madre de Felipe Varela, en que no obstante no aclararse la condición de los novios, el acta está asentada en el sector del Libro de Matrimonios Nº 2, folio 104, de la Catedral Basílica de Catamarca, correspondiente a indios (naturales) y castas.
Debemos puntualizar que en dicho libro de Colecturía, corren desde el folio 1 al 70 las partidas de Españoles y Mestizos y en adelante las de Naturales y Castas. Como vemos esta partida fue registrada en el folio 104 (indios-castas), en donde además los novios y sus padres figuran sin la partícula “don/a” (aunque este último sea relativo para la época). También resultó relevante no haber hallado en todo ese tramo del libro otros asientos que no fueran de indios o castas, ya que algunas veces igualmente se asentaban actas de españoles, pero en ese último caso las autoridades eclesiásticas eran muy escrupulosas en dejarlo registrado.
En cuanto a los españoles que figuran allí sólo aparecen como testigos, padrinos o propietarios de algún esclavo/a. No se observa lo mismo por ejemplo en otro Libro de Matrimonios, el Nº 9 de Indios y castas, Catedral Basílica de Catamarca, en donde sí aparecen algunas actas de españoles entremezcladas con las otras y con el registro de esa condición.
A la luz del acta matrimonial citada se nos configuran importantes interrogantes sobre la condición de la madre y abuelos maternos de Varela. Si bien no es la primera vez que esto ocurre, induce a cierto desconcierto que estos mismos individuos en diferentes libros parroquiales, unas veces aparecen con la partícula “don/doña” y otras no, a su vez constando en libros de españoles y otras de no españoles. Estas discordancias nos hacen conjeturar la posibilidad de que los abuelos maternos del caudillo fueran en realidad mestizos de primera generación indio/blanco.
Lo que nos parece más probable es que Mariano Duarte (o Rubiano), sea español o blanco y su mujer Ramona Gutiérrez, de condición india, asociación ésta que connotaba depender de la subjetividad de quien asentara sus nombres en diferentes documentos y circunstancias, su categorización “a su buen criterio”.
Las características físicas o fenotípicas de Varela, de acuerdo a descripciones que nos han quedado de él, y de su imagen en diferentes fotografías de época son -apelando a conceptos y vocabulario de una ciencia auxiliar de la genealogía como es la genética- las del fenotipo español o blanco criollo puro, de allí nuestra presunción de que su madre fuera en realidad mestiza con genotipo indio/blanco (mestizo), aunque con posible fenotipo de naturales puros (india), tal como fue categorizada en el censo, siendo por la otra parte el padre de Felipe español, blanco o llamado también “noble”.
Según descripciones físicas, Felipe Varela era de estatura alta y bizarra, enjuto, y de faz fina, de pómulos sobresalientes y de mirada penetrante y severa prestancia, con barba sin pera y largas patillas a la española, su imagen era del tipo del antiguo hidalgo castellano, no carente de cierta gallardía militar, “se parecía al Quijote en algo más que en la apariencia física” (Francisco Centeno, 1929 y Rosa,Revista Mayoría 116).
Cabe preguntarse, si en alguna medida la naturaleza de su madre habría condicionado a Varela, en su pensamiento evidentemente americanista. En fin, creemos que este asunto amerita su profundización en otro estudio ya que sobrepasa nuestra materia y los límites de este trabajo.
SUS TÍOS PATERNOS:
Tío paterno del caudillo nacido en Valle Viejo, fue don Indalecio Varela y Vergara, hijo legítimo de los finados don José Javier Varela y de doña Ana María Micaela Vergara, quien había contraído matrimonio en el Oratorio de Villa Dolores, en Valle Viejo, el 26 de noviembre de 1831, presidida la boda por el Pbro. Mtro. don Francisco Jacobo Acuña (y Vera), con Estanislasa Vergara (y Vera), hija legítima de don Manuel Vergara y doña Andrea Vera (y Burgos); fueron testigos: don Juan Manuel Segura y doña Laurencia Barros -Matrimonios 5 folios 147 y 147 vuelta, Catedral Basílica de Catamarca-. Tanto la familia de la novia como la de los testigos pertenecían a antiguos y caracterizados linajes del Tucumán, representados algunos de ellos por descendientes de conquistadores -Matrimonios 5, folios 147 y 147v., Catedral Basílica de Catamarca-.
Don Indalecio Varela murió antes del 20 de febrero de 1869, ya que ese día Felipe Varela escribe a su hermano (en rigor primo hermano) Juan Manuel -quien era cirujano provincial- una carta desde Copiapó, Chile -en donde se encontraba refugiado-, en la que le dice: “ ….. he sabido, con sentimiento, que nuestro tío Indalecio ha muerto, ……. , pero al fin son determinaciones del Altísimo”, “…… no hay mas que consolarse con las disposiciones de Dios” (Bazán, Guzmán, y otros, 1975).
Otros tíos, hermanos del padre del sucesor de Peñaloza, fueron: don José Varela (y Vergara), nacido el 17 de septiembre de 1787 y bautizado el 22 del mismo mes -Bautismos 4, foja 75, Catedral Basílica de Catamarca-, quien contrajo enlace, en la Iglesia Matriz, el 11 de febrero de 1812, con doña María Magdalena Lobo y Agüero -Matrimonios 5, folio 47, Catedral Basílica de Catamarca-, bisnieta de don Cristóbal Lobo de Mereles (Gershani Oviedo, 2005); y también doña Gregoria Varela, la que fue bautizada el 4 de enero de 1786, hija legítima de Javier Varela, a su vez hijo de Juan Varela y de María Quiroga, difuntos, y de Micaela “Vega” (sic) (en realidad Vergara), hija de Alonso y de Francisca Córdoba; fueron padrinos de la niña: Antonio Tolosa, marido de Manuela Varela y Antonia Romero, viuda de Juan (de la) Cruz Varela -Matrimonios 3, folios 92 y 92 vuelta, Catedral Basílica de Catamarca-.
