Plaza Mayor n° 6, Soria, España

Doce Linajes de Soria

Acerca de Doce Linajes de Soria

Este autor no presenta ningún detalle.
Hasta ahora Doce Linajes de Soria ha creado 4459 entradas de blog.
28 09, 2015

El caballero español que cumplió muerto su promesa (Leyenda)

Por |2020-11-13T03:41:25+01:00lunes, septiembre 28, 2015|

 D. Alfredo López Ares, colaborador de este blog de la Casa Troncal de Los Doce Linajes, nos remite este interesante artículo  para su publicación.

logo-abc-2

LEYENDAS El caballero español que cumplió muerto su promesa

MÓNICA ARRIZABALAGA  / MADRID

Día 03/07/2015 – 09.23h

Un epitafio en el Monasterio de Silos reza que Muño Sánchez de Finojosa visitó el Santo Sepulcro el día en que murió luchando en tierras castellanas

El claustro del monasterio de Santo Domingo de Silos

El claustro del monasterio de Santo Domingo de Silos

  «Munio sarcophago, sançi generosa propago….», reza el epitafio en piedra de Muño Sánchez de Finojosa (o Hinojosa), un singular caballero que murió hacia el año 1080 en los campos de Almenara luchando contra los musulmanes. La inscripción en piedra, que aún hoy puede leerse en una pared del monasterio de Santo Domingo de Silos, lo describe como un hombre «amoroso», «pío», «fuerte», «atrevido» y «sin temor». Nada fuera de lo normal si no fuera por las últimas palabras esculpidas en la lápida: «… tal y como prometió en vida, después de su muerte visitó el Santo Sepulcro en Jerusalén siendo testigo el Patriarca».

   Gaspar Ruiz Montiano narró en su «Historia milagrosa de Santo Domingo de Silos» cómo don Muño, «señor de setenta caballeros» en Castilla en tiempos de Alfonso VI, era un buen hombre, destacado guerrero y notable cazador. En una jornada de caza, apresó a un grupo de moros ricamente ataviados que resultaron ser unos novios de alto linaje llamados Albadil y Alifra junto a su séquito. Según el relato del monje benedictino fallecido en 1639, Albadil suplicó al caballero castellano que les perdonara la vida y les dejara en libertad ya que iban a casarse. Conmovido el noble, envió recado a su mujer, María Palacin, para que preparara la ceremonia y organizara una gran fiesta nupcial en palacio que duró «más de quince días», antes de que ordenar a sus caballeros que escoltasen a los recién casados de vuelta a su hogar.

   Pasado un tiempo, don Muño fue llamado a combatir en Almenara. Durante la batalla, Sánchez de Finojosa perdió su brazo derecho, pero se negó a abandonar la lucha en la que acabó muriendo junto a sus setenta caballeros. «En aquel día en que fallecieron, las almas de don Muño Sancho y sus caballeros aparecieron en la casa santa de Jerusalén», cuenta la historia de Ruiz Montiano, recordando cómo habían prometido en vida ir al Santo Sepulcro.

   El capellán, que era español y había conocido a don Muño, alertó al Patriarca de que «era un hombre muy honrado de España» y éste salió a recibir a la comitiva «con muy grande procesión». Los caballeros entraron en la iglesia y rezaron ante el Sepulcro, antes de desaparecer ante el asombro de los que allí se encontraban, «que entendieron que eran almas santas».

   Washington Irving, que recogió la leyenda en sus «Cuentos de la Alhambra» (1832), cuenta que «el Patriarca anotó cuidadosamente el día y la fecha del suceso, y mandó un mensajero a Castilla para que le trajera noticias de don Munio Sancho de Hinojosa», recibiendo como respuesta la noticia de su muerte en batalla junto a sus caballeros. «Así era en los viejos tiempos la fe de Castilla, que cumplía la palabra aún desde la tumba», destaca Irving antes de enviar un mensaje a los incrédulos: «Si alguno de ustedes duda de la milagrosa aparición de los caballeros fantasmas, puede consultar la Historia de los Reyes de Castilla y León, del piadoso fray Prudencio Sandoval, obispo de Pamplona (…). Es una leyenda demasiado preciosa como para abandonarla con ligereza en manos de los incrédulos».

   Sepultado en la Abadía de Silos

   Mientras, en los campos de Almenara, el moro Albadil había oído que don Muño había muerto en la batalla y fue en busca de su cuerpo. Ordenó amortajarlo y meterlo en un rico ataúd de madera con clavos de plata para entregárselo a su mujer. Ruiz Montaño reseña además quedon Muño fue enterrado en el claustro del Monasterio de Silos y el moro Albadil sufragó su «muy honrada» sepultura «por la honrra quel fiço a sus bodas».

