D. Plácido Arango dona al Museo del Prado 25 obras de su colección
D. Alfredo López Ares, colaborador de este blog de la Casa Troncal de Los Doce Linajes, nos remite este interesante artículo para su publicación.
ARTE
D. Plácido Arango, el coleccionista discreto
NATIVIDAD PULIDO / MADRID
Día 05/07/2015 – 16.39h
Caballero en toda regla, representa la sencillez, la elegancia, la sensibilidad, el buen gusto, la serenidad, el saber estar…
En un mundo donde priman el éxito y la fama, la prisa y el ruido, el ego y el reconocimiento, los followers y los selfies, da gusto hallar a personas como Plácido Arango Arias, que representa justo lo contrario: la sencillez, la elegancia, la sensibilidad, el buen gusto, la serenidad, el saber estar… Un caballero en toda regla. Su acento, suave, dulce y melódico, desvela al instante su cuna: Tampico (México), donde nació hace ya 84 años. Hijo de un emigrante asturiano, Jerónimo Arango Díaz, que marchó primero a Cuba y más tarde a México, quiso regresar a sus orígenes y vive en nuestro país desde 1965. Aquí desarrolló una brillante carrera como empresario. Fundó la empresa Sigla S. A. (Grupo Vips), especializada en hostelería y restauración. La célebre cadena de restaurantes-tienda cuenta con más de 336 establecimientos en 20 provincias españolas y en Lisboa. También forman parte del grupo marcas como Starbucks, Ginos, Friday’s, Iroco, Lucca, Rugantino… Economista y empresario, doctor en Ciencias Económicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, estuvo casado con Teresa García-Urtiaga y es padre de tres hijos: Plácido, Maite y Francisco.
Esta semana ha sido protagonista –palabra de la que huye despavorido– por su decisión de donar al Museo del Prado 25 obras de su colección: 21 pinturas antiguas y cuatro litografías de Goya. Eso sí, las quiere tanto que no quiere desprenderse de ellas hasta que se muera. Arango es un gran amante y conocedor del arte y atesora una colección formada por tres centenares de obras, centrada en arte español, que va desde los primitivos hasta el arte contemporáneo. Además de las obras donadas (Zurbarán, Pedro de Campaña, Valdés Leal, Luis de Morales, Corrado Giaquinto o Herrera el Mozo, un artista por el que siente predilección), en ella hay dos pinturas de Goya(entre ellas, «El náufrago»), obras de El Greco («Santo Domingo en oración» y una «Inmaculada»), Ribera («San Simeón con el Niño Jesús» y un «San José»), Murillo («Magdalena penitente» y una «Inmaculada»), bodegones de Yepes y Van der Hamen, un «Florero» de Juan de Arellano… La lista llega hasta Gris, Miró, Dalí, Tàpies, Juan Muñoz o Cristina Iglesias, escultora con la que se le ha relacionado sentimentalmente. Una relación llevada siempre con una gran discreción.
Historias de amor
Y, si hablamos de historias de amor, la de Plácido Arango con el Prado es de las que son para toda la vida, como las grandes pasiones de Hollywood. Debió ser un flechazo mutuo. Ya en 1986 fue designado vocal del Patronato del museo. Fiel asesor, colaborador y amigo del que fuera su director Alfonso Pérez Sánchez, en 1991 donó al museo los 80 grabados de la primera edición de los «Caprichos», de Goya. En otras ocasiones apoyó tanto diplomática como económicamente en la restauración de las «Meninas» (tiró de relaciones para lograr que John Brealey se tomara un año sabático en el MET para estar un año en el Prado trabajando en la obra maestra de Velázquez) y coloboró en la compra del «Retrato de la marquesa de Santa Cruz», de Goya. En una entrevista que concedió a ABC en 2007 contaba una anécdota: «Cuando le dijeron al presidente Felipe González, en medio de una crisis de Gobierno, que había venido un señor a restaurar las “Meninas”, dijo: “Si desaparece el perro, el Gobierno se cae”».
En 2007 sustituyó como presidente del Patronato del Prado a su amigo Rodrigo Uría –fallecido durante sus vacaciones en Croacia–, una fuerza de la naturaleza. Les dijo a los miembros del Patronato que probablemente no sería tan competente como Uría, pero les aseguraba que sería mucho más aburrido. Permaneció en el cargo los cinco años que dura el mandato. Pese a que los estatutos del órgano rector del Prado admiten la posibilidad de una reelección, no quiso prorrogarlo. «Cinco años son suficientes, hay que dar el relevo», se limitó a decir. Pero nunca explicó las razones de su decisión. Elegancia obliga.
Fueron solo cinco años, pero muy activos en el Prado: vivió la inauguración de la ampliación de Moneo, la internacionalización del museo, la reordenación de sus colecciones, la adquisición de obras excepcionales como «El vino de la fiesta de San Martín», de Bruegel el Viejo…. En 2012 tomó el relevo José Pedro Pérez-Llorca. Arango fue nombrado patrono de honor, cargo que comparte con personalidades como Philippe de Montebello, director emérito delMetropolitan Museum de Nueva York.
Y hablando del MET, éste es otro de los museos más especiales para Plácido Arango –es vocal de su Patronato desde hace muchos años–, junto al de Bellas Artes de Asturias, donde presentó hace unos años una selección de piezas de su colección. Bajo el título «Una mirada singular», se mostraron 25 obras. De nuevo 25.