SUS ABUELOS:
Don Javier, era hijo legítimo de don José Javier Varela, quien terminó sus días en el año 1817 -Defunciones 6, folio 142 vuelta, Catedral Basílica de Catamarca-, y de doña (Ana María) Micaela Vergara (o Bergara), filiación que aparece en su acta bautismal y también cuando toma estado con doña Isabel Ruarte -Bautismos..7, folio 58, Ibid..y Matrimonios 5, folio 99 , Catedral Basílica de Catamarca-. A su vez, doña María Isabel Ruarte era hija legítima de don (José) Mariano Ruarte (o Rubiano), bautizado en la Iglesia Matriz el 14 de agosto de 1767 de 2 días de edad, donde aparece su apellido como “Duarte” (sic) -Bautismos 2, folio 15, Catedral Basílica de Catamarca: en este acta también constan los nombres de sus padres-; y de doña María Ramona Gutiérrez, según ya vimos, matrimonio que consta en el acta de bautismo de doña María Isabel, en la de su casamiento con don Javier -Ibid..7, folio 59 vuelta, Ibid. y Matrimonios 5, folio 99, Ibid..(citado)-, y en la partida de casamiento de José Mariano Gutiérrez, quien era natural de San Fernando de Catamarca, cuando se casa, el 6 de mayo de 1787, en la Iglesia Matriz, con (María) Ramona Gutiérrez, natural de la misma ciudad; fueron testigos: don Pedro Pablo Ponce (de León), marido de doña Francisca Salcedo, y doña Ventura Lescano, marido de doña Anastasia González -Matrimonios 2, tramo de Indios y Castas, folio 104, Catedral Basílica de Catamarca. Partida citada-.
Lo anterior nos conduce directo a aseverar que no fue el mismo José Varela, abuelo paterno de Felipe Varela, quien participó del Cabildo abierto del 31 de agosto de 1810 -reunido para elegir al diputado que representaría a Catamarca ante la Junta Provisional Gubernativa, tal como se ha afirmado (Bazán, Guzmán y otros, 1975)-, sino como vimos en el párrafo anterior, el abuelo era en realidad don José “Javier” Varela, en tanto que el participante de aquel importante Cabildo abierto fue: don “Juan” José Varela, al que se lo puede encontrar en la lista de vecinos concurrentes (Julio V. González, 1938). Si bien el señalado, don Juan José Varela pertenecía a la familia del caudillo, no era antepasado de éste. Este error filiatorio no invalida en absoluto los conceptos vertidos por los autores en dicho estudio, cuando afirman -apoyándose en la actuación de José Varela, supuesto abuelo del conocido caudillo-, que la familia de Varela tuvo una jerarquía principal en Catamarca.
SUS BISABUELOS:
En “Felipe Varela, Su Historia”, se afirma que los bisabuelos paternos de Felipe fueron José Varela e Ignacia Barrionuevo, esta última del linaje de los Ávila Barrionuevo, aquí debe haber un error involuntario, nosotros en nuestras investigaciones no encontramos documento alguno que corrobore esa filiación.
Entonces, ¿quiénes fueron los bisabuelos paternos de Felipe Varela?, lo sabemos por el acta de casamiento de José Javier Varela, celebrado en la Iglesia Matriz de Catamarca, el 18 de febrero de 1784, allí consta hijo de don Juan Varela y de María Quiroga, la novia figura con el nombre de doña Marcela (sic) (Nota 3) Vergara -en realidad Micaela, según constatamos en otros documentos, en donde este último nombre se repite invariablemente-, hija de don Alonso Vergara y de Francisca Córdoba, tanto ella como el novio, don Alonso, eran vecinos del la ciudad de Catamarca; fueron apadrinados por: don Manuel Núñez con doña María Vergara. Se observa en esta partida matrimonial, que el nombre de las bisabuelas del Jefe montonero no fueron precedidos con la partícula “Doña” -Matrimonios 2, folio 17, Archivo de la Catedral Basílica de Catamarca-. No obstante que en otros documentos, sí le antecede este tratamiento, a una de ellas: Doña Francisca Córdoba; así vemos a esta señora, mencionada así, en el acta del casamiento celebrado en la ciudad de Catamarca, el 13 de enero de 1796, de un hijo de éstos, don Santiago Vergara con doña Rosa Rodríguez -Ibid..5, folios 3 vuelta y 4, Ibid.-.
En cuanto a sus bisabuelos maternos, en la información matrimonial levantada en 1787 por José Mariano Duarte (o Ruarte) -que firma claramente como “Duarte” (sic)-, para casar con María Ramona Gutiérrez, consta que era hijo de Lorenzo Duarte y de Pascuala Albarracín y que, la prometida María Ramona, lo era de Luciano Gutiérrez y de María Barroso -Gershani Oviedo, 2005-. Lorenzo Duarte también figura como “Duarte” en la partidas bautismal de su hijo José Mariano -Bautismos 2, folio 15, Catedral Basílica de Catamarca: documento ya mencionado- y cuando dicho vástago se casa con Ramona Gutiérrez; Lorenzo y su esposa Pascuala Albarracín, aparecen fallecidos para 1787 -Matrimonios 2, de Naturales y Castas, folio 104, Catedral Basílica de Catamarca-
Acta de Matrimonio de don José Javier Varela y de doña Micaela (ver nota 3 más arriba) Vergara, abuelos de Felipe Varela
Libro de Matrimonios Nº 2, folio 17, custodiado en el archivo de la Catedral Basílica de Catamarca