   A don Muño se le enterró en el patio de clausura, o patio de los hermanos, el lugar donde después se levantaría el claustro que aún hoy recorren los monjes de Silos. La inhumación debió ser unos siete años después de la de Domingo Manso, que fue canonizado como Santo Domingo en el 1076, según señala a ABC Gerardo Boto Varela, doctor en Historia del Arte y profesor de Historia del Arte medieval de la Universitat de Girona. «Es un privilegio extremo, insólito, para el que debía haber una razón muy especial», explica el experto, ya que no se conoce el caso de ningún otro laico sepultado junto a un santo en un lugar tan destacado de un monasterio.

   A Silos habría llegado la «noticia» del «milagro laico» que suponía su «peregrinación en alma» a Jerusalén al poco de su fallecimiento para ser enterrado allí. El monasterio ya contaba con un abad canonizado por lo que incorporar a este segundo personaje reforzaría el prestigio de Silos, «pero no era imprescindible», destaca Boto. Se ve que don Muño «tuvo un reconocimiento en la comunidad de monjes» desde muy temprano.

   El profesor de Historia del Arte medieval sospecha que fue su hijo Fernando, que llegó a ser mayordomo -mano derecha- del rey Alfonso VI, quien sufragó unos años después el mausoleo que describió Miguel Vivancos: «En medio del claustro ay una capilla de bóveda con quatro sepulcros antiquíssimos de los Finojosas con sus letras» (sic).

   «Entre los años 1100 a 1110, o quizá después porque no se sabe con seguridad cuándo, se escribió la placa de Muño y la historia que perduró en la memoria oral, aderezándose con detalles, pasó a ser escrita», señala Boto Varela. A su juicio, si a este caballero se le enterró en Silos y se monumentalizó su tumba, fue por el relato de este milagro ya que un hecho así «no tiene parangón en ningún lugar de España al menos entre los siglos X al XIII».

   Yepes reproduce en 1613 por primera vez el epitafio de Muño y detalla el milagro al que aluden sus últimas palabras, señalando que «eran almas santas que vienen allí por mandado de Dios Padre». «La presencia del cuerpo de Muño, lejos de constituir una injerencia en la vida reglar, proporcionaba un oportunísimo testimonio de los milagros que se operaban en los Santos Lugares y que autentifica nada menos que el patriarca. Un acabado paradigma de la santidad laica y caballeresca», subraya Boto en su estudio sobre «Las galerías del «milagro». Nuevas pesquisas sobre el proceso constructivo del claustro de Silos». En su opinión, «la leyenda que refiere el epígrafe funerario del Finojosa compensa y recompensa el precepto de la «peregrinatio in stabilitate» impuesto a los benedictinos».

   El templete funerario, que albergó las sepulturas de Muño, su esposa y sus hijos Fernando y Domingo, se desmontó hacia el año 1700. Hoy queda la inscripción con el milagro en uno de los muros de la iglesia.

28 09, 2015

Real Asociación de Caballeros de Yuste. nuevos Caballeros, Damas y Jeromines. Actos 02 y 03 de Octubre

Por |2020-11-13T03:41:26+01:00lunes, septiembre 28, 2015|

  Programa de actos que celebrará la Real Asociación Caballeros del Monasterio de Yuste y su Fundación los días 02 y 03 de octubre de 2015.

Logo Yuste

ACTOS A CELEBRAR LOS DÍAS 02 y 03 DE OCTUBRE DE 2015

  Viernes día 2 de octubre.

 19:00 horas:Conferencia de D. Benjamín Hernández Blázquez, Catedrático de la Facultad de Estudios Estadísticos de la Universidad Complutense de Madrid, que versará con el siguiente tema: “La bolsa española: Carlos V y José de la Vega” en la Sede de la Real Asociación.

 Sábado día 3 de octubre. 

 11:30 horas. Asamblea General Ordinaria de Socios en la Sede de la Real Asociación. Orden del Día:

       Lectura y aprobación si procede, del Acta de la Asamblea General Ordinaria anterior.

  1.    Saludo del Presidente.
  2.    Exposición de Proyectos:

–  Entrega de Medallas de Honor a los Caballeros con más de treinta años de pertenecer a la Real Asociación Caballeros del Monasterio de Yuste.

  1.    Misa de Difuntos y Cena de Navidad.
  2.  Relación de bajas habidas durante el presente año.
  3.    Asuntos de Tesorería.
  4.   Asuntos de Secretaría: Relación de nuevos Caballeros, Damas y Jeromines que serán investidos este mismo día.
  5.  Asuntos diversos y sugerencias de los Señores Caballeros.

 12:30 horas. Entrega de Medallas de Honor a Instituciones Civiles, Instituciones Militares, Caballeros de Yuste con más de treinta años de antigüedad por su fidelidad y ejemplar hidalguía de Caballero y colaboradores de forma continuada con la Real Asociación Caballeros del Monasterio de Yuste. 

 13:00 horas: Entrega del Premio Internacional de Investigación a la Columbus University de Panamá, en la Sede de la Real Asociación.

 19:00 horas: Investidura de nuevos Caballeros, Damas y Jeromines de Yuste en el Real Monasterio de Yuste.

