Plaza Mayor n° 6, Soria, España

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JOSÉ CADALSO Y EL «DOLORIDO SENTIR» POR ESPAÑA (extracto) por D. Manuel Fernández Espinosa

Tras unos breves apuntes biográficos y literarios de este caballero poeta, gloria de las Armas y gloria de las Letras se analiza el patriotismo que muestran sus escritos. Premonitoria su crítica del «cosmopolitismo», hoy convertido en «globalización» o «mundialización». Este artículo (del cual por su interés reproducimos un extracto) vio su publicación en la:

Revista ARBIL, Anotaciones de Pensamiento y Crítica

José Cadalso, soldado y escritor, caído en el Gran Sitio de Gibraltar

José Cadalso, soldado y escritor, caído en el Gran Sitio de Gibraltar

La espada y la pluma.

Cádiz es cuna de grandes hombres que marcaron el siglo XVIII. El 8 de octubre de 1742 nacía José Cadalso y Vázquez en la Tacita de Plata. 

Por su costado paterno, José Cadalso tenía sangre vizcaína en sus venas.

Cadalso ingresa en el Real Seminario de Nobles de Madrid, donde empieza a sentir la vocación militar. 

Cadalso se alista como voluntario en el Regimiento de Caballería de Borbón. Interviene en 1762 en la campaña de Portugal. En 1764 asciende a capitán. Y dos años después, en 1766, conoce en Alcalá de Henares a Jovellanos. En este mismo año es armado caballero de la Orden de Santiago.

En Zaragoza estrecha lazos de amistad con Nicolás Fernández de Moratín.

Regresa en 1770 a la corte y villa de Madrid, con el cargo de secretario del Consejo de guerra.

Su obra más emblemática -«Cartas marruecas»-, la escribe durante una breve estancia en Salamanca (1773-1774). Esta obra, considerada la más importante de su producción, será publicada póstumamente.

Las Cartas Marruecas.

Las «Cartas marruecas» es el epistolario fingido de tres personajes que se envían y cruzan cartas: dos marroquíes -Gazel (que está en España) y Ben-Beley (su padre adoptivo, que está en Marruecos)-, interviniendo puntualmente también un español, guía de Gazel, cuyo nombre literario es Nuño Nuñez y que es «alter ego» del mismo Cadalso. El género epistolar revivía así en la literatura hispánica, inspirándose en las «Lettres Persanes» (Cartas persas, 1721) del barón de Montesquieu.

Esta desconfianza por los proyectos mundialistas de la Ilustración se basa en la repulsión que le causa a Cadalso la crítica feroz que los países ilustrados de toda Europa habían desarrollado en contra de la labor conquistadora, colonizadora, evangelizadora y civilizatoria de España en América. Lo que llamamos «Leyenda Negra».

Cadalso conocía perfectamente las patrañas propagandísticas que las potencias adversarias y envidiosas de España habían promovido desde los tiempos de Felipe II. Su contestación, que es la de un patriota español, puede servir a cualquier español de nuestros días como antídoto de todas las exageraciones del padre Las Casas, en modo alguno un modelo de religioso desinteresado (es conocida su pervertida afición sodomítica por los mancebos indios). En las denuncias del padre Las Casas se fundó buenamente esa «Leyenda Negra» a la que incluso hoy en día conceden crédito los españoles menos avisados. Apunta Cadalso: «…los pueblos que tanto vocean la crueldad de los españoles en América son precisamente los mismos que van a las costas de África a comprar animales racionales de ambos sexos a sus padres, hermanos, amigos, guerreros victoriosos, sin más derecho que ser los compradores blancos y los comprados negros; los embarcan como brutos; los llevan millares de leguas desnudos, hambrientos y sedientos; los desembarcan en América; los venden en público mercado como jumentos, a más precio los mozos sanos y robustos, y a mucho más las infelices mujeres que se hallan con otro fruto de miseria dentro de sí mismas; toman el dinero; se lo llevan a sus humanísimos países, y con el producto de esta venta imprimen libros llenos de elegantes inventivas, retóricos insultos y elocuentes injurias contra Hernán Cortés por lo que hizo.» (carta IX) Recordemos que, por la parte española, uno de los que sugería el comercio de esclavos africanos, eufemísticamente llamado «mercado de ébano», era el Las Casas. Son esos mismos pueblos que tanto abominan de España (británicos, franceses y holandeses) los más aventajados mercaderes de esclavos en contra de las producciones -¿de qué género: «histórico» o «histórico ficticio»?- Steven Spielberg). Son ellos también los que promueven el cosmopolitismo, cuyo razonamiento es el mismo en todas las épocas: Que nadie se sienta patriota, hay que ser patriota universal, ciudadano del mundo. Lógicamente, Cadalso hace bien en recelar y justifica así sus resquemores por todo ese demagógico internacionalismo. 

