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Doce Linajes de Soria

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16 03, 2013

MEDALLA AL MÉRITO DE LA CASA REAL DE GEORGIA.

Por |2020-11-13T03:45:39+01:00sábado, marzo 16, 2013|

Por D. Francisco Manuel de las Heras y Borrero, Presidente de la Diputación de Linajes de esta Casa Troncal.
En los tiempos revueltos, pero apasionantes, que nos ha tocado vivir no es frecuente el ejercicio de la gratitud, la recompensa y el reconocimiento de los méritos personales en cualquiera de los ámbitos de la actividad humana. La crítica fácil está siempre presta, mientras que el aprecio de un buen trabajo queda ignorado.
S.A.R. el Príncipe Davit.

Hace escasas fechas , por el contrario, hemos recibido con gran satisfacción la noticia del reconocimiento que Su Alteza Real el Príncipe Davit Bagrationi Mukhran Batonishvili, Jefe de la Casa Real de Georgia, realiza a nuestro entrañable amigo Don Feliciano Riestra Conejo al otorgarle la Medalla al Mérito de la Casa Real de Georgia, como recompensa a su especial dedicación a la Causa Monárquica Georgiana, colaborando de forma activa en el trabajo habitual para la restauración de la monarquía en ese querido país europeo, que tanto anhela la inmensa mayoría de su pueblo.
Carta de comunicación.
Cédula de concesión.
Conocemos a Feliciano, su forma callada de trabajar, siempre eficaz, y lo poco que le agrada que se hable de él.
Forzando su voluntad, damos a conocer hoy tan importante distinción a nuestros amigos y seguidores de este Blog, que él ha sabido llevar al más alto nivel de los de su especialidad con más de dos millones de visitas efectivas en apenas tres años, sabiendo que se alegrarán con nosotros por esta recompensa, que le llega exclusivamente por su mérito y dedicación.
Anverso y reverso de la Medalla.
Felicidades, Feliciano ¡¡¡
15 03, 2013

EL ÚLTIMO REY DE AMÉRICA.

Por |2020-11-13T03:45:39+01:00viernes, marzo 15, 2013|

Desde hace más de un año estamos dedicando algunas entradas a la monarquía afroboliviana, centrándonos en la figura de su actual cabeza, D. Julio Pinedo, y de su heredero el Príncipe Rolando.
Monarquía reconocida por la Constitución de Bolivia que poco a poco  va ocupando más y más páginas en revistas y diarios de tirada internacional, así como en la prensa especializada y pasquínes nobiliarios. Las particularidades de este pueblo , en general, y de su monarquía, en particular, hacen de la figura de D. Julio un reto para los que nos gusta dedicar algo de tiempo al estudio de estas ciencias.
Portada del número en su edición impresa.
Bajo el título de “El último Rey de América”, el domingo 10 de marzo, el diario argentino “La Nación” ha editado un interesante reportaje sobre la figura del monarca dentro del entorno de su pueblo y del Estado Plurinacional de Bolivía. Reportaje que ha tenido gran repercusión a nivel internacional, ya que muchos son los medios de diversos países, que están interesados en dar a conocer la historia de una monarquía, que se ha mantenido viva en la esencia y en la cultura de un pueblo desde tiempos ancestrales.
Para ver el artículo completo de “La Nación”, en su edición digital, pueden usar el siguiente enlace: http://www.lanacion.com.ar/1561753-el-ultimo-rey-de-america
Para más información sobre la monarquía afroboliviana: http://www.casarealafroboliviana.org/
14 03, 2013

COMUNICADO DEL OBISPO DE OSMA-SORIA, MONSEÑOR GERARDO MELGAR VICIOSA, ANTE LA ELECCIÓN DEL SANTO PADRE FRANCISCO .

Por |2014-07-27T19:10:24+01:00jueves, marzo 14, 2013|

DADO EN EL BURGO DE OSMA EL 13 DE MARZO DE 2013.

Hace pocos minutos, el orbe católico ha vibrado ante el gozoso anuncio realizado por el Cardenal Tauran desde la Logia vaticana: “¡Habemus Papam!”, “Tenemos Papa”. El Señor Jesús, por medio de la elección del Colegio cardenalicio, ha fijado su mirada de amor sobre el Cardenal Bergoglio, ya nuestro muy amado Papa Francisco I, y ha puesto sobre sus hombros la misión y la responsabilidad de dirigir la Barca de Pedro. ¡Demos gracias a Dios que jamás abandona a su Iglesia y que, en medio de las jornadas de suave brisa o de fuerte tormenta, dirige con fuerza el timón de la nave eclesial!
¡Es tremenda e impresionante la responsabilidad que desde hoy asume el Sucesor de Pedro, el Papa Francisco I! Pero él sabe que no está solo, que delante de él va Cristo que en ningún momento ha dejado el timón de su Iglesia! Como Pedro en el lago de Genesaret, el Papa Francisco I se ha fiado del Señor y con Cristo a su lado ha vuelto a coger las redes para echarlas en el mar de la Humanidad para que así el Evangelio siga siendo anunciado a través de los tiempos, para la salvación de todos, hasta los confines de la tierra.
Damos gracias a Dios que, a través del Colegio cardenalicio, dócil a la inspiración del Espíritu divino, ha elegido al Sucesor del buen patrón de Galilea, a un pastor conforme al Corazón de Cristo, al Papa que hoy necesita la Iglesia.
La Diócesis, con Pedro.
Desde hoy, yo como Obispo y conmigo toda nuestra Diócesis de Osma-Soria, nos unimos en comunión afectiva y efectiva con el nuevo Sucesor de Pedro, le damos nuestra mejor acogida y prometemos nuestra más fiel, filial y total obediencia. Todos nosotros (sacerdotes; religiosos de vida contemplativa y activa; misioneros y familias; niños, adolescentes y jóvenes que viven su fe en las parroquias diocesanas; los ancianos y enfermos que ofrecen sus sufrimientos por el Papa; todos conmigo a la cabeza, como pastor de esta Iglesia particular que peregrina en tierras sorianas) nos comprometemos a vivir unidos al Santo Padre, a acompañarle con nuestra oración y cariño sinceros, a ofrecer por los frutos de su Ministerio nuestras oraciones y sacrificios, a ser fieles a su Magisterio.
Retos de futuro.
Elevamos, también, nuestra oración a Dios por el nuevo Papa y por el acierto en su Ministerio. Le pedimos al Buen Pastor:
1. que lo llene con una mirada de esperanza y de misericordia para el mundo entero;
2. que le otorgue la gracia de afrontar, con acierto y valentía, el desafío de mantener vivo el anuncio de la fe cristiana en un mundo que vive como si Dios no existiera;
3. que continúe la tarea, especialmente urgente hoy, de impulsar en la Iglesia una nueva evangelización, presentando el Evangelio de manera positiva y propositiva al mundo de hoy;
4. que sepa resaltar aquellos aspectos más bellos de una Iglesia viva y de rostro joven, interesada en llegar a todos los hombres por medio de un talante netamente misionero.
Estoy convencido de que Dios nos ha regalado un gran Papa, un pastor según el corazón de Cristo. Como el Buen Pastor entregó su vida por sus ovejas, por la salvación de todos, nuestro Papa entregará toda su vida y lo mejor de sí mismo para que el mensaje de Cristo resuene siempre fuertemente en el corazón del hombre actual.
Sintámonos unidos todos a él, queridos diocesanos de Osma-Soria, y sintamos en nuestro corazón y expresemos con nuestra palabra y nuestra vida la gratitud a Dios por nuestro nuevo Papa Francisco I.
El Burgo de Osma, 13 de marzo de marzo de 2013. 


 +Gerardo Melgar Viciosa.
Obispo de Osma- Soria
y
Capellán Mayor de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria
.
13 03, 2013

SU SANTIDAD FRANCISCO.

Por |2014-07-27T19:10:24+01:00miércoles, marzo 13, 2013|


Desde las 19.05 horas de ayer, 13 de marzo, la Iglesia  goza de un nuevo Papa. Francisco , de 76 años y de nacionalidad argentina, es el primer Papa hispanoamericano y el primer jesuita que llega al Pontificado.
Químico, Licenciado en Filosofía y Profesor de Literatura y de Psicología, fue consagrado Obispo titular de Auca el 20 de mayo de 1992, tomó el cargo de Arzobispo de Buenos Aires el 28 de febrero de 1998, y el 21 de febrero de 2001, Juan pablo II lo nombra Cardenal, constituyéndose en el Primado de Argentina.
Tras la muerte de Juan Pablo II , el 2 de abril de 2005, fue considerado uno de los candidatos a ocupar el lugar del Sumo Pontífice, cargo para el cual fue elegido Joseph Ratzinger, quien adoptó el nombre de Benedicto XVI.
Los que le conocieron como Jorge Mario Bergoglio lo describen como “un hombre muy cercano al pueblo” y como “un ejemplo de sencillez de energía y de humildad”.
BIENVENIDO FRANCISCO .
12 03, 2013

ORIGEN Y VÍNCULOS REALES PREVIOS DEL APELLIDO BENAVIDES O BEN-AVID-ES.

