El blog DOCE LINAJES DE SORIA supera los CUATRO MILLONES Y MEDIO de visitas. Simplemente GRACIAS a todos nuestros lectores y colaboradores
Como administrador-redactor del mismo, comunico con gran satisfacción que hemos superado con creces a fecha de hoy los CUATRO MILLONES QUINIENTAS MIL VISITAS en el blog de La Casa Troncal de los Caballeros y Damas Hijosdalgos de Los Doce Linajes de Soria
Concretamente estamos en estas cifras en nuestro contador de visitas del blog a las 12:15 horas del día 17 de Octubre de 2015
Es decir: CUATRO MILLONES QUINIENTAS TRES MIL SETECIENTAS NOVENTA Y TRES VISITAS
Conferencia «Actualidad de una institución milenaria: La Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén» por el Excmo. Sr. D. Luis Valero de Bernabé y Martín de Eugenio, Caballero Gran Cruz de la Orden y Marqués de Casa Real.
El próximo 24 de octubre, tendrá lugar en Villarrobledo el II Encuentro Regional de Cofradías del Santo Sepulcro de Castilla-La Mancha. Dentro de los actos organizados para la jornada, se encuentra la conferencia «Actualidad de una institución milenaria: La Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén» por el Excmo. Sr. D. Luis Valero de Bernabé y Martín de Eugenio, Caballero Gran Cruz de la Orden y Marqués de Casa Real.
Se trata de la historia de una Orden de Caballería, cuasi milenaria, trazada desde sus orígenes el ser fundada en Jerusalén por Godofredo de Bouillon en 1098, con ocasión de la Primera Cruzada, hasta la actualidad. Se trata de su evolución desde el caballero de brillante armadura, que acudía con su espada a defender el Santo Sepulcro hasta la actualidad. Una Orden de Caballería que ha cambiado la fuerza de las armas por la solidaridad fraternal, sin perder por ello su carácter de custodios del Santo Sepulcro, pues éste sigue estando tan amenazado como antaño Se combate ahora mediante el testimonio personal y el compromiso de defender y sostener la presencia cristiana en Tierra Santa, manteniendo al Patriarcado Latino de Jerusalén, sufragando sus gastos de personal y manteniendo los templos, universidad, escuelas, seminario, y centros asistenciales del Patriarcado. Ya que sus diocesanos palestinos carecen de la capacidad económica para mantenerlo.
Se adjunta cartel del Encuentro y de la conferencia, así como del programa de la jornada.
Si alguien estuviera interesado en asistir, puede indicarlo a través del correo electrónico: secretario@santosepulcrovillarrobledo.org
La extraña y humillante muerte de Don Juan de Austria, el héroe de Lepanto
D. Alfredo López Ares, colaborador habitual de este blog de la Casa Troncal de Los Doce Linajes, nos remite este interesante artículo publicado en ABC
ESPAÑA / HISTORIA
La extraña y humillante muerte de Don Juan de Austria, el héroe de Lepanto
CÉSAR CERVERA
Día 27/02/2015
Nacido un 24 de febrero de hace 470 años, el hijo bastardo de Carlos I terminó sus días en un insalubre campamento militar en Flandes víctima de una fallida operación de hemorroides. El tifus, o quizás un posible envenenamiento, contribuyeron al deterioro de su salud
Don Juan de Austria tardó varios meses en tomar posesión de su cargo de gobernador de Flandes, un territorio integrado en el Imperio español. En contra de las órdenes de su hermano Felipe II para viajar a Bruselas de inmediato, el héroe de Lepanto se dirigió a la Corte a negociar las condiciones en persona. No es que rechazara el nombramiento del Rey, ni podía hacerlo, pero sabía bien que la situación allí era inmensamente complicada y que para acabar con la rebelión en la zona eran necesarios unos recursos que se les había negado a sus predecesores en el cargo.
Finalmente, el hijo bastardo de Carlos I de España marchó al epicentro de la rebelión cargado de promesas del Monarca, solo para presenciar cómo éstas eran incumplidas una por una. Tras caer en una profunda depresión y verse aislado luego del misterioso asesinato de su secretario Escobedo en Madrid, Don Juan de Austria sufrió en 1578 un indigno final para un héroe de su prestigio: una hemorroide mal operada dio el golpe final a un cuerpo castigado desde hace meses por el tifus.
La situación en Flandes, durante la conocida guerra de los Ochenta años, alcanzó uno de sus momentos más críticos poco antes de la llegada de Don Juan de Austria. En 1573, Luis de Requesens, también destacado en la batalla de Lepanto, había sido nombrado como nuevo gobernador de Flandes en sustitución del severo Gran Duque de Alba. Si bien el catalán no gozaba del talento militar de su predecesor, la debilidad de la Hacienda Real obligaba a abrazar una solución pacífica. Antes de partir para Bruselas, el nuevo gobernador publicó una amnistía general, abolió el Tribunal de Tumultos –símbolo de la represión española– y derogó el impuesto de las alcabalas. No obstante, el cambio de estrategia de la Monarquía hispánica fue interpretado entre las filas rebeldes como un síntoma de flaqueza, y, a finales del otoño de 1573, Requesens tuvo que recurrir nuevamente a las armas para imponer su autoridad.