Cuando Cadalso se refiere a esos vicios que «…pueden apenas llamarse tales si producen en la realidad algunos buenos efectos» (carta XXIX) no podemos interpretar una cínica interpretación maquiavélica. Más bien se trata de un reconocimiento empírico de lo que de sí dan esos «vicios», considerados como vicios abstractamente, pero que pueden convertirse en virtualidades puestos en el juego de la realidad práctica. Así, en la carta XXVI, después de hacer un sucinto repaso de los rasgos caracterológicos que definen a los pueblos de España (cántabros, vascos, asturianos, gallegos, castellanos, extremeños, andaluces, levantinos, catalanes y aragoneses…), Cadalso termina concluyendo: «Por causa de los muchos siglos que todos estos pueblos estuvieron divididos, guerrearon unos con otros, hablaron distintas lenguas, se gobernaron por diferentes leyes, llevaron diversos trajes y, en fin, fueron naciones separadas, se mantuvieron entre ellos ciertos odios que, sin duda, han minorado y aun llegado a aniquilarse, pero aún se mantiene cierto desapego entre los de provincias lejanas; y si éste puede dañar (aquí vicio al que aludíamos más arriba) en tiempo de paz, porque es obstáculo considerable para la perfecta unión, puede ser muy ventajoso en tiempo de guerra (aquí el vicio se convierte en virtud puesto en juego práctico) por la mutua emulación de unos con otros. Un regimiento todo aragonés no miraría con frialdad la gloria adquirida por una tropa toda castellana, y un navío tripulado de vizcaínos no se rendiría al enemigo mientras se defienda uno lleno de catalanes.» (carta XXVII) 

He aquí esos «vicios» que «pueden apenas llamarse tales si producen en la realidad algunos buenos efectos;» (carta XXIX) Para Cadalso queda clara la identidad de los pueblos que componen eso que llamamos España. España es un conjunto de pueblos con sus propias identidades, podemos llamarlos «naciones», subsumidos por voluntad propia bajo una unidad superior.

Si algunas características -buenas y malas- definen el genuino carácter español, estas son, positivamente: la religión, la valentía y la lealtad monárquica, siendo defectos nacionales: la vanidad, el desprecio del trabajo y el enamoriscamiento fácil. «Si el carácter español, en general, se compone de religión, valor y amor a su soberano por una parte, y por otra de vanidad, desprecio a la industria (que los extranjeros llaman pereza) y demasiada propensión al amor; si este conjunto de buenas y malas calidades componían el corazón nacional de los españoles cinco siglos ha, el mismo compone el de los actuales» (carta XXI) 

Las virtudes y vicios nacionales no han cambiado desde el siglo de Cadalso, esto no quiere decir que, aunque duraderos, estos valores sean inmutables.  Cadalso condensa en sus «Cartas marruecas» el afán más noble por equilibrar los opuestos extremistas que siempre han dividido a los españoles en miopías partidistas. Su obra todavía nos interpela, desde doscientos años ha, a cuantos vivimos en esta piel de toro, en esta España, mezcla de realidad histórica y ficción delirante.

Por |2020-11-13T03:42:35+01:00lunes, junio 1, 2015|

Publicado el ARMORIAL de la Orden del Águila de Georgia y la túnica Inconsúltil de Nuestro Señor Jesucristo.

Portada del Armorial

Portada del Armorial

   

Recientemente acaba de publicarse en una edición de lujo, la Historia de la Casa Real de Georgia con especial atención a la Orden del Águila y la Túnica Inconsútil de Nuestro Señor Jesucristo junto a un vistoso Armorial.

