Plaza Mayor n° 6, Soria, España

Doce Linajes de Soria

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14 02, 2013

PRESENTACION DE LA OBRA DE DANIEL GARCÍA RIOL.

Por |2020-11-13T03:45:47+01:00jueves, febrero 14, 2013|

Como ya anunciamos en este blog, el pasado día 12 de Febrero tuvo lugar, en el Aula Marqués de Ciadoncha del Colegio Heráldico de España y de las Indias, el acto de presentación del libro El Sultanato de Sulú y la Real y Hachemita Orden de la Perla, de la autoría del el Profesor don Daniel García Riol, redactor como es sabido del blog Salón del Trono, que ha sido editado por la benemérita Sociedad Heráldica Española. 
El autor del libro entre el Vizconde de Ayala y José María de Montells.
La sesión que iba a ser presidida por SAIR el Príncipe Osman Rifat Ibrahim, se realizó sin su presencia, ya que Su Alteza se encontraba en Turquía como consecuencia de un viaje imprevisto, por lo que se pidieron disculpas al público asistente que llenaba la sala. Entre el auditorio, es de destacar una numerosa representación de la Orden de San Lázaro, encabezada por su Gran Maestre, el Marqués de Almazán. También debe subrayarse, la de otros distinguidos intelectuales como la del poeta don Alfonso López Gradolí, la de redactor del blog Cruz de Sinople, don Manuel Alvarez de Ron y la del redactor del blog Heraldistas, don Fernando Martínez Larrañaga.   
Algunos de los asistentes al acto.
En primer lugar, intervino el Heraldo Mayor de esta Casa Troncal, don José María de Montells, prologuista de la obra, que ensalzó la figura del autor en una semblanza de su personalidad y comentó diversos aspectos del libro que se presentaba, desde una perspectiva monárquica, con especial referencia a la vigencia de la Institución como forma de gobierno.
A la finalización.
El Vizconde de Ayala y Marqués de la Floresta, habló largo y tendido de la presencia española en Asia, del interés que despiertan las nuevas caballerías como la Orden de la Perla y del sultanato de Joló, tan próximo a la Historia de España. Cerró el acto el propio autor, en una intervención llena de amenidad e interés sobre la Casa Real de Sulú. Es de destacar el éxito de ventas que acompañó a este evento que consagra al profesor García Riol como un autor sólido, riguroso y exigente.
Un detalle de la portada de la obra.
13 02, 2013

BUGANDA: UN REINO CONSTITUCIONAL DE UGANDA (III).

Por |2020-11-13T03:45:48+01:00miércoles, febrero 13, 2013|

Por Francisco M. de las Heras y Borrero, Doctor en Derecho y Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.
 
TERCERA PARTE Y FINAL.

El Clan Real – Las Tumbas Reales –  Instituciones del Reino de Buganda – Análisis Constitucional.
El Clan Real.
En la cultura de Buganda, cuando un niño nace, varón o hembra, pertenece al clan de su padre. Buganda tiene un sistema patriarcal, contrariamente a otros reinos tradicionales africanos, como los reinos de Ghana, cuya sucesión es matrilineal, siendo el heredero el hijo primogénito de la hermana mayor del Rey y no el propio hijo de éste.
No obstante, Buganda presenta una importante peculiaridad: los hijos de los reyes, príncipes y princesas, pertenecen al clan de sus madres. Este ingenioso sistema ayuda a prevenir conflictos entre clanes, ya que cualquier clan puede enorgullecerse de tener a un rey entre sus miembros. Esto hace posible que un rey pueda pertenecer a cualquiera de los 52 clanes del reino, reforzándose así la monarquía.
Símbolo del Clan de lady Sarah Nansikombi, madre del Príncipe Rirchard, heredero del trono.
 Cuando un príncipe llega a rey, todos los miembros de su clan, o sea del clan de su madre, se convierten en sus más fervorosos y orgullosos partidarios. Esto, por su parte, abre las esperanzas de otros clanes que en su día, a su vez, uno de sus miembros puede llegar a convertirse en rey.
Aunque los hijos del Rey pertenecen al clan de la madre, los varones son llamados príncipes y las hembras  princesas. No obstante, a todos estos príncipes y princesas de diferentes clanes se les adjudica un clan común, llamado el “Clan de los Príncipes y Princesas”(Clan Real). El Rey nombra un presidente que se renueva cada cierto número de años. De esta forma, los príncipes y princesas quedan bajo el control del Rey que, en última instancia, controla el clan.
Las Tumbas Reales.
Los Reyes de Buganda son enterrados con toda solemnidad en santuarios dedicados a tales efectos. El más famoso de todos ellos es el denominado Kasubi Tombs, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. 
La entrada oficial  de este palacio, que primeramente fue residencia real, se construyó en 1882 y era la puerta por la que entraban y salían los miembros de la familia real y sus invitados. El jefe de la guardia real del palacio era llamado “Mulamba”, cargo que aún hoy en día continúa siendo hereditario en el clan Butico. El asistente del palacio es llamado Nisigo, función que todavía se hereda en el interior del clan Mbogo.
Entrada a Kasubi Tombs.
Allí, en Kasubi Tombs, se encuentran enterrados los cuatro últimos monarcas de Buganda: Muteesa , Mwanga II, Daudi Chwa I y Muteesa II.
Muteesa I (1835 – 1884), hijo de Suuna II, estableció su palacio en Kasubi en 1882. Había dejado ordenado que a su fallecimiento su cuerpo fuera enterrado entero en su propio palacio, en Kasubi, sin que sus mandíbulas fuesen separadas de su cuerpo. De esta forma, haciéndose enterrar entero en el palacio donde vivió, puso fin a dos antiguas tradiciones, ya que los Kabakas eran enterrados, hasta entonces, en lugares distintos a donde habitaron y con las mandíbulas extraídas.
Mwanga II (1867 – 1903), sucedió a su padre Muteesa y falleció durante su exilio en las Islas Seychelles. Sus despojos fueron traídos a Buganda y enterrados en Kasubi en 1910. Con ello, se ponía, también, fin a otra vieja tradición: la de enterrar a cada Kabaka en un lugar distinto. Desde entonces, Kasubi se convirtió en la necrópolis de los Kabakas de Buganda.
Daudi Chwa II (1896 – 1939)  sucedió a su padre Mwanga II en 1897 a la edad de un año, gobernando a través de regentes (uno católico y dos protestantes)  hasta su mayoría de edad, declarada a los 18 años. A su muerte, también, fue enterrado en Kasubi, reforzándose de esta forma el valor ritual de este sitio.
 Gran Palacio de Kasubi Tombs.
 Muteesa II (1924 – 1969), hijo de Cwa II, falleció en Londres, Inglaterra, en 1969. Sus restos mortales fueron traídos a Kampala en 1971, bajo el gobierno de Idi Amin, con toda clase de honores oficiales y en medio de un gran fervor popular, siendo enterrados, igualmente, en Kasubi.
Las ceremonias funerarias de los Kabakas eran muy complejas y seguían un ritual muy preciso, a veces, con detalles muy curiosos como la obligación por parte del nuevo Rey de abstenerse de tener sexo por nueve días desde su proclamación. 
También se encuentra en este lugar el Palacio de los Tambores. Estos instrumentos tenían una gran importancia para comunicarse con la población, emitiendo un sonido diferente según fuese el evento anunciado.
Rodeando el Palacio de las Tumbas Reales, podemos apreciar una serie de pequeñas casas, que sirven de residencias a las descendientes de las viudas de los últimos reyes y de las hermanas de  estas, que tomaban a su cargo los hijos que sus hermanas fallecidas habían tenido con el Kabaka.

El Príncipe George Mulondo delante del Palacio del Palacio Tambor.