Está o ha estado ligado a numerosas instituciones culturales (las fundaciones Príncipe de Asturias y García Lorca; la Academia de Bellas Artes, la Biblioteca Nacional) y financieras (fue consejero del BBVA). Hijo adoptivo de Asturias, tiene en su haber las más altas condecoraciones civiles españolas (la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, la Gran Cruz de Isabel la Católica, la Gran Orden del Mérito Civil, la Medalla de Oro a las Bellas Artes, el premio Juan Lladó de mecenazgo cultural) y extranjeras (Medalla de Oro del Spanish Institute de Nueva York). Ha pedido al Prado que no haya ningún acto de reconocimiento público por su donación ni una sala con su nombre.
Cena de Gala Benéfica de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, en el Club de Mar del Hotel Villa Padierna
El próximo sábado 18 de Julio a las 20:30 horas, la Encomienda de Andalucía, que preside el Excmo. Sr. Don Iván de Arteaga y del Alcázar, Marqués de Armunia, ha organizado en Marbella la ya tradicional Cena de Gala Benéfica de la Orden en el Club de Mar del Hotel Villa Padierna, con el fin de recaudar fondos para la Fundación Fontilles, especializada en la investigación y curación de la lepra, y Cáritas y las Hermanitas de los Pobres; meritísimas instituciones de la Iglesia que tratan de paliar la angustiosa situación de tantas familias en dificultades graves o incluso en situación de exclusión social.
La cena estará presidida como todos los años, por el Gran Maestre de la Orden S.E. Don Carlos Gereda de Borbón, Marqués de Almazán.
Se ruega smoking par los Caballeros y traje largo o cóctel para las Damas.
Contacto:
Gran Priorato de España de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén
cancillería@gpesanlazaro.com
Publicado el nº 4 de la revista CADERNOS BARÃO DE ARÊDE
Con gran satisfacción informamos que ya está disponible el nº 4 de la revista CADERNOS BARÃO DE ARÊDE, la cual es muy interesante con noticias genealógicas y heráldicas de gran importancia también para un público español.
La misma puede consultarse en la página en internet en www.arede.eu , siendo la correspondiente al trimestre abril-Junio de este año, el cual proponemos para su tenta lectura.
Reproducimos al pie del presente post, la portada y contraportada de la misma.
CADERNOS BARÃO DE ARÊDE
N.º 4 (ABRIL-JUNHO 2015)
Editorial – por Luís Soveral Varella
Histórias da História
D. João Rebelo Cardoso de Menezes (1832-1890), Bispo-Coadjutor de Lamego (1887-1890), Arcebispo titular de Mitilene (1884) e de Larissa (1887 – por Luís Miguel Pulido Garcia Cardoso de Menezes
O 2º Visconde de Santarém e a Passagem Noroeste – por Daniel Estudante Protásio
Genealogia
Martim Vaz do Amaral – por Fernando Abrunhosa de Brito
Uma Varonia da Casa e Quinta de Vila Nova em São Cristóvão de Nogueira no termo de Cinfães – por Luís Soveral Varella
Registos Paroquiais de Cartagena, Murcia – por Francisco Montanha Rebelo (Continuação)
Os Saraiva de Vasconcelos de Mós do Douro – por Óscar Caeiro Pinto
Os Heredia – por Luís Soveral Varella (Continuação)
Heráldica e Ex-Librística
Levantamento dos Casamento de Alcoutim – por Nuno de Campos Inácio
Os Símbolos Heráldicos de Loulé – por Segismundo Pinto
Notícias
Nicolás de Ovando. Colonización de América y el origen de las Encomiendas; por D. José M. Huidobro
Artículo de fecha 26-06-2015 de D. José Manuel Huidobro
Caballero de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén, Miembro de la Real Asociación de Hidalgos de España. Máster en Derecho Nobiliario, Heráldica y Genealogía (UNED). Autor de 55 libros y más de 700 artículos.
Nicolás de Ovando. Colonización de América y el origen de las Encomiendas
Gobernador y estadista extremeño, considerado el iniciador de la obra colonizadora de España en América. Tras ostentar el título de Comendador de Lares, en premio a su labor como Gobernador de las Islas y Tierra Firme entre 1502 y 1509, la Corona le concedió el máximo título de Comendador Mayor de Alcántara.
Nicolás de Ovando era hijo del capitán Diego (de Cáceres) Ovando, que descendía de uno de los conquistadores cristianos a quienes el rey de León diera la ciudad cacereña tras ser tomada a los árabes, y de su primera mujer Isabel Flores de las Varillas Gutierrez, Dama de la Reina Isabel I de Castilla. Fue gobernador y administrador colonial de La Española desde 1502 hasta 1509, sucediendo en el cargo a Francisco de Bobadilla. Nació en Brozas, Cáceres, hacia 1460 y falleció en Sevilla en mayo de 1511.
Perteneció a una encumbrada familia hidalga extremeña; fue criado en Cáceres y educado en un ambiente de intensa religiosidad. Ingresó en la Orden Militar de Alcántara para dedicarse al servicio de la Iglesia y de la Corona, detentada por Isabel la Católica, de quien fue un leal y fervoroso partidario. En 1478 obtuvo la encomienda de Lares, una de las más importantes concedidas a la Orden de Alcántara. Fue uno de los diez hombres designados por los Reyes Católicos para acompañar al Príncipe Don Juan en la Corte de Almazán.