 21:00 horas: Cena de gala en el Parador de Jarandilla de la Vera.

27 09, 2015

Un gran catalán… EL GENERAL PRIM: «Arenga del General Prim a los voluntarios catalanes en la Batalla de Castillejos»

Por |2020-11-13T03:41:26+01:00domingo, septiembre 27, 2015|

Arenga del General Prim a los voluntarios catalanes en la Batalla de Castillejos

prim2

  En octubre de 1859 España estaba en guerra con Marruecos. Las fuerzas de reserva estaban mandadas por el general Prim. Se le encargó que con sus tropas abrirse un nuevo camino al ejército para avanzar hasta Tetuán. Iba así a comenzar la conocida como Batalla de los Castillejos.

  Habían llegado al campamento los Voluntarios Catalanes, unos 500 hombres, vestidos al uso del país, con calzón y chaqueta de pana azul, barretina, botas amarillas, canana por cinturón, chaleco listado, pañuelo de colores anudado al cuello, manta a la bandolera, y fusil con bayoneta.

  Los mandaban D. Victoriano Sugrañes, un Comandante que a pesar de su juventud, ostentaba tres cruces de San Fernando, y con él algunos oficiales que habían hecho la guerra de Crimea. Prim, como su paisano, pidió que los agregasen a su cuerpo de ejército, y ellos solicitaron marchar en vanguardia en la batalla del día siguiente.

Sin título

   Prim, vestido como casi siempre, con ancho pantalón encarnado, levita azul, kepi de paño; con su sable curvo, montado en un caballo árabe, se presentó ante ellos y delante de miles de soldados les dirigió en catalán la siguiente arenga:

   “Catalanes: Acabáis de ingresar en un ejército bravo y aguerrido, en el ejército de África, cuyo renombre llena ya el universo. Vuestra fortuna es grande, pues habéis llegado a tiempo de combatir al lado de estos valientes. Mañana mismo marchareis con ellos sobre Tetuán.

  Catalanes: Vuestra responsabilidad es inmensa; estos bravos que os rodean y que os han recibido con tanto entusiasmo, son los vencedores en veinte combates, han sufrido todo género de fatigas y privaciones; han luchado contra el hombre y contra los elementos; han hecho penosas marchas, con el agua hasta la cintura; han dormido meses eternos sobre el fango y bajo la lluvia: han arrostrado la tremenda plaga del cólera; y todo lo han sufrido sin murmurar, con soberano valor, con intachable disciplina. Así lo habéis de soportar vosotros. No basta ser valientes: es menester ser humildes, pacientes, subordinados. Es menester sufrir y obedecer sin murmurar. Es necesario que correspondáis con vuestras virtudes al amor que yo os profeso, y que os hagáis dignos con vuestra conducta de los honores con que os ha recibido este glorioso ejército, de los himnos que  han entonado las músicas en vuestro loor, del general en jefe a cuyas órdenes vais a tener la honra de combatir; del bravo general O´Donnel, que ha resucitado a España y reverdecido los laureles patrios…

   Pensad en la tierra que os ha equipado y os ha enviado a esta campaña; pensad en que aquí representáis el honor y gloria de Cataluña; pensad en que sois depositarios de la bandera de vuestro país…y que todos vuestros paisanos tiene los ojos fijos en vosotros para ver como dais cuenta de la misión que os han confiado. Uno solo de vosotros que sea cobarde, labrará la deshonra de Cataluña…

   Y si así no lo hacéis; si alguno de vosotros olvidase sus sagrados deberes y diese un día de luto a la tierra en que nacimos, yo os lo juro por el sol que nos está alumbrando: ni uno solo de vosotros volvería vivo a Cataluña…”

   ¡Adelante, catalanes! ¡Acordaos de lo que me habéis prometido! ¡Adelante!, les gritaba en catalán.

   Los voluntarios catalanes se encaramaron por las murallas y penetraron por las troneras de los cañones, fieras más que hombres, vengando a sus hermanos asesinados en aquella laguna pantanosa y entre ellos a su intrépido comandante Sugrañes, muerto en los primeros momentos de empeñar la acción.

prim

26 09, 2015

Reciente diseño de Ex-Libris  de D. José María Montells y Galán, obra de D. Fernando Martínez Larrañaga.

Por |2020-11-13T03:41:27+01:00sábado, septiembre 26, 2015|

   Reciente diseño de Ex-Libris con su escudo de armas de D. José María de Montells y Galan, Juez de Armas de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén y Vizconde de Portadei, además de Caballero de esta Casa Troncal.

   El diseño es obra del reputado heraldista y Heraldo Mayor de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria,  D. Fernando Martínez Larrañaga

EX LIBRIS REGALO DE LARRAÑAGA A MONTELLS

26 09, 2015

Baldomero Espartero. De simple soldado, a general que pudo reinar; por D. José M. Huidobro

Por |2020-11-13T03:41:27+01:00sábado, septiembre 26, 2015|

Artículo de fecha 04-09-2015 de D. José Manuel Huidobro 

Caballero de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén, Miembro de la Real Asociación de Hidalgos de España. Máster en Derecho Nobiliario, Heráldica y Genealogía (UNED). Autor de 55 libros y más de 700 artículos.