Cuando las operaciones militares empezaban a dar sus frutos, Luis de Requesens falleció de forma inesperada en Bruselas el 5 de marzo de 1576, a causa posiblemente de la peste, dejando por primera vez inacabada una tarea encomendada por su Rey y amigo Felipe II. La rapidez con la que se propagó la enfermedad imposibilitó que el Comendador de Castilla pudiera dejar orden de su sucesión y fue el conde de Mansfeld quien se hizo cargo temporalmente del caos. Los dos años que tardó el siguiente enviado del Rey, Don Juan de Austria, en alcanzar Bruselas fueron fatales: un motín general de las tropas españolas asoló el sur y la desobediencia completa se extendió por norte de los Países Bajos.
Flandes, una tumba de héroes españoles
Felipe II consideró que su hermano era el hombre idóneo para encauzar la situación en Flandes y se lo transmitió en una carta fechada en mayo de 1576: «Confío en vos, hermano mío, que desde que os informéis del estado de los negocios en los Países Bajos dedicaréis vuestra fuerza y vuestra vida a un negocio tan importante para el honor de Dios y el bienestar de su religión. Y como están en peligro, no hay sacrificio que deba evitarse para salvarlos» .
Nacido el 24 de febrero de 1545 (aunque otras fuentes consideran que pudo ser en 1547), Juan de Austria gozaba a sus 30 años de un gran prestigio a nivel europeo gracias a su actuación en la batalla de Lepanto, donde ejerció el mando de la escuadra cristiana. Era un hombre muy apreciado por la Europa católica y menos expuesta a la leyenda negra que las propagandas holandesa, francesa e inglesa arrojaban contra España. Si el Rey veía en la elección del militar español la mejor opción posible, no debía creerlo igual Don Juan de Austria, que retrasó al máximo el viaje e incluso acudió a la Corte para reunirse en privado con su hermanastro. Pese a que había desobedecido sus instrucciones, el Rey abrazó a Don Juan de Austria de forma efusiva a su llegada y cedió en todas las cuestiones que planteó su hermano, siempre recordándole que la Real Hacienda se encontraba muy debilitada tras la suspensión de pagos ordenada el año anterior.
Casi dos años después del fallecimiento de Requesens, el nuevo gobernador llegó el 3 de noviembre a Luxemburgo –en ese momento la zona más leal al Rey– disfrazado de criado morisco de un noble italiano. Solo un día después se produjo el Saqueo de Amberes por parte de las descontroladas tropas españolas. Este hecho puso a todas las provincias en contra de la corona, lo cual se materializó en la firma de la Pacificación de Gante. Con órdenes de poner en marcha una estrategia sin usar la fuerza, Don Juan de Austria se encontró atrapado en el peor de los escenarios posibles: todos unidos contra los hispánicos.
A modo de concesión para recuperar la fidelidad de los nobles moderados, el nuevo gobernador retiró a los tercios españoles del país en abril de 1577. Pagó los atrasos a los soldados con el dinero que el Papa Gregorio XIII le había entregado tras la batalla de Lepanto y pidiendo varios préstamos personales. Además, firmó el Edicto Perpetuo, un documento que eliminaba la Inquisición y reconocía las libertades flamencas a cambio del reconocimiento de la soberanía de la Corona española y la restauración de la fe católica en el país. Sin embargo, la situación se deterioró todavía más. A pesar de que se tomaron medidas que aseguraban la tolerancia religiosa, se incrementó la autonomía política y se reconoció a Guillermo de Orange –el cabecilla de la rebelión– como estatúder de Holanda y Zelanda, al tiempo que los Estados Generales reconocían a Don Juan como gobernador, las provincias norteñas prosiguieron en su actitud rebelde.
«Me consideran persona colérica y yo los tengo por bravísimos bribones»
El hijo de Carlos I descubrió que Guillermo de Orange, lejos de respetar lo firmado, tramaba apresarle o incluso asesinarle para descabezar una vez más la autoridad española en los Países Bajos. Con solo una veintena de soldados bajo su cargo, Don Juan de Austria abandonó Bruselas apresuradamente y tomó por sorpresa la fortaleza de Namur, desde donde pidió inútilmente ayuda a Felipe II. «Los españoles están marchándose y se llevan mi alma consigo, pues preferiría estar encantado de que esto no suceda. Ellos (la nobleza local) me tienen y me consideran una persona colérica y yo los aborrezco y los tengo por bravísimos bribones», escribió Don Juan de Austria a su amigoRodrigo de Mendoza sobre la situación desesperada que estaba viviendo. Pero no fue hasta el verano de 1577, cuando una tregua secreta en la guerra del Imperio español contra los turcos liberó los recursos militares necesarios para reanudar la guerra en Europa, que el Rey autorizó el regreso de los tercios españoles.
A principios de 1578, alcanzaron Flandes cerca de 20.000 soldados, encabezados por Alejandro Farnesio –sobrino y amigo de la adolescencia de Don Juan–, con la intención de recuperar el terreno que Guillermo de Orange había arrebatado con sus artimañas políticas. El 31 de enero de 1578, los tercios viejos derrotaron a los Estados Generales en la batalla de Gembloux, consiguiendo así que gran parte de los Países Bajos del Sur volvieran a la obediencia al Rey, entre ellos la provincia de Brabante. No en vano, dos ejércitos invadieron el Flandes español: uno francés desde el Sur –al mando del duque de Anjou– y otro desde el Este –al mando de Juan Casimiro y financiado por la reina Isabel de Inglaterra–. El vencedor en Lepanto estimaba que para frenar sendos ataques iba a requerir que su hermano le enviara más recursos. Así, instó a su secretario, Juan de Escobedo, que estaba en España, para que lograra que más dinero.
¿Quiso ser Rey de Inglaterra?