Este cargo lo conservaría hasta 1497, fecha de la muerte del Príncipe. En lo sucesivo, Ovando se concentró en la supervisión de todos los asuntos internos relacionados con la Orden de Alcántara, cuyo Maestrazgo pasó definitivamente en 1494 a depender de la Corona de Castilla. En su condición de estrecho colaborador de los Reyes Católicos se le nombró dos veces visitador de la Orden a la que pertenecía y, posteriormente, se le encargó la reconstrucción de la ciudad de Alcántara, semi-destruida por la Guerra de Sucesión castellana.
Nicolás de Ovando fue nombrado Gobernador de las Islas y Tierra Firme el 3 de septiembre de 1501, en sustitución del juez pesquisador Francisco de Bobadilla, quien poco antes había depuesto de dicho cargo a Cristóbal Colón. Con la llegada de Ovando a La Española comenzó el período de auténtico asentamiento y colonización de los españoles en las Antillas. La flota que lo condujo al Nuevo Mundo zarpó de Sanlúcar de Barrameda el 13 de febrero de 1502. Esta poderosa escuadra al mando de Antonio de Torres estuvo compuesta por treinta y dos naves y llevaba a bordo 2.500 personas, entre ellas, fray Bartolomé de las Casas. La flota llegó a Santo Domingo el 5 de abril.
Apenas asumió el cargo, Ovando hizo el juicio de residencia a Bobadilla y ordenó su embarque a España en la misma flota en la que él había arribado. Ovando tuvo que lidiar con la costumbre de los colonos españoles que encontró en la isla de vivir desperdigados entre las poblaciones indígenas e, inmediatamente, dispuso que éstos trasladaran sus residencias a cualquiera de las nuevas urbes que se fueran fundando. A aquéllos que se mostraron más reacios a convertirse en vecinos se les envió de vuelta a España. De este modo se impuso con éxito la política centralizadora a los conquistadores y colonos españoles.
El siguiente objetivo de Ovando fue acelerar el proceso de asentamientos urbanos con el que se esperaba garantizar una colonización acorde con las normas centralizadoras de la Corona. Para lograrlo se adoptó el modelo castellano de la Baja Edad Media de hacer calles anchas, rectilíneas y perpendiculares. Así en 1502 se reconstruyó la ciudad de Santo Domingo después de que un huracán la destruyese.
Pacificó la Española venciendo a los caciques rebeldes. Por estas acciones militares ha sido acusado de excesiva severidad, sobre todo por la ejecución de Anacaona y varios caciques. Como resumen de su actuación en la isla Española se podría decir que llegó en 1502 a un lugar en completo caos social, político y militar y cuando volvió a España en 1509 la dejó pacificada, con una nueva y eficaz administración basado en el modelo castellano y una próspera economía.
La afluencia masiva de españoles a las Antillas y la necesidad de obtener una mano de obra que trabajara intensa y permanentemente en la agricultura no fue del agrado de los nativos y muchos de ellos prefirieron huir a los montes. Ante esta actitud, los colonos plantearon a la Corona que los indios les fueran repartidos. El 20 de diciembre de 1503, la reina Isabel firmaba una Real Provisión legalizando los repartimientos de indios en favor de los españoles. Con este documento nació la institución de la encomienda, que fue llamada en un principio «repartimiento». La Corona confiaba cierto número de indígenas a los colonos españoles, convirtiéndolos de esta forma en encomenderos.
Entre 1503 y 1505, el Gobernador Ovando generalizó los repartos de indios en la isla La Española, hecho que permitió que se desarrollara a gran escala no sólo la agricultura, sino la extracción aurífera a costa de la explotación de esta mano de obra. La labor colonizadora de Ovando fue evaluada en la época como innovadora y positiva, a pesar de las críticas de Bartolomé de las Casas que acusaba al gobernador de haber promovido la destrucción de las Indias. El 9 de julio de 1509, Nicolás de Ovando fue sustituido por Diego Colón en la Gobernación de las Indias. La Española contaba ya con más de 3.000 vecinos en unas quince villas pobladas.
Hacia 1508, culminada la época de fundación de ciudades, Ovando se orientó hacia la exploración del resto de las Antillas. Esta iniciativa permitió que la expedición de Sebastián de Ocampo confirmara definitivamente la insularidad de Cuba.
Este regresó a España y fue premiado por los Reyes Católicos con la concesión del título de Comendador Mayor de la Orden de Alcántara. Murió el 29 de mayo de 1511 en medio de una Junta Capitular de la referida orden.
El escudo ovandino
El símbolo personal de Nicolás de Ovando lleva los apellidos de su padre y de su madre: Ovando, Mogollón y Flores, Gutiérrez. Acolada, la cruz de Alcántara.
El apellido Ovando, situado en el primer cuartel del blasón, es, en campo de plata, una cruz floronada de gules, angulada de cuatro veneras de lo mismo.
En el segundo cuartel está situado el apellido Flores: De azur, cinco flores de lis puestas en aspa con bordura de gules, cargada con ocho aspas de oro.