Baldomero Espartero. De simple soldado, a general que pudo reinar

  Tras participar en la guerra de la Independencia, desde «soldado distinguido» (por sus estudios) hasta llegar a alcanzar el grado de coronel, acudió a la guerra de las colonias en el Perú. A su regreso participó en la primera guerra Carlista como general de las tropas Isabelinas y, por sus éxitos militares, fue recompensado con dos cruces laureadas de San Fernando, la gran cruz de Carlos III y el Toisón de Oro, Capitán General de los Ejércitos, y los títulos de Conde de Luchana, Duque de la Victoria, Duque de Morella, Vizconde de Banderas y, más tarde, con Amadeo I, el de «Príncipe de Vergara».

   Se introdujo en la política como diputado por Logroño; fue nombrado presidente del Consejo de Ministros en 1840 y cuando la reina regente María Cristina, después del motín de la Granja y el alzamiento de otras grandes ciudades en su contra, se exilió a Francia, se convirtió en regente de la corona de España durante la minoría de edad de Isabel II. Propuesto por Juan Prim para ser rey de España, rechazó tal honor.

   A lo largo de su vida obtuvo cinco títulos nobiliarios, entre ellos el de «Príncipe», reservado sólo al Príncipe de Asturias, y más de veinte condecoraciones. Según relató el mismo: «Por mis apellidos podía parecer noble o hidalgo, pero nada más lejos de la realidad. Mi padre era carretero de oficio y lo ejercía en su pequeño taller de Granátula, mi madre bastante tenía con sacar adelante a nueve hijos, hasta el momento, ya que yo era el último».

   Joaquín-Baldomero (Fernández) Espartero Álvarez de Toro, el menor de 9 hermanos, nació en Granátula (Ciudad Real) el 27 de febrero el año 1793 y falleció en Logroño el 8 de enero de 1879. Hijo de Manuel Antonio Fernández-Espartero y Cañadas, un artesano constructor de carruajes y pequeño hacendista acomodado, adoptó el segundo apellido de su padre. Su madre fue Josefa Vicenta Álvarez de Toro y Molina.

   Cursó estudios en la convento de dominicos de Almagro y en 1808, al estallar la Guerra de la Independencia (1808-1814), desestimó la carrera eclesiástica y tomó las armas alistándose en el Regimiento de infantería de Ciudad Real (de guarnición en Sevilla). Desde 1810 permaneció en el Cádiz sitiado por los franceses, donde se estaban desarrollando las Cortes constituyentes; allí realizó sus primeros estudios militares y entró en la Academia Militar de la Isla de León (San Fernando), en la que alcanzó el grado de subteniente.

Retrato de Baldomero Espartero

Retrato de Baldomero Espartero

Armas Grandes de Espartero

Armas Grandes de Espartero

  En 1815, ya teniente, embarcó en la expedición del general Morillo para defender el dominio español en las colonias americanas. Esto no le impidió, antes al contrario, jurar la Constitución en 1820, y aun se dice que escribió una poesía en conmemoración del evento: «En obsequio a tan próspera noticia El oprimido espíritu ensanchemos… / Trocad los ayes por sonoros vivas!».

  Entre 1815 y 1824 estuvo destinado en América, donde combatió contra los independentistas hasta que España perdió sus colonias en el continente; aunque no participó en la decisiva batalla de Ayacucho, en el futuro sus partidarios serían conocidos popularmente como los ayacuchos en recuerdo del pasado americano de Espartero y de la influencia que sobre sus ideas políticas tuvieron otros militares liberales de aquella campaña. Cuando regresó contrajo matrimonio el año 1827, en la Iglesia de La Redonda de Logroño, con María Jacinta Martínez de Sicilia y Santa Cruz, una rica heredera de Logroño, de la que no tuvo descendencia, por lo que dejó su fortuna a su sobrina Eladia, que le cuidó en sus últimos años.

   morir Fernando VII, se decantó por el apoyo a la causa de Isabel II y de la regente María Cristina, en virtud de sus convicciones constitucionales. Luchó contra la reacción absolutista en la Primera Guerra Carlista (1833-1840), en la que desempeñó un papel destacado: sus éxitos militares le llevaron de ascenso en ascenso hasta obtener el mando del ejército del Norte a raíz del motín de los sargentos de La Granja (1835). Rompió el cerco carlista de Bilbao venciendo en la batalla de Luchana (1836); por lo que la reina le recompensó con el título de conde de Luchana. Hombre extremadamente duro en el trato, valoraba la lealtad de sus compañeros de armas, tanto como la eficacia. Combatió en primera línea, fue herido en ocho ocasiones; su carácter altivo y exigente le nizo cometer excesos en la disciplina militar.

