El Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés colabora en la organización de la Jornada sobre las revoluciones Rusas de 1917
El Presidente del Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés, en colaboración con la Real Academia de la Ingeniería, la Embajada de la Federación Rusa y DSH (Deutch Spahische Handelsgesellschaft Group) tiene el placer de invitarle a la Jornada sobre las revoluciones Rusas de 1917, que tendrá lugar (D.m.) el jueves 19 de octubre a las 18:00 en la Sala Villar Mir de la Real Academia de la Ingeniería (Calle de Don Pedro, 10, 28005 Madrid), con la intervención de S.E. Yuri P. Korchaguin, Embajador de la Federación de Rusia en el Reino de España.
Grandes armas de D. Eros Francis Jacob de Rothschild, Conde de la Plata
Recibimos en nuestro e-mail del Blog de la Casa Troncal, esta petición de D. Eros Francis Jacob de Rothschild, que con mucho gusto accedemos a ello.
Me llamo Eros Francis Jacob de Rothschild, escribo esta misiva para hacerle llegar mis grandes armas como Conde de La Plata. Las cuales fueron realizadas por el Ilmo. Sr. Don Rolando Ýñigo-Genio, un heraldista argentino de buena factura, quien a su vez realiza hermosos diseños armeros pueden visitar su página en la red social facebook:
https://www.facebook.com/AtelierHeraldiqueYnigoGenio/
En cuanto a mi refiere soy miembro lejano de la familia Rothschild, descendiente de la rama austriaca y francesa. Soy Conde de La Plata, Barón de Rothschild y Barón de Rothschild de Fráncfort del Meno. Me dedico a la producción agrícola ganadera especialmente en Argentina, Brasil, Chile, Inglaterra y Escocia. Creo que eso es lo básico sobre mi soy una persona de perfil bajo. En lo que respeta a mi escudo, he decidido brisar las armas familiares, sustituyendo el escudo de plata del escusón de gules por una flor de lis plata, a si también cambie los soportes, a diestra un felino rayado en banda en varios colores y a siniestra un unicornio de sable, acornado, armado y crinado de oro; por lema: «Esse Quam Videri» (Ser, más que parecer).
Espero que puedan publicar mis grandes armas.
Real Academia Sancti Ambrosii Martyris organiza visita a Malta y la ciudad de Mdina
Real Academia Sancti Ambrosii Martyris organiza visita a Malta y la ciudad de Mdina
El presidente Angelo Musa y el vicepresidente Leonardo Lucarella de RASAM junto con la académica Rossella Grisoli formaron la delegación que aceptó la invitación del alcalde de Mdina Citta Notabile, Conde Peter Sant Manduca, para visitar la antigua capital de Malta. La visita tuvo lugar entre el miércoles 20 y el lunes 25 de septiembre de 2017 y fue organizada y coordinada por los miembros malteses de RASAM: Marco Spiteri Binett, Gabriel Zammit y Martin Bonnici. El programa de la visita incluyó muchos hitos importantes en la ciudad capital Valletta, las tres ciudades, el fuerte St Angelo, Marsaxlokk y el área de Sliema y St Julian. También se organizó una visita privada a la Gruta de San Pablo y al museo de Wignacourt en Rabat. El clímax de la visita fue sin duda, el evento Mdina.
La Delegación de la RASAM fue recibida oficialmente en la entrada de la ciudad por el Alcalde, el Conde Peter Sant Manduca, que llevaba su insignia de Alcalde. Después de una introducción oficial, el alcalde escoltó a la Delegación en torno a lugares notables en la ciudad silenciosa, a saber, el Palacio de Vilhena que actualmente sirve como museo de historia natural, a través de la calle principal de la ciudad, la calle Villegaignon, indicando el Monasterio Benedictino de San Pedro, que consta de residencias palaciegas de la nobleza y oficinas de la comuna que conducen a la plaza principal de la ciudad dominada por la majestuosa catedral de San Pedro y San Pablo. Después de un recorrido en profundidad por el imponente templo, el grupo visitó la capilla de San Roque, la iglesia y monasterio de Nuestra Señora del Monte Carmelo y el Palacio Falson conocido como la Casa Normanda. El paseo por las calles y callejones de la ciudad, impecablemente mantenido por el Consejo Local, se hizo eco de la historia de un pueblo medieval de la colina, esparcido por una extensa influencia desde el período romano hasta la época colonial británica. En los bastiones y el belvedere, la vista impresionante de la isla de Malta fue disfrutada y maravillada por los presentes.