 En mi primera visita a Kasubi Tombs me llamó sobremanera la atención cierto movimiento de personas que con toda naturalidad circulaban libremente por el recinto. El propio Kabaka, de forma automática, autoriza que generación tras generación puedan vivir en este lugar las causahabientes, y sus descendientes femeninos, de los últimos Reyes de Buganda.
Junto al Palacio de las Tumbas Reales está situado, también, un cementerio exclusivo para el enterramiento de los otros miembros, príncipes y princesas, de la Familia Real. Como característica principal destacaremos que este recinto sagrado no se corresponde con ninguna religión en particular, recibiendo allí sepultura tanto los creyentes católicos como los anglicanos o musulmanes, religiones  de las que hay creyentes en la Familia Real de Buganda.
El 16 de marzo del 2010 un voraz incendio fortuito se declaró en el palacio principal de Kasubi, el Palacio de las Tumbas Reales, que quedó completamente destruido por el fuego. Pronto se inició la reconstrucción del lugar que concluirá, aproximadamente, en el año 2014.
Durante nuestras reiteradas visitas al real sitio de Kasubi, en las que siempre estuvimos acompañados por el joven Príncipe Joseph (George) Mulondo, descendiente directo del Rey Chwa II y uno de los miembros más activos de la Familia Real, tuvimos especial interés en encontrar las condecoraciones otorgadas a dicho Rey por diferentes estados europeos en el transcurso de un viaje oficial que allá por los años treinta del pasado siglo XX realizara el referido monarca Chwa II al viejo continente. Estas condecoraciones se encontraban, antes del pavoroso fuego, vistosamente presentadas en un cuadro en el interior del Palacio de las Tumbas Reales en un lugar próximo a donde estaban depositados los despojos de los Kabakas. 
Única condecoración de Chwua II que escapó a la acción devoradora de las llamas.
 Finalmente, sólo pudimos encontrar, en un estado casi irreconocible, una sola condecoración, la cual había logrado escapar a su completa destrucción por las llamas. Creemos que se trata de una recompensa del entonces Reino de Italia y que a título de curiosidad presentamos a la observación de nuestros lectores.
Instituciones del Reino de Buganda.
El Reino tiene sus propias instituciones para la resolución de los asuntos que le incumben. El Rey nombra su propio gobierno, al frente del cual se encuentra el tradicional e influyente Katikkiro, o Primer Ministro, el más importante cargo del reino después del Kabaka, seguido, a continuación, del conjunto de ministros nombrados para las diferentes áreas de la actividad gubernamental. Ronald Mutebi, como todos los reyes africanos, se ve rodeado de un estricto protocolo que imperiosamente debe cumplirse.
Francisco M. de las Heras con el Katikkiro (Primer Ministro) del Reino de Buganda, John Baptist Walusimbi.
El Rey preside el Parlamento, compuesto por doscientos miembros, que representan a los diferentes clanes. Tiene su sede en Kampala, en un elegante palacio al que se accede por una amplia avenida. En la misma sede del Parlamento, se encuentran las oficinas gubernamentales. 
Entrada del Parlamento del Reino de Buganda.
 En el otro extremo de la avenida donde se encuentra situado el Parlamento, podemos encontrar el Palacio Oficial del Kabaka, más conocido como el Palacio Mengo, usado sólo para importantes eventos oficiales, ya que el Rey, como hemos dicho, habita en su residencia privada, no lejos de este lugar. El Palacio fue destruido por el bombardeo ordenado por Obote y reconstruido a expensas del gobierno republicano. Dado que el gobierno lo destruyó, el gobierno se consideró obligado a su reconstrucción. Desde la colina en que se encuentra situado el palacio se puede contemplar una de las más hermosas  vistas de Kampala.
A mitad de camino entre el Parlamento y el Palacio Mengo hay una rotonda, la cual se abre expresamente cada vez que el vehículo del Rey tiene que cruzar por ese lugar, permitiendo que continúe en línea recta sin hacer ninguna circunvalación. Privilegio simbólico que el gobierno republicano reconoce al poder real. 
Sesión  extraordinaria del Parlamento del Reino de Buganda.
Similares a este tipo de cortesías oficiales, se nos antoja inimaginables que puedan ser concedidas por los gobiernos europeos a sus casas reales, pese al papel que  históricamente han desempeñado las mismas, y pese a que, paradójicamente, tanto se enorgullece nuestro viejo continente de  su pasado y de sus tradiciones.
El Príncipe Joseph  Mulondo con Francisco M. de las Heras delante del Palacio Mengo.
 Es de significar que, para la divulgación de las actividades oficiales del reino, Kabaka Mutebi dispone de dos estaciones de radio. Estas emiten en frecuencia modulada y la mayor parte de sus programas son difundidos en lengua  luganda, el idioma de los nativos de Buganda.
Análisis constitucional.
Es un caso, verdaderamente, singular el de los reinos tradicionales africanos que, como el caso de Uganda, vienen reconocidos en la propia Constitución, sin por ello menoscabar los derechos fundamentales de los ciudadanos ni la igualdad de todos ante la ley, manteniendo un equilibrio admirable entre, privilegios históricos, derechos y obligaciones.
En 1993, ya el Presidente Museveni había decidido la reinstalación de los reinos mediante una disposición con el adecuado rango legal: Traditional Rulers (Restitutio) Assets and Properties Act.
Dos años después, la Asamblea Constituyente aprueba la vigente Constitución de 22 de septiembre de 1995, en la que se regula en su Capítulo XVI la “Institución de los Líderes Tradicionales o Culturales”, es decir los reinos tradicionales, reforzando al más alto rango jurídico la protección legal de los mismos.
El Capítulo XVI comienza, en su punto 1, declarando que “la institución de líder o dirigente tradicional cultural puede existir en cualquier zona de Uganda de acuerdo con la cultura, las costumbres y las tradiciones y deseos de sus habitantes”. Es decir, las instituciones tradicionales reposan en la historia, su legitimidad viene del pasado, no pudiendo ser creaciones de nuevo cuño.
En el supuesto de que el restablecimiento de una institución tradicional resulte polémica, será el propio Parlamento quien establezca el procedimiento para resolver el conflicto (punto 2).
Kabaka Mutebi II.
 Se otorga personalidad jurídica a la institución del líder tradicional, que debe ser una corporación con sucesión perpetua, con capacidad para demandar y ser demandada y para mantener activos o propiedades en fideicomiso (punto 3). Al amparo de esta disposición el gobierno ha devuelto a los reinos tradicionales muchas de sus antiguas posesiones territoriales.
Igualmente, se proclama que un líder tradicional o cultural gozará de los privilegios y beneficios que puedan serles otorgados por el Gobierno nacional o local (punto 3 c), si bien “ninguna persona podrá ser obligada a pagar lealtad o contribuir al costo del mantenimiento de un líder o dirigente tradicional cultural” (punto 3 d).
Los privilegios concedidos a un líder tradicional o cultural no pueden ser considerados como una práctica discriminatoria prohibida por el artículo 21 de la Constitución, pero estos privilegios en ningún caso podrán suponer una merma de los derechos de cualquier persona garantizados por la Constitución (punto 4).
A fin de preservar el alto valor simbólico y representativo de estas instituciones, se prohíbe que los líderes tradicionales o culturales participen en la política partidista (punto 3 e), y que ejerzan cargos en los poderes ejecutivo, legislativo o administrativo del Gobierno nacional o local (punto 3 f).
Para evitar dudas, la propia norma constitucional reconoce a los líderes tradicionales o culturales existentes inmediatamente antes de su entrada en vigor, entendiéndose que los mismos “existen de acuerdo con las disposiciones de esta Constitución” (punto 5). De esta forma, se encuentra, pues, reconocida la entronización de Mutebi II, realizada dos años antes.
Por último, en el punto 6, se aclara que por  “líder tradicional o líder cultural” debe entenderse “un rey o un líder semejante tradicional o líder cultural cualquiera que sea su denominación, que se deriva de una lealtad de nacimiento o de acuerdo con las costumbres, tradiciones, usos o el consentimiento del pueblo dirigido por el líder tradicional o cultural”.
Acorde  con este reconocimiento constitucional, el gobierno asume el compromiso de dotar a los reyes tradicionales de los medios necesarios para el cumplimiento de sus responsabilidades.
Ronald Mutebi y Sylvia Nagginda, Reyes de Buganda.
 En el caso de Buganda se ha otorgado al Rey cuantiosas tierras, se le cubren los gastos de los viajes oficiales, se le dota al Rey y a la Reina de pasaportes diplomáticos, se le concede al Rey una asignación mensual, no sueldo, para gastos de representación y, finalmente, se provee a su seguridad y a la de la propia Familia Real e invitados. A título de simple anécdota, podemos confirmar esto último ya que, nosotros mismos, estuvimos acompañados por un caporal del ejército nacional durante nuestra visita a las instituciones del reino.
Por su parte, el Rey Mutebi II patrocina diversas fundaciones y agencias que trabajan en beneficio de la población de Buganda. En 1999 creó la Buganda Cultural and Development Fundation, BUCADEF, una Organización No Gubernamental (Nº55914/1 432), sin carácter político, que lleva a cabo programas de desarrollo cultural, económico y social muy apreciados por los habitantes del reino.
De esta manera, el Reino de Buganda, amparado en la tradición, el derecho consuetudinario y la vigente Constitución de Uganda, continúa su larga trayectoria histórica, conservando intacto su Kabaka el mismo fons honorum y legitimidad institucional de que gozaron sus predecesores.
BIBLIOGRAFIA:
Charles Peter Mayiga, “King on the Throne”, Kampala (Uganda), 2009
Benson Okello, “A History of East Africa”, Kampala (Uganda), 2002
Rose Lukalo-Owino. “For the Good of the Kindom”, Nairobi (Kenya), 2010
J.C.Ssekamwa, “The Buganda Kingdom and its Monarchy”, Entebbe (Uganda), 2007
Robert Mugagga, “The Kings of Buganda”, Kampala (Uganda), 2011
Constitution of the Republic of Uganda, 1995.
ILUSTRACIONES
 “Uganda a Picture History”, Kampala (Uganda), 2011
Francisco M. de las Heras y Borrero.
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12 02, 2013