En el tercer cuartel el apellido Mogollón. En campo de oro, dos osos pasantes de sable, bordura de gules, cargada con ocho aspas de oro.
En el cuarto cuartel, Gutiérrez: En campo de oro, un castillo cargado con cinco hojas de higuera de sinople, dos en el homenaje central y tres en el cuerpo.
Publicado en el blog «Hidalgos en la Historia» cuyo blogmaster es D. J. Manuel Huidobro
http://hidalgosenlahistoria.blogspot.com.es/
SS.MM. Los Reyes de España, Don Felipe y Doña Letizia, condecorados con la Orden Mexicana del Águila Azteca
Don Felipe y doña Letizia, condecorados con la Orden Mexicana del Águila Azteca
El Presidente de México D. Peña Nieto y su esposa fueron distinguidos con la Orden de Carlos III
CIUDAD DE MÉXICO, 29 de junio.-
El presidente Enrique Peña Nieto otorgó al rey Felipe VI de España la condecoración de la Orden Mexicana del Águila Aztecaen grado de Collar, por su esfuerzo para fortalecer los lazos de amistad y cooperación que unen a su país y México.
La condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca es la máxima distinción que se otorga a extranjeros, con el fin de reconocer los servicios prominentes prestados a México o a la humanidad, y para corresponder a las distinciones de que sean objeto servidores públicos mexicanos
La misma insignia pero en grado de Banda en Categoría Especial fue otorgada a la reina Letizia, por su apoyo para impulsar las relaciones de cooperación y amistad entre ambas naciones.
Los dos acuerdos publicados el pasado lunes en el Diario Oficial de la Federación se fundamentan en la Ley de Premios, Estímulos y Recompensas Civiles.
En el primer acuerdo se señala que como príncipe de Asturias, Felipe tuvo un papel activo en la política española dirigida a mantener contacto estrecho con América Latina, región a la que acudió como representante de la Corona a varias tomas de posesión de jefes de Estado latinoamericanos y a tres Cumbres Iberoamericanas.
Ya como rey de España, asistió a la XXIV Cumbre celebrada en la ciudad de Veracruz, Veracruz, ocasión en la que se planteó la renovación de dicho mecanismo y se refrendó el compromiso de España con los países de Iberoamérica.
En el segundo acuerdo difundido en el Diario Oficial se dio a conocer el propósito del Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos de reconocer a Letizia, reina de España, por su apoyo a la monarquía española para privilegiar y fortalecer las relaciones con nuestro país.
La actual visita de ambos soberanos a territorio mexicano es muestra de su plena disposición para apoyar la continuidad de las excelentes y fructíferas relaciones del Reino de España con México.
Ambas condecoraciones fueron entregadas en la Ciudad de México, en el marco de la primera visita de Estado que realizaron ambos como monarcas al continente americano.
Celebración del Capítulo de la Real y Benemérita Institución de Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista (breve historia de la la misma)
La Real y Benemérita Institución de Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista celebró el pasado fin de semana su Capítulo, para asistir a la solemne ceremonia de recepción y juramento de los Caballeros y Damas de nuevo ingreso, con motivo de la festividad de San Juan su Santo Patrón, en el Oratorio de San Felipe Neri.
Desde este Blog de la Casa Troncal de los Caballeros de los Doce Linajes de Soria, damos nuestra enhorabuena a los nuevos hermanos y hermanas de hábito. Que Dios Nuestro Señor guíe sus pasos.
FOTOS DEL CAPITULO DE CABALLEROS HOSPITALARIOS DE SAN JUAN BAUTISTA DE CÁDIZ (Celebrado el fin de semana pasado)
BREVE HISTORIA DE LA REAL Y BENEMÉRITA INSTITUCIÓN DE LOS CABALLEROS HOSPITALARIOS DE SAN JUAN BAUTISTA
Fuente: http://www.hospitalariossanjuanbautista.es/historia.htm
Para conocer adecuadamente la historia de esta Real y Benemérita Institución Hospitalaria de San Juan Bautista, es necesario remontarse a la época de las Órdenes de Caballería. Durante la Edad Media, unos ricos mercaderes napolitanos establecieron, en el año 1.088, una Hospedería en Jerusalén.
En el 1.104, se instituye, con reglas de San Agustín y con los votos de castidad, pobreza y obediencia, el Orden o Religión de San Juan Bautista. Tomó el nombre de San Juan porque el paraje donde se fundó el Primer Hospital, era el de la casa de Zacarías, padre de San Juan Bautista. Sus reglas se fundamentaron en defender la Fe con las armas y socorrer a los peregrinos y menesterosos, por tanto era, a un tiempo, militar y hospitalaria.
La encomienda de los Hospitalarios de San Juan, ha sido, desde sus comienzos, una cruz blanca con ocho puntas, representando con ellas las ocho Bienaventuranzas, propias de la hospitalidad que profesaban.
Siglos después, tras las pérdidas de Tierra Santa y de las islas de Rodas y Chipre, el Emperador Carlos V, rey de España (1.530), donó a la Orden de San Juan, la isla de Malta, que sería la sede mundial hasta su pérdida a manos del Emperador Napoleón.
Los Caballeros de San Juan en España.