La delegación fue recibida por la Condesa Louisette Sant Manduca en su casa ancestral que domina los baluartes de Mdina. Después de una cálida bienvenida y la firma del libro de visitantes, el Presidente de la RASAM se dirigió a la reunión y después de agradecer el Hon Mayor y la Contessa Sant Manduca por su hospitalidad, compartió los altos objetivos e ideales de la RASAM, así como los logros hasta la fecha. Junto con el Vicepresidente Leonardo Lucarella, el Presidente Angelo Musa otorgó la distinción de Académico de Honor a la Honorable Alcaldesa, Contessa Louisette Sant Manduca y por último, pero no menos importante, al Honorable Ivan Bartolo, miembro del Paliament de Malta por sus actos altruistas para salvar la vida humana.
El evento en Casa Sant Manduca llegó a su fin con un prosecco y un brindis a una reunión verdaderamente memorable que ha forjado nuevas amistades y experiencias de calentamiento del corazón. La visita de Mdina fue sellada con un almuerzo en el Bacchus Restearant situado en el primer bastión de la ciudad. Durante la visita a Malta, los altos funcionarios de RASAM tuvieron varias oportunidades para discutir muchos materiales de interés que caen bajo el patrocinio de la Academia, con los tres miembros malteses que organizaron este evento inolvidable. Alto en la agenda fueron eventos futuros inmediatos que se organizarán en la isla que cuenta con atracciones importantes relacionadas con la realeza, la nobleza, la caballería y la heráldica. Esta visita ha llevado al establecimiento de una presencia viva de RASAM en la isla de Malta.
La frontera más meridional de Europa. Los miembros malteses de Rasam fueron fundamentales en la organización y el apoyo de la reciente visita de HIH Gran Duquesa María Vladimirovna a la isla de Malta a principios de junio de este año. El evento recibió una cobertura fotográfica profesional a través de Martin Bonnici, un reconocido fotógrafo de profesión
PROGRAMA DE ACTOS Y FOTOGRAFÍAS.
PARA MÁS FOTOGRAFÍAS, EN EL SIGUIENTE ENLACE:
Hidalguía universal vizcaína y el Solar de Tejada; por D. Guillermo Corral López
D. Guillermo Corral López. Noble asociado de la Real Asociación de Hidalgos de España y miembro de la Asociación Riojana de Genealogía y Heráldica; nos remite para su publicación en el Blog de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, un pequeño artículo sobre el Solar de Tejada que ha realizado tratándose de un estudio relacionando la hidalguía universal vizcaína con la hidalguía solariega de Tejada en base al ejemplo de un expediente del siglo XVII.
Diseño de las armas de D. Carlos Navarro, realizado por D. Fernando Martínez Larrañaga
Magnífico diseño de las armas de D. Carlos Navarro; realizado por el reputado heraldista y miembro de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, D. Fernando Martínez Larrañaga.
D. Fernando es Master en Derecho Nobiliario y Premial, Heráldica y Genealogía (UNED) Diplomado en Heráldica General y Militar por el Instituto de Historia y Cultura Militar. Heraldo del Real Colegio Heráldico de Georgia, Heraldo Mayor de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria. Correspondiente de la Academia de Genealogía, Nobleza y Armas «Alfonso XIII». Del Colegio Heráldico de España y de las Indias. De la Sociedad Heráldica Española y Caballero de San Gregorio Magno.
La Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, por Alfonso de Ceballos-Escalera Gila, Vizconde de Ayala; recensión del Prof. Dr. D. Félix Martínez Llorente
RECENSIÓN por el Prof. Dr. D. Félix Martínez Llorente, catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones en la Universidad de Valladolid.
Alfonso de Ceballos-Escalera Gila, Vizconde de Ayala: La Real y Distinguida Orden Española de Carlos III. Madrid, Boletín Oficial del Estado, 2016. 518 páginas, con DVD anejo. ISBN 978-84-340-2334-5.
RECENSIÓN por el Prof. Dr. D. Félix Martínez Llorente, catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones en la Universidad de Valladolid.