BUGANDA: UN REINO CONSTITUCIONAL DE UGANDA (II).

Por |2020-11-13T03:45:48+01:00martes, febrero 12, 2013|

Por Francisco M. de las Heras y Borrero, Doctor en Derecho y Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.
 
SEGUNDA PARTE.

Abolición de los Reinos Tradicionales – Reinstalación de los Reinos Tradicionales – La Familia Real de Buganda.

Abolición de los Reinos Tradicionales.
Obote, una vez dueño absoluto de la situación, declara abolidos todos los reinos tradicionales. El 24 de mayo de 1966, Milton Obote ordena al ejército atacar el Palacio Real de Mengo. Kabaka Muteesa sobrevive milagrosamente y toma el camino del exilio, llegando a Londres el 3 de junio de ese mismo, tras una azarosa aventura a través de diversos países. 
Milton Obote abolió los reinos tradicionales de Uganda en 1966.
El Rey Mutesa muere en su exilio londinense el 21 de noviembre de 1969, supuestamente por una grave intoxicación etílica, aunque la sospecha de un asesinato nunca fue completamente descartada.
Una etapa sangrienta de inestabilidad política se inicia cuando, el 25 de enero de 1971, Idi Amin al mando del ejército da un golpe de estado, derrocando a Obote que se encontraba en Singapur en una reunión de Jefes de Gobierno de la Commonwealth.
Los años negros de Idi Amin concluyen en 1979 al ser destituido el dictador por un golpe armado, que no supuso de inmediato el fin de la inestabilidad política. Tras los gobiernos de Yusuf Lulé y, de nuevo, Milton Obote, el 26 de enero de 1986 accede al poder el Presidente Yoweri Museveni, iniciándose una etapa de prosperidad y estabilidad dentro de un marco democrático.
Reinstalación de los Reinos Tradicionales.
Museveni reinstala, mediante la “Traditional Rulers (Restituction) Assets and Properties Act”, de 1993, los reinos tradicionales, que a partir de la modificación de 1995 forman parte de la vigente Constitución de Uganda, a los que dedica su Capítulo XVI. Los reinos tradiciones  quedan configurados como entes representativos de la identidad de sus pueblos en los aspectos culturales y consuetudinarios. Bajo la égida de la república sus titulares cumplen funciones muy próximas a las de un monarca constitucional.   
Coronación de Kabaka Mutebi.
El 31 de julio de 1993, Kabaka Mutebi II es entronizado en Nggalabi por el obispo  de confesión anglicana Misaeri Kauma, que colocaría en su cabeza la corona real en una lucida y prestigiosa ceremonia. Al día siguiente, 1 de agosto, asistiría a una Misa en la Catedral Católica con motivo de su coronación.
De inmediato, también tuvo lugar la coronación de John Barigye como Omugabe (Rey) de Ankole, pero esta instalación fue declarada nula por el Presidente Museveni, alegando falta de apoyo en la población local.
El Rey de Toro el día de la restauración del reino.
Igualmente, fue instalado en el trono del Reino de Toro Omukama Oyo Kalamba Iguru IV, que contaba tres años de edad, convirtiéndose  en el monarca más joven del mundo.
Por último, el 11 de febrero de 1996, Kyabazinga Wako Moloki fue instalado y coronado Rey de Busoga por el arzobispo anglicano Mpalanyi Nkoyoyo.
Pero al amparo constitucional, también serían instalados otros líderes culturales, de rango menor a la realeza. Así, en 1999, Tieng Adhola, “Paramount Chief” de Jopadhola, un grupo étnico al este de Uganda, fue entronizado por el arzobispo  emérito anglicano Yona Okoth. En el años 2000 sería coronado el Emorimar, líder tradicional de Itseo, quien recibió personalmente las felicitaciones del Presidente Museveni, al igual que Sheikh Shaban Mabajje quien en 2002 sería instalado como Mufti de la colectividad musulmana. Por último, en el año 2003, se instalarían como “Paramount Chief”, G.W.Koire, de Bugwere, Won Nyaci Yosam Odur, de Langi, y el Isaaburuuli, de Buruli.
La Familia Real de Buganda.
El actual monarca, Kabaka Mutebi II, que habita en su residencia privada del Palacio Olubiri Iwe Mengo, en Kampala, no lejos del palacio oficial de Mengo, muy cerca del lago Victoria, es hijo del Rey Edward Muteesa II, casado 11 veces, y nieto de Kabaka Daudi Chwa II, padre de 35 hijos.

La boda de Kabaka Mutebi se realizó en presencia del Presidente Museveni y esposa.