Mientras negociaba el envío de más tropas y dinero a los Países Bajos, se produjo el asesinato de Escobedo el 31 de marzo de 1578. Un crimen planeado por Antonio Pérez, con la aprobación del Rey, que tenía como trasfondo la desconfianza que había en la Corte hacia Don Juan de Austria. El oscuro secretario del Rey Antonio Pérez había convencido a Felipe II de que su hermano tramaba a espaldas suyas atacar Inglaterra y casarse con María Estuardo. Curiosamente, el fallecido Juan de Escobedo había sido destinado por Pérez a la misión de espiar a Don Juan de Austria, pero terminó por confiarle su lealtad.
Por supuesto, nunca se ha encontrado indicio alguno de que Don Juan de Austria tuviera la intención de traicionar a su hermano. Si bien es cierto que el hermanastro del Rey guardaba la ambición de encabezar un ataque contra Inglaterra, lo hacía por indicación del propio Felipe II y del Papa Gregorio XIII, que planeaban casarle con María Estuardo o incluso con la Reina Isabel I una vez invadidas las islas. Precisamente por ello, al conocer las circunstancias de la muerte de su secretario, Don Juan cayó en un estado de depresión al tiempo que contraía el tifus o fiebre tifoidea.
Su estado de salud se agravó a finales de septiembre, estando en su campamento en torno a la sitiada Namur. Según el testimonio deDionisio Daza Chacón –su médico personal en la batalla de Lepanto– una fallida operación de hemorroides y el debilitamiento causado por el tifus acabaron con la vida del español: «El remedio de tratar las almorranas con sanguijuelas es más seguro que el rajarlas ni abrirlas con lanceta, porque de rajarlas algunas veces se vienen a hacer llagas muy corrosivas, y de abrirlas con lanceta lo más común es quedar con fístula y alguna vez es causa de repentina muerte; como acaeció al serenísimo Don Juan de Austria, el cual, después de tantas victorias (…) vino a morir miserablemente a manos de médicos y cirujanos, porque consultaron y muy mal darle una lancetada en una almorrana». Las fuentes del periodo relatan que la negligencia médica de esos cirujanos militares provocó una fuerte hemorragia en el cuerpo del general y le desangró en cuestión de cuatro horas.
Guillermo de Orange afirmó que había sido envenenado por Felipe II
Haciendo caso a las fuentes médicas del periodo no caben más especulaciones sobre la causa última de su fallecimiento –más sabiendo que Don Juan sufrió mucho de esta dolencia al igual que Carlos I–, pero si las hay sobre el supuesto tifus que padeció en los últimos meses de su vida. En la «Apología» de Guillermo de Orange y otros textos propagandísticos de los rebeldes se asegura, sin pruebas, que fue envenenado por orden de su hermano o del mismo Alejandro Farnesio, quien anhelaba ocupar su cargo. Casi con toda seguridad se trata de una falacia sin fundamento. Pero también se ha especulado con que fue Guillermo de Orange quien suministró algún tipo de veneno al general español. De hecho, pocos meses antes de su muerte, Bernardino de Menzona, embajador de Londres, había enviado un dibujo-retrato de un asesino a sueldo contratado por Isabel Tudor y Guillermo de Orange para eliminar a Don Juan de Austria. El gobernador de Flandes apresó al individuo al descubrirlo dentro de una delegación diplomática durante una audiencia.
Viendo cerca su muerte, el victorioso en Lepanto nombró sucesor en el gobierno de los Países Bajos a su sobrino Alejandro Farnesio y escribió a su hermano pidiéndole que respetase este nombramiento y que le permitiera ser enterrado junto a su padre. No en vano, en el momento de su muerte, el 1 de octubre, Don Juan de Austria se encontraba aislado políticamente y profundamente herido en su espíritu por la falta de confianza que le había transmitido Felipe II. Solo al fallecimiento de su hermano, el Rey se percató de la perniciosa manipulación que estaba ejerciendo Antonio Pérez sobre él y, en consecuencia, de la injusticia que había cometido.
El cadáver de Don Juan de Austria fue trasladado a España, después de ser seccionado en tres partes para evitar que pudiera caer en manos enemigas y posteriormente unido de nuevo. Según las fuentes, el estado de sus restos tras el viaje era bastante calamitoso, faltándole la punta de la nariz y otras partes. Y como queriendo redimirse del injusto trato que le dio en sus últimos años de vida, Felipe II levantó una espectacular escultura para cubrir su tumba en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Un obsequio para un hombre que no dejó nada en su testamento, «porque nada poseía en el mundo que no fuese de su hermano y señor el Rey».
Seminario La Corte Santa. Arte, política y religión en torno a la «Pietas Hispanica» y la figura de Fernando III en la corte de los Austrias
Publicamos hoy el programa y el cartel del seminario La Corte Santa. Arte, política y religión en torno a la «Pietas Hispanica» y la figura de Fernando III en la corte de los Austrias, que nos remite amablemente Don José Luís Sampedro Escolar.
Organizado por el Comité Español de Historia del Arte en colaboración con la Real Hermandad de Caballeros de San Fernando, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Fundación Universitaria Española, la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, el Ministerio de Economía y Competitividad y Deutscher Akademischer Austausch Dienst (DAAD).
Tendrá lugar los próximos días 29 y 30 de octubre en las sedes madrileñas de la Fundación Universitaria Española (C/Alcalá, 93, telf.: 91 431 11 22), y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (C/ Alcalá, 13, telf.: 91 524 08 64).