El "Abrazo de Vergara", entre Maroto y Espartero ante sus tropas

El «Abrazo de Vergara», entre Maroto y Espartero ante sus tropas

   En 1837 organizó la defensa de Madrid frente a la expedición de don Carlos, y presidió un fugaz gabinete gubernamental. Fomentó las divisiones entre los mandos carlistas, atrajo al general Rafael Maroto hacia conversaciones de paz que terminaron en el Convenio de Vergara (31 de julio de 1839), que puso fin a la primera Guerra Carlista y que sellaron ambos con el “Abrazo de Vergara”. Gracias a este logro, le fue otorgado el título de duque de la Victoria. Pacificó después el Maestrazgo, derrotando a Ramón Cabrera (1840).

   Espartero, colmado de honores y convertido en un ídolo nacional, dio paso a sus ambiciones políticas y puso su prestigio al servicio de sus ideales políticos liberales y progresistas. Se enfrentó al conservadurismo de María Cristina haciendo que ésta le nombrara presidente del Consejo de Ministros en 1840-1841; pero, ante la resistencia de la regente al programa liberal avanzado que defendía, exigió a ésta que abdicara e hizo que las Cortes le nombraran regente a él mismo (1841-1843).

   Completaba así la ascensión social que, desde un origen modestísimo, le había llevado a ser conde, duque, grande de España y, finalmente, regente. El «espadón» progresista se enemistó con muchos de sus partidarios, a causa de su modo de gobernar autoritario, personalista y militarista; en 1843 se vio obligado a disolver unas Cortes que se le habían vuelto hostiles.

Estatua ecuestre de Espartero (El Retiro/Madrid)

Estatua ecuestre de Espartero (El Retiro/Madrid)

   Un pronunciamiento conjunto de militares moderados y progresistas (encabezados por Narváez y Serrano) le arrebató el poder en aquel mismo año; pronto se declararía mayor de edad a Isabel II y comenzaría una década de predominio conservador. Espartero se exilió en Inglaterra, de donde regresó en 1849 para vivir retirado en Logroño.

   Ante el deterioro político del final de la década moderada (1844-54), las tendencias autoritarias de la reina y la hegemonía política de la minoría ultraconservadora, se produjo una nueva revolución en 1854, que llevó a Espartero a la presidencia del Gobierno; durante el siguiente «bienio progresista» (1854-56) avaló el reformismo de los liberales avanzados, pero no pudo evitar que se reprodujeran las mismas disensiones acerca de su liderazgo.

 De nuevo fue expulsado del poder por un pronunciamiento encabezado por su antiguo aliado, el general O’Donnell, tras el cual vino un nuevo periodo de ostracismo político de los progresistas, que Espartero contempló pasivamente desde su retiro de Logroño. Allí recibió, tras la revolución que destronó a Isabel II en 1868, la oferta del general Prim de hacerle elegir por las Cortes rey constitucional de España, oferta que rechazó por razones de salud. Tras la coronación de Amadeo de Saboya éste completó el encumbramiento honorífico de Espartero nombrándole príncipe de Vergara con tratamiento de alteza real.

 Publicado en el blog «Hidalgos en la Historia» cuyo blogmaster es D. J. Manuel Huidobro

 http://hidalgosenlahistoria.blogspot.com.es/

25 09, 2015

Documental de D. Miguel Dongil sobre «Historia de la Soberana Orden de Malta»

Por |2020-11-13T03:41:27+01:00viernes, septiembre 25, 2015|

cruzmalta

  Interesante documental realizado por nuestro colaborador habitual en el Blog de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, el escritor e historiador D. Miguel Dongil y Sánchez, sobre la Historia de la Soberana Orden de Malta (desde su origen hasta la actualidad). Realizado en 2009 y publicado en 2015; y que tenemos el placer de remitir el enlace al documental  para nuestros lectores.

Según sus propias palabras: 

«QUERIDOS AMIGOS: Después de seis años estreno y comparto con todos vosotros, en auténtica primicia, mis inicios en el hermoso mundo de la divulgación de la Historia, que tanto me apasiona. El documental, en cuestión, trata sobre la Historia de la Soberana Orden de Malta (desde sus origen hasta la actualidad). Espero que os guste «

 https://www.youtube.com/watch?v=cX8PUUX50Ig

25 09, 2015

Alzamiento del Pendón de Soria en la proclamación de Felipe II (con referencias a la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria)

Por |2020-11-13T03:41:27+01:00viernes, septiembre 25, 2015|

Artículo que nos remite el soriano D. Ángel Almazán (escritor e historiador), en el que se menciona expresamente a los Caballeros de la Casa Troncal de Los Doce Linajes de Soria.