Por |2020-11-13T03:45:39+01:00martes, marzo 12, 2013|


POR D. FREDDY A. CYFUENTES-PANTOJA DE SANTA CRUZ Y BENAVIDES.

Sin duda alguna -y como pocos-, Benavides es un apellido y un linaje con un previo y comprobado origen real, no sólo judío -como el mismo apellido lo evidencia-, sino español, francés, alemán, inglés, e, incluso, italiano y portugués; fruto de la ulterior castellanización del regio linaje de los Ben-Avid o Ben-David (los hijos y descendientes del Rey David), que tiene un primer origen en la Casa de Jacob  y en la tribu de Judá. Linaje real del que también descendían -como lo sienta diáfanamente nuestra Sagrada Biblia-, la Santísima Virgen María y nuestro Redentor; y linaje que no se extinguió con la muerte de Jesús -como alguno equívocamente lo supone-, pues fueron más de veinte los hijos del Rey David con sus ocho esposas (entre ellos, el rey Salomón, nieto, por línea materna, del rey Saúl), con toda su prolija descendencia, habiéndole prometido Yahvé que su linaje jamás se extinguiría (como hasta ahora ha sucedido); y, como una prueba fehaciente de tal promesa deífica cumplida, continuó tal linaje con los Ben-Avid o Ben-David en Israel, y hoy -en un munífico modo, y aun cuando ya sin reyes-, perpetúase con los Benavides en Occidente.   

Con respeto, no es un apellido de origen árabe, ni, muchísimo menos, un apellido de origen francés, castellano o italiano: Corresponde a un asaz antiguo linaje regio, con una incuestionable génesis judía (el rabino Haim Levi, presidente del IFMJ, enlista y reconoce este apellido como de probada sangre y ascendencia judías, como ha determinádose por ADN), empero sin provenir -como otros lo sostienen-, de la progenie del mítico rey Avides (uno de los primeros gobernantes de la Iberia luego del diluvio universal). No. Las dos palabras hebreas que lo componen (Ben-Avid), por sí solas, establecen que su indiscutible genitor en Israel, fue el mismísimo Rey David, así algunos lo cuestionen o lo duden.
Ya en la España -en la antigua provincia de León-, este nobilísimo apellido no tiene un simple y puro origen toponímico en la antigua villa de Benavides de Órbigo como se nos presenta llanamente por parte de algunos respetados genealogistas que marginan y olvidan que, todo linaje español -por ley natural-, necesariamente debe tener un linaje anterior, como es el caso concreto de los Ben-Avid-es. 
Alfonso VII de Castilla y León.
Ni menos, su genitor -como también ha sostenídose equivocadamente-, fue Don Men Rodríguez de Biedma y Benavides, IX Señor de Benavides y I Señor de Santisteban del Puerto (como tampoco lo fuese, el abuelo de éste, Don Rodrigo Íñiguez de Biedma, quien jamás tuvo por linaje el apellido Benavides), sino que, su genitor incontrovertible, auténtico y único -es decir, el primer caballero que tomó el Benavides como el distintivo de su nombre, y con dos siglos de antelación-, fue, a mediados del siglo XII, un ancestro del primero por el lado de la Casa de Benavides, el infante real, Don FERNANDO ALFONSO DE BENAVIDES, I Señor de Benavides -considerado por Lope de Vega como “el rey sin trono”, en su comedia “Los Benavides”-, e hijo amado e ilegítimo del rey Alfonso VII de Castilla y León (un rey proclamado como su abuelo, Alfonso VI, Imperator Hispaniae o Emperador de España, muchísimo antes que los Reyes Católicos). E infante aquél, que fuese concebido con una doncella de la Casa Real de Judea, doña Sancha Fernández de Castro y “Álvarez”, descendiente directa del Rey David (de la Casa Real de los Ben-Avid, antes, los Ben-David). Y princesa judía con la que la Iglesia Católica del entonces -en razón de un execrable odio antisemita, al estimar que los judíos eran un pueblo deicida-, no le autorizase al emperador el matrimonio, quedando como bastardo el único hijo concebido entre ellos; y Casa Real de la que, en realidad -y no de la referida villa-, Don Fernando Alfonso de Benavides (llamado antes por su linaje real castellano, Fernando Alfonso de Castilla), tomara en forma directa y literal su nuevo apellido, en honor a la incuestionable importancia histórica y religiosa de la realeza de su egregio linaje judío (una sabida ascendencia de la que no tenía por qué avergonzarse).Y apellido que utilizaran, a partir de ese momento, todos sus descendientes (entre ellos, los ocho siguientes Señores de la Casa de Benavides, incluida la IV Señora, doña María Suárez de Benavides, quien impuso su apellido a su hijo Alfonso Pérez de Benavides), tomándose y “castellanizándosele” como el linaje de los Ben-Avid-es; y, como en idéntica manera, lo habían hecho en el siglo VIII, los judíos descendientes de tal casa real con la villa que denominarían como Ben-Avid-es (una importantísima villa que, desde las épocas romanas, ya existía en las riveras del Órbigo), como el entonces asiento geográfico de los hijos de los descendientes del Rey David nacidos en la antigua Hispania. Afirmándose razonablemente, que la terminación “es”, adicionada al final de este linaje judío, se relacionaba fonéticamente con el diminutivo de la Eretz (el nombre con el que en la tradición hebrea conocíase a la Tierra de Israel), así como con los individuos pertenecientes la misma, más que con la mera “ez” o “es” adicionada a ciertos patronímicos españoles y portugueses (como Rodrigo=Rodríguez, Ramiro=Ramírez, Sancho=Sánchez, o Fernando=Fernández). Un importante Señorío leones que le entregase Don Alfonso VII a su hijo como compensación -con otros territorios y juderías-, con las reales armas de su linaje (y unas armas que presérvanse incólumes, muy similares a las prohijadas en el escudo de la villa de Benavides de Órbigo), con una corona imperial cerrada y con un león rampante coronado de oro. Mismo que -no por una coincidencia-, recordaba el emblema asignado por Jacob a la tribu de su hijo Judá: El león de Judá.
   Y aun cuando resulta absolutamente palmario el origen real hebreo de este rancio linaje español (así algunos genealogistas, aún continúen negándolo, y lo restrinjan a juro, a un mero toponímico, desconociendo la historia hebrea antecedente de la villa de Benavides y de la misma España), mucho más lo es, su incontrovertible entronque y origen, previos, en la misma realeza castellana, leonesa y navarra, así como su entronque antecedente y directo con las realezas francesa, alemana, inglesa e italiana (con tres santos católicos incluidos), que ennoblecen y honran aún más los  orígenes y el linaje del apellido Benavides, como solamente acaece con contadísimos apellidos en el mundo.
Hugo I Capeto, Rey de Francia.
La historia evidencia -sin el menor asumo de duda-, que este infante real, a pesar de ser hijo ilegítimo, contaba con vínculos de sangre con la realeza castellana, leonesa y navarra, porque era hijo de Alfonso VII, rey de Castilla y León; nieto de la reina Urraca I de Castilla y León (cuñada del Papa Calixto II); bisnieto de Alfonso VI de Castilla y León, y tátara nieto del rey  Fernando I el Magno, de Castilla y León (hijo del rey de Navarra, Sancho Garcés III el Mayor) y de la reina Sancha de León. Tenía vínculos directos con la realeza francesa, porque la esposa de su bisabuelo, Alfonso VI de Casilla, era la reina Constanza de Borgoña, hija de Roberto el Viejo, I Duque de Borgoña; nieta de Roberto II el Piadoso, rey de Francia, y bisnieta de Hugo I Capeto, Duque de los francos, Conde de París, y primer rey de Francia de la dinastía Capeto (quien era hijo de Hugo el Grande, y nieto del rey Roberto I de Francia y de la reina Beatriz de Vermandois, descendiente directa del emperador Carlomagno).
Emperador Carlomagno.
Habiendo sido Hugo I Capeto, a su vez -y como muy bien es sabido-, el tronco generatriz de la Casa Real, en la actualidad, más antigua y poderosa de Europa, así como de las ramas reales de los Bourbon y de los Valois. Casa regia aquella que ha gobernado además de Francia, a España, Portugal, Luxemburgo, Polonia, Sicilia y Hungría desde aquellas épocas; y casa real que, inclusive, tiene vínculos con la reina Isabel II de Inglaterra, por línea materna, y con la antigua casa imperial de Kiev.
Contaba también, con vínculos directos con la realeza alemana, por el lado sajón y germano, porque Fernando Alfonso de Benavides, tenía por bisabuela, a la reina Constanza de Borgoña, quien era chozna de la princesa Hedwige de Sajonia o Hedwige von Sachsen (hermana de Otón I el Grande, rey de Alemania y, posteriormente, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico; e hija de Enrique I el Pajarero, rey de Francia Oriental -hijo de Otón I, Duque de Sajonia-, y de la reina, Santa Matilde Von Ringelheim und Frisie).
Reina Constanza de Borgoña.
Y contaba también, con vínculos de sangre directos con la realeza inglesa e italiana, porque la esposa de Hugo I Capeto -y de la que también descendía el infante Fernando Alonso de Benavides-, la reina Adelaida de Aquitania (la madre de Roberto II el Piadoso), era hija de Guillermo III, Duque de Aquitania, hijo del infante Ebles Manzer de Aquitania (hijo bastardo de Ranulfo II, rey de Aquitania) y de la princesa inglesa, Adele de Wessex (hija de Eduardo I el Viejo, rey de Wessex y rey de Inglaterra; nieta de San Alfredo el Grande, rey de Wessex y rey de los Anglosajones, quien, con ulterioridad, sería declarado santo de las Iglesias Católica, Ortodoxa y Anglicana; un rey santo que, además, era nieto de Egberto el Grande, considerado como el primer rey de Inglaterra). Amén de ser  Adelaida de Aquitania -o Adelaida de Poitou-, al igual que su esposo, Hugo I Capeto, descendientes del gran emperador Carlomagno, el primer emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, rey de los francos y rey nominal de los lombardos, así como de su padre, el también rey de los francos, Pipino III, el Breve (nieto a su vez, de Pipino II de Heristal, el Joven, y tátara nieto de San Pipino I de Landen). Lo que patentiza, aún más, el ancestro real europeo del infante Fernando Alfonso de Benavides por más de 500 años, unido a su ancestro real israelí, por más de 2.000 años, como un descendiente de la Casa de los Ben-Avid. Una realidad histórica que hace absolutamente incontrastable e incontestable, el rancio, nobilísimo y regio origen y linaje de los Benavides.  
Alfredo El Grande.
Por lo tanto, y exceptuando a quienes en la actualidad ostentan títulos nobiliarios españoles y europeos (no menos de treinta), el Benavides que llevase, llevare, o haya tenido en alguno de sus ancestros este ilustrísimo apellido por sangre (no por adopción, ni por matrimonio, ni por concesión, ni por dádiva), y sin importar que tan humilde hoy pudiese o pudiere ser, es nobleza no titulada (los primeros son nobleza titulada), al descender del infante real, Don Fernando Alfonso de Benavides, I Señor de Benavides, así como de la Casa de Benavides de las juderías de León; y al descender, de Don Alfonso Pérez de Benavides, V Señor de Benavides (judío, bisnieto por línea paterna, del rey Alfonso IX de León y Castilla, hijo del rey Fernando II de León y de la reina Urraca de Portugal -hija de Alfonso l Enríquez, el primer rey de Portugal-; y nieto también, del emperador Alfonso VII de Castilla y León), quien era hijo de Don Pedro Alfonso de León, Señor de Astorga, y de María Suárez de Benavides, IV Señora de Benavides. Y por descender, del IX Señor de Benavides y I Señor de Santisteban del Puerto, Men Rodríguez de Biedma y Benavides (de la misma progenie de Fernando Alfonso de Benavides y del rey Alfonso VII), hijo de Diego Sánchez de Biedma y Benavides y de María Afonso de Benavides; hija de Juan Alfonso o Alonso de Benavides, VI Señor de Benavides, y hermana de Juan Alfonso de Benavides, el Mozo, VIII Señor de Benavides (quien, al no dejar descendencia, instituyó por testamento, en 1358, en la villa de Ágreda, no sólo la sucesión legítima de la Casa de Benavides en su primo y sobrino por el linaje Benavides, Don Men Rodríguez de Biedma y Benavides, sino que, para que no se perdiera este linaje y apellido con su muerte y la de su hermano Pedro Alfonso de Benavides, dispuso también en su testamento que, por mayorazgo, el apellido Benavides se llevara en una manera obligatoria en sus descendientes, extendiéndose luego a todos ellos). Y procede, al igual -por el lado de la Casa de Biedma, y no de la Casa de Benavides, como mal se ha aseverado-, del célebre Don Iñigo Iñiguez de Biedma, el reconquistador de Andalucía, y de su hijo, Rodrigo Iñiguez de Biedma, abuelo de Men Rodríguez de Biedma y Benavides. Realidad por la que el origen del linaje de los Benavides no se halla en Rodrigo Íñiguez de Biedma, como otros lo sostienen (un noble caballero de Jaén que, reitero, jamás portó por linaje ni sangre el apellido Benavides), sino que se encuentra -y como lo ha ratificado el reconocido genealogista español, Fernando González-Doria-, en su regio y genuino genitor, el infante Don Fernando Alfonso de Benavides, como el primero que -en una época difícil para los judíos, empero con el apoyo de su regio padre-, prohijó este apellido judío para su descendencia. Al igual que se halla, en la asaz conspicua y antigua Casa de Benavides, con sus reales armas; enraizándose, forzosamente, en toda su previa y real ascendencia israelí y europea… (así a algunos genealogistas poco y nada les agrade); y entroncándose posteriormente con los más ilustres y nobles linajes españoles.
Rey David, genitor de los Ben-Avid.
Nunca olvidemos que todo linaje español o europeo, y todo genitor, cuentan con una ascendencia y un linaje previos, fuesen éstos conocidos o no (resulta indiscutible que no surgieron de la nada). Y el linaje antecedente de los Benavides, sin hesitación alguna, es regio: Ni su padre, el emperador, ni el infante Fernando Alfonso, ni, muchísimo menos, los Benavides, surgimos por generación espontánea; y hoy, nuestro indeclinable compromiso -y sin importar dónde nos hallemos, ni la Fe que profesemos-, es honrar a nuestro único Dios, así como a todo este ilustrísimo linaje real, incluyendo al Ben-Avid…
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
•Diccionario Heráldico y Nobiliario de los Reinos de España, Fernando González-Doria, Bitácoras S. L. 1.994
•Nobiliário das Famílias de Portugal. Felgueiras Gayo. Carvalhos Basto, 2ª Edición. Braga, 1.989
•La Dynastie Capétienne. Thierry Le Hête. Edición, 1ª Edición. La Bonneville-sur-Iton, 1.998
•Genealogía de las Dinastía de la Casa de Borgoña, s. XII-XIII, www.xenealoxiasdoortegal.net/ortegal/borgona. htm
•Larousse Universal ilustrado. Diccionario Enciclopédico. Ed. Larousse; París (Francia), 1.953
•Diccionario Enciclopédico ilustrado. Volúmenes I, II y III. Ed. Sopena S. A.; Barcelona (España), 1.965
•La Sagrada Biblia (Félix Torres Amat). Ed. Uteha; México, D. F., 1.954
•La Casa Ben-Avides en Facebook
•El origen de Benavides, Diario de León, 04-04-2005.
•Es.scribd.com/doc/4586321/listaapellidos
•Sefardí.webs,com/Shefardic Genealogy/Genealogía
•www.centrodeestudiossefardies.com
•BENAVIDES – Significado del Apellido || Genealogía Judía. www.genealogiajudia.com/BENAVIDES
•http://bethaderech.com/sefardic-genealogy-genealogia/apellidos-sefarditas-letra-b/
•Blog de la Casa Troncal los Doce Linajes de Soria. Artículo: “Santacruz, Santa Cruz, marqueses de Santa Cruz y los Benavides”, Partes I y II, Enero 19 y 20 de 2.013, Freddy Cyfuentes-Pantoja de Santa Cruz y Benavides.
•María Afonso de Benavides. http://www. geneall.net/H/per_page.php?id=8747.
•Anotaciones genealógicas inéditas de la familia Cyfuentes-Pantoja De Santa Cruz. Freddy A. Cyfuentes-Pantoja De Santa Cruz y Benavides.
•Imágenes tomadas de www.google.com