Después de la toma de Malta, los caballeros españoles de San Juan de Jerusalén, no aceptaron al emperador de Rusia, Pablo I, como Gran Maestre de la Orden y reconocieron como tal al tristemente celebre Rey de España Fernando VII primero y, sucesivamente, a Isabel II y Alfonso XII.
Aunque las Órdenes Militares y Religiosas sufrieron una gran crisis y decadencia en la primera mitad del siglo XIX, (especialmente hacia 1.835), no sucedió lo mismo con la de San Juan de Jerusalén, debido a su gran fortuna.
Los caballeros de San Juan en España, (que siguieron realizando sus obras caritativas de una forma aislada para combatir la miseria social), ante el riesgo de la desaparición o del pase de la Orden bajo la obediencia anglicana y la Corona británica, hicieron surgir una organización que sintió como suya la necesidad de protección que sentía el débil y el pobre, y que fueron conocidos como los «Sanjuaninos», dedicando su tiempo, esfuerzo y dinero en hacer el bien al necesitado.
A la restauración de la Dignidad Magistral de la Orden de San Juan de Jerusalén (en 1.878) por el Papa León XIII, muchos Caballeros de la Orden presentaron sus documentos y quedaron admitidos en la misma, pero otros se resistieron a reconocer esta autoridad, se separaron de ella y continuaron en la Institución de Bienhechores que habían formado en 1.860, para ejercer la caridad cristiana, atendiendo a enfermos, heridos y necesitados a través de toda la geografía española, bajo la protección de la Inmaculada Concepción y de San Juan Bautista, siendo éste, el origen de la que, una vez estatuida, había de ser «La Real y Benemérita Institución Hospitalaria de San Juan Bautista».
La Institución Hospitalaria en Madrid.
La Institución se funda en Madrid, en 1860, por el Excmo. Sr. D. Luis Vilar y Pascual, con idea de extenderla por Europa y América, lo que con el tiempo, se fue consiguiendo. Desde el comienzo, fue gobernada por un Consejo Supremo, nombrado por un Cabildo o Capítulo General de los Caballeros.
Elegido el Consejo Supremo en la Junta General, celebrada el 1 de Junio de 1.875, bajo la acertada dirección del Excmo. Sr. Conde de Santa Coloma y Marqués de Gramosa, el Gobernador Civil de Madrid, en 1876, comunica al Consejo la aprobación del Reglamento, y lo hace en estos términos: «S.M. el Rey (q.D.g.) se ha dignado aprobar el Reglamento firmado por los Caballeros Hospitalarios Españoles, en el concepto benéfico que comprende y tan atinadamente propaga esta Institución».
En 1.877, por Real Orden, se otorgó a la Institución Hospitalaria el Hospital de Nuestra Señora de Atocha. En 1.878, instaló en la Carrera de San Francisco un Hospital y consultas públicas. En ambas se desarrolló una gran labor caritativa en beneficio de los pacientes y necesitados. En 1.880, el Papa León XIII, además de otorgar a la Institución privilegios espirituales, designó la Iglesia de Las Descalzas Reales de Madrid, como templo en el que los Hospitalarios Españoles habían de celebrar sus actos capitulares y solemnidades religiosas.
S. M. el Rey, por Real Orden de 31 de Agosto de 1881 aprobó las insignias. En esos años existían Consejos Provinciales en: Cádiz, Sevilla, Córdoba, Barcelona, Bilbao y Santander. El Consejo de Sevilla tenía templo y hospital, y el de Cádiz, el más antiguo, tenía dos Casas de Socorro y templo asignado.
Los Hospitalarios de San Juan en Cádiz.
En Cádiz, los Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista, desarrollaron su labor caritativa desde 1.859, en la llamada guerra de África, donde la generosidad y patriotismo gaditano se hace patente, como lo revela entre otros ejemplos, la instalación de un «Hospital de Sangre», costeado por el Casino Gaditano, en el que la mayor parte de sus componentes eran Caballeros Hospitalarios.
Es sabido que en el siglo XIX continúa la decadencia de Cádiz, que se padecen las epidemias de 1.801 y 1.804, el triste combate de Trafalgar y el asedio Napoleónico, además del huracán y epidemia de 1.810, las epidemias de 1813, 19, 33, 43, 54, 55 y 1864, la revolución del 68, que destronó a Isabel II, el movimiento revolucionario de Salvochea, del mismo año 1.868, las luchas cantonales de 1.873, las granizadas de 1.876 y 79, el temblor de tierra de 1.884, la guerra de Melilla (1.893), el huracán que en 1.894 ocasionó la pérdida del «Reina Regente», y las guerras de Filipinas de 1.895 al 98.
Todo esto constituye un denso programa de emociones y desgracias, que exigieron los mayores sacrificios del pueblo gaditano para restaurar y aliviar o mitigar tanta miseria. En esas circunstancias hubieron de desenvolver su actividad los Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista.
Anteriormente al año 1.875, existía en Cádiz una Delegación de la Institución Hospitalaria, nombrada por el Consejo de la Sección Española de los Hospitalarios-Sanjuaninos.
El Consejo Supremo, que presidía el Excmo. Sr. D. Salvador María de Ory, en 1.877, nombró al Excmo. Sr. D. Martín Ramírez, Marqués de Valde Hoyos, para que constituyera el Consejo Provincial gaditano. La primera Sección Capitular de este Consejo Provincial, se celebró en el local-secretaría del Colegio de San Felipe Neri el 15 de Febrero de 1.877.
