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12 11, 2015

Doña Alicia de Parma, decana de las Infantas de España; artículo de D. José Luís Sampedro Escolar

Por |2020-11-13T03:40:57+01:00jueves, noviembre 12, 2015|

Publicamos hoy el artículo de su autoría que nos envía amablemente para su publicación, Don José Luís Sampedro Escolar 

Doña Alicia de Parma, decana de las Infantas de España 

José Luis Sampedro Escolar

José Luis Sampedro Escolar

Caballero iure sanguinis de la Orden Constantiniana de San Jorge

 

   Por triste coincidencia, S.A.R. la Infanta Doña Alicia cumple noventa y ocho años al día siguiente de oficiarse el solemne funeral en sufragio del alma de su hijo, el Infante Don Carlos, siendo la decana de las Infantas de España, pues sobrepasó a la Infanta Eulalia, fallecida con 94  años, si obviamos a Doña Alicia de Borbón, nieta de Carlos VII (1876-†1975). De momento, la marca de mayor longevidad de la Realeza europea es ostentada por su homónima la Duquesa de Gloucester, fallecida con 102 años, quien superó a su cuñada Isabel, Reina Madre del Reino Unido, la cual alcanzó a celebrar 101 aniversarios.

Da. Alicia

   La Princesa Alicia María Teresa Francisca Luisa Pía Ana Valeria de Borbón-Parma, cuarta hija del Duque Elías I de Parma y de la Archiduquesa María Ana de Austria, nació el 13 de noviembre de 1917, en Viena, donde su familia paterna, exiliada, había gozado hasta esos momentos del amparo de la Casa Imperial de Austria. En la Minoritenkirche de esa capital contrajo matrimonio, con diecinueve años, el 16 de abril de 1936, con el Infante Don Alfonso de Borbón (1901-1964), hijo de la Princesa de Asturias, Doña María de las Mercedes, y de Don Carlos de Borbón Dos Sicilias. A la ceremonia asistió, ocupando lugar de honor junto al exiliado Rey Alfonso XIII, el Duque de Calabria, el PríncipeFernando Pío, Jefe de la familia del contrayente, a cuyo fallecimiento, el marido de Doña Alicia asumió la jefatura de la Casa Real de las Dos Sicilias con toda su carga histórica, señaladamente la Soberanía de la Orden de San Jorge, apoyado por el Conde de Barcelona, Jefe de la Casa Real de España y por el Duque de Parma, Roberto II.

   Del matrimonio nacieron tres hijos, Príncipes de las Dos Sicilias con tratamiento de Alteza  Real: Teresa (1937), Duquesa de Salerno por concesión de su padre y marquesa consorte de Laserna, Carlos (1938-2015), Duque de Calabria, e Inés (1940), Duquesa de Siracusa. Su prole se alarga en dicisieta nietos y un número creciente de bisnietos.

   La práctica imperante en esos momentos en la Familia Real española era que si un Infante de Gracia contraía matrimonio considerado igual dinásticamente su cónyuge se convertía en de forma automática en Infanta, y así ocurrió en el caso de Doña Luisa de Orleáns, segunda esposa del Infante Don Carlos, desde 1908, por lo que Doña Alicia, nacida Princesa de Parma con tratamiento de Alteza Real, sobrina de la Emperatriz Zita, prima de Boris III, Zar de los búlgaros, de la Reina Ana de Rumanía y del Gran Duque Juan de Luxemburgo, fue denominada Infanta, y así aparece, por ejemplo, en las listas de asistentes a la boda de Don Juan Carlos y Doña Sofía, en 1962. La disposición transitoria tercera del Real Decreto de 6 de noviembre de /1987, sobre títulos, tratamientos y honores de la Familia Real, dispone que los miembros de la familia de Don Juan Carlos I que tuviesen reconocido el uso de un título de la Casa Real y el tratamiento de Alteza Real, podrán conservarlo con carácter vitalicio. Esta es la situación de Doña Alicia en 1987, y así se comprobó en la relación de invitados a la boda del entonces Príncipe Don Felipe, en 2004 (vid.: página web de la Casa de Su Majestad el Rey, Relaciones con los Medios de Comunicación).Doña Alicia usó también los títulos de Duquesa de Calabria y, más escasamente, Condesa de Caserta desde que en 1960 su marido asumiera la jefatura de la Casa de las Dos Sicilias, y está condecorada con la Gran Cruz de la Orden de San Jorge, de la que fueron soberanos su esposo y su hijo, habiendo asumido ahora la Jefatura de la misma su nieto el Príncipe Don Pedro, nuevo Duque de Calabria, a quien su abuela paterna apadrinó en el Bautismo, en 1968, junto al Conde de Barcelona.