SANTA MATILDE. 
Reina Santa Matilde von Ringelheim und Frisie.
  
Freddy A. Cyfuentes-Pantoja De Santa Cruz y Benavides.
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11 03, 2013

MEDARDO FRAILE: MAESTRO PARA SIEMPRE.

Por |2020-11-13T03:45:40+01:00lunes, marzo 11, 2013|

POR EL DR. D. JOSÉ MARÍA DE MONTELLS Y GALÁN. 
Le recuerdo en mis lejanos días del Instituto, como uno de los mejores maestros que haya tenido nunca, Medardo Fraile (1) , por aquel entonces, era un profesor pelirrojo, extremadamente educado, amable a la par que firme, con gran sentido del humor, por veces irónico, que enseñaba literatura española a unos mozalbetes imberbes que despertaban a la vida y no se interesaban nada por la asignatura. Pero no desfallecía. Entre mi padre y él, hicieron de mí, un lector empedernido. Después de ir a una excursión del Ramiro al Escorial, con él y con Julia López Gómez, la profesora de Geografía, unas piernas increíbles, me cateó el trimestre y mi padre, preocupado, fue a hablar con él. Volvió encantado. Medardo, con aquel gracejo tan suyo, le dijo que uno tenía mucho porvenir en la danza. Ni qué decir tiene que aprobé aquel trimestre, en el examen de recuperación, con sobresaliente cum laude.