El Señorío y Solar de Valdeosera el pasado 12 de octubre de 2015.
El Señorío y Solar de Valdeosera el pasado 12 de octubre de 2015.
El pasado doce de Octubre, se celebró la junta anual de los Nobles Señores Diviseros del muy Ilustre e Infanzonado Señorío y Solar de Valdeosera.
Exponemos varias fotografías tomadas gentilmente por el padre Antonio Arnedo, párroco de Laguna que ofició la misa.
La Maestranza de Castilla hace donación de una bandera nacional a Navalcarner (Madrid)
Maestranza de Caballería de Castilla
En una plaza pública de Navalcarnero (Madrid) ha ondeado desde hace años una hermosa y grande Bandera Nacional, hasta que el pasado 12 de octubre, debido a su deterioro, ha sido preciso retirarla. El hecho ha causado gran sentimiento entre los vecinos, máxime cuando se han suscitado por parte de algunos politiquillos locales algunas suspicacias sobre la conveniencia de reponer el paño.
Enterada la Maestranza de Caballería de Castilla, con la urgencia del caso ha tomado el acuerdo de ofrecer al Ayuntamiento de Navalcarnero la donación de una bandera nueva, más otra de Castilla que también ondeaba allí y se había deteriorado igualmente. Todo ello en atención a que la Villa de Navalcarnero está situada en lo que es la antigua Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.
El día 14 de octubre, la bandera ha sido entregada en mano por nuestro Diputado Decano el Vizconde de Ayala al concejal de Navalcarnero, y caballero maestrante, don José Felipe Garrido Escudero, quien la llevó por la tarde a manos del Alcalde. Y el día 15 de octubre hemos tenido la satisfacción de saber que el propio Alcalde don José Luis Adell, asistido por los portavoces de los Grupos del Gobierno, don Juan Luis Juárez (PSOE), doña María Jaime (Cambiemos) y don Juan Santos (independiente), ha procedido a izarla en su mástil, para orgullo de los vecinos, y de todo buen español.
¡Viva España! ¡Viva el Rey!
DOMINGO DULCE «El riojano que salvó a Isabel II de ser secuestrada»; por D. Rafael Portell Pasamonte
Para el Blog de la Casa Troncal de Los Doce Linajes de Soria; D. Rafael Portell Pasamonte, Vicerrector de la Academia de Genealogía, Nobleza y Armas de Alfonso XIII; nos remite este interesantísimo artículo de su autoría, que fue publicado en el Boletín nº 7 de la A.R.G.H. (Asociación Riojana de Genealogía y Heráldica)
DOMINGO DULCE
El riojano que salvó a Isabel II de ser secuestrada
Rafael Portell Pasamonte
De la Academia Belgo-Española de la Historia
Socio de A.R.G.H.
Marzo de 2015
La tarde del 7 de Octubre de 1841 amenazaba lluvia, por lo que don Pedro Castelló, medico de Cámara del Palacio Real, aconsejó a las ayas de la Reina-niña, Isabel II, y de su hermana María Luisa, que no saliesen estas a su habitual paseo de cada tarde para evitar inoportunos catarros. La condesa de Espoz y Mina, aya de la Reina, informó a don Agustín Argüelles, su tutor, del cambio de planes, quien sugirió que se adelantase, en su lugar, la diaría clase de música, que recibían en sus aposentos las dos hermanas a cargo del maestro don Framcisco Valdemosa.
A la caída de la tarde, ya comenzando a oscurecer, sobre la ocho, se escucharon en la reales habitaciones voces de elevado tono, descargas de fusilería y ruidos de una gran algarabía procedentes de la escalera. Asustadas las niñas se abrazaron a su aya presas de una gran agitación. En estos aposentos se encontraban, además, las azafatas Josefa Lellu de Navarrete y
Teresa Bernabeu, las camaristas Teresa Ferris y Dorotea de Román y dos mozas de guardia.
Nadie de todas estas personas sabia realmente lo que estaba ocurriendo.
Para comprenderlo retrocedamos algo en el tiempo. Al terminar la guerra carlista, con el famoso “abrazo de Vergara”, Espartero fue agraciado con el titulo de Duque y la Reina Gobernadora María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII, le nombró Presidente del Consejo de Ministros.
Al poco tiempo se vio que las posturas políticas de ambos estaban claramente enfrentadas; el Duque no estaba conforme con el programa político de la Reina, ni con la educación que esta quería dar a las hijas de Fernando VII.
Espartero con el apoyo de las Cortes consigue arrebatar la regencia y enviar a doña María Cristina al exilio, junto con su marido Agustín Muñoz y los hijos habidos con el.
El 2 de Octubre de 1840, en el salón principal del palacio de Cervellón, en Valencia, la Reina renunció a la regencia, en presencia de la corte, del gobierno, del cuerpo diplomático y de cuantas autoridades se encontraban en dicha ciudad.
Grabado de Victor Morelli. Defensa de la escalera del Palacio Real por los Alabarderos
El 17 después de abrazar llorando a sus dos hijas, embarcó en el vapor «Mercurio», bajo el incógnito nombre de Condesa de Vista Alegre con dirección a Francia, llegando al puerto de Port Vendres y acogiéndose a la hospitalidad que le brindó el rey Luis Felipe I de Francia. Antes de partir le dirigió a Espartero las siguientes palabras: “Espartero, bien te veo, Te he hecho Capitán General, te he hecho Duque, te he hecho Grande de España, pero no he podido hacerte caballero”.