   Es un error extendido considerarla decana de la Orden de Damas de la Reina María Luisa, instituto en el que no consta debido a que Alfonso XIII no condecoró con ella a ninguna señora una vez derrocada la Monarquía en 1931, sin que haya constancia de que el Conde de Barcelona la concediese, como Jefe de la Dinastía, a Doña Alicia.

   Hay argumentos para defender que la Duquesa viuda de Calabria podría haber sido Su Graciosa Majestad Británica Alicia I, por la Gracia de Dios Reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y de Sus Otros Reinos y Territorios Reina, Cabeza de la Commonwealth, Defensora de la Fe, Soberana de la Orden de la Jarretera, etc.Algunos monárquicos escoceses consideran usurpadores a los Orange y a los posteriores monarcas del Reino Unido hasta la actual soberana, Isabel II, y creen que su legítimo monarca es el heredero de Jacobo II, cuyo último descendiente en línea legítima de varón,  Enrique, duque de York, murió sin descendencia en 1807.Ninguno de los hermanos y hermanas de Doña Alicia contrajo matrimonio, careciendo de descendencia toda esta rama, por lo que la Infanta es considerada por algunos legitimistas estuardianos la sucesora de las coronas de Inglaterra y Escocia, como heredera de Víctor Manuel I de Cerdeña, antepasado de los Parma, tataranieto de Enriqueta de Orleáns, hija, a su vez, de Carlos I de Inglaterra. La hija mayor de Víctor Manuel, Beatriz, casó con Francisco IV de Módena, su tío carnal por ser hermano de su madre, parentesco inaceptable para la iglesia de Inglaterra, según el Book of Common Prayer de 1662, por lo que algunos consideran inválido este matrimonio, pero la mayoría lo acepta por haberse contraído válidamente en Turín, y a sus descendientes, la Casa de Baviera, los herederos de los Estuardo. De ser contrario el matrimonio Módena a la norma dinástica inglesa, la línea de esta pretensión va de Beatriz a su hermana María Teresa (1803-1879), Roberto I de Parma (1848-1907), sus hijos, Enrique (1873-1939), José (1875-1950) y Elías (1880-1959), el hijo de éste, Roberto II (1909-1974), y sus hermanas, Isabel (1904-1983, Francisca (1906-1994) y la propia Infanta Doña Alicia, pero no hay constancia de que los Príncipes de Parma hayan hecho valer jamás estos hipotéticos derechos jacobitas.

   Igualmente sofisticada es la postura que hace a Doña Alicia Reina de Navarra como descendiente primogénita de Carlos X, Rey Cristianísimo de Francia y de Navarra.

   Pese a todas estas alambicadas teorías, a las que siempre se ha mostrado ajena, Doña Alicia ha vivido austeramente, alejada de los salones sociales, sobre todo desde que quedó viuda el 3 de febrero de 1964, al fallecer el Infante Don Alfonso, sepultado dos días después en el Panteón de Infantes escurialense. Aunque su marido pereció de enfisema, la Infanta ha sido una contumaz fumadora.

   En sus escasas apariciones en actos de relevancia histórica, como la jura y la abdicación de Don Juan Carlos I, o en otros más íntimos, como las bodas de sus hijos y nietos, Doña Alicia se ha mostrado siempre como una dama de elegante dignidad.

   Experta cazadora desde la infancia en la finca paterna  Glasshütte, en Austria, y, por tanto, amante de la naturaleza y de los caballos y de los perros teckel y braco alemán, centró gran parte de sus actividades en La Toledana, coto en Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), donde se celebraron algunas ceremonias nupciales de sus nietas. En desdichada contrapartida, La Toledana fue escenario del accidente en el que fallecería la  Princesa Juana de Parma, hermana de la Infanta, en 1949.

   La Infanta decana de nuestra Familia Real, rodeada del afecto y atención de toda su numerosa prole, es testigo privilegiado del último siglo, desde la I Guerra Mundial hasta los difíciles momentos actuales de la Unión Europea.

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12 11, 2015

Investidura de nuevos Caballeros, Damas y Jeromines de la Real Asociación de Caballeros de Yuste en el Real Monasterio de Yuste.

Por |2020-11-13T03:40:57+01:00jueves, noviembre 12, 2015|

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Investidura de nuevos Caballeros, Damas y Jeromines de la Real Asociación de Caballeros de Yuste en el Real Monasterio de Yuste.