SUS TERCEROS ABUELOS:
A esta altura de la pesquisa, nos encontramos con dificultades para hallar la filiación de don Juan Varela, y de su mujer María Quiroga, bisabuelos del caudillo nacido en Valle Viejo.
Seguimos escudriñando archivos y nos topamos con un acta que tal vez sea la punta que devele este misterio: el 12 de abril de 1736, en la Iglesia Matriz de Catamarca, el Alférez Andrés Garay, natural y vecino de esa ciudad, hijo de Gregorio Garay, ya difunto, y de doña Simona Orellana, había sido casado y velado por el Mtro. don Francisco Mercado, con Cecilia Varela, natural de esa jurisdicción, e hija de Simón Varela y de doña Inés de Barrionuevo, ambos difuntos y vecinos que fueron de la ciudad de Catamarca; se encontraban presentes, oficiando de testigos de esta unión: don Pedro Félix de Arias y Juan de Varela, “hermano de la contraiente”; la boda fue apadrinada por: el cap. don Diego de Nieva y Castilla y doña Rosa de Vergara -Bautismos, Matrimonios y Entierros Nº 1, folio 107 vuelta, Catedral Basílica de Catamarca y Jorge A. Vera-Ortiz, 2003: para ese entonces doña Rosa de Vergara, había enviudado dos veces, 1º de don Domingo de Nieva y Castilla y 2º del capitán don Juan Nicolás de Vera y Aragón, en 1730-, todos vecinos de la ciudad. El acta fue firmada por el Doctor Juan Alonso (Moreno) Gordillo -Bautismos, Matrimonios y Entierros Nº 1, folio 62, Catedral Basílica de Catamarca-. En cuanto a doña Inés de Barrionuevo, no dudamos, pertenecía a la antigua familia del Tucumán, Ávila Barrionuevo y posible descendiente del célebre Conquistador Juan Gregorio Bazán.
Arriesgamos que este Juan Varela tiene que ser, en realidad, el esposo de María Quiroga, y por ello, el ya develado por nosotros bisabuelo de Felipe Varela, y que su padre haya sido Simón Varela, ya que Juan figura en el acta: hermano de la contrayente Cecilia Varela, por ello, ambos hijos de Simón Varela. Si bien esto es una hipótesis, apoyada en hechos circunstanciales, como intervalos generacionales concordantes, se suma a ello las “casualidades” de constar este Juan Varela, hijo de Simón, obsérvese que también parece significativa la aparición del nombre “Simón” en la partida bautismal del padre de Felipe, don Javier Varela, cuyo nombre de pila completo era, según vimos, don José Javier “Simón”, como reza en su acta bautismal ya mencionada, y asimismo no obedece este nombre al Santoral Cristiano de los días en que nació o fue bautizado. Bien pudo, el padre de este último haber colocado a su hijo, como 3er. prenombre “Simón”, en memoria de su propio abuelo paterno. Insistimos en que la filiación de Simón Varela es sólo presunción, más o menos posible y nada más, todavía queda terreno que recorrer y aquí aspiramos a brindar un acercamiento a su genealogía y en donde probamos la genealogía agnaticia hasta el bisabuelo, de que fuera coronel Felipe Varela. Pero por otra parte, Simón Varela es el único personaje de la época y en esa generación que aparece en Catamarca con ese nombre Apellido, lo que representa otro indicio que lo hace antepasado de nuestro Felipe (ver más adelante).
SUS CUARTOS ABUELOS:
Asimismo, Simón Varela, era hijo de Diego de Varela o Diego Pinto de Varela y de la tucumana Ana Romero, (Gershani Oviedo, 2005, quien nos dice que Simón Varela es el único de este apellido que tiene de la época en su base de datos, coincidiendo con nuestras anotaciones). El matrimonio Varela-Romero crea una rama que puebla una parte e la margen derecha del Río del Valle que tomó el nombre de Banda de Varela (Gaspar H. Guzmán, 1979).
No tenemos otros datos sobre Diego de Varela, sabemos que fue hermano, entre otros, de Baltasar Pinto de Varela (1º de este nombre), Alcalde de la Santa Hermandad en 1687, quien había casado con Petronila Maidana, perteneciente a familia de fundadores, bisnieta de don Pedro de Maidana (Gaspar H. Guzmán, 1979), vecino fundador de La Rioja, primer encomendero de Motimogasta (1591), hoy San Isidro, Valle Viejo, fallecido en 1630 (Olmos, 1957). Asimismo este capitán Baltasar Pinto de Varela se avecina en Huaycama y compra una parte de la estancia Lampazo, que se llamó durante mucho tiempo ”Los Varelas” (Gaspar H. Guzmán, 1985). Con este, no cabe duda, ventajoso casamiento, Pinto de Varela (1º) se convierte en vecino feudatario de la ciudad con tierras en Las Chacras y una estancia llamada de Motegasta, aumentando con ello su rango social y también sus posesiones (Bazán-Guzmán y otros, 1975). Hijo de Baltasar (1º) era Baltasar Pinto de Varela (2º de este nombre) o Baltasar Varela, como se verá más adelante-, personaje que casa con doña Simona Rodríguez, ya que consta la existencia de este matrimonio en el acta en que fue asentada, el 12 de diciembre de 1726, la boda de José Guzmán con Inés Varela, viuda e hija legítima de Baltasar Pinto de Varela y de doña Simona Rodríguez; fueron padrinos: don José de Pinto (de Varela) e Ignacia Barrionuevo, su mujer -Matrimonios, folio 46, Catedral Basílica de Catamarca-. Aquí cabe hacer notar que los padrinos: don José de Pinto de Varela y su mujer, Ignacia Barrionuevo, son los mismos citados más arriba, supuestos padres del abuelo de Felipe Varela, y que ya probamos no fue así.
Según Gaspar H. Guzmán, Baltasar Pinto de Varela, (2º), fue casado con Francisca de Iriarte, hija del poblador de la merced de Piedra Blanca, y, de acuerdo a los autores de “Felipe Varela. Su Historia”, del matrimonio Pinto de Varela-Iriarte, viene Felipe Varela. Es posible que este Baltasar (2º), además del matrimonio cuya existencia fue probada por nosotros, haya tenido otro con la dama mencionada por el historiador catamarqueño. Aunque no lo descartamos, no compartimos la opinión con estos distinguidos historiadores en lo que respecta a que es Baltasar Pinto de Varela (2º) antepasado de Felipe Varela.
SUS QUINTOS ABUELOS:
Siguiendo a Guzmán, don Diego Varela (o Pinto de Varela) , era hijo, a su vez, de Gregorio de Varela, casado con doña Francisca Pinto -Gaspar H. Guzmán, 1985-, quien era viuda en 1664, residente en una chacra de Polco, Valle Viejo, y arrendataria de las sobras de aguas de la acequia de Piedra Blanca, y, en la fundación de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca en 1683, se encuentran presentes, como vecinos fundadores, tres de sus hijos: Juan, Esteban y Baltasar Pinto de Varela (1º).
Es de poner de relieve que hermano de Gregorio, fue el Sgto. Mayor Esteban de Varela, casado con doña Cecilia Acosta, quien también puebla, por 1689, la banda derecha del Río del Valle, llamada “Banda de los Varela”-que aun hoy conserva ese nombre originado en esta familia, y que es uno de los distritos de la ciudad de San Fernando de Catamarca-; ambos hermanos, son asiento del linaje Varela en Catamarca. De esta manera, sabemos que los primeros Varela de esta familia que se encuentran en archivos catamarqueños, datan de mediados del siglo XVII, siendo los citados los más antiguos de este apellido en Catamarca (Vera-Ortiz, 2005).
G E N E A L O G Í A   A G N A T I C I A   d e   F E L I P E V A R E L A (sinópsis).
1-Gregorio de Varela c.c. Francisca Pintos (ella enviuda en 1664). Con su hermano, el Sgto. Mayor Esteban de Varela, son asiento del linaje Varela en Catamarca. En la fundación de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca en 1683, se encuentran presentes como vecinos fundadores, tres de sus hijos: Juan, Esteban y Baltasar. Padres de:
2-Diego Pinto de Varela c.c. Ana Romero. Crean una rama avecindada en lo que luego se llamó “Banda de los Varela”. Padres de:
3-Simón Varela c.c. Inés de Barrionuevo. Fallecidos antes de 1737. Seguramente
padres de:
4-Juan Varela c.c. María Quiroga. Padres de:
5-José Javier Varela. F. en 1817. En 1784 c.c. Ana María Micaela Vergara, hija de Alonso Vergara y de Francisca Córdoba. Padres de:
6-José Javier Simón Varela (Javier Varela). Caudillo federal, integró en 1814 las filas
7-de Granadero a Caballo de San Martín. N. 1793. En 1820 c.c María Isabel Ruarte o Rubiano, hija de Mariano Ruarte (Duarte o Rubiano) y de María Ramona Gutiérrez.
Padres de:
8-JUAN FELIPE VARELA. Coronel. Estanciero. Último caudillo federal de la montonera.
Nacido en Huaycama, Valle Viejo, Catamarca, el 11 de mayo de 1821 (ver en su lugar más arriba) y fallecido en Nantoco, Copiacó, Chile, el 4 de junio de 1870. Sucesor de Ángel Vicente Peñaloza apodado “El Chacho”, y líder del alzamiento de las provincias andinas contra el gobierno de Mitre. En 1866, en su célebre “Manifiesto” lanzado en Jáchal, postuló el retorno a la Constitución de 1853, sin las reformas introducidas por Buenos Aires y pregonando la paz con el Paraguay. C.c. Trinidad Castillo, hija del comandante riojano Pedro Pascual Castillo.Hijos ente otros:
a)Isora;
b)Elmira Bernarda;
c)Javier Varela.
 Felipe Varela en 1867, con atuendo militar: junto al coronel mendocino Juan de Dios Videla, leyendo una proclama, quien comandó la llamada revolución de “Los Colorados”. Francisco Centeno en “Virutas Históricas”, describe a Varela así: “Varela era de estatura alta y bizarra; su faz fina, muy enjuto de carnes como todo criollo puro, criado sobre caballo ….. “, “ ….. usaba barba sin pera, largas patillas a la española, ya canosa, de pómulos sobresalientes y de ojos de mirar fuerte como las aves de rapiña.”

