Plaza Mayor n° 6, Soria, España

Archivos diarios: 6 junio, 2015

6 06, 2015

«Con los zapatos gastados» último libro de D. Faustino Merchán Gabaldón

Por |2020-11-13T03:42:32+01:00sábado, junio 6, 2015|

Nos hacemos eco de dos libros publicados por uno de nuestros lectores y colaboradores D. Faustino Merchán Gabaldón ; «Con las zapatos atados»  y «El vuelo mágico del iniciado»; así como especialmente de su última obra literaria «Con los zapatos gastados. Haciendo el camino en crisis«

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Con los zapatos gastados.

UN VIAJE AL CORAZÓN DE LA CONCIENCIA Y DE LA CONSCIENCIA, AL PENSAMIENTO CRITICO DEL AUTOR SOBRE LOS DESAFÍOS DE LA SOCIEDAD ACTUAL.

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Título: Con los zapatos gastados
Autor: Faustino Merchán Gabaldón
Tapa blanda
Editor: Liber Factory; Edición: 1 (2014)
Idioma: Español
ISBN-10: 849949434X
ISBN-13: 978-8499494340

   Primero se ató los zapatos,  bien fuerte, para caminar con paso firme entre tanto despropósito y tanta desesperanza, tratando de hallar respuestas. Hoy vuelve, con los zapatos gastados, tras haber recorrido un camino en el que ha hallado muchas de las respuestas a esas preguntas. Faustino Merchán, un ingeniero que de vez en cuando se convierte en filósofo, vuelve a dejar huella con su idea de cómo deberían concebirse ciertas cuestiones que a la gran mayoría nos preocupan. Cada uno puede comulgar con esa idea, o no. Juzgad vosotros.

   Si hacemos caso de la teoría del eterno retorno, entonces no queda más remedio que vivir una vida de la que estemos plenamente satisfechos, no vaya a ser que tengamos que volver a vivirla. Y para hacerlo bien, no ignoremos que hemos venido a la vida para acabar en la muerte, asumiéndola como una experiencia de vida.  A partir de esta concepción del hombre, debemos plantearnos el concepto de evolución, sobre el cual, Faustino Merchán arroja un corto pero intenso monográfico fantásticamente documentado, lo que le sirve para lapidar a la TVE de finales de los 70 y terminar por denunciar la falta de conocimiento del hombre sobre su propia evolución. Si a todo esto unimos un ejercicio de síntesis sobre lo que es el conocimiento y una auténtica demostración de lo que debería ser y, en ocasiones, no es la etapa de maduración.

   Dice Faustino Merchán en su prólogo, que cada capítulo de Con los zapatos gastados se puede leer de forma independiente; sin embargo yo creo que hay que leer los cuatro primeros de forma ineludible y necesaria. Será entonces cuando estemos preparados para abordar los que vienen a continuación, manteniendo siempre presentes los cuatro primeros, compartiendo las ideas de Faustino, manteniendo presente el espíritu masónico que le caracteriza,  o con las propias de uno mismo.

   Desde la puesta en duda acerca de si Jesucristo fue o no crucificado, hasta el concepto de ciudad inteligente, pasando por la tecnociencia, la cultura, la sociedad del ocio, el concepto de Español, el poder o la democracia, vamos a ir adentrándonos en un mundo de pensamientos que reconocemos como dibujos que nos sobrevuelan cual estorninos en pleno estallido de sus facultades artísticas. Así nos ocurre, pero no nos paramos a pensar de forma detenida en cada uno de estos conceptos. Si no lo hacemos, luego no vayamos a decir que si Faustino Merchán dice o deja de decir; que si está equivocado o acierta en sus afirmaciones y negaciones. No tengamos la pereza de querer saber de todo sin apenas haber tenido la voluntad de preguntarnos siquiera por nuestra propia existencia.

   Si nos da pereza, si nos cuesta o nos molesta tener que parar un rato en nuestra frenética vida para pensar libre y pausadamente sobre cualquier tema que nos interese, duela, perturbe o anime, ya no hace falta que lo hagamos, pues Faustino lo ha hecho por nosotros. Y si no estamos de acuerdo con que otro piense por nosotros o nos diga lo que debemos o no debemos ser o hacer, entonces empecemos por atarnos los zapatos para caminar con paso firme y puede que algún día alcancemos el estado de Faustino Merchán Gabaldón, ya Con los zapatos gastados y unos cuantos kilómetros de pensamiento a sus espaldas.

Fuente de la reseña del libro «ABC»: http://loffit.abc.es/2015/01/28/con-los-zapatos-gastados/180134

6 06, 2015

Los primeros Caballeros de la Real y Militar Orden de San Fernando

Por |2020-11-13T03:42:33+01:00sábado, junio 6, 2015|

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Hoy 6 de junio día de las Fuerzas Armadas, tenemos el honor de publicar este artículo cortesía de nuestro lector y colaborador D. Alfredo López Ares; quién desea rendir así homenaje a su tío-abuelo, el Caballero Laureado de San Fernando Don José Espinosa de Orive, Teniente del Tercio, fallecido el 23 de septiembre de 1923. Contaba con 23 años. Falleció en la toma del Monte Malmussi, en el desembarco de Alhucemas

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6 06, 2015

Catalina Bustamante. La primera maestra de América, por J.M. Huidobro

Por |2020-11-13T03:42:33+01:00sábado, junio 6, 2015|

Artículo de fecha 29-05-2015 de D. José Manuel Huidobro 

Caballero de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén, Miembro de la Real Asociación de Hidalgos de España. Máster en Derecho Nobiliario, Heráldica y Genealogía (UNED). Autor de 55 libros y más de 700 artículos.