El Consejo Provincial quedó constituido, presidiéndolo D. Mariano Baylleres y del Villar, siendo Secretario D. Francisco de Dolarea. Entre los acuerdos tomados destacan: instalar en la Plaza de San José, una Casa de Socorro.
En cuanto a los cultos, sabemos que, con fecha 12 de Marzo de 1.877, el gobernador eclesiástico de la diócesis autorizó la celebración de las funciones religiosas en la Iglesia-Oratorio de San Felipe Neri.
Cuando quedó constituido el Consejo Provincial de Cádiz, la Silla de Pedro la ocupaba S.S. Pío IX; la Jefatura del Estado Español la ostentaba S.M. el Rey D. Alfonso XII. Era Ministro de la Gobernación el Excmo. Sr. D. Francisco Romero Robledo, Gobernador de Cádiz, el Excmo. Sr. D. Leandro Pérez Cossío, Alcalde, el Excmo. Sr. D. José de la Viesca, Marqués de Santo Domingo de Guzmán y Obispo de la diócesis el Excmo. y Rvdmo. Sr. Fray Felix de Arriete y Llano.
En 1.882 inauguraron otra Casa de Socorro en la calle Benjumeda, en el número 10, esquina a la calle Rosario Cepeda.
Por la extraordinaria y destacada actuación del Excmo. y Rvdmo. Sr.Obispo D. Vicente Calvo y Valero, que acompañó a los Hospitalarios gaditanos durante la epidemia, el Consejo Supremo acordó nombrarle Protector de la Institución y Presidente de Honor.
Las autoridades reconocieron el heróico comportamiento de la Institución Hospitalaria, concediéndole por ello la dignidad de Benemérita.
Sigue la Institución de Cádiz trabajando en sus Casas de Socorro, que contaba con el apoyo de autoridades y corporaciones oficiales y particulares, aunque la mayor parte de sus ingresos provenían de las cuotas y limosnas de ingreso de sus asociados. Debemos destacar las ayudas de particulares, como las testamentarías de: Sra. Condesa Vda. de Maule, de D. Pedro Lacave, de Dª. Guadalupe Villa y Jáuregui, de D. Felipe Vea Murguía y de la Sociedad Económica Gaditana de Amigos del País, al disolverse esta Corporación.
Se celebraron corridas de toros; conciertos benéficos de la Real Academia de Santa Cecilia, Fiesta de la Flor, veladas teatrales celebradas en El Principal, organización de riifas, suscripciones públicas, etc. No obstante, el estado económico era débil, pues eran muchos los necesitados y no daba para todo lo que los Hospitalarios querían solucionar.
La muerte del Sr. Palou y Flores, trajo como consecuencia la desorganización del Consejo Supremo en Madrid y, lamentablemente, su desaparición.
En 1.906, D. Pedro del Villar y Hernáez, Conde de Maule, hace donación a la Institución de la Casa número 11 de la calle Benjumeda, que fue inaugurada el día 1 de Enero de 1.907, con todo su instrumental médico-quirúrgico e Instituto Operatorio, clausurándose la Casa de Socorro que tenía en el número 10 de la citada calle, mereciendo, el Sr. Villar y Hernáez por este rasgo de caridad, y a propuesta del Consejo, la Gran Cruz de Ben eficencia (R.O. de 8 de Octubre de 1.910).
Por Real Orden de 13 de Agosto de 1.910, se dispone que el Consejo Provincial de Cádiz, puede constituirse en Supremo, pero con carácter interino.
Con motivo de la trágica noche del 18 de Agosto de 1.947, en que la capital gaditana sufrió la explosión de los depósitos de minas submarinas del Instituto Hidrográfico, una vez más los Caballeros Hospitalarios destacaron por su actuación humanitaria y caritativa, socorriendo a los heridos, tanto en las calles, en el lugar de la explosión, como en la Casa de Socorro.
Con fecha 5 de Diciembre de 1.949, el Consejo Supremo interino de Cádiz, después de respetar durante 39 años, la cláusula «sin perjuicio de ceder sus derechos en el caso de reconstitución del Supremo en la Corte», solicita la efectividad del Carácter del Consejo, firmando la petición D. José María Pemán y Pemartín, D. Germán Garcés y D. Cayetano Ruiz y Gómez.
Por Orden Ministerial de fecha 8 de Marzo de 1.950, se concedió la efectividad del carácter del Consejo Supremo en Cádiz, concesión que nos habla elocuentemente de los méritos contraídos por el Consejo Provincial Gaditano.
El 22 de Agosto de 1.952, por O.M. se aprueba el vigente reglamento, ocupando la Presidencia del Consejo Supremo el Excmo. Sr. D. José María Pemán y Pemartín y la Secretaría General del mismo el Iltmo. Sr. D. Cayetano Ruiz y Gómez.
La Real Institución firmó varios pactos o acuerdos con el Excmo. Ayuntamiento, para la utilización conjunta de la Casa de Socorro. El primero fue en el año 1.925, siendo alcalde de la ciudad D. Agustín Blázquez. Se firmaron otros en 1.940, 1.969 y 1.981, siendo el último, el firmado en 1.983, renovable cada cinco años.