   Testimonio de Caballeros de la Orden, con origen en tiempos remotos y derivado de las concesiones realizadas por los antiguos monarcas georgianos o por nuevas concesiones otorgadas por los príncipes Irakli (1957-1977), Jorge (1977-2008) o Davit Bagration-Mukhraneli (2008 a la fecha), en su calidad de Jefes de la Casa Real de Georgia.

   Obra de los autores de reconocido prestigio, don Fernando Martínez Larrañaga, don Alfredo Escudero y Díaz-Madroñero y don José María de Montells y Galán, Heraldos y miembros del  Real Colegio Heráldico de Georgia.

 ISBN: V-822-2015.

IDIOMA: CASTELLANO, INGLÉS, GEORGIANO.

DEPÓSITO LEGAL: V-822-2015

PÁGINAS: 325

ENCUADERNACIÓN: TAPA DURA

TAMAÑO: 230X325

PRODUCT ID: 1710

CATEGORÍA: DECOLECCIONISTA.

ETIQUETAS: ROMEDITORS.

Muestra del contenido interior (1)

Muestra del contenido interior (1)

Muestra del contenido interior (2)

Muestra del contenido interior (2)

  En el precitado Armorial, aparecen varios Caballeros de la casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, dada su pertenencia a la Orden del Águila de Georgia y la Túnica Inconsútil de Nuestro Señor Jesucristo, cuyo apartado reproducimos a continuación:

Título de D. Alfredo Escudero Diaz Madroñero

Título de D. Alfredo Escudero Diaz Madroñero

Título de D. José María Montells Galán

Título de D. José María Montells Galán

Título de D. Fernando Martínez Larrañaga

Título de D. Fernando Martínez Larrañaga

Título de D. Francisco Manuel Heras Borrero

Título de D. Francisco Manuel Heras Borrero

Título de Dña. Mary Loli Ojeda Gómez

Título de Dña. Mary Loli Ojeda Gómez

Título de D. Feliciano Riestra Conjejo

Título de D. Feliciano Riestra Conjejo

Título de D. Pedro J. Bartolomé Fuentes

Título de D. Pedro J. Bartolomé Fuentes

D. Alfredo Díaz Madroñero, D. José María de Montells y Galán y D. Fernando Martínez Larrañaga, son así mismo (entre otras) Caballeros de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge, de la Academia Teutónica Enrico VI Hohestaufen y de San Miguel del Ala. D. Alfredo Escudero es Gran Collar de la Orden del Águila de Georgia además de su Gran Canciller, mientras que D. José María, D. Fernando, D. Feliciano, D. Francisco Manuel, D. Pedro José y Dña. Mariloly, ostentan la condición de Gran Cruz.

   Un recuerdo muy emotivo para el también titulado (y tristemente fallecido)  D. Francisco Manuel de las Heras, quién además de Caballero Gran Cruz de la Orden del Águila de Georgia era Caballero del Santo Sepulcro e Infanzones de Illescas.

Portada del Armorial

Armorial de la Orden del Águila de Georgia y la túnica Inconsúltil de Nuestro Señor Jesucristo

La web donde se puede adquirir es:

http://www.romeditors.com/producto/armorial-de-la-orden-del-aguila-de-georgia-y-la-tunica-inconsutil-de-nuestro-senor-jesucristo/

Por |2020-11-13T03:42:35+01:00domingo, mayo 31, 2015|

ORDEN DE CABALLEROS Y BALLESTEROS DE LA SANTA CRUZ DEL REY FERNANDO III, “CABALLEROS DE LAS NAVAS”

Artículo remitido para su publicación en el Blog de la Casa Troncal de los Caballeros Hijosdalgo de los Doce Linajes de Soria, por D.Nicolás Callejas y Sánchez, Caballero de Las Navas.

Flecha de las Navas de Tolosa

Flecha de las Navas de Tolosa

   Posterior a la Batalla de las Navas de Tolosa, el Noble rey Don Alfonso VIII el Noble, decidió construir en el campo victorioso de batalla una Santa Cruz de la Victoria, una Ermita de la Santa Cruz, un palacio y una venta-castillo para albergar a los caballeros de diversos linajes y procedencia, que quedaron para custodiar estos santos parajes donde la Santa Cruz iluminó a los nobles caballeros.

