CÍRCULO AMISTAD NUMANCIA.
El casino español es una mezcla entre el club inglés (masculino y exclusivo) y el italiano (cafés en la planta baja y lugar de juego en la segunda). De hecho el propio término “casino” es italiano.
Para este Casino soriano se eligió el nombre de Numancia porque sus fundadores se sentían, dentro del ambiente romántico idealista de la época,“herederos legítimos de las glorias de un gran pueblo, admiración del mundo por su valor, su heroísmo y su amor patrio”.
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| Biblioteca. |
El casino isabelino estará igualmente ligado a la historia de una nueva clase social, la burguesía, surgida de un orden económico nuevo, el capitalismo. Son los miembros de esta nueva clase social los que presentan una cohesión en sus valores y formas de vida, adquiriendo una conciencia de identidad colectiva y un modelo social con unas características propias como la compartimentación del ocio, el principio de respetabilidad social, el escaparate de los valores burgueses, el culto al progreso, etc.
Siendo la institución un distintivo de la nueva clase dirigente capitalina no es de extrañar que el ingreso en la misma fuese visto también como un medio de adquirir mayor renombre o aceptación social, extremando las precauciones a la hora de las admisiones a nuevos socios (hasta bien entrado el siglo XX, masculinos), y siendo importante la continuidad generacional de los primeros miembros o fundadores.
Las actividades más importantes de sus socios eran la fiesta, el juego, la tertulia y la lectura pero su protagonismo en la sociedad soriana fue relevante en otras parcelas como actos culturales, beneficencia, etc. Eran un compendio de afirmación de prestigio y de relación social, estando presente en todas las facetas de la vida social de la ciudad.
Han sido muchos los Socios que han pasado por sus salones. Entre los más destacados: Antonio Machado (admitido en el Círculo de la Amistad en 1908), Gerardo Diego ( alma máter cultural del Ateneo los años 1921 -1922), Juan Antonio Gaya Nuño, Manuel Ruiz Zorrilla, José Canalejas, Epifanio Ridruejo, Antonio Pérez de la Mata, etc.El Casino es hoy, ya entrado el siglo XXI, un compendio de valores culturales, artísticos, tradicionales, sociales y sentimentales de primer orden para la sociedad soriana. Como dice el escritor Pérez Rioja el Casino “ha poseído esta rara virtud: la de reunir a los sorianos y la de “sorianizar” entrañablemente a los que han venido a nuestra ciudad”. Es por tanto, el Círculo Amistad Numancia un lugar de encuentros por excelencia.A nuestros días han llegado, para disfrute de cualquiera que se acerque a este singular edificio, varias joyas que atesora el Casino. El noble Salón Gerardo Diego, antes Salón Rojo, con sus pinturas bucólicas en el techo inspiradas en motivos de la danza y las cuatro estaciones fueron pintadas a principios del siglo XX por Julio del Val y su friso corrido con motivos de luchas de romanos y celtíberos. También en este Salón figura el célebre piano de gran cola, de concierto, Steinway et Sons, el primero en España, que “ya en su época era la admiración de cuantos lo contemplan y examinan”. Costó 7.500 pesetas en 1886 y su compra dejó a la sociedad varios años endeudada.
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| Salón de los espejos. |
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| Cafetería. |
Ahora los socios gustan de jugar a cartas, al billar o al ajedrez, contando con un club y escuela, de fuerte implantación.




