   En entrada datada en fecha 28 de Septiembre de 2015, dábamos cumplida cuenta en este Blog de la Casa Troncal de los próximos actos a realizar en por la Real Asociación de Caballeros de Yuste los días 02 y 03 de Octubre.

  En tales fechas, se realizaba la  Asamblea General Ordinaria de Socios en la Sede de la Real Asociación y en el propio Monasterio de Yuste, el acto solemne de Investidura de los nuevos Caballeros, Damas y Jeromines

Adjuntamos reportaje fotográfico del solemne acto:

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11 11, 2015

Su Majestad la Reina hizo entrega de la Enseña Nacional al Cuerpo Nacional de Policía, como garante de las libertades públicas y de la seguridad ciudadana.

Por |2020-11-13T03:40:57+01:00miércoles, noviembre 11, 2015|

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S.M. la Reina Dña. Letizia
Acto de entrega de la Bandera de España a la Policía Nacional
Escuela Nacional de Policía. Ávila, 10.11.2015
Institucional

Su Majestad la Reina hizo entrega de la Enseña Nacional al Cuerpo Nacional de Policía, como garante de las libertades públicas y de la seguridad ciudadana.

ABC Ávila – 10/11/2015

Su Majestad La Reina ha entregado en la mañana del pasado martes 10 de noviembre la bandera de España a la Policía Nacional. Curiosamente, fue el pasado 10 de octubre cuando el Gobierno aprobó un Real Decreto que permitía al Cuerpo Nacional de Policía el uso de la bandera nacional. Un mes después de que se aprobara ese Real Decreto, Doña Letizia se ha desplazado a la Academia de la Policía Nacional, en Ávila, y ha entrega solemne de la enseña.

«Estoy aquí para entregar una bandera, la nuestra», afirmó la Reina ante los policías. «Pero también estoy aquí para daros las gracias, en mayúsculas y de corazón, en nombre de tantos ciudadanos que confían en vosotros, que os necesitan y que os valoran. Gracias».

«Este país os necesita y os aprecia», agregó la Reina a los policías. «Y la concesión del uso de la bandera es la expresión de ese reconocimiento. Es un estímulo de unión, compromiso y emoción para todos los que dedican su vida al servicio de España y de los españoles», añadió.

 «Sois garantes de las libertades públicas y de la seguridad ciudadana -agregó-. Sois más de setenta mil hombres y mujeres movidos por vuestra entrega y dedicación profesional al servicio público, a todos los ciudadanos españoles».

Antes de recordar a los que «perdieron la vida» cumpliendo su deber, «especialmente a los que han sido víctimas de la violencia terrorista», Doña Letizia afirmó que «la entrega de la enseña nacional simboliza, sobre todo, un reconocimiento al trabajo, a menudo silencioso, de ese cumplimiento impecable de vuestra labor».

Fotografías del acto:

Su Majestad la Reina recibe el saludo del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz

Su Majestad la Reina recibe el saludo del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz

Su Majestad la Reina ocupa su lugar para la entrega de la Bandera de España, junto al director general y el director adjunto operativo de la Policía

Su Majestad la Reina ocupa su lugar para la entrega de la Bandera de España, junto al director general y el director adjunto operativo de la Policía

Su Majestad la Reina durante su intervención

Su Majestad la Reina durante su intervención

Su Majestad la Reina con la Bandera de España momentos antes de realizar su entrega

Su Majestad la Reina con la Bandera de España momentos antes de realizar su entrega

Doña Letizia, en el palco de honor, escucha la intervención del director general de la Policía

Doña Letizia, en el palco de honor, escucha la intervención del director general de la Policía

Doña Letizia recibe la Bandera de España del manos del director general de la Policía, Ignacio Cosidó

Doña Letizia recibe la Bandera de España del manos del director general de la Policía, Ignacio Cosidó

Doña Letizia hace la entrega oficial de la Bandera de España al director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino

Doña Letizia hace la entrega oficial de la Bandera de España al director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino

¡¡¡VIVA LA POLICIA NACIONAL, VIVAN LOS REYES DE ESPAÑA, VIVA ESPAÑA!!!

11 11, 2015

Nuevo y original diseño de la Rueda de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, diseñado por D. Fernando Martínez Larrañaga

Por |2020-11-13T03:40:58+01:00miércoles, noviembre 11, 2015|

Reciente diseño del escudo de armas de la CASA TRONCAL DE LOS CABALLEROS HIJOSDALGO DE LOS DOCE LINAJES DE SORIA, por D. Fernando Martínez Larrañaga (realizado por él mismo).