Ronald Mutebi, nacido en el Palacio Mengo el 13 de abril de 1955, estudió en su primera infancia en el Luwangula Primary School de Buwekula y en el Buddo Junior School, ambas instituciones de Buganda. Un tutor inglés, Mark Amory, completaba su formación en el propio Palacio Mengo, donde residía el Rey y su familia. A la edad de 9 años, en 1965, el Príncipe Ronald continuó sus estudios en el King’s Mead Public School (Sussex, Inglaterra) y cursó leyes en el Magdalene College de Cambridge. Conoció largos años de exilio hasta que, finalmente, regresó a Buganda, ya bajo el mandato del Presidente Museveni.
El Príncipe Ronald Mutebi, que ya había sido entronizado rey en 1993, contrae matrimonio el 27 de agosto de 1999 en la Catedral anglicana de Namirembe y en el Palacio Mengo de Lubiri con Lady Sylvia Nagginda en presencia del Presidente Museveni y esposa, constituyendo el más fastuoso enlace de la historia del Reino de Buganda a decir de los expertos. Lo más florido de la realeza africana, junto a representantes de otras casas reales del mundo, la totalidad de las más altas instancias de la República y una enfervorecida multitud de fieles, se dieron cita para contemplar el histórico evento.
Los súbditos del Kabaka de Buganda se arrojan al suelo a su paso en señal de respeto y afecto.
Podemos dar fe por nuestra observación personal y directa que el Rey es muy querido por su pueblo. En sus viajes oficiales concita siempre gran expectación y reúne una ingente cantidad de personas, muchas de las cuales a su paso se continúan tirando al suelo en señal de respeto, afecto y admiración.
Ronald Mutebi tiene 5 hijos. Tres de ellos, nacidos antes de su matrimonio: el Príncipe Crispín Jjunju Kuweewa, nacido en 1995, de su unión con la dama Venantie Sebudandi, natural de Kigali, Ruanda; y las Princesas Joan Nassolo y Victoria Nikizi, ambas estudiantes en Inglaterra. Con la Reina Sylvia ha engendrado a la Princesa Katrina Sarah Kirabo Mirembe Ssangalyambogo. 
Los cuatro primeros hijos de Kabaka Mutebi. De izquierda a derecha, Princesa Joan Nasoolo, Príncipe Jjunju Kiweewa Suuna, Princesa Victoria Nkinzi y Princesa Katrina Ssangalyambogo, sujetando al perrito.
Por último, fruto de su unión extramatrimonial con la dama Sarah Nansikombi, hija de Ssaalongo George Edward Sseserebe y Nnaalongo Christine Nalubanjwa, perteneciente al bugandés clan “Grass hopper”, nació el 10 de julio del 2011 el Príncipe Richard, Heredero del Trono. El feliz acontecimiento no fue hecho público por el Katikkiro (Primer Ministro) hasta el 17 de enero del 2012. El pequeño  Príncipe Richard vive con su madre en un lugar que no se ha hecho público por razones de seguridad y para evitar intromisiones no deseables de terceras personas. El Rey, personalmente, se ocupa con esmero y especial dedicación de las atenciones y cuidados de su heredero.
El Príncipe Crispín Jjunju, como primer hijo varón del Rey, no puede suceder a su padre, pues es el “Kiweewa”, que nunca es tomado en cuenta en la sucesión, ya que es dedicado a la importante responsabilidad de liderar la familia del Rey. Es ésta una especial peculiaridad del derecho de sucesión de este reino. Pero, además, en el caso del Príncipe Jjunju, su madre no es natural de Buganda, circunstancia esta inexcusable para poder engendrar un heredero del Trono.

Kabaka Mutebi y su quinto hijo y heredero, el Príncipe Richard.

De los 11 hermanos del Rey, siete permanecen con vida, todos ellos hijos varones de Muteesa II, que se casó 11 veces y también trajo al mundo siete hembras:
-Príncipe Roberto Masamba Kimera, primer hijo de Muteesa II, no apto por esta circunstancia para reinar (Kiweea), y de Nesta Rugumayo, ya fallecida. El Príncipe Roberto nació en 1950 y estudió en el St. Mary’s College Kisubi y en el King’s College Budo, en Buganda, y completó sus estudios en Canadá. Ha trabajado de geólogo en Swaziland y también de lector en el Instituto Vocacional de Nakawa. Actualmente vive en Canadá.
-Príncipe Henry Kelemeera. Su madre es Damali Nnakawombe Kisosonkole. Siguió sus estudios en el King’s College Budo (Buganda) y en la Universidad de Addis Ababa (Etiopía). Ingeniero aeronáutico, trabaja en la estadounidense American Airlines. Vive en San Francisco.
-Príncipe George Michael Ndawula, cuya madre fue la señora Nawooga, ya fallecida.
-Príncipe David Golooba, que estudio en el King’s College Budo y en la Universidad de Makerere, de Buganda, ambas instituciones de Buganda. Es fundador y Presidente de la Buganda Heritage Association of UK and Ireland , fundada en 1998. Vive en Inglaterra.
-Príncipe Herbert Kateregga, hijo de Kaakako Rwachende, Princesa del Reino de Ankole. Vive en Inglaterra.
El Principe David Wasajja, hermano de Mutebi II, y su prometida recibieron a Francisco Manuel de las Heras y Borrero en la sede del Parlamento del Reino de Buganda.
-Príncipe David Kintu Wasajja. Su madre Winfred Keihangwe es una Princesa del Reino de Toro. Tras la llegada al poder de Milton Obote en 1966, y la partida al exilio de Muteesa II, fue encarcelada por orden de éste y solamente puesta en libertad poco antes de dar a luz al Príncipe David. El Príncipe Wasajja estudió en Namilyango College (Buganda) y en Nottingham University (Inglaterra). Trabaja en la prestigiosa corporación Buganda Land Board, que forma parte del gobierno de Buganda.
Aunque el Príncipe David pertenece a la confesión anglicana, el 27 de abril del presente año 2013 contraerá matrimonio en la Catedral Católica de Rubaga, en Kampala, con la ilustre y joven dama Marion Nankya, hija del prestigioso miembro del Parlamento de Uganda Mathias Nsubuga, católico y Secretario General del Partido Demócrata. El compromiso matrimonial fue hecho público el 22 de noviembre de 2012 por el Ministro de Información del Reino de Buganda, Charles Peter  Mayiga, de común acuerdo con el Katikkiro (Primer Ministro), John Baptist Walusimbi.
El Príncipe Wasajja despidiendo a Francisco M. de las Heras.
En el encuentro con que nos honró el Príncipe Wasajja en la sede del Parlamento del Reino de Buganda, y en el que estuvo acompañado por su simpática y bella prometida, pudimos apreciar las excelentes dotes y preparación de este Príncipe que ha decido permanecer junto a su hermano el Rey y colaborar con este en la gobernación del reino.
En la próxima y última entrega expondremos temas tan interesantes para este Reino como el clan real,  las tumbas reales, sus instituciones políticas, así como un análisis de la Constitución vigente, que en su Capítulo XVI reconoce jurídicamente los Reinos Tradicionales de Uganda.
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11 02, 2013

DECLARACIÓN DE SS. BENEDICTO XVI SOBRE SU RENUNCIA A LA SEDE DE SAN PEDRO.

Por |2020-11-13T03:45:48+01:00lunes, febrero 11, 2013|

SS.Benedicto XVI.
Fratres carissimi:
Non solum propter tres canonizationes ad hoc Consistorium vos convocavi, sed etiam ut vobis decisionem magni momenti pro Ecclesiae vitae communicem. Conscientia mea iterum atque iterum coram Deo explorata ad cognitionem certam perveni vires meas ingravescente aetate non iam aptas esse ad munus Petrinum aeque administrandum.
Bene conscius sum hoc munus secundum suam essentiam spiritualem non solum agendo et loquendo exsequi debere, sed non minus patiendo et orando. Attamen in mundo nostri temporis rapidis mutationibus subiecto et quaestionibus magni ponderis pro vita fidei perturbato ad navem Sancti Petri gubernandam et ad annuntiandum Evangelium etiam vigor quidam corporis et animae necessarius est, qui ultimis mensibus in me modo tali minuitur, ut incapacitatem  meam ad ministerium mihi commissum bene  administrandum agnoscere debeam. Quapropter bene conscius ponderis huius actus plena libertate declaro me ministerio Episcopi Romae, Successoris Sancti Petri, mihi per manus Cardinalium die 19 aprilis MMV commissum renuntiare  ita ut a die 28 februarii MMXIII, hora 29, sedes Romae, sedes Sancti Petri vacet et Conclave  ad eligendum novum Summum Pontificem ab his quibus competit convocandum esse.
Fratres carissimi, ex toto corde gratias ago vobis pro omni amore et labore, quo mecum pondus ministerii mei portastis et veniam peto pro omnibus defectibus meis. Nunc autem Sanctam Dei Ecclesiam curae Summi eius Pastoris, Domini nostri Iesu Christi confidimus sanctamque eius Matrem Mariam imploramus, ut patribus Cardinalibus in eligendo novo Summo Pontifice materna sua bonitate assistat. Quod ad me attinet etiam in futuro vita orationi dedicata Sanctae Ecclesiae Dei toto ex corde servire velim. 
Ex Aedibus Vaticanis, die 10 mensis februarii MMXIII.  
BENEDICTUS PP. XVI.
Armas de SS. Benedicto XVI.
Queridísimos hermanos:
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado. Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.
Vaticano, 10 de febrero 2013.
BENEDICTUS PP. XVI
.
Tiara de Benedicto XVI.
10 02, 2013

BUGANDA: UN REINO CONSTITUCIONAL DE UGANDA (I).