Ya en Francia fijó su residencia en el palacio de la Mal Maison, y desde un primer momento conspiró contra Espartero y pronto encontró adeptos a su causa y que estaban dispuestos a conspirar para la caída del poder del hijo de un modesto carretero de la Mancha. Entre estos se encontraban los generales Narváez, Montes de Oca, Borso de Carminati, Diego de León, Manuel de la Concha en Madrid y Juan Pezuela, quienes concibieron un arriesgado plan para raptar a Isabel II y a su hermana y llevarlas al Pais Vasco, donde se reunirían con su madre, quien teniéndolas junto a ella, asumiría nuevamente la Regencia.
D. Diego León, I Conde de Belascoain
Ante el riesgo de que la conspiración fuese descubierta, los conspiradores decidieron actuar rápido, de forma precipitada, lo que contribuyó a no desarrollar un plan de la acción suficientemente elaborado, que, a la postre, conllevaría al fracaso de la operación. Como el general Manuel de la Concha estaba al mando del regimiento de infantería de la Princesa, que tenía su acuartelamiento en la calle Conde-Duque, no lejos del Palacio Real, O’Donnell encargó a este y a Diego de León, la delicada operación de asaltar el Palacio Real.
Cercano el oscurecer del precitado 7 de Octubre de 1841, el regimiento de la Princesa, al mando del general Diego de León se puso en marcha hacia Palacio, llegando ya oscurecido, bajo la lluvia que caía en ese momento. Al llegar al mismo, los asaltantes no tuvieron dificultad alguna con la Guardia exterior (Cuya misión era la protección del exterior de palacio y de las Reales Personas cuando se desplazasen fuera de él)ya que contaban con su complicidad. Traspasado el primer escollo y sin duda, en teoría el más dificultoso debido al numero de sus integrantes, se dispusieron al asalto del interior, siendo el lugar escogido la escalera principal, sin duda pensando que por el número de alabarderos que custodiaban a las Reales personas, en un numero no mayor de veinte seria una empresa sencilla.
Los veinte alabarderos
Ordenado en asalto el primer hombre que intentó la entrada en Palacio fue el General Diego de León, joven apuesto que había ganado la Gran Cruz de San Fernando por meritos de guerra, seguido por sus tropas que eran muy superiores, pero los alabarderos, al mando del teniente coronel Domingo Dulce, que había ganado en combate cuatro cruces de laureadas de San Fernando, defendieron bien sus posiciones y mostraron en aquella ocasión que eran algo más que un cuerpo decorativo palatino para lucir sus uniformes y alabardas, pero que además de estas tenían, los guardias de Corps, en el zaguanete, fusiles, cartuchos y espadas. Por otra parte, los defensores eran todos ellos veteranos de muchos combates, siendo todos ellos sólo oficiales y suboficiales, es decir gente con experiencia en el manejo de las armas.
Las primeras horas de la lucha fueron cruciales para el desarrollo de los acontecimientos, concentrándose en la escalera principal, que con sus dos rellanos y su división en dos tiros hicieron que la defensa fuera eficaz y suficiente. A poco de comenzar la contienda Dulce ordenó traer todos los garbanzos que hubiera en la despensa y tirarlos por las escaleras, lo que dificultó el avance. Fue un sencillo truco pero muy eficaz.
Conforme avanzaba la noche el tiroteo se iba debilitando, sobre todo por parte de los asaltantes debido a la poca luz existente y el riesgo a lo desconocido, corriendo las horas a favor de los defensores, dando tiempo suficiente para que acudiesen unidades de la Milicia Nacional y del Ejército fieles a Espartero, al mando del diputado Manuel Cortina, que rodeó el Palacio y obligando a los sediciosos a huir.
Sobre las seis y cuarto, seis y media de la mañana del día ocho, cesó el tiroteo y poco después llegaba a Palacio el Duque de Roca para anunciar la inmediata llegada del Regente, que había sido avisado por el tutor de la hermanas, Argüelles, que encerrado en las caballerizas del palacio por los asaltantes al igual que otros servidores palaciegos, consiguió escapar y llegar a la residencia Espartero, que estaba junto al Ministerio de la Guerra.
Cuando en la madrugada se consideró frustrado el intento de asalto a Palacio, se ordenó la retirada de las fuerzas de asalto. El general Diego de León después de dar las órdenes de retirada a sus tropas se dirigió a caballo hacia Puerta de Hierro, la salida más rápida y directa de Madrid desde el Palacio Real. Al llegar a dicho lugar su caballo se hirió gravemente en una pata, pero alguien le facilitó otro con el continuó su huida hacia Colmenar Viejo, donde se dio cuenta que era perseguido por un escuadrón de húsares, por lo que optó por rendirse. El oficial al mando llamado Laviña, antiguo ayudante de campo suyo, le propuso huir hacia Portugal, pero Diego de León, que confiaba en su popularidad, su buena estrella y a una regla no escrita entre los militares respecto de los pronunciamientos, que era respetar la vida de los derrotados, ordenó al oficial que cumpliese con su deber, hecho esto fue conducido al cuartel de Santo Tomás, emplazamiento de la Milicia Nacional. Narváez, Concha, Pezuela y O´Donnell consiguieron huir y exiliarse, pero otros tuvieron menos suerte y fueron apresados.