La particularidad  y originalidad de este diseño que nos presenta D. Fernando Martínez Larrañaga,  reside en que los doce Escudos son ovalados y el caballo con las armas reales de Castilla.  Esta basado – según nos apunta su autor- en el escudo de piedra de la fachada del Excmo. Ayuntamiento de Soria

 D. Fernando Martínez Larrañaga es un reputado heraldista y miembro de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria

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Página web que administra el autor: 

http://heraldistas.com/

9 11, 2015

La Academia de La Diplomacia realiza el Primer premio Ferrer-Dalmau

Por |2020-11-13T03:40:58+01:00lunes, noviembre 9, 2015|

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El 13 de Noviembre la Academia de La Diplomacia de la cual es presidenta Dña. Sofía de Borbón, realizará el Primer premio Ferrer-Dalmau y entrega de la medalla como Académico de Numero al Exmo Sr. Ministro José Manuel Garcia Margallo. 

El discurso lo realizara el Académico de número D. Alfonso Ussia .

Acto privado.

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9 11, 2015

NOBLE COMPAÑÍA DE BALLESTEROS HIJOSDALGO DE SAN FELIPE Y SANTIAGO.

Por |2020-11-13T03:40:59+01:00lunes, noviembre 9, 2015|

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NOBLE COMPAÑÍA DE BALLESTEROS HIJOSDALGO DE SAN FELIPE Y SANTIAGO.

En 1350 se funda, en Alfaro (La Rioja), una Compañía de Ballesteros con el objeto de defender su fortaleza. Dicha Compañía con el paso del tiempo fue adquiriendo privilegios y exenciones similares a la de los Hijosdalgos riojanos.

En la actualidad la Noble Compañía posee una doble condición, se mantiene como cofradía religiosa y además como asociación civil y cultural.

La Hermandad se encuentra vinculada a la Fundación Santiago y Santa Isabel, la cual siempre se destacó por sus obras sociales y asistenciales.

Actualmente ha sido organizada e impulsada por el Excmo. Sr. D. Alfonso Ceballos-Escalera y Gila, Marqués de la Floresta como continuadora de la primitiva Compañía de Ballesteros de la Villa de Alfaro.

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www.anforaesmaltes.com

8 11, 2015

Gaspar de Jovellanos. Político, pensador y escritor; por D. José M. Huidobro

Por |2020-11-13T03:40:59+01:00domingo, noviembre 8, 2015|

Artículo de fecha 23-10-2015 de D. José Manuel Huidobro 

Caballero de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén, Miembro de la Real Asociación de Hidalgos de España. Máster en Derecho Nobiliario, Heráldica y Genealogía (UNED). Autor de 55 libros y más de 700 artículos.

Gaspar de Jovellanos. Político, pensador y escritor

 Según escribió Marcelino Menéndez y Pelayo, «Jovellanos fue un alma heroica y hermosísima, quizá la más hermosa de la España moderna». Este hidalgo singular destacó como máximo exponente de la Ilustración española, como pensador y escritor polifacético y como político reformista. Además, su legado resultó imprescindible para el desarrollo de la revolución liberal española en lo político y en lo económico. Y, desde luego, su actuación frente a Napoleón, durante la guerra de la Independencia (1808-1814), fue la de un gran patriota. 

Baltasar Melchor Gaspar María de Jovellanos Ramírez de Jové nació en Gijón el 5 de enero de 1744, vispera de Reyes, de ahí quizá su nombre. Hijo de don Francisco de Jovellanos y de doña Francisca Apolinaria Ramirez de Jové. Falleció en Navia en noviembre de 1811, mientras los franceses ocupaban Gijón.

Retrato de Jovellanos, por Goya

Retrato de Jovellanos, por Goya

Su origen social lo ligaba a la baja nobleza y su puesto entre los hermanos le abría la ruta de los predispuestos a alejarse del mayorazgo para buscar un puesto en la Iglesia, en el Ejército o en la Corte. Afrontó la supervivencia material con el orgullo de quien piensa que a los hidalgos segundones los hace Dios y a los nobles los hace el rey. Sin embargo, sus dos hermanos mayores le precedieron en la muerte y, con el tiempo, se convirtió en cabeza de toda su familia.

 Su formación se orientó para su integración en el clero o en la administración del Estado. Primero estudió en el seno familiar; después continuó estudios en Oviedo, Osma (Soria), Ávila y Alcalá de Henares (Madrid). En las tres últimas ciudades vivió unos ocho años, sin visitar Asturias. Terminó el bachiller de Cánones en Osma, se licenció en Ávila y estuvo becado en el Colegio Mayor de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá. Aquí conoció a José Cadalso, que lo inició en la poesía, y a su fiel amigo y protector Juan José Arias de Saavedra, al que llamará Papaíto en sus diarios y le otorgará amplios poderes, desde el castillo de Bellver, para administrar sus bienes y disponer de su legado testamentario.