CONCLUSIÓN:
Al presente, hemos documentado la genealogía agnaticia del caudillo federal Felipe Varela hasta sus bisabuelos, con lo que queda poco en pie de las genealogías anteriores. A partir de la generación de sus terceros abuelos paternos se produce un bache, y aquí exponemos nuestra hipótesis (materia a seguir investigando) y se retoma su linaje desde de sus 4os. abuelos hasta el primero de la familia de ese apellido en Catamarca.
 Daguerrotipo realizado en San Juan el mismo día que el anterior. Vale decir que en el mismo escenario se obtuvo más de una imagen del caudillo.
La existencia, fecha y contenido de la partida de nacimiento del caudillo, salió a la luz por primera vez, como resultado de nuestras investigaciones, en el Boletín ya citado del Instituto Argentino de Ciencias genealógicas en el año 2005. Con dicha divulgación sabemos con certeza que nació en 1821, en Valle Viejo, Catamarca, Argentina, y hasta podríamos agregar que conocemos ahora hasta su mes y día de nacimiento: 11 de mayo, festividad de San Felipe.
Hemos dado a conocer con los instrumentos documentales citados que corría por sus venas la sangre Calchaquí, y pensamos que tal vez la condición de su familia materna haya determinado no pocos acontecimientos en su destino de Jefe andino, pero sería imperdonable olvidar la evidente influencia de su padre signada sobre él, quien vimos fue un importante caudillo federal dentro del terruño catamarqueño.
Se desprende de esta genealogía que el linaje paterno del caudillo federal, pertenecía a familias expectables y de relieve de Catamarca, si bien no perecen ser de las más antiguas -más o menos 1650-, fueron vecinos fundadores en 1683 de San Fernando del Valle de Catamarca. Por su actuación, y por la de las gentes con que se vincularon, fueron personas de pro que realizaron poblamientos que sobreviven hasta nuestros días, ejemplificados en la llamada “Banda de los Varelas”.