Por |2020-11-13T03:45:48+01:00domingo, febrero 10, 2013|

Por Francisco M. de las Heras y Borrero, Doctor en Derecho, Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

PRIMERA PARTE.
Origen – Etapa Colonial – Independencia.
Localización de Buganda dentro de Uganda.
Pasados los primeros momentos de desenfrenados cambios en el proceso independentista de los años 60 del pasado siglo XX, el pueblo africano, como hemos escrito en alguna ocasión, vuelve a mirar con interés a sus instituciones tradicionales en las que ve un puente para, conservando su propia identidad, alcanzar la tan deseada estabilidad política.
Los estados africanos, que mayoritariamente adoptaron la república como forma de gobierno, valoran, no obstante, los aportes de sus reyes y jefes tradicionales, que siguen desempeñando una importantísima función social, amparados en los usos, costumbres y el derecho consuetudinario.
Tradición y modernidad se enlazan de forma íntima y armoniosa dando como resultado la salvaguarda de un inmenso legado cultural acumulado durante siglos, al mismo tiempo que se refuerzan las propias señas de identidad.
Bandera Nacional de Buganda.
Todo un ejemplo para aquellos estados que ahora se afanan en diseñar políticas de cohesión social, que ellos mismos se encargaron previamente de destruir. Habría mucho que discutir sobre quienes son los pueblos “salvajes” y quienes los pueblos “civilizados”.
Incomprensible para algunas mentalidades europeas, ciertos estados africanos, incluso, llegan a reconocer  en sus mismísimas constituciones republicanas la existencia de sus reinos tradicionales, dotados de competencias específicas.
Uno de estos casos lo constituye el Reino de Buganda, reconocido en la vigente Constitución de 1995 de la República de Uganda.
Origen.
Entre los años 1220 y 1500 existió un imperio conocido como Bunyoro-Kitara. Este imperio cubría Buganda, Nkore, Bunyoro, Burundi, Rwanda, Busoga, algunas partes de Acholi y Lango y Bukoba, al oeste de Tanzania. Su sede estaba en Ntuusi, al sudeste de Buganda.
Kabaka Buganda. El Rey Mutebi II vistiendo de guerrero.
Hacía 1500 el imperio de Bunyoro-Kitara se descompone en varios reinos independientes, uno de los cuales fue el Reino de Buganda, forjado por el legendario Rey Kintu, quien sería sucedido por su hijo Chwa Nabakka, siguiéndose toda una serie de “reyes guerreros”, alternándose los periodos de paz y prosperidad con otros de cruentas y encarnizadas disputas con los reinos vecinos.
Etapa Colonial.
Consecuencia de la “revolución industrial” y de la necesidad de expansión de las potencias europeas, se inicia en la segunda mitad del siglo XIX, la “exploración” del continente africano en busca de materias primas con las que alimentar a la incipiente industria europea, a la vez que se abrían nuevas puertas para el mercado del viejo continente. Este hecho cambiaria radicalmente toda la vida y trayectoria de los pueblos africanos.
John Hanning Speke fue uno de los primeros exploradores de Africa del Este.
Y es en este marco de aventuradas expediciones en el que se produce las primeras visitas al Reino de Buganda por parte de exploradores y misioneros, movidos unos por los intercambios económicos y los otros por expandir la Fe de Cristo y contrarrestar la influencia musulmana.
En los territorios que hoy constituyen la República de Uganda, entonces conformados por reinos soberanos e independientes (Bunyoro, Ankole, Buganda, Toro y Bosoga), la primera “visita” europea se produce con la llegada a los contornos del lago Victoria de los exploradores británicos Richard Burton y John Hanning Speke el 3 de agosto de 1858. Tres años y medio más tarde, el 20 de febrero de 1862, fueron recibidos en Kampala por el Rey de Buganda, Muteesa I. Ese mismo año, el explorador Hanning Speke ve realizado su gran sueño cuando los nativos le llevan hasta el mismísimo nacimiento del rio Nilo, en Jinja, que con tanto afán lo habían buscado numerosas expediciones sin resultado positivo.
Nacido a finales de 1830, el hijo más joven de Ssekabaka Suna II de Buganda, Muteesa I solicitó de la Reina Victoria de Inglaterra el envío de misioneros cristianos. Los primeros en llegar, 30 de junio de 1877, fueron misioneros anglicanos, seguidos casi dos años después, 23 de febrero de 1879, por misioneros franceses pertenecientes a la congregación de los Padres Blancos.
Muteesa I fue el Rey de Buganda que escribió a la Reina Victoria solicitando el envío de misioneros y profesores.
Muteesa I fue sucedido por su hijo Daniel Basamula Mawanga II, tristemente famoso por haber ordenado los asesinatos de los primeros ugandeses convertidos al cristianismo, conocidos como los Mártires Cristianos de Uganda, así como del Obispo James Hannington, que gozaba de un gran prestigio entre la población.
Mwanga II, tristemente famoso por haber ordenado la matanza de los primeros cristianos de Uganda.
Los años siguientes se caracterizaron por convulsiones y disputas entre las diversas comunidades religiosas (protestantes, católicos y musulmanes), que terminaron en 1891 con la victoria de los anglicanos, apoyados en la fase final por el Capitán Frederick Lugard, agente de la Imperial Compañía Británica del África del Este (IBEA por sus siglas en inglés). El 19 de junio de 1894, el Gobierno Británico, recogiendo los frutos del trabajo del Capitán Lugard, convierte a Uganda en su Protectorado nombrando un Comisario a tal fin. Acto seguido, en 1898, el sanguinario Mawanga II es depuesto y exiliado a las Islas Seychelles. Le sucede su hijo Daudi Chwa II, que contaba un año de edad.
Liberados de la incómoda presencia de Mwanga II, los británicos firman en 1900 un Convenio, el famoso “Buganda Agreement”, con los tres regentes del Reino de Buganda (Zacharia Kisingiri, Stanislas Mugwanya y Sir Apolo Kaggawa), que actuaban en nombre del niño rey. El Imperio Británico legitimaba jurídicamente de esta forma su presencia en Uganda.
Chwa II, fue coronado Rey de Buganda cuando contaba poco más de un año.  En los años 30 del pasado siglo XX recorrió numerosos países de Europa siendo reiteradamente condecorado.
Ese mismo año de 1900, el 26 de junio, el Gobernador Harry Johnstone firma con el Rey (Omukama) de Toro otro “Agreement”, al igual que sucedería en 1901 con el Reino de Ankole.
El instrumento político justificativo de la presencia británica en Uganda había sido la Conferencia de Berlín, propiciada por el Canciller Bismarck (noviembre 1884 – febrero  1885), y en la que se había acordado el reparto de África (Togo, Camerún y el Suroeste del continente son reconocidos como territorios alemanes; la zona del rio Níger y todo el delta de la región se convierten en protectorado de la Gran Bretaña; a Leopoldo II, Rey de los Belgas, se le reconoce la titularidad del Congo).
Los términos del “Buganda  Agreement” de 1990 fueron negociados durante dos meses y medio, y supuso un cambio radical en las instituciones del reino:
-Las fronteras fueron definidas.
-El Kabaka y sus “jefes” renunciaban a favor de la Reina de Inglaterra toda reclamación del impuesto pagado por las provincias.
-Los ingresos de Buganda se integraban en los ingresos generales recolectados por la administración colonial.
-Las leyes promulgadas por el Protectorado tendrían la misma fuerza y aplicación que las leyes del Reino de Buganda.
-El Kabaka recibía el tratamiento de “Su Alteza”. A su muerte su sucesor sería elegido por la mayoría de votos del “Lukiiko”, o “Consejo Nativo”.
-Se limitan los poderes de la Corte del Kabaka, que ya no podría decretar por su propia decisión la pena de muerte.
-El Kabaka, y, en su caso, el Regente recibirían una pensión.
-Namasole, la madre del Rey Cwa II, percibiría una pensión vitalicia, pero no las madres de los futuros Kabakas.
-El Tribunal de Justicia Británico sería el competente para conocer las cuestiones litigiosas, civiles o criminales, que afecten a los ciudadanos de Buganda con los ciudadanos de otros reinos o regiones de Uganda.
-Se divide el Reino en 20 condados para una más fácil administración.
-Se reservaba al Kabaka el nombramiento de Primer Ministro (Katikiiro), Tesorero y “Jefe de la Justicia”, todos ello con la aprobación de la Reina de Inglaterra.
-El Kabaka solo podrá llamar al pueblo a defender el reino con las armas oída la opinión de Su Majestad la Reina de Inglaterra.
-Se adjudican importantes lotes de tierra al Kabaka, la familia real, los príncipes, regentes y “jefes” locales, de acuerdo a su rango.
-Los derechos sobre los minerales pertenecen a la administración del Protectorado. Cuando sean descubiertos en territorio privado, habrá que pagar el 10% a la administración colonial.
La Gran Bretaña también reviste con forma jurídica su control sobre el Reino de Toro mediante la firma, como hemos dicho, de un Convenio el 26 de junio de 1890. En este texto se reconoce al Omukama (Rey)  como máxima autoridad, se reconoce la independencia de Toro respecto del Reino de Bunyoro (cuestionada hasta entonces), se declara todo el territorio de Toro como “territorio de la corona”, se otorgan tierras al Omukama y sus “jefes locales”, y se establece un sistema de recaudación de impuestos por parte de los “jefes locales” que serán entregados al gobierno del Protectorado.
De características similares a los anteriores fue el Convenio firmado con el Reino de Ankole el 25 de octubre de 1901, una vez que los “jefes locales” reconocieron al Omugabe (Rey) Edward Sulimani Kahaya II como su “jefe supremo”.
Distinta suerte corrió el Reino de Bunyoro, que se manifestó abiertamente hostil y contrario al poder británico, y tuvo que ser sometido al poder colonial por la fuerza de las armas. Los británicos consideraron Bunyoro como un territorio conquistado que no necesitaba la firma de ningún acuerdo. Finalmente, bastantes años después, un “Agreement” sería firmado en 1933.
El modelo elegido por los británicos para administrar sus protectorados fue el denominado “gobierno indirecto”, mediante el cual los africanos se gobernaban por sus instituciones tradicionales a través de sus reyes y “jefes locales”, conservando la potencia colonial el control último de estas instituciones.
Esta forma de gobernar, además de económica, sobre todo por el ahorro de personal colonial que suponía, era más fácilmente aceptada por los africanos, que no se veían desarraigados de su entorno sociocultural, a la vez que poco a poco iban asimilando otras formas de gobierno.
Las competencias de los reyes se iban haciendo semejantes al papel desempeñado en una monarquía constitucional, en la que el gobierno es ejercido por otras instituciones, quedando la función real como representativa y símbolo de la unidad del pueblo.
Esta forma de gobierno, bajo la vigencia de los “Agreements”  firmados con los diferentes reinos, duró hasta el año 1962, año en que Uganda obtuvo su independencia, tras la cual, en un primer momento, los antiguos reinos tradicionales seguirían siendo reconocidos como tales en el interior de una república federal.
Independencia.
El proceso independentista no estuvo exento de tensiones políticas. El Reino de Buganda deseaba ser un estado soberano e independiente de Uganda, opinión no compartida por los británicos, que querían una situación homogénea para todos los reinos sin distinciones particulares. El Rey Muteesa II, enfrentado por esta causa con el Gobernador británico Andrew Cohen, fue forzado a exiliarse en Inglaterra durante dos años (1953 – 1955).
Fruto de la Conferencia de Lancaster, celebrada en Londres en septiembre de 1961, y las subsiguientes negociaciones que siguieron a la misma, Uganda accede a su independencia y soberanía el 9 de octubre de 1962 y el 15 de ese mismo mes y año el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la admite por unanimidad como miembro de pleno derecho.
Para celebrar tan decisivo evento se llevaron a cabo numerosos actos festivos, políticos y sociales, poniéndose de manifiesto la armonía de las autoridades británicas con las nuevas autoridades nacionales. Los Duques de Kent, en nombre de la Reina Isabel II, presidieron todos los actos.
Sir Walter Michael Coutss y esposa fotografiados momentos antes de la sesión solemne  del parlamento de Uganda en la que se proclamó la independencia del país.
El  Rey de Buganda, bajo el tratamiento de Sir Edward Muteesa, es elegido el 4 de octubre de 1963 primer Presidente Constitucional de Uganda. El hombre fuerte y Primer Ministro es Milton Obote, quien ya ejercía estas funciones desde el 1 de mayo de 1962.
Tras una serie de enfrentamientos con el Presidente Muteesa, el 24 de febrero de 1966 Obote deroga la Constitución de la Independencia de 1962 y asume todos los poderes del estado. Ese mismo año, el 15 de abril, una nueva Constitución, interina, consagrando todos los poderes de Milton Obote, es aprobada en el Parlamento.
Muteesa II fue el primer Presidente Constitucional de Uganda en 1962, al mismo tiempo que continuaba siendo Rey de Buganda.
En una próxima entrega continuaremos exponiendo este tema, presentando la abolición de los reinos tradicionales por Milton Obote en 1966, su reinstalación en 1993 por Museveni, y la composición de la actual Familia Real de Buganda.
9 02, 2013