Luego nada supe de él, hasta que lo encontré en una Feria del Libro en el Parque del Retiro, hará treinta y tantos años. Cuando le dije quién era, se le iluminó el semblante y me dijo, reconociéndome: Tu eres Pepito!!! El que mejor bailaba el twist…Afirmación que no dejaba de ser una concesión a mis dotes de danzarín, muy escasas, por cierto. Era bondadoso de natural.
Desde aquella fuimos amigos. Siempre que venía de Glasgow, me llamaba y quedábamos. Le gustaba mucho venir a casa y saludar a mi gato Manolito, que le hacía reverencias.  A mis hijos les dedicó un libro de cuentos maravilloso. Yo fui el editor inexperto que le publicó su Autobiografía, una novela que acaba de reeditarse con el título de Laberinto de Fortuna, en ediciones Menoscuarto. La novela que marcó un poco la resurrección literaria de Medardo, porque apartado de los circuitos intelectuales de Madrid, los críticos le tenían algo olvidado. Luego publiqué su Entre paréntesis, una colección de artículos y él hizo para mi revista Doña Berta, que regalaba a los amigos, una selección del cuento español de posguerra, verdaderamente magistral. Siendo un escritor fundamental de la literatura española, era también un gran conversador. Escucharle era una delicia. Tenía la palabra justa y la anécdota sorprendente para dejarnos entusiasmados. Su compromiso con la verdad era radical, aunque la verdad le perjudicase. Era un gran observador y escribía en un castellano sencillo, límpido, pulido, elegante, de hecho fue un hombre elegante en todos los aspectos de la vida. 
Cuando recibí la noticia de su muerte en Glasgow, me quedé helado. No lo esperaba. Medardo, con algunos achaques, estaba espléndido. Siempre con proyectos y  magníficamente lúcido. La última vez que le vi fue en noviembre en la librería Alberti de Madrid, en la presentación de su Laberinto de Fortuna. Estaba feliz. Lo cierto es que yo he pensado que Medardo viviría siempre. No ha sido así y Dios ha querido darme el disgusto de saber que ha dado el alma. Le voy a echar mucho de menos.


Medardo era fervoroso creyente y estoy seguro que ya estará en las puertas del Paraíso. Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, Catedrático Emérito de la Universidad de Strathclyde (Glasgow, Reino Unido), antiguo Becario de la Fundación Juan March y de la Fundación Carnegie, Premio Sésamo 1956, Premio de la Crítica 1965, Premio Estafeta Literaria 1970, Premio Hucha de Oro 1971, Premio Ibáñez Fantoni, Era Académico de Número de la Belgo-Española de la Historia, Gran Placa de la  Orden de Carlos V y Comendador con Placa de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
Medardo Fraile se nos ha ido, pero su obra quedará para siempre y ocupará el lugar que merece en la historia de la  literatura española. Y si no al tiempo
.
(1)(1925-2013).

10 03, 2013

VISITAS A PORTUGAL O IMPERADOR HAILE SELASSIE.

Por |2020-11-13T03:45:40+01:00domingo, marzo 10, 2013|

Por D.Rui Santos Vargas.
 
Continuo um seguidor assíduo e atento do sempre interessante blog Doce Linajes de Soria, com o qual muito aprendo.
Nos passados meses de Janeiro e Fevrereiro foram publicados interessantes artigos dedicados às Ordenes Imperiales Etíopes, da autoria do Sr. Dr. D. José María de Montells y Galán, que muito apreciei, e que me levam a escrever pequenos apontamentos sobre visitas do Imperador Haile Selassie a Portugal e ao Brasil e da Família Imperial.
 – Visita a Portugal em 1959.
Nesta visita, a 31.08.1959  SMI, o Imperador Haile Selassie foi condecorado pelo Presidente da República Almirante Américo Thomaz com a Bandas das Três Ordens (Cristo, Avis e Santiago da Espada). O agraciamento com a Banda das Três Ordens a estrangeiros foi pouco usual, e já não ocorre nos dias de hoje. Durante a República foram atribuídas 11 Bandas das Três Ordens, sendo que a última vez foi em 14.02.1962 ao Generalíssimo Francisco Franco. SMI, o Imperador Haile Selassie tinha já sido condecorado por Portugal, em 18.10.1925, portanto antes de subir ao trono, com a Grã-Cruz da Ordem Militar da Torre e Espada do Valor, Lealdade e Mérito. Segue foto da banda das 3 Ordens em anexo.
Haile Selassie foi condecorado pelo Presidente da República Almirante Américo Thomaz com a Bandas das Três Ordens (Cristo, Avis e Santiago da Espada).
 – Visita diplomática ao Brasil 12 a 15 de Dezembro de 1960.
Durante a visita rebentou um golpe militar em Adis Abeba que obrigou o Imperador a regressar à Etiópia, encurtando a visita.
Para comemorar a presença de SMI, o Imperador Haile Selassie no Brasil, o Instituto Cultural e Comercial Brasil-Etiópia cunhou uma medalha, cujas fotos seguem em anexo.

Para comemorar a presença de SMI o Imperador Haile Selassie no Brasil, o Instituto Cultural e Comercial Brasil-Etiópia cunhou uma medalha.

Em 1954, 4 de Junho, o Presidente da República do Brasil concedeu ao Imperador Haile Selassie o Grande-Colar da Ordem Nacional do Cruzeiro do Sul(segue foto em anexo).
Grande-Colar da Ordem Nacional do Cruzeiro do Sul.
 – Visita a Portugal de SAI, o Principe Ermias em Agosto de 2003.
Um ponto que me parece importante salientar, é que durante esta visita a Portugal, SAI visitou o Santuário de Fátima e, num gesto de muito significado, agraciou Nossa Senhora de Fátima com o Colar da Ordem do Selo de Salomão. Nesta mesma ocasião, SAI, o Principe Ermias consagrou, junto à Capelinha das Aparições, a Etópia e a Coroa Imperial ao Sagrado Coração de Maria.
É longa, de séculos, a amizade entre Portugal e a Etiópia, cimentada em Fé, suor e sangue. Por isso não quis deixar de lhe enviar estes apontamentos.
Receba os melhores cumprimentos do
Rui Santos Vargas
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9 03, 2013

A HERÁLDICA DOS BISPOS DO ALGARVE NA ARTE DO SEU TEMPO (SÉCULOS XVI, XVII e XVIII).

Por |2020-11-13T03:45:40+01:00sábado, marzo 9, 2013|

Como ya anunciamos en este blog el pasado 20 de noviembre de 2012, la Sociedade de Geografia de Lisboa, dentro del programa del año académico 2012-2013 de la Sección de Genealogía, Heráldica y Falerística, tiene previsto organizar (D.m.) el día 19 de marzo de 2013, a las 17:30, en el anfiteatro de su sede, la conferencia  “A heráldica dos Bispos do Algarve na arte do seu tempo (séculos XVI, XVII e XVIII)” que será  pronunciada por el Dr. Marco Sousa Santos.
Invitación a la conferencia.

Sociedade de Geografia de Lisboa.
Rua das Portas de Santo Antão, 100.
1150-269 Lisboa – Portugal.
www.socgeografialisboa.pt
8 03, 2013

PREGÓN EN EL BURGO DE OSMA.