En el sistema premial español, ocupa el lugar de mayor preferencia la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, establecida el 19 de septiembre de 1771, hace ya dos siglos y medio, en pleno auge del poderío hispano en Europa y en América, de la mano del gran Monarca cuyo tricentenario acabamos de conmemorar hace pocos meses. Aquella Orden Española será una de las creaciones más importantes de su reinado, y ese legado ha llegado hasta nuestros días. En los últimos dos siglos y medio, sus cruces han premiado y distinguido a las personalidades políticas y sociales, y a toda la ciudadanía española, por sus servicios a la Corona y al Estado: el conjunto de los más de treinta y tres mil condecorados es un elenco de lo mejor de la Política, las Ciencias, las Letras y las Artes en España, y también de los países extranjeros. Y sus símbolos forman parte de la historia del Arte europeo.
Creada para premiar con ella a Sugetos beneméritos aceptos a mi Persona, que hubiesen acreditado su zelo y amor al Real Servicio; y distinguir notoriamente el talento y virtud de los Nobles en qualquiera profesión o carrera que sigan, y en que acrediten aquellos requisitos -es decir, a los altos cargos de la Administración del Estado y de la Real Casa-. Entonces aquel buen Rey la otorgó con justicia y con parsimonia, y muy pronto mereció el aprecio de la sociedad hispana, peninsular y americana.
Su hijo y sucesor Don Carlos IV, muy respetuoso de la obra paterna, la fomentó y la reformó. Durante la invasión francesa, la Orden Española se mostró decididamente patriota, y se mantuvo activa en Sevilla y Cádiz, hasta el retorno a Madrid en 1814. También Don Fernando VII la protegió mucho y le concedió nuevos honores. Después, durante la transición del Antiguo Régimen al sistema constitucional, la Orden Española pasó a ser, en la década de 1830 a 1840, la primera condecoración de la Monarquía española. A partir de 1846, las concesiones aumentaron prodigiosamente, y se dirigieron a todos los estamentos de la sociedad española, tanto peninsulares como ultramarinos. También acogió desde entonces la Orden a un crecido número de extranjeros, sobre todo políticos y diplomáticos. La revolución de 1868 y el sexenio revolucionario que siguió, confirmaron el carácter estatal de la distinción y el carácter de primera condecoración civil española, mantenido por todos los regímenes políticos que se han sucedido en España -salvo por las dos breves repúblicas-.
La historiografía premial, llena de señalados vacíos hasta hace muy pocos años, adolecía de estudios solventes sobre sus principales instituciones: defecto sin duda achacable al hecho de que ese campo histórico, hasta tiempos recientes, ha estado en manos de eruditos y aficionados -por otra parte beneméritos, aunque los historiadores británicos los denominen, despectivamente, anticuarios-. Solo a partir del segundo lustro de los 90’ del siglo XX han ido apareciendo estudios dedicados a la Insigne Orden del Toisón de Oro, la Real y Americana Orden de Isabel la Católica, la Real Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa, las Reales y Militares Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo, y, en fin, las Órdenes del Mérito Civil, de Alfonso XII, de la República, y otras. Estaba aún pendiente el imprescindible estudio sobre la Orden Española, cuya bibliografía atinente era hasta ahora bien escueta.
Todo cuanto antecede viene a explicar, incluso a justificar, la necesidad que se venía observando de contar con un texto que historiase, desde un punto de vista preferentemente institucionalista, los orígenes y la evolución histórica de esta prestigiosa y prestigiada Orden Española. Y la ocasión del tricentenario del nacimiento del Rey Fundador, acaecido en Madrid el 20 de enero de 1716, ha parecido a las autoridades -la Presidencia del Gobierno, el Boletín Oficial del Estado y la Real Casa de la Moneda- la más oportuna para llevarlo a efecto.
Faltando, pues, tales fuentes impresas, el autor ha desarrollado su trabajo durante más de una década, mediante la consulta de los fondos documentales originales de la Cancillería de la Orden, del Archivo Histórico Nacional (Estado y Fondos Contemporáneos), y del Archivo General de Palacio.
El estudio desarrollado es, ante todo y sobre todo, un estudio de Historia del Derecho y de las Instituciones españolas; por ello hace uso del método y el estilo acostumbrado en tales campos científicos, excluyéndose interesadamente cualquier aparato erudito -que, sin embargo, existe-, principalmente por tratarse de una monografía profunda sin concesiones a la galería.