Tal y como  nos indica D. Ángel Almazán: «Todavía los Doce Linajes tenían en su función poder escoger al Portador del Pendón… Luego Felipe II vendió el cargo de alférez mayor y aunque se opusieron y pleitearon, no pudieron con el nuevo alférez, Francisco López del Río y Salcedo, así que este artículo de Víctor Higes os puede interesar mucho para vuestro blog»

https://agorasimposio.wordpress.com/2015/09/23/alzamiento-del-pendon-de-soria-en-la-proclamacion-de-felipe-ii/

Rueda de los Doce Linajes de Soria

Rueda de los Doce Linajes de Soria

Alzamiento del Pendón de Soria en la proclamación de Felipe II

ÁNGEL ALMAZÁN ♦ 23 SEPTIEMBRE, 2015 ♦

 

PROCLAMACION DE FELIPE II Y ACTO DE LEVANTARSE EL PENDON DE LA CIUDAD

Por VICTOR HIGES  (Publicado en revista Celtiberia)

   El seis de abril de 1556, llegaba a esta Ciudad, procedente de Valladolid, el escribano Julián Cava y Soleras, portador de sendas cédulas de SS. MM. firmadas por la Princesa de Portugal, Gobernadora de estos Reinos en ausencia del Emperador, notificando la abdicación de éste en favor de su hijo, en la gran asamblea harto descrita por historiadores y cronistas celebrada en Bruselas el 25 de Octubre de 1555.

   Eran tales cédulas una del Emperador, dando cuenta de su abdicación, mandando y encargando se tenga por Rey y Señor de todos sus reinos a Felipe II.

   Otra, del nuevo Rey, notificando la merced hecha en su persona por el Emperador, su padre.

   Y la tercera, de dicha Gobernadora, mandando, en virtud de las anteriores, levantar pendones y hacer otras solemnidades, obsequios y regocijos.

1

 

No quedan vestigios del pendón de Soria durante el Antiguo Régimen. Éste de Medina del Campo, de 1666, puede dar una idea (foto tomada dehttp://www.museoferias.net/abril2001.htm), colocando, eso sí, el escudo de armas de Soria en el centro.

   Tan pronto se leyeron en el Ayuntamiento, en sesión extraordinaria del día siguiente, se ordenó: (1) «Que esta noche se pongan luminarias en todas las ventanas y calles, en la noche cayendo hasta las diez; e que en los corredores del Ayuntamiento se pongan las velas y hachas que fueren necesarios… se pregone que todos los vecinos lo cumplan y hagan así so pena de 200 mrv. para los pobres de la cárcel…; y así mismo se pregone que todos los Caballeros, vengan en la noche cayendo a salir con el Corregidor e andar por la Ciudad a caballo para que se conoxca laque alegría y regocijo esta Ciudad ha recibido y recibe con tan buena nueva.., Y se haga por los vecinos hogueras juntamente con las dichas luminarias para que se haga con mayor regocijo. E así mismo mandamos que vengan las trompetas y atambales que esta Ciudad tiene».

   Aquél mismo día, y por no estar nombrado el Caballero del Pendón, se reunió el Linaje de San Llorente a quien correspondía en tal año «desde San Juan a San Juan» (2), siendo designado el Licenciado Dos Ramas -Médico-, el cual se presentó en el Ayuntamiento del día 8, con testimonio del escribano, Juan García de Tardajos.

   La Ciudad mandó entregarle «el Pendón que esta tiene para semejantes solemnidades e regocijos, para que cuando le fuere mandado esté el dicho Licenciado Dos Ramas dispuesto para salir a hacer la ceremonia e regocijo que en semejante caso e nueva se suele hacer, y que luego que se haga la dicha solemnidad vuelva el dicho Pendón al Archivo de la Ciudad donde ahora está».

   «Juan de Barnuevo, Regidor, haga hacer el cadalso donde se ha de hacer la ceremonia e solemnidad de alzar el Pendón… donde como y de la manera que le pareciere, y esté hecho para el domingo primero que viene en ocho días».

   «De este domingo en ocho días se haga en esta Ciudad a las seis de la mañana una procesión muy solemne por razón de la susodicha y que salga de la Iglesia Mayor de San Pedro, y vaya al Monasterio de San Francisco, donde habrá sermón, y vayan todas las Cofradías que acostumbran salir en las procesiones, con su cera, so pena de cinco mil mrv. para los gastos de dicha solemnidad y ceremonia y so la dicha pena todos los vecinos de esta Ciudad aderecen y entolden las calles por donde ha de pasar, de manera que estén muy bien aderezadas y como conviene, con apercibimiento que demás de la dicha pena se aderezarán a su costa, y que estén entoldadas y aderezadas todo aquel día hasta la noche, y se pregone».

   «Que se notifique al Ld°. Dos Ramas haga traer a su costa trompetas y atambales, los que fueren necesarios para que vaya el Pendón con la solemnidad que conviene».

   «El dicho domingo haya toros y que sean tres toros, los cuales dará esta Ciudad a su costa y que haya juegos de cañas, y que tenga cuidado de el y de lo concertar con los Caballeros de esta Ciudad y su tierra los señores Juan de Vinuesa, Regidor, y el Ld°. Caravantes, Caballero del Ayuntamiento». «Se pregone que todas las personas de Ayuntamiento y Caballeros de esta Ciudad, para que dicho domingo, después de medio día vengan a caballo como conviene a las casas de Ayuntamiento a salir con el Sr. Corregidor para ir acompañar el dicho Pendón, para que en todo se conozca la alegría que esta Ciudad recibe con tan buena nueva».