Felipe Varela, vestido de levita (año 1860) (Pablo José Loumagne, Catamarca de Antaño –       Fotografías, 1845-1935, Catamarca, 2002).

Tal vez ocurra en Felipe Varela algo similar a otros caudillos argentinos como lo fueron, por citar algunos, Peñaloza, Quiroga o Ramírez en que sus familias provenían de gente de arraigo en el suelo en que les tocó ver la luz y en el que comenzaron, al igual que Varela, a trazar parte importante de la historia de nuestra Patria.
Felipe Varela sentado a la izquierda y cuatro jefes de su estado mayor («Gran Enciclopedia Argentina». Autor: Diego Abad de Santillán, Buenos Aires, 1966).
Nota 1: Con motivo del último gran combate de las guerras civiles argentinas, cantado por los sobrevivientes, nació la célebre “Zamba de Vargas”, la zamba más antigua de la que se tenga registro musical, «madre de todas las zambas» de nuestro país. De acuerdo a la tradición oral riojana y catamarqueña, en una de sus estrofas dice: “… ¡Lanzas contra fusiles! …”, haciendo alusión a las diferencias en equipamiento de armas entre el ejercito de Varela y el de Taboada, y que terminarían por inclinar el enfrentamiento a favor de las tropas del último: “… .Otra cosa sería armas iguales!, termina la letra de la primera zamba Argentina.
Nota 2: Se trata de sus tíos: doña María Gregoria Agüero y Vergara, mujer de don José Santos de Nieva y Castilla (y Herrera Ponce de Córdoba) y sus hijas, doña María Isidora Nieva y Castilla y de doña María Loreto de Nieva y Castilla, primas hermanas de Felipe (datos suministrados gentilmente por Marcelo Gershani Oviedo, 2005).
Nota 3: Micaela Vergara (o Ana María Micaela Vergara) y Marcela Vergara son una misma persona. Así hemos visto que José Varela (tío de Felipe) era hijo legítimo de Javier Varela y de Micaela Vergara, hija a su vez de Alonso Vergara y de Francisca Córdoba -Bautismos 4, folio 75, Catedral Basílica de Catamarca-. En la acta de casamiento de José Javier Varela (abuelo de Felipe), con «Marcela» (sic) Vergara, esta figura hija legítima de Alonso Vergara y Francisca Córdoba -Matrimonios 2, folio 17, Catedral Basílica de Catamarca-. Esto nos llevó a pensar que si doña Micaela y doña Marcela fueran dos personas diferentes, y hermanas por ser hijas de los mismos padres, ambas mujeres estaban casadas al mismo tiempo con el mismo hombre, don Javier Varela: ¿bígamo, con dos hermanas?: lo cual nos parece absurdo, por ello se puede concluir que Marcela y Micaela son una misma mujer, y en donde el nombre que se repite en las partidas sacramentales invariablemente es el de Micaela (o Ana María Micaela).
PRINCIPALES FUENTES CONSULTADAS:
– ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN (A.G.N.).
– ARCHIVO HISTÓRICO DE CATAMARCA: Museo y Archivo Histórico de Catamarca.
– ARCHIVO DE LA CATEDRAL BASÍLICA DE CATAMARCA.
– ARCHIVO DEL OBISPADO DE CATAMARCA.
– ANDRADA DE BOSCH, Elsa y BUSTOS ARGAÑARÁZ, Prudencio, Los Riso Patrón en la Argentina, Boletín del Centro de Estudios Genealógicos de Córdoba, Córdoba, 2001.
– ANDRADA DE BOSCH, Elsa, Hallazgos de Investigación, Córdoba, 2004.
– BAZÁN, Raúl-GUZMÁN,Gaspar H.-PÉREZ FUENTES, Gerardo-OLMOS, Ramón Rosa, Pbro., Felipe Varela, Su Historia, Buenos Aires, 1975.
– BOSCH, Beatriz, Urquiza y el levantamiento de Felipe Varela, en Boletín de la Academia Nacional de la Historia , Buenos Aires, 1967.
– CENTENO, Francisco, Virutas Históricas, Tomo II, Buenos Aires, 1929.
– CUTOLO, Vicente Osvaldo, Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, Tomo VII, Buenos Aires, 1985.
– DE LA FUENTE, Ariel, Los hijos de Facundo, Buenos Aires, 2007.
– GONZÁLEZ, Julio V., Filiación Histórica del Gobierno Representativo Argentino, libro II, Revolución de Mayo, Buenos Aires, 1938.
– GUZMÁN, Gaspar, Catálogo del Matrimonios mencionados en la Documentación Colonial de Catamarca, Centro de Estudios Genealógicos de Córdoba, Córdoba, 1979.
– GUZMÁN, Gaspar H., Historia Colonial de Catamarca, Buenos Aires, 1985.
– LOUMAGNE, Pablo José, Catamarca a través de la imagen fotográfica (1850-1820, Universidad Nacional de Catamarca, Facultad de Humanidades, Catamarca, 1996.
– LOUMAGNE, Pablo José, Catamarca de Antaño – Fotografías, 1845-1935, Buenos Aires, 2002.
– LUNA, Félix, Los Caudillos, Buenos Aires, 1988.
– NAVARRO, Ramón Gil, Memorias de una sociedad criolla, diario de Ramón Gil Navarro, 1845-1856, selección e textos y estudio preliminar de María del Carmen Rerreyra y David Sven Reher, Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 2005.
– OLMOS, Ramón Rosa, Pbro., Historia de Catamarca, Tucumán, 1957.
– ROSA, José María, La Guerra del Paraguay y las Montoneras Argentinas, 3ª. Ed., Buenos Aires, 1968.
– ROSA, José María, El Quijote de los Andes, en Revista Mayoría, Nº 116.
– SORIA, Manuel, Fechas Catamarqueñas, Tomo I, Catamarca, 1920.
– UDAONDO, Enrique, Diccionario Biográfico Argentino, Buenos Aires, 1938.
– VERA-ORTIZ, Jorge A., Don Juan Pablo de Vera y Aragón, Rama de los Vera de Catamarca, su filiación, Boletín Nº 229 del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, septiembre-diciembre de 2003.
– VERA-ORTIZ, Jorge A., Aportes para la Genealogía Agnaticia del Caudillo Federal Felipe Varela, Boletín Nº 238 del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, septiembre-octubre de 2005.
– VERA-ORTIZ, Jorge, El Mausoleo de Felipe Varela y su verdadero año de nacimiento, periódico “La Unión”, Suplemento de Historia, Catamarca, 28 de febrero de 2009.
31 07, 2011

NÚMERO 526 DE LA REVISTA HIDALGOS.