El texto aparece dividido en dos partes sucesivas y complementarias. La primera consiste en un relato histórico de los orígenes y la evolución de la Orden, desde 1771 a 2016, y de sus características institucionales y premiales. El autor persigue a través de ella el proporcionar una secuencia cronológico-diacrónico del panorama histórico del sistema premial español, desde la baja Edad Media a nuestros días, a fin de poder ubicar en su preciso contexto histórico y premial a la institución objeto de estudio conjunto; continúa con una breve semblanza del Soberano que le da nombre, y de la de su principal auxiliar en la tarea fundacional, Grimaldi. Le siguen algunas breves consideraciones sociales y estadísticas de la Orden y de sus miembros, misceláneas e incluso anecdóticas, porque las Órdenes no son solo instituciones, sino que las conforman las personas que a ellas pertenecen y que lucen sus insignias -de ahí el interés de la glosa cualitativa y cuantitativa de quienes han encarnado y encarnan esta parte humana-.
En la segunda parte de este estudio el autor ha dispuesto el imprescindible apéndice documental -en este caso, más bien legislativo-, en el que se transcriben íntegramente los principales documentos y un centenar largo de disposiciones legales atinentes a la Orden Española objeto de estudio. También a modo de apéndices, el estudio incluye una relación de los ministros y empleados de la Asamblea Suprema, a más de la relación de las fuentes archivísticas y bibliográficas utilizadas. El trabajo realizado incluye un amplio y novedoso aparato gráfico, que ilustra cumplidamente el buen resultado del proyecto de investigación histórica acometido. A más, hay que decir que la edición ha sido muy cuidada, y aparece soberbiamente encuadernada.
Por todo ello, podemos afirmar sin exageración que este gran volumen, que merece todos nuestro plácemes, marca un antes y un después en la bibliografía carolina y también en la bibliografía premial.
Del autor, Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, vizconde de Ayala y marqués de la Floresta, diremos que, nobleza obliga, es uno de los poquísimos españoles en posesión de tres doctorados, ganados en tres universidades públicas distintas (en Derecho, en Ciencias Políticas y en Historia), y ha publicado, hasta ahora, 47 libros y 444 artículos. Entre esos libros, no debo dejar de recordar los titulados La Insigne Orden del Toisón de Oro (1996), Las Reales Órdenes civiles del Reino de España (2000), La Real Junta de Nobles Linajes: sociedad y gobierno municipal en Segovia entre los siglos XIV y XIX (2006), El Tribunal Supremo del Reino de España (2007), El Almirantazgo General de España e Indias en la Edad Moderna (2012), La sombra de Argo: ciencia y marina españolas en el siglo XVIII (2014), y La Real y Americana Orden de Isabel la Católica (2015). También me consta ha sido uno de los principales coautores del Diccionario Biográfico Español, de la Real Academia de la Historia, habiendo redactado más de 400 referencias -el 1% del total de la obra-, y entre sus actividades de promoción cultural se cuentan la fundación de la Real Academia Matritense, y de la Real Academia de la Mar, por citar tan solo las más famosas. Es, desde 1991, el Cronista Oficial de Castilla y León, y ha merecido las más altas condecoraciones del Reino de España -hasta catorce veces ha sido distinguido por el Rey, a propuesta de los sucesivos Gobiernos-, e internacionales -otra decena de condecoraciones, entre ellas las primeras de Francia, Italia y Portugal-, a más de varios premios nacionales e internacionales. Serían muchas las páginas que habríamos de dedicar a su gran acervo cultural: baste decir que el “tres veces docto” Marqués de la Floresta es hoy uno de los más reputados especialistas hispanos en la Historia y el Derecho nobiliarios, en la Historia y el Derecho premiales, y en la Historia naval y marítima, y por eso es uno de los más destacados representantes de la Nobleza histórica española en el ámbito de la Cultura. Al condecorarle con la cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, S.M. el Rey declaró públicamente que el doctor Marqués de la Floresta, con sus esfuerzos, iniciativas y trabajos, ha prestado servicios eminentes y extraordinarios a la Nación.

