S.M. el Rey D. Juan Carlos I, por escrito recibido del Palacio de la Zarzuela, con fecha 22 de Octubre de 1.982, tuvo a bien aceptar la Presidencia de Honor de la Institución. Ocupaba entonces la Presidencia el Excmo. Sr. D. Fernando Muñoz Ferrer.
Las Casas de Socorro van desapareciendo, debido a que la Seguridad Social presenta nuevos modelos de atención médica al ciudadano y es, a finales de 1.989, cuando el Ayuntamiento renuncia a la prestación de este servicio.
En 1.990, el Consejo Supremo, que preside el Excmo. Sr. D. Mario Vallejo Grandes, decide comenzar las obras para la instalación de un Albergue para transeúntes y personas sin techo, en la planta baja del edifcio, y el 12 de diciembre de ese mismo año se firma un convenio, con las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, para la atención del futuro Albergue.
En Enero de 1.991 dan comienzo las obras para reparar y remodelar la planta baja y resanar las cubiertas del edificio que en su mayor parte hubo que tirar y construir de nuevo. El 20 de Enero de 1.992, la Real Institución Hospitalaria inauguró el Albergue nocturno, con 14 camas, sala de estrar y servicios. El 27 de abril, el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Cádiz-Ceuta, D. Antonio Dorado Soto, bendijo las instalaciones del Albergue, así como el «Aula de Estudios Marianos» (Stella Maris).
En Mayo de 1.996 se elige un nuevo Consejo Supremo. Preside la nueva etapa quinquenal el Excmo. Sr. D. Francisco José Súnico Varela, ocupando el cargo de Secretario General el Ilmo. Sr. D. Miguel Fontenla Rojí. El Sr. Súnico Varela sigue adelante con la idea de ofrecer más ayudas a los necesitados y el Consejo Supremo aprueba instalar, en la segunda planta de nuestra Casa, unos «talleres ocupacionales» , cuya inauguración tiene lugar el día 11 de enero de 1.999. El 17 de marzo de ese mismo año, el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Cádiz-Ceuta, D. Antonio Ceballos Atienza, bendice las instalaciones, que cuentan con talleres de carpintería, marquetería, ebanistería, trabajos manuales, informática, inglés y cocina, en beneficio de las personas enfermas de las Asociaciones «AFEMEN» y «AFEDU» («Asociación de Familias con Enfermos Mentales» y «Asociación de Familias con Enfermos Duales», respectivamente), con las que se firman los correspondientes convenios de cooperación, para la inserción social y laboral de los enfermos de dichas Asociaciones.
En el año 2.000 se cumplen los 125 años de la fundación oficial de la Institución Hospitalaria en Madrid.
En mayo de 2.001, se convocan elecciones al Consejo Supremo saliendo elegido Presidente nuevamente el Excmo. Sr. D. Francisco José Súnico Varela y Secretario General el Iltmo. Sr. D. Manuel Durio Silóniz. En estos años se siguieron con las obras de acondicionamiento de la finca (levantamiento de fachada, reparación de zonas semiruinosas, etc.) y se acondicionan – en la segunda planta – unas habitaciones para que puedan servir de refugio a personas o familias en situaciones extraordinarias. Por enfermedad del Presidente, desde finales de 2003, el Secretario General, Ilmo. Sr. D. Antonio Agra Vidal, ocupa la Presidencia hasta la celebración de nuevas elecciones.
Por último, en mayo de 2.006 y para el quinquenio 2006-2011, se elige nuevo Consejo Supremo, presidiendo esta nueva etapa el Excmo. Sr. D. Manuel de Pando Vilches, ocupando el cargo de Secretario General el Ilmo. Sr. D. Rafael Melgar Fernández. El día 8 de febrero de 2008, tras unos meses de dolorosa enfermedad, falleció nuestro presidente Sr. de Pando, siendo designado y elegido para dicho cargo, por el Consejo Supremo, el Excmo. Sr. D. Francisco José Súnico Varela, que ya había ejercido el cargo entre 1996 y 2003. En septiembre de 2009 el Excmo. Ayuntamiento de Cádiz otorga a la Institución su más alta condecoración, la «Medalla de Oro» de la ciudad, que entrega el día 26 de febrero de 2010 en sesión solemne celebrada en el Salón de Plenos del Ayuntamiento.
Durante el año 2010 se llevaron a cabo diferentes actos (Misa de Acción de Gracias, inauguraciones, conferencias, presentaciones, exposiciones, etc.) para conmemorar el CL Aniversario de nuestros comienzos, en Madrid, como grupo humano dedicado a atender las necesidades de nuestros semejantes y el Centenario del establecimiento en Cádiz de la Sede del Consejo Supremo, como ha quedado expuesto en párrafos anteriores.
Finalizado el quinquenio, en el mes de mayo de 2011 se celebraron nuevas elecciones generales para el período 2011-2016, saliendo reelegidos nuevamente como Presidente y Secretario General, respectivamente, los Sres. Súnico Varela y Melgar Fernández.
Entre las extraordinarias y valiosas páginas de la historia escritas durante los 150 últimos años en nuestra ciudad, se encuentran las que hablan de la generosa vida de los Caballeros Hospitalarios en favor de los más necesitados, así como todo lo que hicieron para alivio y consuelo de los que más sufren.