Por |2020-11-13T03:47:47+01:00domingo, julio 31, 2011|

Hace escasas fechas que hemos recibido, en esta Casa Troncal, el número 526 de la Revista de la Real Asociación Hidalgos de España. Órgano de comunicación de esta asociación de nobles, declarada de utilidad pública por acuerdo del Consejo de Ministros de 1 de abril de 1967, y de interés social por Decreto de 6 de mayo de 1964 y Orden Ministerial de 22 de junio de 1970.
Este número abre, en su sección de opinión, con el magnífico proyecto de la creación de un PADRÓN DE NOBLES, iniciativa con la que esta Real Asociación pretende hacer realidad un deseo constante de los hidalgos y de otros nobles no titulados de España, que no es otro que el poder ostentar su condición mediante su inscripción en un registro en el que conste calidad y armas, y en su caso, a las corporaciones a las que pertenece el inscrito.
Continuando en esa misma sección podemos disfrutar con una entrevista magistralmente llevada por Mario Jaramillo contreras a D. Carlos Robles Piquer.
En el apartado dedicado a la nobiliaria, destacamos un impresionante artículo de D. Manuel Pardo de Vera y Díaz sobre la Hidalguía, y la necesidad de la creación de un órgano nobiliario oficial.
En el apartado dedicado a las Corporaciones Nobiliarias, además de otras reseñas muy interesantes, debemos destacar la concerniente a esta Casa Troncal, en la que se deja constancia de la aceptación del nombramiento del Alcalde de Soria como Diputado de Honor de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria.
No podemos dejar pasar, sin recomendar, un inmejorable artículo del Marqués de Casa Real sobre el Águila en la Heráldica.
Dentro del apartado “Gacetilla de Hidalgos” se engloban las últimas noticias , ingresos y actos patrocinados por esta Real Asociación de Nobles.
Nos ha gustado la lectura de los artículos dedicados a la Duquesa de Osuna y al Conde de la Vega del Sella, como así el de D. Luis Laorden titulado Caminos españoles en América del Norte.
Este número cierra con un artículo sobre la Sábana Santa, y sus acostumbradas secciones dedicadas a la actualidad, a las últimas novedades bibliográficas y de opinión.
Impecable en su edición y contenidos, esta revista se ha vuelto imprescindible para cuantos gustamos de estas ciencias, artes y tradiciones, y muy recomendable para todos los amantes de la Historia.
Desde este blog queremos agradecer a la Junta Directiva de esta Real Asociación, cuantos esfuerzos e iniciativas están acometiendo en beneficio de toda la nobleza no titulada de este Reino, sin por ello, dejar a un lado los intereses y particularidades  de la nobleza titulada.
Nuestro más sincero agradecimiento.
30 07, 2011

COLOMBIA: Protocolo de Naciones Soberanas.

Por |2020-11-13T03:47:47+01:00sábado, julio 30, 2011|

Por Victor A. García Guardia.

Terciado en faja; en jefe de azur una granada de oro en el centro, a su diestra un cuerno de la abundancia de oro vertiendo monedas y su siniestra un cuerno de la abundancia vertiendo frutas y verduras; en faja central de plata un gorro frigio de gules sostenido por una lanza; en punta de azur el istmo de Panamá en verde con una embarcación en jefe y otra en la base, rememorando la época en que Panamá era parte de la nación.
Escudo oficialmente adoptado el 9 de noviembre de 1949.
Himno oficialmente adoptado el 28 de octubre de 1920.
Proporción de la bandera: 2/3.
Campo terciado en faja. La mitad superior (de oro) representa las riquezas naturales del país. En la mitad inferior, azur (que representa a los mares Caribe y Pacífico que bañan sus costas) sobre gules (que representa la sangre derramada por los patriotas en la obtención de la Libertad). Al igual que las banderas de Ecuador y Venezuela, este pabellón está inspirado en el tricolor enarbolado por el buque insignia (“LEANDER”) del Generalísimo Francisco de Miranda.
Bandera oficialmente adoptada el 28 de noviembre de 1861.
ORDEN DE BOYACÁ.
Se concede a: Colombianos distinguidos por sus servicios al Ejército o a la Patria, así como para los personajes de naciones amigas de Colombia a quienes se les confiere por méritos especiales.
Condecoración: Cruz de Malta de azur ribeteada de oro. Al centro un disco de azurribeteado de oro, y al centro, en bajorrelieve, una efigie del Libertador Simón Bolívar.
Grados: Gran Cruz Extraordinaria (Jefes/Ex–Jefes de Estado, Presidentes), Gran Cruz (Cardenales, Embajadores, Oficiales Superiores), Cruz de Plata (sólo para Personalidades Jurídicas), Cruz de Comendador (Ministros, Obispos, Oficiales), Cruz de Oficial (Sub-Secretarios, Oficiales Subalternos) y Cruz de Caballero.
Condecoración oficialmente reglamentada el 16 de agosto de 1954.
Nombre: Juan Manuel Santos Calderón.
Protocolar: Sr. Presidente.
Fecha de Nacimiento: 10 de agosto de 1951.
Lugar de Nacimiento: Bogotá, Colombia.
Juramentado el 7 de agosto de 2010.
Título(s): Presidente de la República y Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares Colombianas.
29 07, 2011

ASOCIACIÓN RIOJANA DE GENEALOGÍA Y HERÁLDICA.