   En Ayuntamiento de 16 de abril, se mandó: «Limpiar las calles, se quite el muladar junto a los Palacios, por ser calle tan pasajero y las otras calles donde hubiere muladares e inmundicias». «Que las cédulas de Su Magestad se lean en el cadalso».

   A continuación se señala la forma en que ha de hacerse la ceremonia; y acto seguido D. Juan Morales como Regidor más antiguo tomó pleito homenaje al Ld° Dos Ramas «según que de derecho se requiere», y éste «juró en forma que el Pendón de la dicha Ciudad que le será entregado lo volverá a esta Ciudad, a la sala de Ayuntamiento donde lo recibe, el primer día de Ayuntamiento y no lo dará ni entregará a otra persona alguna, el cual lo juró así…». Acto seguido se sacó del Archivo «en presencia de los señores Juan de Barrionuevo y Lope Alvarez, Regidores, y en presencia de mí el dicho escribano, el Pendón y se le entregó al dicho Licenciado, y él se dió por entregado de él.—Siendo testigos Francisco de Barrionuevo y Francisco de Neyla, vecinos de Soria».

   Veamos ahora el solemne acto de levantar el Pendón, según se transcribe en el libro de acuerdos del Ayuntamiento (folios 386-387).

  «En la dicha Ciudad de Soria, domingo diez y nueve días del mes de abril de mil quinientos cincuenta y seis años, a la hora de la una después del medio día, estando en la Plaza Mayor de la dicha Ciudad que se dice la plaza del Mercado, y estando en ellas un cadalso adornado con paños y tapices como para el caso se requiere y estando en el dicho cadalso los magníficos señores Diego Hernández de la Pefluela, Corregidor de la dicha Ciudad y su tierra por Su Magestad y Juan Morales, Juan de Barnuevo, Juan Ruiz de. Ledesma, Lope Alvarez y García de Medrano, Regidores de la dícha Ciudad, Francisco  del Río y Francisco Neyla, Caballeros del Ayuntamiento por el estado de los Doce Linajes, y Alonso de Barnuevo, procurador del Común de la dicha Ciudad…»

   «Los dichos señores en cumplimiento de las cédulas de Su Magtt. El Emperador y Rey ntro. Señor y de las cédulas de Su Alteza del Rey D. Felipe ntro. Señor y de otra cédula de la Serenísima Princesa de Portugal, Gobernadora de estos Reinos, y de lo ordenado y proveído en el dicho Ayuntamiento sobre ello, mandaron al Licenciado Dos Ramas, vecino de la dicha Cíudad, Caballero del Pendón, elegido por el Linaje de San Lloreynte que era la persona que traía el Pendón de la dicha Ciudad, para hacer los actos, que por el dicho Ayuntamiento estaba proveído subiere con los dichos señores en el dicho cadalso con el dicho Pendón, el cual subió con él, y estando allí con los dichos señores bajo el dicho Pendón sobre el pretil del dicho cadalso, los dichos señores mandaron, a mí el dicho escribano, que leyere públicamente las dichas cédulas de Su Magestad y Alteza, las cuales, estando presentes en la dicha plaza muchos vecinos de la dicha Ciudad y de fuera de élla ansi Caballeros Hijos dalgos, como de otros estados, yó las leí públicamente en tal manera que muchos de los que estaban presentes en el dicho cadalso y plaza las oían y podían oír y entender, y así leídas el dicho Juan Morales, Caballero de la Orden de Santiago, Regidor de la dicha Ciudad, como Regidor más antiguo, las tomó en sus mano, las besó y puso sobre su cabezal diciendo así:

  «Los Caballeros, Justicia e Regidores de esta Muy Leal e insigne Ciudad de Soria, obedecen estas Cédulas y provisiones reales de Su Magtad. y Alteza el Emperador y Rey nuestros Señores, como cartas de Nuestro Señor y Rey Natural a quien Dios Nuestro Señor deje vivir y reinar por muchos tiempos y con acrecentamiento de muchos más reinos y señoríos, con victoria sobre sus enemigos y de los de nuestra Santa Religión; y en cuanto al cumplimiento de élla están prestos de las guardar y cumplir con todo y por todo como en éllas y en cada una de éllas se quiere y como las tienen obedecidas, lo cual se hizo con el acatamiento y reverencia que se debía y lo pidió par testimonio».

    «Y luego el dicho Ld° Dosrramas, como tal Alférez y Caballero del dicho Pendón, dijo en altas voces, delante de los dichos señores .e gentes que estaban en la dicha plaza pública «¡Oydl!, ¡Oydl, jOydl ¡Castillal, ¡Castilla!, ¡Castilla!; por el Rey DON FELIPE Ntro. SEÑOR». Acabadas de decir las dichas palabras, levantó en alto el Pendón de la Ciudad y levantado se tañeron trompetas y atambales estaban para el suso dicho».