Por |2020-11-13T03:45:40+01:00viernes, marzo 8, 2013|

Aproximándonos a la Semana Santa, queremos subir hoy a nuestro blog el Pregón que, el día 01 de abril de 2012-vísperas, por aquellas,del Domíngo de Ramos en la Pasión del Señor-, pronunció en la S.I. Catedral de El Burgo de Osma ( Soria) el Rvdo. Señor D. Rubén Tejedor Montón, Formador del Seminario Menor, y colaborador asiduo de nuestra Casa y de esta publicación.
Querido Sr. Obispo, Hermanos Sacerdotes, Sr. Alcalde, Sr. Presidente y Junta de Gobierno de la Cofradía de los Misterios y Santo Entierro de Cristo, Cofrades de esta querida Villa, Hermanos y hermanas.
Agradezco sinceramente al presidente de la Cofradía la invitación a pregonar la Semana Santa de este año 2012. Para mí es un honor el ayudaros a preparar el corazón para, como ha escrito nuestro Sr. Obispo, hacer “memoria viva y agradecida de la entrega del Señor por amor a los hombres, para que nosotros llegáramos a ser en plenitud hijos de Dios”.
En efecto, no podemos olvidar la esencia y el sentido de estos días que se avecinan. Cristo es el eje, el centro, el sentido de estas jornadas a las que nos asomaremos, no como meros espectadores, sino con la intención de cincelar nuestro corazón a imagen del Corazón del que atravesaron. 
En estos días volveremos la mirada a la Cruz. En estos días, nuestro corazón tornará a la sencillez de Nazaret y se preguntará “¿por qué? ¿por qué así?”. En estos días, hermanos, nuestra mirada se volverá a la dulce melodía de las bienaventuranzas; a la valentía de la purificación del Templo convertido “en una cueva de ladrones”; a la misericordia derramada por doquier con aquellos que más sufrían, con aquellos que más la necesitaban. En estos días, es verdad, resonará en nuestro interior la voz del Padre que, nuevamente, nos dice: “Éste es mi Hijo, mi predilecto. Escuchadle”. Escuchar a Jesús en la Pasión, hermanos. Escuchar el latido del Corazón de Aquél que no ha venido a condenar al mundo sino a salvarlo. Escuchar el dolor sereno del Redentor. Escuchar el silencio roto de la Madre. Escuchar el llanto de aquellos que tanto le querían. Escuchar los clavos golpeando en el madero. Escuchar la lanza atravesando a tan dulce Cordero. Escuchar la losa rodando por el suelo. Escuchar al Padre rasgando la tierra y el velo. Escuchar, ¡menos mal!, el canto matinal de los jilgueros y, el día de la Pascua, escuchar al que estuvo clavado en el madero: “soy Yo, estoy vivo, he vuelto”. 
Hermanos, la Semana Santa, la Semana de Pasión, la Semana del amor, nos llama, como al joven Juan, a apoyarnos en el Maestro -sobre su pecho- y hacer latir nuestros corazones al son del Corazón de Aquél que, “habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo”. En estos días, permanezcamos con Cristo poniendo nuestras túnicas, a su paso, por el suelo. Permanezcamos con Cristo en el Cenáculo y con Él, en oración, y no durmiendo. Permanezcamos con Cristo camino de su trono, un tronco abrupto, un pobre madero. Permanezcamos con Cristo, a sus pies, y como el centurión, confesemos: “verdaderamente, Éste era el Hijo de Dios”. Permanezcamos con Cristo, serenos, tranquilos, sabiendo que, aunque ha muerto, volverá para llevarnos a su gloria, a su Reino. Escuchar. Estar junto a Cristo. Aprender de Él. Hay que observar a Cristo mientras sube al Calvario. Y revivir con Él su Vía Crucis, para respirar su amor hacia nosotros. 
Pero la Pasión no se acabó entonces, lo sabemos bien. Resumida en Cristo, que cargó sobre sí todo el pecado y el dolor de los hombres, dos mil años después se sigue concretando en el mundo. Cristo, vivo en sus miembros, sigue sufriendo y muriendo por nosotros a dos pasos de nosotros.
Su calle de la amargura pasa por nuestros barrios y ciudades, hospitales y residencias; pasa por nuestras callejas de miseria y dolor. También ante estas estaciones habremos de meditar y orar para pedir a Cristo doloroso el valor de amarle lo bastante para socorrerle en sus miembros, en tantos hermanos nuestros que sufren en su Cuerpo.
La Semana Santa, hermanos cofrades, hermanos todos, debe ayudarnos a configurarnos con Cristo. Debe llevarnos a hacernos semejantes a Él. Debe llevarnos a ser capaces de plasmar en nuestras vidas, actitudes, acciones, etc. los mismos sentimientos de Cristo. ¿Para qué, si no, nuestra devoción; nuestras procesiones; nuestros bellos pasos; nuestro ser cofrades? Mis queridos hermanos: Cristo sigue siendo crucificado y lo será hasta el fin de los siglos. Pero nosotros, cristianos, a veces, no parecemos siquiera sospecharlo. Él, maniatado, abofeteado, crucificado, etc. muere ante nosotros y no nos enteramos, no vemos nada, parecemos ciegos. “¡Señor, si quieres, puedes curarnos! Cura nuestra ceguera, libera nuestros brazos, abrasa en tu amor nuestros corazones, para que seamos capaces de socorrerte, de amarte en tantos que sufren alrededor nuestro!”. 
Hermanos que pasan frío, hambre, desnudez; que viven encarcelados, escarnecidos, humillados. Sí, hay tantos (¡tan cerca de nosotros!) que viven maniatados por la mentira, flagelados por el dolor y la soledad, crucificados por la enfermedad, destrozados por la ira, el egoísmo, la falta de cariño, etc. Acaso, hermanos, ¿no bastaba el madero del Gólgota? ¿Faltaban todavía tantas cruces camino del Calvario? Pero ¿dónde están los cireneos? ¿Dónde los que, por amor, se cargan la cruz del prójimo a sus hombros y son capaces de llegar hasta el amor extremo? 
Nos lo ha recordado hace pocos días ud., Sr. Obispo: “Hemos de hacer un sincero esfuerzo por dar sentido, hondura, coherencia a nuestra Semana Santa; hagamos que no resulte mero folklore turístico. La actualización de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor es tan importante que no puede ser reducida ni sustraída de su auténtico significado”. A ello estamos llamados en estos días. Con la ayuda, con la gracia del Señor, lo haremos. A ello nos ayudará contemplar la gloria de los Ramos; la Soledad de la Madre; el Amor del Jueves Santo; la Cruz y el crucificado; el silencio del sábado, con el corazón esperando; la luz clara de la Pascua que nos haga gritar: ¡ha resucitado! 
Mañana, hermanos, la Villa y los burgenses contemplaremos -un año más- al mismo que crucificaron en un madero, entrando en Jerusalén a lomos de un borrico, gloriosamente aclamado. La gloria, la tentación de la gloria. “Querían proclamarlo rey” leemos en el Evangelio. Rey ¿de qué? Mejor ¿para qué? No, hermanos. Mañana llevaremos por las calles de nuestra Villa la preciosa enseñanza del Maestro: la gloria en lo sencillo; la gloria, también es posible en el dolor cuando éste nace del verdadero amor.
Por la calle Mayor, junto a los niños, acompañaremos a Jesús que hace su entrada en Jerusalén como había sido profetizado muchos siglos antes. Pero, no lo olvidemos, el triunfo de Jesús es un triunfo sencillo. Se contentará con un pobre animal por trono. Además, conocemos ahora que aquella entrada triunfal fue, para muchos, muy efímera. Los ramos verdes se marchitaron pronto. El hosanna entusiasta se transformó, cinco días más tarde, en un grito enfurecido: ¡crucifícalo, crucifícalo! Qué diferentes son los ramos verdes y la cruz. Las flores y las espinas. A quien antes le tendían por alfombra sus propios vestidos, a los pocos días lo desnudan y se los reparten.
Contemplar el paso, la escena de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén nos pedirá, pues, a cada uno de nosotros coherencia y perseverancia. Ahondar en nuestra fidelidad para que nuestros propósitos no sean luces que brillan momentáneamente y pronto se apagan. Sí, hermanos, desde mañana deberemos esforzarnos en que nuestros ramos, que son brotes nuevos de propósitos santos, no se nos marchiten en la manos y se conviertan en ramas secas.
Lunes Santo.
A ello, nos ayudará, el Lunes Santo contemplar a la Madre en su misterio de dolor. Por nuestra Villa procesionaremos con la Piedad, que partirá de un centro tan querido como es la residencia de San José.
Será el primer día de nuestra Semana grande, de nuestra Semana Santa. Para Cristo se acerca el momento para el que ha venido, para el que se ha encarnado. Es significativo, pues, que en ese día los ojos de los burgenses se vuelvan a contemplar a la Virgen que sufre con el Hijo entre sus brazos.
Sí, hermanos. Es providencial que, a los burgenses y a tantos que en estos días nos van a visitar, les recordemos al inicio de la Semana de pasión y de gloria que Cristo sigue sufriendo. ¿Dónde? ¡En nuestro pueblo! ¡A nuestro lado! Si nos paramos a pensar… si abrimos los ojos del corazón… si no somos insensibles a los gritos de dolor de nuestros hermanos, encontraremos tantos camino del Gólgota: ¡cuántos parados en nuestra Villa! ¡cuántos jóvenes que buscan y no encuentran! ¡cuántos matrimonios rotos! ¡cuántos ancianos solos! ¡cuánta división en las familias! ¡Cuántos sufrimientos entre nosotros! ¡cuántos corazones quebrantados! ¡cuántas vidas rotas!
Con la Madre caminaremos echando la mirada en torno para encomendarle a tantas personas que nos encontraremos (participando o, simplemente, observando) para decirle: Madre de Cristo, intercede por nosotros, preséntale a tu Hijo las necesidades de nuestras gentes, de nuestro pueblo. Madre, que supiste cuidar de tu Hijo en Belén, en Egipto, en Nazaret… ¡también en la hora terrible de Jerusalén!: no nos abandones en nuestra particular pasión; permanece a nuestro lado; recoge la oración de nuestros corazones que se elevan a Dios gritándole: “¡Señor, ten piedad, de nosotros! ¡Ayúdanos, confórtanos, sostennos, llénanos de tu gracia!”.
Martes Santo.
Con este sincero grito de nuestro corazón nos adentraremos en el Martes Santo. Martes Santo, la Soledad procesionará por nuestras calles. La Virgen, cuyo corazón fue traspasado por la espada, se nos presentará ante nuestros ojos rota de dolor pero firmemente asida de su Hijo. Ella, la Virgen de la Soledad, nos hará recordar la soledad de la Virgen: la dulce soledad del momento de la Encarnación; la soledad de la gruta de Belén; la amarga soledad, junto a José, en Egipto; tantos seguros ratos de soledad en los que preguntarle a Dios Padre durante treinta años: “¿cuándo empezará todo, Dios mío?”; la soledad del camino del Calvario en la que nacerá de su corazón maternal esa otra pregunta: “¿cuándo acabará todo, Señor?”.
La soledad de la Virgen. Cuando El Burgo de Osma contemple a la Virgen en este doloroso misterio, deberá volver sus ojos y su corazón, permitidme que hable así, a las soledades de tantos vecinos de sus calles y portales: la soledad de los ancianos sin familia; la soledad del inmigrante, lejos de su patria; la soledad del matrimonio que ha visto apagarse la llama del amor; la soledad de tantos que buscan un sentido de su vida y beben en los mares salados del alcohol o la droga. La Virgen de la Soledad, queridos hermanos, deberá hacernos volver los ojos hacia su Hijo, el ‘Ecce Homo’, abandonado también de todos, excepto del Padre del Cielo. Éste es, hermanos, uno de los grandes infiernos que sufren tantos coetáneos nuestros: la soledad. Llegado este día, Martes santo, pongamos en las manos de la Madre del Cielo a todos los que sufren la tempestad de la soledad y no han encontrado en Cristo el seguro asidero.
Miércoles Santo.