900 ANIVERSARIO DE LA «PIE POSTULATIO VOLUNTATIS».

Por |2020-11-13T03:45:48+01:00sábado, febrero 9, 2013|

Durante el actual 2013, la S.O.M. celebrará ( D.m.) el  900 Aniversario de la promulgación de la Bula Papal Pie Postulatio Voluntatis. Bula por la cual, el 15 de febrero de 1113, se constituyó  esta Órden monástico-militar.
Pie Postulatio Voluntatis.
Este documento,  que se conoce por ese nombre debido  a las primeras palabras del propio texto,  supuso la base jurídica y representa un elemento fundamental en el desarrollo de la Orden de San Juan de Jerusalén, conocida hoy como la Soberana Orden de Malta, surgida en Tierra Santa medio siglo antes como  comunidad monástica para la asistencia a peregrinos pobres en un hospital de Jerusalén.
 Los actos  más relevantes han sido los acaecidos ayer  9 de febrero  en Roma, donde tras la celebración de una Santa Misa en la Basílica de San Pedro, el Papa Benedicto XVI se dirigió, en un encuentro especial, a los más de 4.000 miembros y voluntarios de la Órden llegados de todo el mundo para participar en este importante evento.
La Asamblea Española de S.O.M.  se ha sumado a los actos  conmemorativos organizando un viaje a Roma para permanecer en la ciudad desde el día 7 al 10 de febrero del actual 2013.
Programa elaborado por la Asamblea Española.
7 02, 2013

PRESENTACIÓN DE UN LIBRO SOBRE BEATRIZ GALINDO.