   «Y luego el dicho Licend° Dos Ramas, tornó a bajar por el dichco pretil el dicho Pendón e tornó a decir otras tres veces en alta voz, delante los dichos señores, las mismas palabras y de la manera arriba contenidas e dichas, tornó a alzar en alto el Pendón y alzado tornaron a tañer las dichas trompetas y atambales»…

   «El Ld.° Dos Ramas, volvió a repetir tercera vez el acto de le yantar el Pendón, todo en cumplimiento de las dichas cédulas Reales y así se alzó el dicho Pendón, por el Rey D. Felipe Nuestro Señor».

   «Y así hecho lo susodicho en el dicho cadalso y plaza pública el dicho Sr. Corregidor y Regidores, y el dicho Alférez, excepto el dicho Sr. Juan de Barnuevo que a este acto no se halló presente, con el dicho Pendón se bajaron; y con ellos, otros muchos vecinos de la dicha Ciudad a caballo, fueron por la dicha plaza adelante subiendo por la calle arriba del Collado, alzado el dicho Pendón en alto, y en la dicha calle el dicho Ld.° Dos Ramas, dijo en alta voz tres veces las dichas palabras que dijo en el dicho cadalso; y así fueron por la dicha calle del Collado arriba y junto a la Iglesia e Santisteban de la dicha Ciudad tornó a decir las dichas palabras y alzó el dicho Pendón y así fueron por la calle del Rabal de la dicha Ciudad, y allí tornó a decir las dichas palabras de la manera arriba dichas, y de allí fueron por otras calles públicas de la dicha Ciudad e dijo otras veces las dichas palabras, alzando el dicho Pendón por el Rey D. Felipe Ntro. Señor, haciéndolo con todo el acatamiento y solemnidad que se requería, siendo presentes en todo lo susodicho, Diego de Barnuevo, Juan Gallardo, Francisco Moreno, y otros muchos vecinos de la dicha Ciudad y su tierra». Pasó ante mí, Juan Ramírez Ledesma.– rubricado».

   Después de esta solemne ceremonia tan detalladamente reseñada, celebraron la fiesta de toros y demás festejos y regocijos acordados por el Ayuntamiento.

   Terminada la histórica jornada; al día siguiente, el Ld.° Dos Ramas, se presentó en el Ayuntamiento y «lió y entregó el Pendón de la Ciudad y pidió la diesen por libre del pleito homenaje que le fué tomado», y al mismo tiempo que lo recibía de nuevo el Corregidor «se le dió por libre de tal pleito homenaje».
Para terminar diremos que el Pendón, según Martel, «es de damasco carmesí bordadas en hilo de oro las armas de la Ciudad», y así se especifica en todas las proclamaciones reales, que hemos visto insertas en los libros de actas de la Ciudad, desde la de Felipe III, en 6 de diciembre de 1598, hasta la de Fernando VII, en 8 de octubre de 1808. No sabemos cómo pudo decir Mosquera de Barnuevo (La Numantina, Sevilla 1612) «es de damasco azul». (Folio 262, nota 253 y canto IV); de él copiaron Tutor y Malo («Compendio historial de las Dos Numancias», 1690, pág. 178); y más tarde, en 1773, Loperraez, (tomo II, pág. 106, nota); ya que cuando los tres escribieron podemos asegurar que era carmesí.

NOTAS

(1) Libro de actas y acuerdos de 1550 a 1559 (folios 385 a 387).
(2) Véase “Caballero del Pendón que nombraban los Linajes”; en Manuscrito Martel). «De la fundación de Soria.. M. B. N. n ° 3.452 (folio 13).

24 09, 2015

Reciente diseño de su Ex-Libris con su escudo de armas, por D. Fernando Martínez Larrañaga

Por |2020-11-13T03:41:28+01:00jueves, septiembre 24, 2015|

Reciente diseño de su Ex-Libris con su escudo de armas, por D. Fernando Martínez Larrañaga (diseñado por él mismo).

 D. Fernando Martínez Larrañaga es un reputado heraldista y miembro de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, 

12011235_10206638549393797_3019833766598144846_np

   D. Fernando es Master en Derecho Nobiliario y Premial, Heráldica y Genealogía (UNED) Diplomado en Heráldica General y Militar por el Instituto de Historia y Cultura Militar. Heraldo del Real Colegio Heráldico de Georgia, Heraldo Mayor de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria. Correspondiente de la Academia de Genealogía, Nobleza y Armas «Alfonso XIII». Del Colegio Heráldico de España y de las Indias. De la Sociedad Heráldica Española.

Felicidades-12-L

Publicado en el blog «HERALDISTAS» que dirige el propio D. Fernando 

 http://heraldistas.blogspot.com.es/

Ir a Arriba