La Virgen de la Soledad. Cristo, el ‘Ecce Homo’, el Siervo doliente, triturado por nuestros pecados. Los Misterios de la Pasión irán desfilando ante nosotros para darnos grandes lecciones. Así sucederá el Miércoles Santo cuando, tras haber celebrado en esta bellísima Seo la Misa Crismal, por la tarde veamos procesionar al Señor, coronado de espinas. Él, el Rey de Reyes, coronado… ¡de espinas! Objeto de burla; abofeteado; desnudado; ridiculizado; coronado. Sin embargo, unas pocas horas más tarde, de su boca oiremos una de las grandes lecciones de la Pasión: “perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen”. Perdón. La Villa vibrará ante… ¡el perdón!
Cristo, es nuestro gran ejemplo. Poco después de la muerte de Cristo, la Escritura nos muestra otro precioso ejemplo de qué es, de verdad, perdonar: “puesto de rodillas exclamó: Padre, no les tengas en cuenta este pecado” (Hch 7, 60). Esteban, el protomártir, según nos narra el Libro de los Hechos inmediatamente, expiró. Lo habían matado pero él fue capaz de perdonar. Se había configurado con el Señor de tal manera que, como afirma San Pablo en su Carta a los Colosenses, perdonó de la manera en la que lo hizo Cristo (cfr. Col 3, 13)
Perdonar… a eso nos moverá nuestra procesión del perdón; sí, hermanos, cuando el perdón es sincero e incondicional libera a la persona que perdona para que disfrute de mayores misericordias regaladas por un generoso Padre celestial que promete derramar en nuestro corazón una “medida buena, apretada, remecida y rebosante” (Lc 6, 38).
Jueves Santo.
Perdonar. El perdón nace del amor. Y el amor nace en Dios; mejor, el Amor es Dios. Así lo sentiremos, una vez más, cuando el Jueves Santo participemos en la Santa Misa en la Cena del Señor.
Jueves santo. Misterio de amor. De amor eterno. Todo en ti, Señor, es así: amor hasta el extremo. Lo dice Juan, al comienzo: los amó; sabiendo que había llegado su hora, lo hizo hasta el extremo. Y llega ya. Es tu hora y la aceptas. Pero antes, das ejemplo. Y te arrodillas. Les lavas, les curas, les limpias… eso es amor, amor eterno. Servid, sed humildes, agachaos, limpiad, curad,… así es mi amor, hacedlo, imitadme, seguid mi ejemplo.
Y, tras eso, la Cena. ¡Cuánto la he deseado!, afirmas. Te creo. Y hoy nos dices lo mismo: lo deseo. Deseas “cenar” conmigo, deseas darme tu Cuerpo, unirte a mí, hacerme eterno. Calmar mi sed, mi sed de todo, del Todo, de Ti. ¿Cuál será nuestra respuesta, hermanos burgenses, hermanos cofrades? Pasa, entra, derrumba la puerta… Pero no, nos pides que te abramos, que seamos libres -para hacernos eternos-. Yo, acepto. Comamos juntos. Y me dices: trae tu cabeza, apóyala en mi pecho. ¿Lo sientes? Es Amor eterno. Así ha de ser el tuyo, me dices: para todos, con todos, ante todo. ¡Pero estamos tan lejos! ¡Cámbianos, Señor! ¡Cámbianos de verdad, por dentro, para ser como Tú: tus mismos sentimientos, tus mismos pensamientos, tu mismo amor… amor eterno!
Y te quedas. Te quedas para siempre. Es la Eucaristía, es el día, el día en que te entregas: en este día, Jueves santo, en misterio; mañana, clavado en el madero. ¿Por qué? ¿Por quién? Por amor, por mí. Y nuevamente nos dices lo mismo: os amo, os quiero. Desde siempre y para siempre. Amor eterno.
El Jueves Santo es el día en el que las calles burgenses, en silencio, como la procesión que las recorrerá, contemplarán el gran Misterio: Cristo, presente para siempre, a nuestro lado; el Eterno, en un pedazo de pan; Dios, en la más pequeña de las nadas. Y el sufrimiento. Lo contemplaremos en silencio: el Huerto. Allí, el Señor velará; sudará sangre; se sentirá tan solo… los suyos, cerca, están durmiendo. Será buen día, hermanos, para confesar que demasiadas veces dormimos ante la angustia ajena; demasiadas veces permanecemos impasibles ante el sufrimiento.
Viernes Santo.
Pero ¿cómo no sentir compasión ante ese Hombre, el Hombre, que yacerá colgado en el madero? Viernes Santo, hermanos. Ese día, desde el alba, diremos: 
La Villa se emocionará al paso de la procesión del Santo Entierro. Cristo, muerto. El Eterno, muerto. Dios, traspasado. El que existía antes de todo, desciende a los infiernos. Sí, hermanos: Cristo, muerto. La tarde de aquel Viernes, cuando la losa de un sepulcro prestado se cerró sobre su cuerpo, nadie habría dado un céntimo por su memoria; nadie habría podido sospechar que su recuerdo perduraría en algún sitio, fuera del corazón de aquella pobre mujer -su madre- que probablemente se hundiría en el silencio del olvido, de la noche y de la soledad.
Sin embargo, veinte siglos después, no fue así. Hoy, la Cruz sigue siendo nuestro orgullo y nuestra gloria. La cruz, después de casi veinte siglos, sigue siendo un misterio para todo aquel que contempla el modo en que Dios quiso salvar a los hombres en Cristo. Pudo escoger cualquier otro camino para decretar nuestra salvación, pero escogió el fracaso, el sufrimiento y la ignominia para declararnos así su amor por nosotros. Es la gran verdad que sostiene la esperanza del cristiano y que hace que ante el misterio de Jesús en la Cruz brote en el corazón de cada creyente una inmensa gratitud y correspondencia a su amor.
Cuando procesionemos con el Santo Entierro recordaremos a todos que Cristo realiza un amor solidario con el hombre por medio del cual comparte destino con nosotros y puede sostener desde dentro del corazón a todo aquél que se ve invadido por el pecado y sus consecuencias, es decir, por el sufrimiento y la muerte. Éste es el estilo de Dios Padre manifestado en Cristo Jesús, el cual al expirar nos entrega su Espíritu para que nosotros, llenos del consuelo que sólo Él puede dar, seamos capaces de dar un sentido a todos los sinsentidos e injusticias que podamos padecer en nuestra vida, y poder dar a los hombres y al mundo un mensaje de esperanza y salvación. Ante la Cruz, la actitud más coherente es la adoración y el inmenso respeto que nos merece un acto tan inmenso de amor.
En esa oración de adoración, bien podremos hacer nuestra esta plegaria de la Liturgia de las horas:
Sábado Santo.
Silencio. Dios calla. Ha muerto. ¿Dios, muerto? ¿El Hijo del Padre, el Verbo eterno, el Amor de los amores, Él que nada malo había hecho, El que nos amó hasta el extremo? ¿Muerto? Y Dios calla, la humanidad espera, cruza los dedos… “no, ahora no; ahora, Señor, no nos dejes… era Él, estuvimos con Él, le vimos levantar muertos, hacer milagros, curar enfermos, predicar a todos, amar a todos, sanar y curar los corazones dolidos, abatidos, separados de ti, enfermos… no puede ser. ¡Habla! ¿Por qué lo has hecho?”. Y Dios calla. Lo ha dicho todo. En Él, en su Hijo, en el Verbo, Dios nos lo ha dicho todo: los amó hasta el extremo (Jn 13, 1)
Y en la Villa, una vez más, miraremos a la Madre. A la Madre, otra vez, contemplando cómo supo sufrir y vencer en su misteriosa soledad. El Hijo, muerto. Aparentemente, la noche ha vencido; no hay ni una sola ventana con luz; sólo queda creer, esperar. Sí, cuando el sábado la losa caiga, no habrá nada de ángeles, nada de voces del Padre. Sólo la noche y el sonar de los latigazos en los oídos, y las carcajadas, y las blasfemias y las risas; sólo el golpe final de la piedra, cerrándose. ¡Qué lejos queda ahora lo de Belén, también para la Madre! Y es que, en la noche, no hay nada. Sólo la noche. Pero es verdad… se vislumbra la certeza de que el sol está al fondo y volverá mañana.
El sábado, anochecerá. Después del dolor del Viernes Santo, volverá la calma. La calma nocturna, pero calma al fin y al cabo. Ya sólo quedará esperar y ver la puerta que se abre y sus ojos que brillan. Y de noche, muy de madrugada, podremos preguntar a aquella mujer que tanto lo amaba:
 Domingo de Pascua.
La Pascua. El Paso del Señor. La Luz. La Paz.  La Alegría.
De nuevo, y para siempre, Él.
Los ortodoxos en Jerusalén celebran con especial gozo este Día, la Pascua, EL Día. Durante la noche anterior, e incluso antes del atardecer, ya está abarrotada la basílica de creyentes que esperan ansiosos la hora de esa resurrección. Allí oran unos, duermen otros, esperan todos. Y poco después del alba, el patriarca ortodoxo de Jerusalén penetra en el pequeño edículo que encierra el sepulcro de Jesús. Se cierran sus puertas y allí permanece largo rato en oración, mientras crece la ansiedad y la espera de los fieles. Al fin, hacia las seis de la mañana, se abre uno de los ventanucos de la capillita del sepulcro y por él aparece el brazo del patriarca con una antorcha encendida. En esta antorcha encienden los diáconos las suyas y van distribuyendo el fuego entre los fieles que, pasándoselo de unos a otros, van encendiendo todas las antorchas. Sale entonces el patriarca del sepulcro y grita: ¡Cristo ha resucitado! Y toda la comunidad responde: ¡Aleluya!
Y en ese momento se produce la gran desbandada: los fieles se lanzan hacia las puertas, hacia las calles de la ciudad con sus antorchas encendidas y las atraviesan gritando: ¡Cristo ha resucitado, aleluya! Y quienes no pudieron ir a la ceremonia encienden a su vez sus antorchas y como un río de fuego se pierden por toda la ciudad.
Impresiona la ceremonia por su belleza. Pero aún más por su simbolismo. Eso deberíamos hacer los cristianos todos los días de Pascua y todos los días del año, porque en el corazón del creyente siempre es Pascua: dejar arder las antorchas de nuestras almas y salir por el mundo gritando el más gozoso de todos los anuncios ya que Cristo ha resucitado y, como Él, todos nosotros resucitaremos.
¡Aleluya, aleluya!, éste es el grito que, desde hace veinte siglos, diremos ese Día los cristianos, un grito que traspasa los siglos y cruza continentes y fronteras. Alegría, porque Él resucitó. Alegría para los niños que acaban de asomarse a la vida y para los ancianos que se preguntan a dónde van sus años; alegría para los que rezan en la paz de las iglesias; alegría para los solitarios que consumen su vida en el silencio y para los que gritan su gozo en la ciudad.
Revive Cristo dentro de los que le aman. Y su resurrección es un anuncio de mil resurrecciones: la del recién nacido que ahora recibe las aguas del bautismo, la de los dos muchachos que sueñan el amor, la del joven que suda trabajando, la de ese matrimonio que comienza estos días la estupenda aventura de querer y quererse, y la de esa pareja que se ha querido tanto que ya no necesita palabras ni promesas. Sí, resucitarán todos, incluso los que viven hundidos en el llanto; los que ya nada esperan porque lo han visto todo; los que viven envueltos en violencia y odio; y los que de la muerte hicieron un oficio sonriente y normal.
No lloréis a los muertos como los que no creen. Quienes viven en Cristo arderán como un fuego que no se extingue nunca. Acercaos al Pan, burgenses, que en el altar anuncia el banquete infinito; a ese Pan que es promesa de una vida más larga; a ese Pan que os anuncia una vida más honda. El que resucitó volverá a recogeros, nos llevará en sus hombros como un Padre querido, como una madre tierna que no deja a los suyos. Recordad, recordadlo: no nos ha dejado solos en un mundo sin rumbo. Hay un sol en el cielo y hay un sol en las almas.
En ese Día, hermanos, al quitar en nuestra plaza el manto a la Virgen y hacerle lucir el manto de la alegría, Cristo volverá a recordarnos: amigos míos, no temáis, no lloréis como los que no tienen esperanza. ¡No! Él no dejará a los suyos en la estacada de la muerte. Su resurrección fue la primera de todas. Él es el capitán que va delante de nosotros. No tengáis miedo. No temáis. 
7 03, 2013