Urgentemente se estableció consejo de guerra, formado por el teniente general don Fernando Gómez de Butrón, como presidente; los mariscales de campo Don Mariano Bresson, don José Grases, don José Cortinez, don Nicolás Isidro, don Pedro Ramírez y el Brigadier don Ignacio López Pinto y el de la misma clase don Nicolás Miniusir, en calidad de fiscal, y asesor el auditor de la capitanía general (Gaceta de Madrid número 2549 del 9 de Octubre de 1841)
Después de un juicio sumarísimo fueron condenados a penas de muerte Diego de León, Manuel Montes de Oca, Dámaso Fulgosio, Gregorio Quiroga y Frias, Boria y Borso di Carmitati y otros militares de inferiores graduaciones que fueron fusilados. El frio Regente Baldomero Espartero se limitó a firmar el “cúmplase” sin la menor voluntad de indulto alguno.
Gran consternación causó la condena de de Diego de León, siendo numerosas las peticiones de clemencia, pero fueron inútiles. El 15 de Octubre, al amanecer, como se acostumbra, el arrogante conde de Belascoain con su mejor traje militar, cubierto de condecoraciones, fue fusilado en la Puerta de Toledo, de Madrid.
Entre los defensores tan solo hubo una baja mortal, la del subteniente Jaime Armengol. Como homenaje el Ministerio de la Guerra hizo publico sus nombres:
MINISTERIO DE LA GUERRA
Relación de los individuos del Real cuerpo de Guardias Alabarderos que en la memorable noche del 7 de octubre de 1841 defendieron el Real Palacio y á la REINA de España Doña Isabel II, y su augusta hermana Doña María Luisa Fernanda.
Clases en las armas del ejército NOMBRES
Teniente coronel de caballería Don Domingo Dulce.
Teniente coronel graduado. Don Santiago Barrientos.
Teniente graduado Don Juan Zapata.
Idem. Don José Diaz.
- Don Vicente Misis.
Subteniente. Don Mariano López.
Alférez. . . Don Francisco Tourán.
Subteniente. Don Jaime Armengol
ídem. Don Manuel Fernández.
idem. . Don Benito Fernandez.
Teniente Don Juan Díaz.
Subteniente graduado. Don Francisco Amutia.
Subteniente. Don Antonio Ramírez.
Idem Don Fernando Mora.
Alféreces. Don Saturnino Fernandez.
Don Felipe Figuero.
Don Pablo Sanfrutos.
Don Francisco Villar
Don José Contreras.
Subteniente graduado. Don Eugenio Pérez.
Alférez. Don José Alva.
Madrid 10 de octubre de 1841
Rubricado
Sello del Ministerio de la guerra
Los Tenientes Coroneles Don Domingo Dulce y Santiago Barrientos Álvarez fueron condecorados con la Cruz Laureada de San Fernando, recibiendo en una ceremonia preparada al efecto un sable de manos de la Reina niña Isabel II. Todos los defensores recibieron, así mismo, distintas condecoraciones.
Y así acabó el episodio del intento de secuestro de la Reina Isabel II, que como tantas veces ha ocurrido, pudo cambiar el devenir de la historia de España.
D. Domingo Dulce y Garay
MARQUESADO DE CASTELL FLORITE
Título concedido por….: Isabel II
Con fecha………………..: 18 de Octubre de 1860
A favor de………………..: Domingo Dulce y Garay
RELACIÓN DE POSEEDORES
DOMINGO DULCE Y GARAY I Marqués de Castell Florite
“En atención a sus dilatados servicios, en especial por su comportamiento en el Palacio Real de Madrid la noche del 7 al 8 de Octubre de 1841, en que salvó a S. M. la Reina, niña, y en conmemoración el hecho de armas en que venció las tropas carlistas, el 19 de Abril de 1840, en Castellflorite (Huesca).
Teniente General del Ejército (1854)
Coronel del Regimiento de Luisitania
Jefe Superior de la Guardia de Palacio
Capitán General de Aragón, Cataluña y de la Isla de Cuba
Gobernador Militar de Lérida y de Barcelona
Director General de Caballería.
Senador del Reino
Diputado a Cortes
Teniente del Real Cuerpo de Alabarderos
Gentilhombre de Cámara de S. M.
Gran Cruz Laureada de San Fernando (1856)
Cuatro Cruces Laureadas de San Fernando de 1ª Clase
Cruz Laureada de San Fernando de 2ª Clase
Cruz Laureada de San Fernando de 3ª Clase
Cruz Laureada de San Fernando de 4ª Clase
Gran Cruz de las Orden de Carlos III
Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo
Gran Cruz de la Legión de Honor, de Francia
Nació en Sotes (Logroño) el 11 de Mayo de 1808 Fue bautizado el siguiente día 12 y cuya partida de bautismo dice lo siguiente:
“En doce días del mes de mayo de este año 1808, yo don Pedro Pablo Martínez, cura propio de la Parroquial de San Martín de esta Villa de Sotés, bauticé solemnemente y puse los santos óleos y crisma e hice los demás exorcismos a un niño al que puse por nombre Domingo, hijo legitimo de Antonio Dulce, labrador de 32 años y de Ofalia Garay de 29, vecinos de esta Villa y natural de ella la dicha Eulalia, y el referido Antonio de Arenzana y Abajo. Nació dicho niño el día 11 a las siete de la mañana según declaración de sus padres. Abuelos paternos: Andrés Dulce y Juliana Larray, vecinos y naturales de la expresada Arenzana, maternos: José Dulce y Simona Sáez, vecina de esta villa y natural el nominado José, de la ciudad de Viana; y la mencionada Simona de Cenicero.
