Escudo de Armas del Rey de Jerusalén

Escudo de Armas del Rey de Jerusalén

Tal día como ayer, 18 de marzo de 1229; Federico II, recuperó Jerusalén, proclamándose Rey de la Ciudad Santa. Título que ostenta S.M. Felipe VI

En la Sexta Cruzada; Federico II de Hohenstaufen, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, recuperó Jerusalén y el 18 de marzo de 1229, sin ningún tipo de ceremonia religiosa, asumió la corona real en la iglesia del Santo Sepulcro, declarándose Rey de Jerusalén.

Escudo de armas de Federico II Hohenstaufen

Escudo de armas de Federico II Hohenstaufen

Dicho título, sigue ostentándolo hoy en día, el Rey de España, Su Majestad Don Felipe VI

original

Detalle ampliado del Escudo de Armas de la Corona de España

Detalle ampliado del Escudo de Armas de la Corona de España

A pesar de no existir como reino desde finales del siglo XIII, el titulo de ‘Rey de Jerusalén’ recae por herencia dinástica a la corona española.

El reino de Jerusalén  tan solo estuvo vigente a lo largo de dos siglos (1099-1291), fundándose a raíz de la ‘Primera Cruzada’ llevada a cabo por el papa Urbano II con el propósito de conquistar todos aquellos lugares considerados como sagrados. Jerusalén era uno de ellos (al ser donde, según las sagradas escrituras, murió Jesús de Nazaret).

Tras la conquista de aquel lugar santo, por parte del francés Godofredo de Bouillón, Jerusalén fue incluido como uno de los ‘Estados cruzados’ y como tal se convirtió en un reino cristiano. El propio Godofredo fue su primer gobernante (aunque no rey) pero después de su fallecimiento un año más tarde (1100) el  trono y control de Jerusalén pasó a manos de su hermano Balduino I y posteriormente, tras éste, el titulo fue recayendo de un descendiente a otro.

En el año 1277, María de Antioquia, nieta de Isabel I (reina de Jerusalén) y pretendiente al trono, decidió vender el título (con la bendición y aprobación papal) a Carlos de Anjou, rey de Nápoles,  a pesar de que existían disputas por el título con Hugo III, rey de Chipre.

A pesar de que en el año 1291 el Reino de Jerusalén dejó de existir como tal, el título al trono siguió vinculado al de Nápoles.

El nombramiento en 1504 de Fernando el Católico como rey de Nápoles se trajo hacia España el título al trono del reino de Jerusalén y desde entonces la corona española ostenta  dicho cargo; de ahí que Felipe VI, además de España, sea también rey de Jerusalén.