Casa de las Ordenes, Venta-Castillo mandada construir por el santo rey Don Fernando III, como sede de los Caballeros de las Navas, y Memorial a los héroes Caballeros de las Navas de Tolosa, donde todas las instituciones y Caballeros pueden estar presentes como tributo a su gesta gloriosa.

Casa de las Ordenes, Venta-Castillo mandada construir por el santo rey Don Fernando III, como sede de los Caballeros de las Navas, y Memorial a los héroes Caballeros de las Navas de Tolosa, donde todas las instituciones y Caballeros pueden estar presentes como tributo a su gesta gloriosa.

   Dichos caballeros protegían el Paso de la Losa, lugar estratégico que ha unido hasta nuestros días el norte con el sur de la Península Ibérica.

Capilla Casa de las Ordenes

Capilla Casa de las Ordenes

   Al morir de forma inesperada el noble rey Don Alfonso VIII, es su nieto Fernando III el Santo, quien manda construir, junto a la ermita de la Santa Cruz, y en el mismo campo de batalla, una venta “muy fortificada” (siendo la Casa de las Órdenes parte de ella), para que se alojen la coalición de caballeros bajo el estandarte de la Santa Cruz,  constituida por  el Santo rey Don Fernando III,  con la noble misión de cobijar y proteger a todo aquel peregrino que visitara  estos gloriosos lugares, y velar por los monjes encargados de cuidar la ermita.  Custodiar  la ermita y la venta fortificada que sirvieron para albergar el camposanto de los “héroes de las Navas” y las reliquias (corona, espada y cetro del noble rey don Alfonso VIII, bandera apresada a los almohades donde está representada la Señal del Cielo, Casulla con la que ofició misa el Arzobispo Don Rodrigo Ximénez de Rada, “el Lábaro” de la Cruzada de las Navas de Tolosa, la Cruz del Arzobispo de Toledo Don Rodrigo).

    Durante varios siglos estos Caballeros, y el mismo día de la batalla (16 – julio), celebraban y conmemoraban en dicho lugar, homenaje, a la gran epopeya de la Cristiandad.

 Interior Casa de las Ordenes

Interior Casa de las Ordenes

   Vivieron en una situación de guerra permanente, sufriendo un ambiente bélico, como caballeros de frontera, no sólo luchando al principio contra las incursiones de morisma peligrosa, incluso más tarde contra  “cristianos” de mala fe que asaltaban  y robaban a los peregrinos y viajeros.

    Algunos  de estos caballeros partieron en 1234 para participar junto con la colaboración de los Caballeros de Santiago, Alcántara y las huestes del obispo de Plasencia en la reconquista de Extremadura.

    Además de estos caballeros, alrededor de un siglo después de tan gran batalla, se creó un cuerpo de ballesteros, cuerpo de soldados profesionales de origen villano o campesino, ubicados en las villas del Viso del Marqués, Vilches, Linares, Baños de la Encina, Úbeda y Baeza, etc., protegieron a peregrinos en  los caminos de acceso a estos santos lugares.

   A diferencia que el oficio de las armas lo ejercían los caballeros desde su infancia, los caballeros consideraban que el uso de la ballesta era un “arma de cobardes” o de personas poco adiestradas en el uso de las armas,  y que no daban opción de defensa al caballero. El segundo concilio de Letran  prohibió el uso de las mismas contra los cristianos.

    En el año de celebración del VIII centenario de tan memorable batalla, varios caballeros de distintas órdenes, junto a entusiastas de esta gran cruzada “todos hombres libres”, decidieron por el antiguo procedimiento de la honorable regla de caballería, rescatar la tradición antigua de custodia encomendada por el Santo rey Fernando III, como la misma misión inicial a estos humildes caballeros, es decir, proteger y recordar estos Santos y Gloriosos lugares, para las generaciones presentes y venideras.

Caballeros de las Navas

Caballeros de las Navas

    En el siglo XXI, la misión de los Caballeros de las Navas, es recuperar humildemente, la tradición histórica de la gloriosa batalla, así como la dimensión espiritual de dichos hechos de armas, como elementos de la propia identidad patria.

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   Hoy en día las espadas, las usamos para los honores. La acción la emprenden la  pluma y papel, donde queda plasmada la historia en letras  para siempre.