LLAMADA DE RECAUDACION DE FONDOS PARA EL ESFUERZO DE GEORGIA PARA ALIVIO DE INUNDACIONES
LLAMADA DE RECAUDACION DE FONDOS PARA EL ESFUERZO DE GEORGIA PARA ALIVIO DE INUNDACIONES
Su Alteza Real el Príncipe Davit Bagration Mukhrani Batonishvili, Jefe de la Casa Real de Georgia ha lanzado un llamamiento apasionado a todos los miembros, todos los Caballeros y Damas de las Órdenes Real dinásticas, y todas las personas de buena voluntad que apoyan y siguen a la Casa Real a dar generosamente a favor del alivio de la inundación de Georgia, para ayudar a todos aquellos que han perdido seres queridos y sus seres, todos aquellos cuyas propiedades han sido inutilizados o dañadas y todos los que han sido desplazados por las inundaciones.
State Budget – All types of organization and individuals (FX) (USD) Intermediary: FEDERAL RESERVE BANK OF NEW YORK, USA SWIFT CODE: FRNYUS33 ACC: 021087992 GEORG Beneficiary’s bank: NATIONAL BANK OF GEORGIA, TBILISI SWIFT CODE: BNLNGE22 Beneficiary: MINISTRY OF FINANCE OF GEORGIA IBAN: GE65NB0331100001150207 (EUR)
Intermediary: DEUTSCHE BUNDESBANK, ZENTRALE FRANKFURT AM MAIN, DE SWIFT CODE: MARKDEFF ACC: 5040040060 Beneficiary’s bank: NATIONAL BANK OF GEORGIA, TBILISI SWIFT CODE: BNLNGE22 Beneficiary: MINISTRY OF FINANCE OF GEORGIA IBAN: GE65NB0331100001150207
El regreso de la familia Romanov a Rusia
El regreso de la familia Romanov a Rusia
El presidente Putin ha decidido tomar un importante y significativo gesto a favor de los miembros de la familia real de los Romanov.
El miembro regional de San Petersburgo, Vladimir Petrov, ha hecho un llamamiento a los descendientes de la familia real de los Romanov para volver a vivir en Rusia, diciendo que su presencia ayudaría a unificar el país y restaurar su fuerza. Además, el legislador ha propuesto asignar un palacio zarista de la época en San Petersburgo, (palacios Ropshinsky o Pavlovsky), o uno en Crimea (Livadia Palace) como la residencia oficial de los Romanov, y agregó que tenía la intención de dar a los descendientes de la familia real un estatus especial y que tendrá un papel representativo.
Actualmente hay dos ramas principales de la dinastía Romanov: la rama de Kirillovichs (llamado «La Casa Imperial en el exilio») dirigida por la Gran Duquesa Maria Vladimirovna, jefe de la Casa Imperial de Rusia y el de Nikolaevichs, liderado por el príncipe Dimitri Romanovich, jefe de los Romanov Asociación de la Familia.
En dos cartas enviadas a la gran duquesa Maria Vladimirovna Romanova, que vive en España, y el príncipe Dimitri Romanovich Romanov, que vive en Dinamarca, quienes dicen ser el jefe de la Cámara de los Romanov, el diputado Vladimir Petrov afirmó que el «retorno de descendientes del último autócrata de Rusia a su patria histórica ayudarían a suavizar las contradicciones políticas dentro del país que se perpetúa desde la revolución bolchevique de octubre, y que sería un símbolo para restaurar el poder espiritual de los pueblos de Rusia «.
Maria Vladimirovna es descendiente de Alejandro II (1818 – 1881) de Russia. Dmitri Romanovich es descendiente del zar Nicolás I (1796-1855), y director gerente del Fondo Romanov de Rusia, fundada después de la caída del régimen comunista.
Dmitri Romanovich fue condecorado por el ex presidente ruso y actual primer ministro, Dmitry Medvedev, en una ceremonia celebrada en Moscú en 2011
En la apelación el diputado dijo: «En la actualidad hay un proceso difícil en curso para restaurar el poder de Rusia y restaurar su influencia internacional Estoy seguro de que en este importante momento de la historia, los miembros de la casa imperial de los Romanov no pueden quedar aparte de los procesos que tienen lugar en Rusia «.
Las reclamaciones sobre el renacimiento de Rusia como un centro de poder espiritual y la influencia internacional se han convertido en temas comunes en la retórica de Moscú, especialmente después de las sanciones económicas y políticas que siguieron por Occidente.
La Gran Duquesa Maria Vladimirovna Romanova dijo estar dispuesto a trasladarse a Rusia y que no va a reclamar derechos o la propiedad, ni los poderes y privilegios políticos, pero afirma que el papel de la casa imperial, como parte de la «herencia» de Rusia, se reconoce por una ley.
El último emperador de Rusia, Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos fueron asesinados por los bolcheviques en 1918, y esta ley debe entrar en vigor el centésimo aniversario del fin del reinado del zar Nicolás II.
Noticia tomada de la web: http://italiareale.it/notizie-reali/2015/il-ritorno-della-famiglia-romanov-in-russia
26 giugno 2015
Traducción del italiano (versión original de la noticia), cortesía de D. Alfredo López Ares, colaborador habitual del Blog de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria.



