Por |2020-11-13T03:45:49+01:00jueves, febrero 7, 2013|

POR D. JOSÉ LUIS SAMPEDRO ESCOLAR, Numerario de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía.
En el Museo de San Isidro, en Madrid, se ha presentado el libro V Centenario del Monasterio de la Concepción Francisca, editado por las monjas franciscanas (OIC), llamadas coloquialmente Las latinas. El autor es Luis Regino Mateo del Peral, correspondiente del Instituto de Estudios Madrileños, quien, con motivo de la celebración del aludido Centenario, colabora en esta señalada efeméride con un pulcro trabajo de divulgación de las vicisitudes del Monasterio de la Concepción Francisca, situado en nuestros días en el número 52 de la madrileña calle de Toledo, haciendo hincapié, lógicamente, en la biografía y la época  de los fundadores del cenobio, Beatriz Galindo, (erudita y consejera de Isabel I de Castilla) y su marido, Francisco Ramírez de Madrid, el Artillero.
De izquierda a derecha: L.Regino Mateo, Eduardo Salas, José M. Álvarez del Manzano, Luis Miguel Aparisi y José Luis Sampedro.
Intervinieron en el acto el ex Alcalde de Madrid D. José Mª Álvarez del Manzano, el director del museo anfitrión, D.  Eduardo Salas Vázquez, D. José Luis Sampedro Escolar (Numerario de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía), D. Luis Miguel Aparisi Laporta (Numerario del Instituto de Estudios Madrileños) y el autor del libro, quienes glosaron las virtudes de Beatriz Galindo  y los  vestigios  de su paso por la ciudad de Madrid, así como la historia y vicisitudes del Convento.
Ocuparon lugar señalado entre el numeroso público varios descendientes de los fundadores del convento, patronos y benefactores de la fundación, como los duques de Rivas y los condes de Bornos y Ampudia. Respecto a esta descendencia vamos a señalar una curiosidad poco conocida. El artillero fue Secretario del Rey Don Fernando el Católico, y también lo fue el hermano de Beatriz, Gaspar de Grizio, (antecesor del famoso Conchillos). La prole de este matrimonio es numerosa y en un alto porcentaje ilustre socialmente: grandes de España y títulos del reino (duques como los de Rivas, marqueses -Andía, Sevilla la Nueva, Viana, Cambil, Villanueva del Duero, Cazaza de África-, condes –Bornos, Murillo, Villamarciel, Villariezo, Montenuovo-, altos cargos militares y cortesanos (caballerizos, senadores, Presidentes de Comunidades autónomas), caballeros de órdenes distinguidas (Malta, Alcántara, Santiago), maestrantes, caballeros y damas del cuerpo de la nobleza de Madrid,… 
 Un momento del acto.
Siendo todo ello notable y memorable parece de destacar el alto nivel intelectual y académico de algunos de los integrantes de esta grey: ya sería una obviedad hablar del éxito y del talento literario del III duque de Rivas como poeta, dramaturgo, académico de la española, político,… pero menos conocida es esta otra línea genealógica:
Francisco Ramírez el artillero, señor de Bornos, casó con Beatriz Galindo, la Latina, y fueron padre de 
 Hernán Ramírez Galindo, II señor de Bornos  Cc Teresa de Haro y Castilla (descendiente de Pedro I y Juana de Castro).
Catalina Lasso de Mendoza  Cc Francisco Lasso de Castilla, I señor de Villamanrique de Tajo.
Padre: Diego Lasso de Castilla y Ramírez, II señor de Villamanrique de Tajo.
Diego Lasso de Castilla Toledo y Pimentel, III señor de Villamanrique de Tajo.
Isabel Lasso de Castilla y Pacheco Cc Antonio de Mansilla Chacón y Ordóñez.
 Clara Mansilla y Lasso de Castilla.
Francisca de Almazán y Lasso de Castilla, VII vizcondesa del Castillo de Tajo cc José Díez de Tejada y Trujillo.
Úrsula Díez de Tejada y Almazán   cc Martín José Bécquer y Tamaríz.
Mencía Bécquer y Díez de Tejada * 1740 C c Julián Domínguez.
 Antonio Domínguez y Bécquer.
 José Domínguez Insausti y Bausa  Cc  Joaquina Bastida y Vargas; entre sus hijos: Gustavo Adolfo Bécquer * 17.02.1836. El más famoso poeta romántico español es, pues, décimo primer nieto de Beatriz Galindo, La Latina.
6 02, 2013

XXIX CICLO DE HERÁLDICA GENERAL Y MILITAR.

Por |2020-11-13T03:45:49+01:00miércoles, febrero 6, 2013|

EL INSTITUTO DE HISTORIA Y CULTURA MILITAR, organismo dependiente del Ministerio de Defensa,  en colaboración con la ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE LA HISTORIA MILITAR, tiene previsto impartir el XXIX CICLO DE HERÁLDICA GENERAL Y MILITAR, del 18 de febrero al 14 de marzo de 2013 atendiendo al siguiente PROGRAMA:
18 de febrero: Inauguración y Presentación del Ciclo. Reparto.
HERALDICA GENERAL . Impartido por el Tte.Col.D. Eduardo García-Menacho.
19 de febrero:  Definiciones y formas del escudo. Partes y esmaltes del escudo.
20 de febrero: Particiones y reparticiones..
21 de febrero: Piezas y figuras.
25 de febrero: Términos heráldicos. Brisuras.
26 de febrero: Ornamentos externos.
27 de febrero: Heráldica nacional. Tratados y árboles genealógicos. 
Cartel del Ciclo.
EL CABALLERO MEDIEVAL. Impartido por el Cor. D.José L.Rodríguez Ossorio.
28 de febrero:  Las Órdenes Militares.
APROXIMACIÓN A LA HISTORIA MILITAR. Impartida por el Cor.D.Fco.J.Hernandez Tortajada.
4 de marzo: Aproximación Histórica al Ejército Español.
HERÁLDICA, SIGILOGRAFÍA Y NUMISMÁTICA.
5 de marzo: – Heráldica Civil y  Heráldica Eclesiástica. Impartida por el Tcol. D. Eduardo García – Menacho.
6 de marzo: – Sigilografía y Numismática. Impartida por D. José Mª de Francisco Olmos.
7 de marzo: Heráldica General y Condecoraciones. Impartida por D. Carlos Lozano Liarte.
11 de marzo: – La Heráldica de los Conquistadores. Impartida por el Cor. D. César Colis Herce.
12 de marzo: – Heráldica General Militar. Impartida por el Cor. D. José L. Rodríguez Ossorio.
13 de marzo: Heráldica y  el Escudo de España. Impartida por D. José L. Sampedro Escolar. 
 
CLAUSURA.
14 de marzo:  Conferencia magistral que bajó el título de “El papel de la mujer en la Nobiliaria española y su reflejo en la Heráldica”, será pronunciada por  D. José Luis Sampedro Escolar .
5 02, 2013

ORDENES IMPERIALES ETÍOPES.