Por |2020-11-13T03:47:47+01:00viernes, julio 29, 2011|

La Asociación Riojana de Genealogía y Heráldica, inició su andadura en 2007  como una asociación pública y sin ánimo de lucro, proponiéndose  como fines servir de plataforma de consultas sobre temas relacionados con la Genealogía y la Heráldica, agrupar a cuantas personas estén interesadas en el conocimiento y estudio de estas ciencias, dentro y fuera del ámbito de la asociación, fomentar, divulgar e impulsar actividades, investigaciones y trabajos relacionados con estas materias, conservar y difundir el patrimonio documental de la Rioja, colaborando para ello con organismos tanto públicos como privados. Y marcándose como fin último, la creación de una Academia Riojana de Genealogía y Heráldica.
Mantienen una web en la red en la siguiente dirección: http://www.genrioja.260mb.com/.
Así mismo edita un interesante boletín, del que unos amigos de este blog nos han hecho llegar el último número editado.
Este número trae el siguiente sumario:
-Noticias, entre las que destacamos: el Catastro de Ensenada en La Rioja, Reales Ejecutorias de la Real Chancillería de Valladolid, Actos conmemorativos de la confirmación de Enrique IV al Solar de Tejada y Publicaciones y Premios.
-Los Cantabrana de Nájera, de la autoría de D. Jesús Barriuso Sáenz.
-Noticias históricas del Solar de Tejada. (I), por D José María San Martín Pérez.
-Heráldica en Aldeanueva de Ebro, de la autoría de D. Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez.
-¿Cómo me llamaría yo?, por D. Ignacio Gonzalo Hervías
-El problema de la limpieza de sangre en Valgañón en el siglo XVII, de la autoría de D. Guillermo Corral López.
-El molinero que se metió a soldado y murió en Italia sirviendo al Rey, por D. Alfonso Moreno Ortigosa.
-Josefa Pérez de Soto y Vallejo, una soteña superviviente del Titanic, por D. Tomás Rubio de Tejada y Fernández.
-Catastro del Marqués de la Ensenada. Ollauri, 1752, de la autoría de Dña. Silvia Galarreta.
-Nuestra genealogía y la pequeña historia cotidiana,o ¡qué razón tenía mi padre!, de D.Ignacio Gonzalo Hervías.
-Miscelánea.
-Artículos de revistas sobre emblemática riojana.
Un número repleto de artículos interesantes, jugosos y convenientemente ilustrados, que hoy recomendamos  a todos nuestros lectores y amigos.
28 07, 2011

REFLEXIONES SOBRE LA NOBLEZA, Y LA IMPORTACIA DE SER CABALLERO EN EL ANTIGUO RÉGIMEN.