Caballero de Las Navas

Caballero de Las Navas

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Por |2020-11-13T03:42:36+01:00sábado, mayo 30, 2015|

Medalla conmemorativa de los 40 Años de la Orden Lazarista en Finlandia

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   Hace escasas fechas, nos hacíamos eco en este Blog de la Casa Troncal de la celebración de los cuarenta años de la Orden Lazarista en Finlandia, en la siguiente entrada:

http://www.docelinajes.org/2015/05/40-anos-de-la-orden-lazarista-en-finlandia/

   Hoy, (cortesía de D. José María Montells y Galán) publicamos la reproducción de la magnífica medalla conmemorativa de tal evento -anverso y reverso de la misma-.

Anverso  Efigie de don Francisco de Borbón y Borbón  47 Gran Maestre

Anverso Efigie de don Francisco de Borbón y Borbón 47 Gran Maestre

Reverso Armas de la Orden

Reverso Armas de la Orden

 

Por |2020-11-13T03:42:36+01:00sábado, mayo 30, 2015|

La Casa Troncal de los Doce Linajes manifiesta su pésame por el fallecimiento de la Duquesa de Osuna

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La Casa Troncal de los Doce Linajes manifiesta su pésame por el fallecimiento de la Duquesa de Osuna

Desde esta Casa Troncal de los Caballeros y Damas Hijosdalgos de Soria, manifestamos nuestro  pésame por el fallecimiento de Dña. Ángela María Téllez-Girón y Duque de Estrada, XVI Duquesa de Osuna, Grande de España; ocurrido en Sevilla el 29 de mayo del presente año.

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La misa “corpore insepulto” se ha celebrado hoy  30 de mayo a las 11:30 horas en la Iglesia de Santiago, sede canónica de la Hermandad de la Redención, de la que Dña. Ángela María Téllez-Girón era Camarera Mayor de María Santísima del Rocío.

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EL DUCADO DE OSUNA

El ducado de Osuna es un título nobiliario español, con Grandeza de España, creado el 5 de octubre de 1562 por el rey Felipe II y otorgado al V conde de Ureña, Pedro Téllez-Girón, VI señor de la ciudad andaluza de Osuna.

La Casa de Osuna fue creciendo en importancia y riqueza, y en el siglo XIX era la casa nobiliaria más importante de España, al reunirse en la persona del duque de Osuna veinte grandezas de España y, entre otros, los ducados de Arcos, Béjar, Benavente, Gandía, Infantado y Medina de Rioseco.

La duquesa de Osuna Ángela María Téllez-Girón y Duque de Estrada, era también duquesa de Arcos, condesa-duquesa de Benavente, duquesa de Gandía, de Uceda, de Escalona, de Plasencia y de Medina de Rioseco, marquesa de Jabalquinto, con Grandeza de España; condesa de Oropesa, con Grandeza de España; condesa de Peñaranda de Bracamonte, con Grandeza de España; marquesa de Lombay, de Frenchilla y Villarramiel, de Berlanga, de Peñafiel, y de Toral; condesa de Ureña, de Pinto, de Alcaudete y de la Puebla de Montalbán. Nueve veces Grande de España. Casó con Pedro de Solís-Beaumont y Lasso de la Vega, de los marqueses de Valencina, y, en segundas nupcias, con José María de Latorre y Montalvo, marqués de Montemuzo, ya fallecido (Fuente wikipedia).

La Grandeza de España es la máxima dignidad de la nobleza española en la jerarquía nobiliaria, pues está situada inmediatamente después de la de infante. D.E.P.

Por |2020-11-13T03:42:36+01:00sábado, mayo 30, 2015|

Escudo Heráldico del Sr. De Meirás, título con Grandeza de España concedido a Dña. Carmen Polo, cortesía de D. Carlos Acuña y Rubio.

 

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Asociación de Genealogía Heráldica y Nobiliaria de Galicia

 

  Señor de MEIRÁS (San Martiño de Meirás, Sada, A Coruña, Galicia, España)

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   -Título concedido en 1975 a doña Carmen Polo Franco, viuda del Jefe de Estado don Francisco Franco Bahamonde, con Grandeza de España.

-Más información en el Tomo V (LVIII) de la Serie de Heráldica Genealogía y Nobiliaria del Proyecto Galicia (página 529).

Por |2020-11-13T03:42:36+01:00sábado, mayo 30, 2015|
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