Fue su padrino don Francisco Vicente Presto, beneficiario de esta quien sabía las obligaciones que contraía y para que conste lo firmé
Don Pedro Pablo Martínez”
(Libro de Bautizados de Sotés (1806-1857)
A los quince años ingresó como cadete en el Ejército, siendo promovido poco
después al empleo de Alférez de Caballería. Combatió en la Primera guerra carlista a las órdenes del General Espartero, terminando la campaña como Teniente Coronel
Perteneció a la Guardia Real y al producirse la conspiración moderada de 1841 e intentar los generales Manuel de la Concha y Diego de León el asalto al Palacio real el 7 de Octubre, defendió bravamente las escaleras que conducían a las habitaciones de la Reina Isabel II, evitando con ello el golpe de estado.
Ascendió a General en 1847. Tomó parte en la II guerra carlista, en el curso de la cual obtuvo una destacada victoria sobre la caballería de Cabrera en las proximidades de Castell Florite (Huesca). Siendo Capitán General de Cataluña se produjo la intentona carlista de San Carlos de la Rápita, en 1860, que logró reprimir por lo que se le otorgó el título de Marqués de Castell Florite
Falleció, enfermo de cáncer, en el balneario de Amelie les Bains (Francia) el 23 de Septiembre de 1869
CÓNYUGES;
MARÍA DE LA ASUNCIÓN DE PARDIO Y ZORRILLA
Nació en Pancorbo (Burgos) el 7 de Mayo de 1811
Hija de Valentín de Pardo Echevarria y de
Gregoria Zorrilla Ortiz de Zarate
Contrajeron matrimonio en Sotes (Logroño) en 1839
Falleció en Barcelona el 26 de Enero de 1853
ALBINA TRESSERRA Y THOMPSON
Dama de la Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa
(23 de Mayo de 1859)
Nació en Buenos Aires el 1 de Junio de 1836
Hija de Antonio Tresserra Barrero y de Albina Thomson Sánchez del Arco
Contrajeron matrimonio en Barcelona el 22 de Noviembre de 1858
Falleció en Barcelona el 11 de Enero de 1860
ELENA CELESTINA MARTIN DE MOLINA DE MONTERREY Y SOTOLONGO
Estaba viuda de José María Martínez de Campos y de la Vega, II Conde de Santovenia
Contrajeron matrimonio en la Catedral de La Habana el 23 de Mayo de 1867
Falleció en París en 1880
Sucedió su única hija
LUISA DULCE Y TRESERRA
II Marquesa de Castell Florite
MINISTERIO DE GRACIA Y JUSTICIA
22 de Junio de 1870.- Mandar expedir, previo pago del impuesto especial que proceda, carta de sucesión en el título de Marqués de Castell Florite a favor de doña Luisa Dulce y Treserra
(Gaceta de Madrid núm. 339 del 5 de Diciembre de 1870)
(Real Carta de sucesión 5 de Agosto de 1870, dada por
S. A. el Regente del Reino en San Ildefonso de la Granja)
Nació en Barcelona el 29 de Diciembre de 1859
Falleció soltera en Barcelona el 20 de Mayo de 1884
Sin sucesión
Sucedió su primo hermano
ANGEL DULCE Y AÑÓN
III Marqués de Castell Florite
MINISTERIO DE GRACIA Y JUSTICIA
Títulos del Reino
10 de Junio de 1885 – Mandando expedir Real carta de sucesión en el Título de Marqués de Castell Florite, a favor de D. Angel Dulce y Añón, por fallecimiento de su prima hermana Doña Luisa Dulce y Treserra, que lo llevaba
(Gaceta de Madrid número 189 del 8 de Julio de 1885)
(Real Carta de sucesión dada en San Ildefonso de la Granja el 16 de Agosto de 1885)
General de División de Caballería
Gentilhombre de Cámara de S.M.
Caballero Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.
Nació en Sotes (Logroño) el 1 de Marzo de 1857
Hijo de Victoriano Dulce y Garay, hermano del I Marqués de Castell Florite y de
Petra Antón Hernández, casados en Sotés (Logroño) el 24 de Octubre de 1846
Falleció en Barcelona el 30 de Abril de 1931
CÓNYUGE:
ANA ENRIQUETA DE OLANO Y LOYZAGA
Dama Noble de la Orden de María Luisa (16 de Marzo de 1908)
Gran Cruz de la Beneficencia
Nació en Liverpool (Inglateaa) en 1861
Hija de N. de Olano Iriondo y de N. de Loyzaga Aldama
Contrajeron matrimonio en Barcelona el 26 de Diciembre de 1892
Falleció en Barcelona en Marzo de 1947
Sucedió
JOAQUÍN BUXO-DULCE Y DE ABAIGAR
IV Marqúes de Castell Florite
MINISTERIO DE JUSTICIA
ORDEN de 20 de Octubre de 1951 por la que se manda expedir, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Carta de Sucesión en el titulo de Marqués de Castell Florite a favor de don Joaquín Buxo Abaijar
Excmo. Sr.: Con arreglo a lo prevenido en el Real Decreto de veintisiete de maye de mil novecientos doce
Este Ministerio, en nombre de Su Excelencia el Jefe del Estado, ha tenIdo a bien disponer que previo pago del impuesto especial correspondíente y demás derechos establécidos, se expida. sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Carta de Sucesión en el titulo de Marqués de Castell Florite a favor de don Joaquín Buxó y Agaibar, por fallecimiento de don Angel Dulcey Antón
Dios guarde a V. E. muchos años
Madrid, 20 de octubre de 1951
ITURMENDI
Excmo. Sr. Ministro de Hacienda
(BOE número 299 del 26 de Octubre de 1951)
(Carta de sucesión 4 de Abril de 1952).