Por |2020-11-13T03:47:48+01:00jueves, julio 28, 2011|

Por D. Rolando Arévalo Montalván y D. Alexis R. Arévalo Vergara, Caballeros de esta Casa Troncal.
La nobleza era importantísima durante el Antiguo Régimen puesto que brindaba al poseedor de dicha hidalguía ciertos privilegios y exenciones propias de todo aquel nacido en noble cuna. La nobleza provenía siempre de algún servicio meritorio a la patria, en especial la de las armas. Aunque la nobleza parece injusta para el común de la gente, esta no debe ser entendida como algo terrible, ya que el ennoblecimiento es el premio máximo que concede un monarca a un ciudadano ilustre. Con este ennoblecimiento sus descendientes no se olvidarán jamás de su linaje y su comportamiento se espera que sea siempre bueno, digno de admiración, y asimismo logren igual o mayores méritos que sus antecesores. Es esta la verdadera nobleza, la de continuarla y acrecentarla con hechos a favor de la patria y la comunidad en general.
Ejemplos de estos nuevos ennoblecimientos los hay muy recientes como el caso del afamado escritor peruano Don Mario Vargas Llosa, que por Real Decreto 134/2011 del 3 de febrero de 2011, fue agraciado por S.M. El Rey Juan Carlos I de España, con el título de Marqués de Vargas Llosa por su “extraordinaria contribución (…) apreciada universalmente, a la Literatura y a la Lengua Española” (1). Otro caso, de igual fecha, es la del ex futbolista, entrenador y Seleccionador Nacional de España Don Vicente del Bosque, que obtuvo la merced nobiliaria de Marqués de Del Bosque, “por su gran dedicación al deporte español y la contribución (…) al fomento deportivo” (2).
La nobleza no debe ser vista como un círculo cerrado; sino que más bien cualquier persona de bien puede aspirar a ella, tanto en la actualidad como en el pasado, como veremos más adelante. El connotado historiador y genealogista Don Vicente de Cadenas y Vicent (1915-2005), que fue Cronista Rey de Armas y fundador de la Asociación de Hidalgos a Fuero de España decía sobre la nobleza lo siguiente: «el noble es indudablemente quien es capaz de anteponer el espíritu a la materia (…) el estado de hidalgo nunca fue una clase cerrada, anquilosada, enquistada, muerta en definitiva, o para uso de unos pocos, sino que a el se podía llegar por varios conductos, aunque luego, para consolidarlo, de acuerdo con su mayor tradición, hiciera falta pasar por la sedimentación de tres generaciones consecutivas de varón a varón (…) que es más que clase, casta o condición que dio a la Patria el máximo de gloria y cuyo adjetivo es suficiente, a través de los siglos y de las naciones, para calificar la caballerosidad y nobleza de ánimo a quien se aplica«.(3)
Como hemos leído líneas arriba hay ejemplos de ennoblecimiento en la actualidad, pero acaso los hubo en el pasado. Ejemplos los hay muchos, y seguro para los que recién se inician en estas ciencias heroicas, les resultara una sorpresa. Uno de estos casos es el del pechero Don Julián Romero e Ibarrola (1518-1577), y digo “Don” porque pese a haber nacido plebeyo alcanzó, luego de una larga carrera militar desde soldado, el prominente grado de Maestre de Campo. Fue un héroe del Reino, estuvo en Italia y luego en Flandes; perdió una pierna, pero esto no lo contuvo en su denodado servicio a su patria y al Rey.
En agradecimiento a estos esfuerzos heroicos de un verdadero caballero, el Rey lo ennobleció y lo hizo ingresar a la reputada Orden Militar de Santiago en el año de 1560 (4), llegando al alto grado de Comendador de la Orden. Existe una hermosísima pintura de El Greco titulada “Julián Romero y su santo patrono” (1612-1614). En esta fabulosa obra pictórica se le muestra con el hábito de Santiago, Orden que exigía para su ingreso la probanza nobiliaria de los cuatro primeros apellidos, es claro que en el caso de Romero la probanza no era tanto por sus cuatro abuelos (paternos y maternos) sino que él ya era noble sin lugar a dudas, en todo derecho, por sus méritos propios, su patriotismo y su arrojo en la guerra.
Otro caso el de los “Trece del Gallo”, que fueron los primeros Conquistadores del Perú, a quienes el Rey les tuvo en alta estima y dio hidalguía a quien no la tenía y a los que ya eran hidalgos los ennobleció más al convertirlos en “Caballeros de la Espuela Dorada”; así como estos casos los hay muchos y nos muestran como la nobleza e hidalguía era cosa accesible para todos, con la condición que cumplieran con algún servicio meritorio a la patria.
La nobleza no titulada era un grupo compuesto por todos aquellos nobles e hidalgos que no poseían título nobiliario pero que si disfrutaban de los mismos privilegios y exenciones que estos (salvo los Grandes de España, considerados primos del Rey). Más había una nobleza no titulada superior al resto, el noble entre nobles, el Caballero. Se entiende que era más fácil llegar a ser primero hidalgo o noble, pero llegar a ser Caballero era muchísimo más difícil ya que para serlo uno debía ser “hidalgo de calificada Nobleza” (5).
Era el más alto honor para un español llegar a figurar como Caballero ya sea en alguna de las cuatro Ordenes Militares españolas (Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa), a las que se le sumaban las del Santo Sepulcro de Jerusalén y la de San Juan de Malta, asimismo podían figurar también con esa calidad en el Padrón del Ayuntamiento, en las cofradías nobles, e incluso en las Partidas Eclesiásticas.
Un caso que atañe a esta noble corporación española de los Doce Linajes de Soria fue la de Don Pedro Hurtado de Mendoza, Señor de Hinojosa de la Sierra, en Soria, Castilla la vieja, que quiso y logró ingresar a la Casa Troncal como Caballero del Linaje Don Vela, lo que prueba que Don Pedro no se contentaba con ser un simple noble pese a poseer un señorío, sino que además deseaba ingresar a los Doce Linajes. No olvidemos que en el Antiguo Régimen los Doce Linajes de Soria controló el Ayuntamiento y la provincia de Soria, lo que le daba a esta institución nobiliaria un gran protagonismo político, social y económico en aquella parte del Reino de España.
Don Pedro, Señor de Hinojosa de la Sierra en Soria provenía de la esclarecida familia de los Hurtados de Mendoza de la línea de Almazán (6). Los Hurtado de Mendoza, en sus distintas líneas, dieron excelentes hombres en las letras y las armas como Don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana (1398-1458), famoso por su impecable poesía y prosa digna de un verdadero hombre del renacimiento; otros parientes fueron los Marqueses de Cañete que dieron dos Virreyes al Perú.
El Señorío de Hinojosa de la Sierra fue un antiguo feudo soriano contaba con fértiles zonas de cultivo, una pintoresca villa del mismo nombre con un hermoso Palacio residencia de los Hurtado de Mendoza y un Castillo señorial del siglo XV (en ruinas) emplazado sobre una loma, ubicación estratégica desde donde se podía divisar todo el valle. La localidad aún lleva el nombre de Hinojosa de la Sierra y se encuentra situada en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, a escasísimos 16 kilómetros de la ciudad de Soria, un lugar digno de visitarse.
Don Pedro Hurtado de Mendoza contaba con un rico feudo y además era de la familia de los Hurtados de Mendoza, de indudable y calificada nobleza, entonces por qué necesitaba ingresar y pertenecer a la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria a principios del siglo XVII. La respuesta es que uno podía ser noble en el Antiguo Régimen pero la aspiración máxima de todo hombre de aquellos tiempos era la de ennoblecer aún más su Casa y linaje, y para Don Pedro era mediante su ingreso a los Doce Linajes de Soria logrando además obtener una regiduría del Ayuntamiento de la ciudad. Se sabe de este asunto debido a que el Señor de Hinojosa de la Sierra tuvo un Pleito judicial ante la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid sobre su pertenencia al linaje Don Vela de la ciudad de Soria que le fue favorable con fecha 2 de diciembre de 1608 (7).
Con su ingreso y reconocimiento como Caballero del Linaje Don Vela, Don Pedro logró que los Hurtado de Mendoza de Soria fueran considerados hidalgos de calificada nobleza, consiguiendo además que su Casa y linaje se perpetuara con todas las preeminencias de su rango, como así ocurrió puesto que sus descendientes no solo conservaron el Señorío de Hinojosa de la Sierra, sino que acrecentaron su nobleza y el patrimonio familiar al sumarle el Señorío de la Casa y Torre de Zambrana, en Álava; el Señorío de Valparaíso de Abajo, en Cuenca; y la Baronía de Pallaruelo y Formigales,
Notas:
(1) Real Decreto 134/2011, de 3 de febrero, por el que se crea el Marquesado de Vargas Llosa. Madrid: Boletín Oficial del Estado, 4 de febrero de 2011.
(2) Real Decreto 135/2011, de 3 de febrero, por el que se crea el Marquesado de Del Bosque. Madrid: Boletín Oficial del Estado, 4 de febrero de 2011.
(3) CADENAS Y VICENT, Vicente de. Heráldica, genealogía y nobleza en las editoriales de Hidalguía (1953-1993). Madrid: Hidalguía, 1993, p. 19.
(4) Cfr. MINISTERIO DE CULTURA DE ESPAÑA. Archivo Histórico Nacional. Consejo de Órdenes. Signatura: OM-CABALLEROS_SANTIAGO,EXP.7213. Código de Referencia: ES.28079.AHN/1.1.12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,EXP.7213. Pruebas para la concesión del Título de Caballero de la Orden de Santiago de Julián Romero é Ibarrola, natural de Torrejóncillo de Huete, Capitán de Infantería española, después Maestre de Campo en Flandes. Se distinguió mucho en San Quintín, donde perdió una pierna. Año 1560.
(5) REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la Lengua Castellana reducido a un tomo para su mas fácil uso. Tercera Edición. Madrid: Imprenta de la viuda de D. Joaquín Ibarra, Impresora de la Real Academia, 1791, p. 164.
(6) Cfr. TORRIJOS, Paloma. “Villasayas. Soria. Señorío de los Mendoza de Almazán”.
[en línea]. Historia y Genealogía, 12 de noviembre de 2010. http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/11/villasayas-soria-senorio-de-los-mendoza.html [Consulta: 19 de julio de 2011]
(7) MINISTERIO DE CULTURA DE ESPAÑA. Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 2049,32. Código de Referencia: ES.47186.ARCHV/1.1.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 2049,32. Ejecutoria del pleito litigado por Pedro Hurtado de Mendoza, señor de Hinojosa de la Sierra (Soria), y Pedro de Mendoza, su hermano, con Gil González de Vera, secretario de Su Majestad, del linaje de los caballeros de Don Vela de la ciudad de Soria. Fecha: 1608-12-02.
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