LA ACADEMIA DOMINICANA DE GENEALOGÍA Y HERÁLDICA.

Por |2020-11-13T03:45:41+01:00jueves, marzo 7, 2013|

TRAYECTORIA DE UNA INSTITUCIÓN.
 
Por D.Luís José Américo Prieto Nouel.
Escudo de la Academia Dominicana de Genealogía y Heráldica. Dentro del escudo, en la parte superior, la bandera dominicana, abajo un árbol como símbolo de la familia, y a la derecha un galeón español, vehículo en el que vinieron los primeros navegantes a nuestra isla.
Como ya comentamos en este blog, la Academia Dominicana de Genealogía y Heráldica fue fundada el 27 de febrero de 2004, por un grupo de investigadores dominicanos y españoles, e incorporada al Poder Ejecutivo de la República Dominicana para darle personalidad jurídica dentro del territorio nacional y en el mundo.
El 27 de febrero del 2013, la academia renueva su Junta Directiva para hacerla más operativa debido a la ausencia de algunos de sus fundadores, ya porque hayan establecido residencia fuera del país o porque se encuentren inmersos en otras actividades personales que no les permiten asistir a las reuniones y actividades ordinarias de la misma.
La actual Junta Directiva 2013-2014 ha quedado conformada de la siguiente forma:
1.-Presidente: Ing. Electromecánico Luis José Américo Prieto Nouel.
2.-Primer VicePresidente: Dr. Miguel Isaías Ortega Peguero.
3.-Segundo VicePresidente: Dra. Hanny Charlotte Mateo Goicochea.
4.-Secretario: Ing. Civil Antonio José Ignacio Guerra Sánchez.               
5.-Tesorera: Lic. Altagracia Morel Jaquez.
6.-Bibliotecario: Ing. Civil Félix Antonio Disla Gómez.
7.-Primer Vocal: Ing. Jan Marcel Piña Croes.
8.-Segundo Vocal Sr. Carlos Alonso Salado.
9.-Tercer Vocal –Enc. Asuntos Internacionales: Lic. Joan Manuel Ferrer Rodríguez.
Desde su fundación, la academia ha tratado de incorporarse dentro del mundo genealógico internacional, efectuando actividades tanto en el territorio nacional como fuera del país.
Las primeras actividades se realizaron en compañía del Dr. Francisco Manuel de las Heras y Borrero, por aquellos entonces residente en República Dominicana, y promotor de la fundación de esta academia. Junto a él ,  los demás fundadores participábamos en las «Tertulias Diplomáticas» en “Quinta Dominicana” y colaborábamos en la elaboración de la publicación de los artículos “Diplomacia Internacional” en la “Revista Ritmo Social”, del Periódico más antiguo y de mayor tirada nacional “Listín Diario”, que culminaron en un majestuoso libro que recoge todas estas publicaciones periodísticas.
Curso de  Derecho Premial y Genealogía, impartido en la Universidad UNAPEC. Don Francisco M. de las Heras, Director, Don César Caracas, Jefe de Estudios, Don Dennis Simó, Rector UNAPEC, Don Luis José Prieto Nouel, Presidente ADGH, 2004-2010.  Año2004.
Dentro del curso Sobre Derecho Premial y Genealogía, que realizáramos en la Universidad APEC, dirigido por Francisco Manuel y contando con la asistencia del autor de estas letras, que en ese entonces fungía como Presidente del Instituto Dominicano de Genealogía, se fraguó el nacimiento de esta institución.
Acto de recibimiento de Caballeros y Damas en la I.O.H. de Carlos V, Capítulo de Santo Domingo, Don Enrique de Borbón, Don Antonio José Ignacio Guerra Sánchez, Secretario ADGH y su señora esposa, Don Luis José Américo Prieto Nouel y su señora esposa. Año2005.
La Academia de Genealogía y Heráldica participó activamente en la creación del Capítulo Dominicano de la I.O.H. de Carlos V, así como en la posterior investidura de Caballeros y Damas de esa Hermandad, que se celebró bajo la presidencia de D. Enrique de Borbón, quién posteriormente sería nombrado protector de nuestra Academia. Del mismo modo impulsa la creación del Capítulo Dominicano de la Asociación de Caballeros Hijosdalgo descendientes de la casa Troncal de los Doce Linajes de Soria.
Asistentes a la XIII Reunión Americana de Genealogía, en el Hotel Santo Domingo. Director Dr. Ramiro Ordoñez Jonama. Presidente de la Academia Guatemalteca de Estudios Genealógicos, Heráldicos e Históricos. Año 2005.
La academia realiza su primera actividad internacional asistiendo y participando con la ponencia “Los Nouel una familia francesa en América.Investigación genealógica», en la XIII Reunión Americana de Genealogía en Guatemala, donde solicita la sede para la próxima reunión en Santo Domingo, lo cual no fue posible. Esta reunión fue coordinada por nuestro querido amigo el Dr. Ramiro Ordóñez Jonama.