Embajador de España.
Abogado
Intendente Mercantl
Intendente Superior del Cuerpo de Intendente al Servicio de la Hacienda Pública
Consejero del Reino
Presidente de la Diputación de Barcelona
Comandante Honorario del Cuerpo de Intendencia
Gran Cruz de la Orden del Santo Sepulcro
Gran Cruz de la Orden Pontificia de San Silvestre
Gran Cruz de Isabel la Católica
Gran Cruz del Mérito Civil
Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia con distintivo nlanco
Gran Cruz de Mérito de la República Argentina
Encomienda de la Orden del Mérito de Alemania y Austria
Oficial de la Legión de Honor
Nació en Badalona el 24 de Agosto de 1905
Falleció en Barcelona el 9 de Diciembre de 1979
CÓNYUGE:
MILAGRO MONTESINOS Y VANACLOCHA
Contrajeron matrimonio el 14 de Febrero de 1932
LUISA SERRA SPIELER.
HIJOS:
JOAQUÍN BUXO-DULCE MONTESINOS
V Maqués de Castell Florite
(Sigue la línea)
MARÍA JOSÉ BUXO-DULCE MONTESINOS
CONYUGE:
PEDRO VOLTES BOU
HIJOS:
JOAQUÍN VOLTES Y BUXÓ-DULCE
MARIA JOSÉ VOLTES Y BUXÓ-DULCE
MILAGROS VOLTES Y BUXÓ-DULCE
MARÍA DEL MILAGRO BUXO-DULCE MONTESINOS
MARÍA DE LOS DESAMPARADOS BUXO-DULCE MONTESINOS
FRANCISCO JAVIER BUXO-DULCE MONTESINOS
Sucedió su hijo
JOAQUÍN BUXO-DULCE MONTESINOS
V Marqués de Castell Florite
(Real despacho de 10 de Enero de 1985).
Nació en Valencia el 10 de Diciembre de 1932
MARÍA SALUD DOMINGO Y RUANO
JOAQUIN BUXÓ-DULCE Y MONTESINOS
Solicitaron la sucesión del Titulo con fecha 17 de Noviembre de 1982
CANCELADA
Por Orden de 13 de Octubre de 1992 fue cancelada la Real Carta de Sucesión
anterior por ejecución de sentencia dictada por el Tribunal Supremo
Sucedió
MARÍA SALUD DOMINGO DULCE Y RUANO
VI Marquesa de Castell Florite
(Carta de sucesión 11 de Noviembre de 1992, por ejecución de sentencia dictada por el
Tribunal Supremo)
Dama de la Real Hermandad del Santo Cáliz de Valencia Del Cuerpo de la Nobleza Valenciana
Nació en Madrid el 24 de Junio de 1974
Falleció en Madrid el 24 de Marzo de 2014
Fue enterrada en el cementerio Sacramental de San Isidro
CÓNYUGE:
JUAN LAGO-NOVÁS Y BÚA
Militar retirado
Capitán de Yate
Vicepresidente Fundador de la Maestranza de Caballería de San Fernando
(Descendientes de Caballeros Laureados)
Canciller de la Sociedad de Estudios de Historia de España
Caballero de la Real Hermandad del Santo Cáliz de Valencia
Caballero de la S.O.M. Constantiniana de San Jorge
Hidalgo a Fuero de España
Miembro de la Cofradía Internacional de Investigadores
Miembro de la Junta de Gobierno de la Real Liga Naval Española
Nació en Pontevedra el 15 de Diciembre de 1934
HIJOS:
JUAN LAGO-NOVÁS Y DOMINGO DULCE
VII Marqués de Castell Florite
(Sigue la línea)
Sucedió su hijo
JUAN LAGO-NOVAS Y DOMINGO-DULCE
VII Marques de Castell Florite
MINISTERIO DE JUSTICIA
Orden JUS/1726/2014, de 15 de septiembre, por la que se manda expedir, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Marqués de Castell Florite a favor de don Juan José Lago-Novás Domingo-Dulce.
De conformidad con lo prevenido en el Real Decreto de 27 de mayo de 1912, este Ministerio, en nombre de S.M. el Rey, ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Marqués de Castell Florite, a favor de don Juan José Lago-Novás Domingo-Dulce, por fallecimiento de su madre, doña María Salud Domingo Ruano
Madrid, 15 de septiembre de 2014
El Ministro de Justicia
Alberto Ruiz-Gallardón Jiménez
(BOE número 233 del 25 de Septiembre de 2014)
Maestrante de Caballería de San Fernando
(Descendientes de Caballeros Laureados)
Caballero de la Real Hermandad del Santo Cáliz de Valencia
Hidalgo a Fuero de España
Miembro de la Real Liga Naval Española
Estudiante de Arquitectura e Informática
Cuatro Medalías de Oro de Campeón de España de Concurso
Completo de Equitación (1992, 1993, 1994 y 1995).
Nació en Madrid el 19 de Mayo de 1977
CÓNYUGE:
MARIA DEL CARMEN OTERO Y MOYANO
Hija de Diego de Alcalá Otero y Zuleta de Reales y de
María de las Mercedes Moyano y Álvarez de Toledo
HIJOS:
JUAN LAGO-NOVAS Y OTERO



