Catalina Bustamante.

La primera maestra de América

 Considerada como una de las primeras educadoras de América, dedicada a la formación y protección de las mujeres y jovencitas indígenas.

Monumento a Catalina Bustamante

Monumento a Catalina Bustamante

   Catalina nació en Llerena (Badajoz), en torno a1490.De probable origen hidalgo, pues sabía leer y escribir y tenía una formación humanista, partió el 5 de mayo de 1514 de Sanlúcar de Barrameda junto a su marido Pedro Tinoco, sus hijas y sus cuñadas hacia Santo Domingo, la primera ciudad europea del Nuevo Mundo. Durante 15 años se pierde su rastro hasta que resurge en México a través de una protesta que la dignifica. Escribe una carta a Carlos I en 1529 “exigiendo justicia por el atropello del que habían sido víctimas dos alumnas indígenas y, por extensión, el colegio de Texcoco que ella dirigía”.

    Para entonces Catalina había enviudado y se ocupaba de la educación de las hijas de los capitanes de Hernán Cortés, hidalgos y gentes acomodadas. Catalina sufría cuando veía todas las injusticias sufridas por los indígenas, especialmente por las niñas. Aprovechando su condición de terciaria seglar de la Orden de San Francisco, consiguió, por mediación del franciscano Fray Toribio de Benavente, que la Orden le cediese parte de un antiguo palacio, el de Nezahualcoyitzi, de Texcoco (México) para establecer un colegio para niñas indígenas, el primero. Catalina educaba a las niñas en la fe cristiana -condición impuesta por los franciscanos-, les enseñaba a leer y escribir, cantaban oraciones, aprendían cuestiones domésticas y, las mayores, se iniciaban en algún oficio. Catalina defendía su dignidad y denunciaba los abusos sufridos.

    Catalina fue inculcando en las adolescentes indígenas el derecho a formar una familia monógama e indisoluble, lejos del arbitrio paterno donde, hasta ese momento, las hijas eran mercancía para sellar alianzas con caciques o capitanes españoles. Animó a estas jóvenes a formarse una nueva conciencia regida por el derecho a elegir esposo y a vivir en sintonía con la moral cristiana.

    Una noche de 1529 un grupo de indios asaltó el colegio para raptar a Inesica, hija de un cacique, y su criada, por orden de un alcalde español encaprichado con la joven. La directora del colegio denunció al secuestro ante el obispo, que exigió la devolución de Inesica y su criada. “No conforme con eso, Catalina Bustamante denunció al alcalde por el atropello a la honra de las doncellas y el allanamiento del colegio para que sirviera de escarmiento ante los desmanes de otros altos cargos del virreinato”. No prosperó la vía judicial porque el presidente de la Audiencia de México era el hermano del regidor que había ordenado el secuestro. Fue entonces cuando Bustamente, por mediación de Fray Juan de  Zumárraga, que llegaría a ser más tarde obispo, escribió a Carlos I, enredado por entonces en los detalles de su coronación como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. La misiva acabaría en manos de su esposa, Isabel de Portugal, que se indignó ante la ofensa y ordenó reclutar “mujeres letradas de conducta ejemplar” para instruir a las niñas de Nueva España. A las elegidas les pagó el pasaje, la manutención y un ajuar.

    Catalina Bustamente regresó una vez a España, con 45 años, para denunciar ante la Corona la falta de apoyos a su labor pedagógica. La emperatriz Isabel de Portugal volvió a respaldarla con fondos y con el reclutamiento de varias beatas, y más tarde seglares, que actuarían como maestras.

  Con las nuevas maestras se pudieron establecer más colegios, como los de Otumba, Cuautitlán, Tepeapulco, Coyoacán, Xochimilco y Tlamanalco. Si se considera que el sistema contaba en 1536 con entre ocho y diez colegios en la capital, que cada uno tenía alrededor de 300 a 400 niñas indígenas y que la escolaridad en ese momento era de máximo cuatro años, podemos entrever la amplitud de esta maravillosa obra. La instrucción de niñas indígenas se expandió –también a las hijas de familias pobres- por México hasta que la peste de 1545 la truncó abruptamente. Entre los 800.000 fallecidos se incluyeron las alumnas y sus maestras, incluida Catalina Bustamante. Un monumento en Texcoco la honra como la “primera educadora de América”.

 Publicado en el blog «Hidalgos en la Historia» cuyo blogmaster es D. J.Manuel Huidobro

 http://hidalgosenlahistoria.blogspot.com.es/

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