Asistentes a las XIV ReuniónAmericana de Genealogía celebrada en Lima.

La Institución participó activamente en la XIV Reunión Americana de Genealogía, celebrada en la Real Ciudad de Lima, Perú, donde el que escribe estas líneas  pronunció la charla “El legado familiar de Esteban Santos Prieto Casas y Carmen Buenaventura Peña Peña, en San Pedro de Macoris. Investigación genealógica». Estuvo  acompañado además de por su esposa, la Arquitecto Gloria Villegas de Prieto, por  su Presidente de Honor el Lic. Fernando Cavada y Paris, Conde de la Vega del Pozo, y del entonces Embajador de la Soberana Orden de los Caballeros de Malta en la República Dominicana, el Lic. José Luis Rodríguez Villacañas y López de Haro.  En esta reunión se solicita de nuevo la sede para realizar la siguiente Reunión Americana de Genealogía en Santo Domingo, oportunidad en la que le fue concedida la tan deseada  petición. Dicha reunión fue coordinada por el Dr. James Jensen de Souza Ferreira.

Asistentes a la XV Reunión Americana de Genealogía,  frente a la Basílica Catedral Primada de América de Nuestra Señora María de la Encarnación. Director Ing. Luis José Américo Prieto Nouel, Presidente de la Academia Dominicana de Genealogía y Heráldica.Año 2009.
Como ya es sabido, la Academia organizó la XV Reunión Americana de Genealogía ( 2009)  celebrada en las ciudades de Santo Domingo, Santiago y la Romana, con sede en un resort de Juan Dolio, Provincia de San Pedro de Macorís, donde los asistentes fueron declarados como»Visitantes Distinguidos de las ciudades de Santo Domingo y Santiago», primera ciudad del Nuevo Mundo y el primer Santiago de América, por las autoridades edilicias correspondientes a estas dos nobles ciudades americanas enclavadas en la Republica Dominicana, la tierra que más amó Colon y el destino turístico más guardado del Caribe. 

Sello Postal alusivo a la celebración de la XV Reunión Americana de Genealogía, en suelo dominicano. Año 2009.

Momento en que se emite oficialmente el sello de la XV RAG, el Director del Imposdom Dr. Modesto Guzmán, el Ing. Luis José Prieto y a su izquierda el Presidente Confederación Internacional de Genealogía y Heráldica Mr. Michell Teillard d’Eyre y el Presidente de la Confederación Iberoamericana de Genealogía y Heráldica Dr. Yves de la Goublaye de Menorval. Año 2009.

Reunión que contó con la presencia de gran parte de los más afamados y reputados investigadores de los continentes americano y europeo, destacando la presencia del Presidente, Vicepresidente y Secretario de la Confederación Internacional de Heráldica y Genealogía, Mr. Michelle Teillard d’Eyre, Mr. Yves de la Goublaye de Menorval y Mr. Pier Felice degli Uberti respectivamente. Conmemorando el evento, el Instituto Postal Dominicano, edita un Sello Postal Conmemorativo.

Asistentes a la XV Reunión Americana de Genealogía,  frente a la Marina de Casa de Campo en La Romana. Director Ing. Luis José Américo Prieto Nouel, Presidente de la Academia Dominicana de Genealogía y Heráldica.Año2009.
Asistentes a la XV Reunión Americana de Genealogía,  frente al Monumento a los Héroes de la Restauración en Santiago. Director Ing. Luis José Américo Prieto Nouel, Presidente de la Academia Dominicana de Genealogía y Heráldica, Año 2009.
En el 2010 dentro de las actividades del Bicentenario de México, el Ing. Felix Disla y el Ing. Luis José Prieto Nouel participaron en la XVI Reunión Americana de Genealogía celebrada en Morelia, México, reunión coordinada  por el Dr. Javier Sanchíz Ruíz.
Miembros de la Real Academia Matritense Asistentes a la XVI Reunión Americana de Genealogía,  en el Centro Cultural Clavijero, Morelia México. Directores Dr. Javier Sanchíz y la Lic. Amaya Garritz Ruiz, Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional de México UNAM. Año 2010.
En el 2011, la Academia, vuelve  a participar en la XVII Reunión Americana de Genealogía en la ciudad de Quito, Ecuador, ubicada en las altas montañas andinas del centro del mundo, donde nuestro Miembro de Número Lic. Joan Manuel Ferrer Rodríguez participó con la ponencia “Los Roco-Campofrío de Alcántara y sus ramas sucedáneas”.
Asistentes a la XVII Reunión Americana de Genealogía, en el centro del mundo, Quito, Ecuador. Directora Dra. Marcia Stacey Chiriboga de Valdivieso, Encargado de Eventos de la Sociedad Ecuatoriana de Genealogía. Año2011.
Asistentes de la ADGH y del IDG a la puesta en circulación del primer libro de la ADGH del Ing. Felix Antonio Disla Gomez, “Los Gomez Alfonso, una familia dominicana de origen boricua cubano”. Año 2011.
Ese mismo año la Academia celebró el Primer Simposio de Genealogía e Historia en Santo Domingo, contando con la cooperación de la Sociedad Puertorriqueña de Genealogía y las Sociedades Genealógicas de las Islas Vírgenes Americanas.
Primer Simposio de Genealogía e Historia, celebrado en Santo Domingo con la colaboración de la Sociedad Puertorriqueña de Genealogía y las Sociedades Genealógicas de las Islas Vírgenes Americanas.Año 2011.
En el mismo participaron los genealogistas Antonio Guerra, Fermín Álvarez y Joan Manuel Ferrer como expositores, junto a afamados investigadores puertorriqueños y procedentes de las Islas Vírgenes.
Luis José Prieto Nouel, Presidente de la ADGH, asiste a la celebración de los 60 Años de la fundación de la Academia Costarricense de Estudios Genealógicos y Heráldicos, cuyo presidente fue el Dr. Yves de la Goublaye de Menorval. Año 2012.
Nuestra Institución asistió y participó activamente en la Celebración del 60 Aniversario de la fundación de la Academia Costarricense de Genealogía y Heráldica, en la hidalga ciudad de Alajuela, en compañía del Presidente de la Academia Nicaragüense de Genealogía y Heráldica y de su presidente el Dr. Yves de la Goublaye de Menorval y García Quiroz.
Segundo Simposio Genealogía e Historia, celebrado en el Viejo San Juan de Puerto Rico, con la colaboración de la ADGH y las Sociedades Genealógicas de las Islas Vírgenes Americanas.
El año pasado, con gran éxito, el Ministerio de Cultura a través de la Editora Nacional, publicó la obra “Los Gómez Alfonso una familia cubana – boricua en la Republica Dominicana” de la autoría de nuestro Miembro de Número el Ing. Félix Disla Gómez.
Junto con la Lic. Hanny Mateo, la Academia  participó en el Segundo Simposio de Genealogía e Historia celebrado en 2012 en el Viejo San Juan de Puerto Rico.
Patio español de la ADGH. Desde el 2008 la academia disfruta de un espacioso local donde celebra sus actividades.
Sala de estar de la ADGH.
Como todos los seguidores de este blog conocen, desde el 2008 la Academia dispone de una vieja casa colonial que se usa de manera usufructuaria para efectuar las actividades de la Institución, como archivo y biblioteca. Instalaciones que han sido visitadas por numerosos genealogistas e investigadores internacionales.

Biblioteca Dr. Victor M. Villegas en la ADGH.

Ese mismo año, el Dr.Ing. Antonio José Ignacio Guerra Sánchez, Secretario fundador de la Academia Dominicana de Genealogía y Heráldica es nombrado, por el Poder Ejecutivo del gobierno del Presidente Dr. Leonel Fernandez,  Presidente del Patronato del Archivo General de la Nación. Órgano compuesto por diversas personalidades oficiales, intelectuales y comerciantes. Instituido con el único fin de resguardar el acervo histórico cultural de nuestros documentos históricos . Durante la conmemoración del Bicentenario de Duarte imparte unas charlas mensuales sobre “Duarte y sus compañeros de La Trinitaria” sacando a la luz datos inéditos de los mismos, fruto de una concienzuda investigación. Aclarando muchos conceptos oscuros, ocultos y olvidados.
Patronato de Conservación del Archivo.
Recorte de prensa que recoge la noticia ( Listín Diario).

La noticia se difunde en la prensa digital.

Esta Institución, como conocen todos los lectores de este blog, movida sin intereses lucrativos y con el único objetivo de fomentar la realización de estudios genealógicos e históricos, pese a su corto tiempo de vida, va cumpliendo todos sus objetivos  con especial brillantez. Metas que sin lugar a dudas redundarán en éxitos futuros.

Fundadores de la ADGH en la Quinta Dominica. Luis Jose Prieto Nouel, Francisco de las Heras, Manuel Fuertes, Antonio Guerra, Eduardo Hued, Guillermina Cruz, Jail Aurich, Hector Brea y Jose Luis Rodriguez Villacañas.
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