Por |2020-11-13T03:45:49+01:00martes, febrero 5, 2013|

POR EL DR. D. JOSÉ MARÍA DE MONTELLS Y GALÁN, HERALDO MAYOR DE ESTA CASA TRONCAL. 
Como continuación de la entrada que dediqué recientemente a la Orden del Sello de Salomón, no está de más, me dicen, ofrecer una panorámica de las caballerías imperiales. Aquí va. Dejo para otra comunicación, las ordenes fundadas posteriormente a la caída del régimen monárquico, por el Consejo de la Corona, el organismo que administra la causa imperial cuando existe un interregno o el Trono está vacante. He de añadir que tengo verdadera inclinación por estas órdenes ecuestres que vendrá, de seguro, por mi apego a la Historia de Etiopía, la única nación africana siempre independiente, un Imperio cristiano, rodeado por países hostiles, animistas o islámicos.
ORDEN DE LA REINA DE SABA.
Fue fundada por la Emperatriz Zeiditu, siendo Regente el Ras Tafari, en 1922, originalmente para damas, aunque no parece que fuese otorgada hasta la coronación del emperador Haile Selassie I, en 1930. 
Medallón con la efigie de la Emperatriz Zeiditu.
 En nuestros días, es la tercera de las caballerías imperiales en orden de precedencia. SM la Reina doña Sofía ingresó en esta Orden, como Gran Cruz en 1972, siéndole impuesta por el propio Emperador, en Addis Abeba, como ya dije en una entrada anterior. Rememora, según la leyenda, a la Reina Makeda, la reina etíope que visitó Israel para conocer al Rey Salomón, de quien enamoró por su sabiduría. La Reina dio a luz un hijo, Menelik I, de quien desciende la sangre imperial. 
Orden de la Reina de Saba.
Hacia 1950, la orden se abrió a los caballeros, concediéndose a, Su Alteza Real el Duque de Edimburgo del Reino Unido, el presidente Charles De Gaulle de Francia, el presidente Dwight D. Eisenhower de los Estados Unidos o el Emperador Bokassa,  aunque siguió otorgándose a las princesas imperiales o extranjeras. Creada en cinco clases: Gran Cruz, Gran Oficial, Comendador, Dama y Medalla, hoy se concede en la categoría de Gran Collar y Gran Cruz. En 2006, el Gran Collar le fue concedido por el Consejo de la Corona a la Duquesa de Braganza y en 2009, a la princesa Ana Bagration de Georgia.
Su emblema es la estrella de David o Sello de Salomón, compuesta de dos triángulos iguales, uno, de esmalte verde esmeralda y otro, de esmalte amatista o morado, resaltados de un busto, puesto de perfil, de la reina, de oro. También se encuentran ejemplares sin esmaltes, probablemente fabricadas por Savadjian, el fabricante de la Casa Imperial, en Addis Abeba. La banda es de moaré morado con anchas franjas verdes a cada lado de los bordes.
ORDEN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.
Fundada por Haile Selassie I, cuyo nombre traducido significa Poder de la Trinidad, con motivo de su coronación, en 1930, para recompensar servicios al trono, estaba limitada a la nobleza y el alto clero. Sin embargo, como consecuencia de la guerra contra Italia, fue concedida a algunos regimientos imperiales especialmente distinguidos. Su insignia es un medallón circular acolado de una cruz cuyos brazos terminan en cuatro pétalos abiertos. El centro, esmaltado de azul celeste, y dividido en tres cuarteles va cargado de las efigies de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Toma su nombre del misterio central de nuestra religión, el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no hay tres Dioses, sino un solo Dios. En esta Trinidad las Personas son coeternas y coiguales: todas, igualmente, son increadas y omnipotentes.
Collar de la Santísima Trinidad.
Para quién no lo sepa, resultará curioso que todos los emblemas simbólicos del  reinado de Haile Selassie, fueron alusivos a este misterio de la Santísima Trinidad, de su imperial predilección. Hasta las divisas de su ejército (luceros de tres puntas) evocaban la Trinidad. La banda es roja con franjas oro en los bordes. Originalmente fundada en cinco clases: Gran Cruz, Gran Oficial, Comendador, Oficial y Caballero, ahora, el Consejo de la Corona ha restaurado la orden en un solo grado: Gran Cruz y en excepcionales circunstancias, con el Gran Collar. Es otorgada a personas muy notables, nacionales o extranjeras, que hayan servido a la Casa Imperial. Después de la revolución, le fue concedida al general William Westmoreland, líder estadounidense de la guerra de Vietnam. Su Alteza Imperial el Gran Duque Jorge de Rusia recibió el Gran Collar en 1998.
En 2006, tuve el alto honor de ser honrado con la Gran Cruz de esta caballería que constituyó para mí, una enorme satisfacción, dada mi devoción por ese misterio de nuestra fe y mi fervorosa simpatía por su Fundador. Mis queridos amigos, don Alfredo Escudero y Díaz-Madroñero, Gran Canciller de la Casa Real de Georgia y don Carlos Gereda de Borbón, Marqués de Almazán también han sido agraciados con esta insignia imperial.
ORDEN DEL EMPERADOR MENELIK II.
Creada por la emperatriz Zeiditu en 1924, en memoria de su padre Menelik II, fue la primera de las órdenes imperiales durante los reinados de la propia Zaiditu y Leg Iyasu, su sobrino musulmán que el Ras Tafari condenó a vivir en una cueva. Cuando Iyasu dio el alma a las huríes del profeta, Tafari se coronaba, como Haile Selassie, con la tiara imperial.
Emperador Menelik II.
 También se la llamó Orden del León de Judá, lo que movió al Consejo de la Corona mucho después (en 1996) a crear una Orden del León de Etiopía, por evitar la confusión. De su fundadora se cuenta que era su costumbre asomar el bello rostro de ébano, por una ventana del palacio de Gondar, por esperar a un novio que tuvo de moza y marchó palmero a Tierra Santa. Nunca llegó a Jerusalén, que le habían asaltado los derviches cuando avistaba las altas cúpulas de Asmara y después de desvalijarle los ricos regalos para el patriarca, le habían dado muerte, dejando sus despojos a la rapiña del buitre, volador en el límpido cielo. Lo encontraron unos guardias de fronteras, pero la emperatriz, aquejada de obesidad, nunca les creyó.
Menelik II,  fue Negus de Shoa, en la Etiopía central, y Negus Negesti o Emperador de Etiopía desde 1889 a 1909. Menelik II transformó Etiopía, creando, a partir de una serie de estados semiindependientes, una nación unida.
Órden de Menelik II.
La presea de esta caballería es una cruz patada de esmalte grana, fileteada de verde y oro, con un círculo central verde con las armas imperiales antiguas o abreviadas del emperador Menelik II, esto es con el abanderado león de la tribu de Judá de oro. Rodeado de una banda roja a modo de bordura y sobre el león del círculo central, la leyenda en amhárico El león de la Tribu de Judá salva conquistando. Superado todo de la tiara de los emperadores. La banda es de moaré amarillo con franjas rojas y verdes a cada lado. Siempre se ha concedido en cinco grados, Gran Cruz, Gran Oficial, Comendador, Oficial y Caballero. Fue concedida a los oficiales superiores de las fuerzas armadas y a los altos funcionarios judiciales. Los marqueses españoles de La Lapilla y Almazán y el gran tratadista y amigo don Daniel García Riol son Grandes Cruces de esta caballería.
ORDEN DE LA ESTRELLA DE ETIOPÍA.
Es caballería fundada por el emperador Menelik II en 1884, en su condición de Negus de Shoa, antes de convertirse en Emperador, que se creó a imagen y semejanza de la Legión de Honor francesa, por recompensar el valor militar, aunque también se concede al mérito civil. Consta de cinco clases de caballeros. 
Órden de la Estrella.
Su joya es una elaborada estrella de oro de veintidós puntas, cuyo centro se resalta de una cruz copta de esmalte rojo, rodeada de cuatro cruces de lo mismo. La banda es de los colores nacionales, verde, amarillo y rojo. Ha tenido muchos y variados diseños, siempre afiligranados y embellecidos a la manera tradicional. En la actualidad, se fabrica en Portugal, en la firma Frederico Costa y en Francia.
Tanto en el pasado como hoy en día se concede con cierta liberalidad para los seguidores de la Causa Imperial. La orden es discernida ahora por el Presidente del Consejo de la Corona, el Príncipe Imperial Ermias, aunque en tiempos de la conquista italiana, quiso otorgarla como propia, el Rey Emperador Víctor Manuel, con el beneplácito del señor Duque de Aosta, que airado se lo quitó de la cabeza, pues no concebía dicho príncipe italiano que se arrumbase la orden de San Mauricio y San Lázaro. Sin embargo, el Negus en Ginebra, poco antes de su discurso en la Sociedad de Naciones, recompensaba con ella a sus muchos guerreros y partidarios. Se otorga en los cinco grados clásicos: Caballero de la Gran Cruz, Gran Oficial, Comendador, Oficial y Caballero.
Salacot de la Guardia Imperial.
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