 Forjado para la Iglesia o para el Estado, no admitió la censura inquisitorial de las ideas impresas ni los comportamientos ambiguos de la vida palaciega. Su carrera eclesiástica se truncó definitivamente cuando no logró una canonjía doctoral de la catedral de Tuy. Tampoco obtuvo plaza de profesor de Derecho en la Universidad de Alcalá. Por ello, se quedó en Madrid en espera de un puesto en la Administración, siendo nombrado por Carlos III para una plaza de alcalde del crimen de la Real Audiencia de Sevilla, donde permaneció entre 1767 y 1778, año en el que, tal vez con ayuda del duque de Alba, logró una plaza de alcalde de casa y corte que le permitió volver a Madrid.

2

 Contactó con la tertulia de su prestigioso paisano y gran protector Pedro Rodríguez de Campomanes, que influyó decisivamente en su pensamiento y en su integración en la Corte. Se convirtió en uno de sus colaboradores, y tras sus pasos accedió a la Real Sociedad Económica Madrileña, que luego dirigió (1785). Ingresó en la Real Academia de la Historia (1779) y al año siguiente leyó su discurso de recepción.

 Su valía personal le abrió las puertas de la Real Academia de San Fernando (1780), la Real Academia Española (1781), la Academia de Cánones (1782) y la Academia de Derecho (1785). En 1780 obtuvo la plaza, que no logró tres años antes, en el Real Consejo de Órdenes Militares, poderosa institución que robusteció su ascenso nobiliario y, tras la obligada investidura como caballero de la Orden de Alcántara del Consejo de Estado de S. M., le supuso una garantía decisiva en la sociedad tardofeudal del Antiguo Régimen. Este puesto tal vez era la meta volante para llegar al Consejo de Castilla, y sin duda significaba la culminación de la carrera de cualquier hidalgo en la Administración borbónica. Por ello, este título fue el más apreciado por Jovellanos y el único que mencionó en su testamento de Bellver, donde manifiesta su voluntad de ser enterrado sin otro hábito que el de mi orden de Alcántara, sin distinción, pompa, ni asistencia alguna.

 A instancias del Consejo de Órdenes, realizó distintos trabajos y presentó un programa de reformas económicas de signo liberal bajo el título de Informe sobre el libre ejercicio de las artes (1785). Como su pensamiento fue bien recibido, le siguieron peticiones de otros informes de distinta naturaleza para instituciones relevantes, como la Junta de Comercio y Moneda o la Real Sociedad Económica.

 La detención del conde de Cabarrús y la defensa que de él planteó Jovellanos costó a éste la enemistad con su protector Pedro Rodríguez de Campomanes y un destierro encubierto de siete años (1790 a 1797) a Gijón, interrumpidos por viajes de trabajo a Santander, Vascongadas o Palencia. Su estancia en Asturias le permitió poner en marcha el Instituto Asturiano, su obra más destacada.

3

En noviembre de 1797, tras un breve período como embajador en Rusia, fue nombrado secretario de Gracia y Justicia, pero sólo pudo ocupar el cargo durante un año debido a las presiones ejercidas por Godoy para lograr su destitución. Durante este breve período destacó por su voluntad reformista y por su lucha contra la Inquisición y las propiedades de la Iglesia.

 Entre los enemigos del Instituto y sus opositores de Asturias se incubó la delación anónima. Se le acusó de reformista y de que en una edición del Contrato social se criticaba al Gobierno y se le elogiaba a él, así como a Mariano Luis de Urquijo. Carlos IV no dio crédito a las peticiones de Jovellanos contra la delación secreta. El resultado de la investigación fue su despótico destierro a Mallorca (1801-1808) y fue liberado tras el motín de Aranjuez.

 Entre julio y septiembre de 1808, rechazó el nombramiento como ministro de Interior de José Bonaparte, por motivos de salud. No acató la orden de Napoleón de marchar a Asturias.

 Al entrar de nuevo los franceses en Gijón, el 6 de noviembre de 1811, Jovellanos se embarcó para escapar de ellos. Tras ocho días de tormentas y de peligros, arribó al Puerto de Vega (Navia), donde el buque Volante sucumbió. Unos días después, el 27 del mismo mes, Jovellanos murió de pulmonía.

 Publicado en el blog «Hidalgos en la Historia» cuyo blogmaster es D. J. Manuel Huidobro

 http://hidalgosenlahistoria.blogspot.com.es/

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